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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2016

Breve reflexin sobre la derecha orientalista y xenfoba en los medios de comunicacin espaoles

Antonio Basallote Marn
Rebelin


A Occidente le han declarado una guerra y ya es hora de dejar de contemplar a nuestros muertos como si lo fueran por una catstrofe natural (Edit Libertad Digital)

 

Vivimos desde hace aos un proceso de vulgarizacin cultural e intelectual y de derechizacin ideolgica de los medios de comunicacin en Espaa, donde proliferan los tertulianos todlogos (ora islamlogos, ora grieglogos; tan eruditos en poltica nacional como en relaciones internacionales) y los shows televisivos donde, como dira el profesor Emilio Gonzlez Ferrn sobra informacin y falta formacin. Tanto las principales cadenas televisivas (pblicas y privadas) como la radio y la prensa escrita y digital, estn plagada de magazines y boletines que dan cabida a personajes rebosantes de ignorancia y abanderados de una creciente derecha xenfoba. Como ejemplo de esta tendencia radicalmente xenfoba (islamfoba en especial) y derechista, fundamentada y alimentada de ignorancia, etnocentrismo, miedo y odio nacionalista, expondr un breve editorial del periodista F. J. Los Santos y su medio Libertad Digital. Es seguro que dicho periodista no merezca la ms mnima consideracin a nivel periodstico ni qu decir tiene en trminos intelectuales- ms all de su peculiar papel de polemista e insultador -por el que desde 2007 ha sido sentenciado en multitud de ocasiones- y del uso propagandstico que haga de su posicin como director y locutor de radio. Ahora bien, no cabe duda de que se trata de un personaje relevante en cuanto es ledo y escuchado, creando opinin pblica en sectores de la sociedad espaola. No hay que desdear el peligro que entraan talibanes de su nivel por cuanto no dejan de reproducirse y retroalimentarse- y por su apologa del odio y del enfrentamiento. Y es que, como dira Norman Khon (1995: 11) en su obra sobre El mito de la conspiracin juda mundial, es un gran error suponer que los nicos escritores importantes son los que se toman en serio las personas educadas en sus momentos de mayor cordura. Existe un mundo subterrneo en el que los sinvergenzas y los fanticos semicultos elaboran fantasas patolgicas disfrazadas de ideas, que destinan a los ignorantes y los supersticiosos. Hay momentos en que ese submundo surge de las profundidades y fascina, captura y domina repentinamente a multitudes de gentes normalmente cuerdas y responsables.

En efecto, en las tertulias televisivas y la prensa abundan y redundan estos fanticos que esputan con alegra e impunidad todo tipo de ultrajes y falacias sobre cualquier asunto abordado. El editorial mencionado da buena fe de ello, en un ejemplo cualquiera de los que abundan en los mass media convencionales. Adems, es ilustrativo del recurrente paradigma, esencialista y culturalista, del Choque de Civlizaciones, segn el cual las relaciones internacionales no estaran determinadas por la ideologa o por intereses econmicos sino por aspectos culturales y religiosos. Esta teora, tan dbil epistemolgicamente como carente de argumentos rigurosos, sigue vigente a pesar de haber sido rebatida y analizada desde distintos campos (vase por ejemplo la acertada crtica de Edward Said en su Choque de ignorancias, artculo publicado en The Nation en 2001); ha sido una fuente ideolgica fundamental en la poltica exterior norteamericana de la era Bush y sigue erigida en verdad absoluta por los sectores ms belicosos y beligerantes del neoconservadurismo estadounidense y de la derecha europea.

Afirma el editorial: A Occidente le han declarado una guerra y ya es hora de dejar de contemplar a nuestros muertos como si lo fueran por una catstrofe natural (..) es islamista, en tanto que matan en nombre de Al y siguiendo al pie de la letra los imperativos ms sanguinarios que el Corn dicta contra los infieles. Es de temer que la reaccin a esta nueva matanza del terrismo islmico se limite, como en pasadas ocasiones, a lamentar lo perpetrado sin hacer nada por represaliar y evitar que nos vuelvan a atacar (http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/la-guerra-en-la-que-solo-queremos-morir-y-llorar-). El texto reseado es un ntido ejemplo de la mencionada teora totalizadora de Huntignton desde la primera frase (A Occidente le han declarado una guerra). Simple, absolutizadora y reduccionista, pero efectiva como eslogan y como consigna para una parte de la sociedad razonablemente asustada y vida de claves para entender qu ocurre en Europa y en Oriente Medio. Nada mejor que consignas y esquemas fciles para gestionar la complejidad y borrar cualquier incmodo matiz. Esa frase, normativa y etnocntrica, se explicara por una parte por la teora de la alteridad u Otredad, segn la cual el Otro se realza como amenaza para fortalecer la identidad propia. Por otra parte, la citada teora culturalista de Huntington, segn la cual Occidente es presentado como una entidad cultural y civilizacin homognea, cerrada y aislada totalmente diferente a las dems. La cuestin es si existe ese Occidente, qu pases lo configuran y qu valores constituye? Obviamente se trata de una cuestin retrica. Resulta absurdo y falaz hablar de Occidente en trminos culturales, religiosos y civilizatorios. Entre muchos motivos porque valores occidentales segn Huntington- como la democracia o el libre mercado existen en el musulmn, porque el islam es parte de los EEUU o de Europa (acaso no eran franceses y belgas los terroristas de Pars y Bruselas?), al igual que Occidente ha moldeado y est presente en- buena parte del mundo islmico. Cul es la identidad europea? Exista tal cosa? Cuntas lenguas hay en el viejo continente? Cul es el grado diferencial entre la cultura britnica y la alemana, por ejemplo, o entre la espaola y la hngara o la blgara? Lo mismo ocurre en el vasto, hbrido y heterogneo mundo musulmn, donde hay geogrfica, cultural y sociolgicamente-mltiples variedades de Islam (el chino, el turco, el hind, el negro, el rabe, asitico, etc) con sus respectivas influencias de religiones preexistentes.

La segunda frase recalcada (es islamista, en tanto que matan en nombre de Al y siguiendo al pie de la letra los imperativos ms sanguinarios que el Corn dicta contra los infieles) podra revelar tan slo el habitual desconocimiento del Islam poltico o islamismo, del Corn y del propio grupo terrorista Daesh.., lo cual no dejara de ser grave por cuanto se trata de una supuesta web periodstica. Sin embargo parece que en este caso, como en la mayora de los mass media hay un inters pernicioso en seguir el juego a Daesh, otorgndole el calificativo islmico, que el grupo precisamente pretende detentar de forma exclusiva y en contra de la mayora de la comunidad musulmana mundial. As, por qu no dar voz a las manifestaciones masivas de musulmanes contra el terrorismo? O por qu dar credibilidad y legitimidad a la cita de una sura por parte de algn terrorista y no hacerlo a las que indican el sentido contrario? En efecto, el Corn, como el A. T, por ejemplo, tiene mensajes contradictorios. Recuerda ese silenciamiento de las manifestaciones musulmanas de solidaridad con las vctimas y de repulsa al terrorismo al Principio de la silenciacin de la propaganda goebbliana. Pero sobre todo, se insiste de forma perniciosa en epitetar el terrorismo de forma injusta y tambin complaciente con los terroristas al hablar errneamente de terrorismo islmico. En este sentido coincidimos totalmente con la especialista, sociloga e islamloga Gema Martn Muoz al afirmar que la citada terminologa estigmatiza globalmente a todos los musulmanes, pero adems beneficia a los terroristas al identificarlos con todo el mundo musulmn, que es lo que a ellos les gustara representar.

En realidad, como decamos, ese breve editorial y su medio de informacin (y de difamacin, insistimos) nos ayuda a sintetizar la lnea hegemnica actual en los mass media, enfatizada de manera ultra en peridicos como ABC, La Razn, El Mundo y sus sucedneos on line, con lderes fanatizados tipo Marhuenda, E. Inda o el tambin demandado y condenado en cantidad de ocasiones (por la propia Federacin de Asociaciones de Periodistas de Espaa, FAPE, al faltar a la verdad y por numerosas injurias y calumnias. Una lnea editorial unnime en la perspectiva culturalista, orientalista e incluso islamfoba respecto a temas tan candentes como la inmigracin, los refugiados, el Islam o el que hemos abordado de soslayo, el terrorismo y que sigue al dictado, como decamos, principios propagandsticos ideados por J. Goebbls, tales como el principio de simplificacin y del enemigo nico por el que se adopta una nica idea, un nico smbolo (el Otro, el diferente; en este caso el Islam?) o el de la vulgarizacin: Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto ms grande sea la masa a convencer, ms pequeo ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensin escasa; adems, tienen gran facilidad para olvidar.


Antonio Basallote Marn. Profesor e investigador. Dr. en Interculturad y Mundo rabe-Islmico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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