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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2016

El hermano Obama

Fidel Castro Ruz
Alainet


Los reyes de Espaa nos trajeron a los conquistadores y dueos, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ros, una forma abusiva y bochornosa de explotacin cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del pas.

El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dlares per cpita no son dignas de atencin alguna.

Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo aadir, principalmente para los jvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condicin en este momento singular de la historia humana. No dir que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiramos tener para enfrentar las realidades que nos desafan. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fraccin histrica de segundo, que hay que compartir adems con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las caractersticas de este es la tendencia a la sobrevaloracin de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el nmero extraordinario de personas que encarnan los sueos ms elevados.

Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por s mismo. Ninguno de nosotros est diseado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de Jos Mart. Me pregunto incluso si tena que caer o no en Dos Ros, cuando dijo para m es hora, y carg contra las fuerzas espaolas atrincheradas en una slida lnea de fuego. No quera regresar a Estados Unidos y no haba quin lo hiciera regresar. Alguien arranc algunas hojas de su diario. Quin carg con esa prfida culpa, que fue sin duda obra de algn intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jams indisciplinas. Quien intente apropiarse de Cuba recoger el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha, declar el glorioso lder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Mximo Gmez, el jefe militar ms disciplinado y discreto de nuestra historia.

Mirndolo desde otro ngulo, cmo no admirarse de la indignacin de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcacin que lo traa de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declar: Mi bandera es aquella que no ha sido jams mercenaria, para aadir de inmediato una de las ms bellas frases que escuch nunca: Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algn da nuestros muertos alzando los brazos la sabrn defender todava!. Tampoco olvidar las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estbamos parados. Obama haba nacido en agosto de 1961, como l mismo explic. Ms de medio siglo transcurrira desde aquel momento.

Veamos sin embargo cmo piensa hoy nuestro ilustre visitante:

Vine aqu para dejar atrs los ltimos vestigios de la guerra fra en las Amricas. Vine aqu extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano.

De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayora de nosotros:

Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos. Prosigui el Presidente norteamericano. Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos trados de frica; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas.

Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminacin racial fue barrida por la Revolucin; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el seor Barack Obama cumpliera 10 aos. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreacin fue barrida por la Revolucin Cubana. Esta pasara a la historia por la batalla que libr en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de ms de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.

En 1961, apenas dos aos y tres meses despus del Triunfo de la Revolucin, una fuerza mercenaria con caones e infantera blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompaada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro pas. Nada podr justificar aquel alevoso ataque que cost a nuestro pas cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.

Es de sobra conocida la experiencia militar y el podero de ese pas. En frica creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sera puesta fcilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este pas. Ah se inicia una lucha que se prolong no menos de 15 aos. No hablara siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

No intentar tampoco dar detalles, solo enfatizar que all se escribi una pgina honrosa de la lucha por la liberacin del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se haba convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un da lleg a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo oje rpidamente. Era increble el tamao de la minscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.

Sobre el episodio de Sudfrica debo sealar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer ms detalles sobre la forma en que los sudafricanos haban adquirido las armas nucleares. Solo tena la informacin muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sera el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien haba redactado el texto de Misiones en conflicto: La Habana, Washington y frica 1959-1976; un trabajo excelente. Yo saba que l era la fuente ms segura de lo ocurrido y as se lo comuniqu; me respondi que l no haba hablado ms del asunto, porque en el texto haba respondido a las preguntas del compaero Jorge Risquet, quien haba sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localic a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidi con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro pas; le haba advertido a este que Risquet tena ya algunos aos y su salud no era ptima. A los pocos das ocurri lo que yo tema. Risquet empeor y falleci. Cuando Piero lleg no haba nada que hacer excepto promesas, pero ya yo haba logrado informacin sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudfrica racista haba recibido de Reagan e Israel.

No s qu tendr que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qu saba o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teoras sobre la poltica cubana.

Hay una cuestin importante:

Obama pronunci un discurso en el que utiliza las palabras ms almibaradas para expresar: Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirmoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fcil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estada aqu me da ms esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos.

Se supone que cada uno de nosotros corra el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 aos, y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avin de lnea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, mltiples actos de violencia y de fuerza?

Nadie se haga la ilusin de que el pueblo de este noble y abnegado pas renunciar a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educacin, la ciencia y la cultura.

Advierto adems que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos sern legales y pacficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/176322


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