Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2016

Cuarenta aos en la crcel acaba de cumplir uno de los presos polticos que ms tiempo lleva encerrado en el mundo
No olvidar a Leonard Peltier

Ricardo Alarcn de Quesada
Rebelin


Para quienes estamos encerrados aqu

nada es ms importante que ser recordados

Leonard Peltier, prisin de Leavenworth,

Septiembre 1998


Mientras Barack Obama diserta, sin sonrojarse, sobre las virtudes de la democracia estadounidense y sermonea sobre los derechos humanos, un inocente languidece, en su celda, totalmente aislado, esperando slo la muerte o que el Presidente haga lo que puede hacer pero no hace.

Leonard Peltier, -Lakota, dirigente del American Indian Movement (AIM), escritor y poeta-, acaba de cumplir cuarenta aos de prisin y es uno de los presos polticos por ms tiempo encarcelados en todo el planeta. Cuando lo apresaron en febrero de 1976 era un joven luchador por los derechos de los pueblos originarios y ya haba conocido desde temprano la represin y la crcel. Hoy, casi ciego y muy enfermo sufre un cautiverio cruel y totalmente injustificado.

Condenado sin prueba alguna en un proceso viciado de manipulacin e ilegalidades fue sentenciado a dos cadenas perpetuas consecutivas (SIC) que ha estado sirviendo en prisiones de mxima seguridad, sometido a condiciones particularmente duras, de una inhumanidad que no toma en cuenta siquiera su frgil estado de salud ni su edad avanzada.

En la dcada de los Setenta del pasado siglo el carcter represivo y racista del rgimen norteamericano descarg su violencia contra los que se oponan a la guerra de Viet Nam y tambin contra los negros, los puertorriqueos y las poblaciones originarias que haban sido despojadas de sus tierras y encerradas en las llamadas reservaciones. En 1973 se produjo la masacre de Wounded Knee, el mismo lugar, por cierto, donde haba ocurrido en 1890 el mayor enfrentamiento entre los indgenas y los invasores blancos. En ambos sucesos perdieron la vida cantidades innombrables de indios, incluyendo nios, mujeres y ancianos y nadie fue llevado a juicio por tales crmenes.

La atrocidad de Wounded Knee II y la creciente presencia de agentes del FBI y de grupos paramilitares crearon un ambiente de terror en la zona en la que recientes descubrimientos de yacimientos de uranio y otros minerales atraan la codicia anglosajona.

La solidaridad irradi a otros sectores. Marlon Brando ganador en 1973 del Oscar por su memorable actuacin en El Padrino convirti la ceremonia en una singular denuncia: en lugar suyo envi a una actriz apache, Sacheen Littlefeather y protest por el trato dado al pueblo aborigen y por la masacre de Wounded Knee. Me pareci absurdo ir a la ceremonia de entrega de los premios. Resultaba grotesco festejar a una industria que haba difamado y desfigurado sistemticamente a los indios norteamericanos a lo largo de seis dcadas, proclam entonces Brando.

Los ancianos, asediados en Oglala, en la reservacin de Pine Ridge, Dakota del Sur, pidieron proteccin al AIM que envi al lugar a varios activistas, entre ellos Peltier. En junio de 1975 se produjo all un extrao incidente en el que perdieron la vida dos funcionarios del FBI y un nmero de nativos, civiles, desarmados, cuya cifra y sus nombres han quedado en la sombra.

En cualquier caso varios hechos eran evidentes. Los indios estaban acosados, en su refugio, del que no salieron para atacar a nadie. Quienes penetraron all, antes del incidente, fueron decenas de agentes del FBI fuertemente armados como armados estaban los paramilitares a su servicio. Si algn indio hubiese disparado, algo que no pudo demostrarse, habra sido un acto desesperado de autodefensa.

Las autoridades formularon cargos solamente contra los nativos. Peltier busc refugio del lado canadiense donde fue capturado el 6 de febrero de 1976. Entretanto sus compaeros fueron liberados por falta de pruebas.

La acusacin contra l fue fabricada de pies a cabeza por el FBI. Revelaciones posteriores al juicio, obtenidas tras largos esfuerzos de sus defensores basados en la Ley de Libertad de Informacin prueban el carcter fraudulento de todo el proceso: testimonios falsos obtenidos mediante el chantaje y la amenaza, presentacin como prueba de un arma que no estaba en el lugar, ni fue usada por Peltier ni tuvo relacin alguna con el incidente. En una audiencia ante la Corte de Apelaciones en 1978, uno de los fiscales que actu contra l tuvo que admitirlo: Nosotros no sabemos realmente quin dispar a los agentes. El tribunal, sin embargo, ratific la condena.

El juicio contra Peltier fue una farsa de proporciones monumentales. Lo demostr convincentemente otro gran artista norteamericano, Robert Redford, en su documental Incident at Oglala: the Leonard Peltier Story producido en 1992 pero sometido a una severa censura que lo ha convertido en algo que muy pocos han podido ver. Las razones son obvias. Segn el Washington Post del 22 de mayo de 1992: Es muy difcil ver Incident at Oglala sin concluir que Leonard Peltier es inocentesu juicio no fue otra cosa que una farsa cocinada por el Gobierno. Este documental directo e iluminador muestra hasta donde lleg la falta de escrpulos de los fiscales y del FBI para castigar a este hombre.

Por su liberacin se pronunciaron Nelson Mandela, el Parlamento Europeo y numerosas personalidades en todo el mundo. El reclamo tiene ms de cuatro dcadas, hasta ahora sin resultado. Hace ya algn tiempo, lo advirti Ramsey Clark ex Fiscal General de Estados Unidos: Hasta que esto suceda, cada da es un nuevo crimen, cada amanecer es un nuevo crimen, cada atardecer es un nuevo crimen contra la dignidad del pueblo indio y contra el honor de los Estados Unidos de Amrica. Porque mientras Leonard Peltier est en prisin, todos lo estamos.

Cuando Peltier fue arbitrariamente encarcelado, Obama era un adolescente y no fue responsable de esa injusticia. Pero hace ocho aos que s lo es pues como Presidente nada ha hecho para liberarlo. l sabe que S se puede pero prefiere ser cmplice del crimen.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter