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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2016

Un soldado enfermo o muerto, una nmina menos
El gran negocio de Morens es expulsar a los soldados

Luis Gonzalo Segura
Rebelin


Hace tiempo que sabemos que los soldados de las Fuerzas Armadas trabajan en una situacin de gran precariedad laboral al no poder acceder a un contrato permanente como el resto de militares. Al contrario que los militares de carrera, no tienen ningn tipo de cobertura y son depurados al menor sntoma de enfermedad o problema serio. Cuando lleg la crisis se aprovech para purgar a gran cantidad de soldados hasta llegar a la situacin actual (19.000 oficiales y solo 41.000 soldados. Es decir, un oficial por cada dos soldados). Uno de los grandes problemas de las Fuerzas Armadas, no ya desde hace aos o dcadas, sino siglos, es la macrocefalia o excedente de oficiales. Como suele ser habitual, la crisis no fue motivo para resolver el problema, sino justificacin para empeorarlo.

Por tanto, dicho problema se acrecent con el Plan Visin 2025 (reducir las FAS en 15.000 militares y 5.000 civiles, de ellos 5.000 mandos y 10.000 componentes de tropa). En lugar de reducir el nmero de oficiales decidieron rebajar el doble de soldados que de mandos. El mundo al revs.

Debido a esta cacera injustificada, cualquier dolencia o enfermedad de un soldado es aprovechada para la expulsin de este. Esto hace, por desgracia, que los soldados oculten enfermedades para no ser expulsados y algunos terminen, incluso, suicidndose al esconder depresiones, ansiedad y otras patologas.

Debemos acabar con esta situacin por muchos motivos. En primer lugar, por reconocimiento a la extraordinaria labor que muchos de ellos han realizado (hay que separar lo que hacen nuestros militares del uso inadecuado que se hace de los ejrcitos). En segundo lugar, porque las condiciones de precariedad laboral o el miedo a la expulsin son el caldo de cultivo ideal para las malas prcticas, la corrupcin, las malversaciones, el fraude, los abusos y los privilegios anacrnicos. Es obvio que un militar temporal que puede perder su trabajo con suma facilidad, mxime en un mundo tan cerrado como el castrense, no denunciar los delitos que pueda conocer por no asumir el riesgo que ello conlleva.

El negocio de la crisis

En el contexto de crisis, como comentaba antes, las Fuerzas Armadas se han comenzado a deshacer de una gran cantidad de militares de tropa, ms de 10.000 en los ltimos cinco aos. Por desgracia, como casi siempre, detrs de estas expulsiones hay un gran negocio. En este caso se llama SEGUR, empresa en la que trabaj el actual ministro y a la que le concedi una gran cantidad de contratos en el mes de diciembre, mes electoral. La exempresa de Pedro Morens y otras del sector son las que precisamente se nutren de estos exmilitares con 45 aos (y ms jvenes), muy valiosos por su gran experiencia en el mbito de la seguridad. El negocio es mayor dado que las empresas no pueden dar trabajo a todos los expulsados, lo que hace que existan tantos candidatos por cada puesto de trabajo que se puedan rebajar los salarios y las condiciones hasta donde se quiera. Este excedente tambin perjudica al resto de trabajadores del sector porque las empresas pueden imponer condiciones ms duras.

Incomprensiblemente, son las administraciones pblicas las que en muchos casos contratan a estas empresas para que se encarguen de la seguridad en edificios pblicos y lo hacen con los militares formados y expulsados por las Fuerzas Armadas. Es decir, pagamos a empresas de seguridad vinculadas a Pedro Mornes, altos mandos militares, polticos y otras personalidades para que militares a los que hemos formado (y expulsado) se encarguen de la seguridad de nuestros edificios (a un coste mayor que si estos soldados lo hicieran como trabajadores pblicos). Por supuesto, ello genera gran beneficio a estas empresas, cuyo gasto en formacin ya est cubierto, y puestos de trabajo muy bien remunerados para los antes mencionados. En definitiva, beneficios a cambio de puertas giratorias.

Es necesario convertir a todos los militares temporales en militares de carrera, lo que es lo mismo que hacerles permanentes, y terminar con la gran injusticia que se est cometiendo y el gran negocio con el que tantos se estn lucrando.

Es cierto que llegada una edad (45 aos u otra) los militares no podrn seguir cumpliendo con sus cometidos (lanzarse de un avin, correr decenas de kilmetros con gran peso encima, estar preparados para intervenir en una zona en conflicto), pero podrn perfectamente encargarse de la seguridad de nuestros edificios pblicos, lo que generar un gran ahorro a todos los contribuyentes y unas grandes prdidas econmicas a las empresas privadas de seguridad. Entre ellas la que est vinculada a Pedro Morens.

Ahora toca decidir

Parece que muchos no han comprendido todava que lo que ellos tanto aman no es lo mismo que aman Morens, el PP, el PSOE y la cpula militar Lo que aman estos es poder, ascensos, condecoraciones y, por encima de todo, dinero.

Mi patria es una patria que no maltrate, expulse y abandone a sus soldados y que estos puedan trabajar en unas condiciones dignas (y, tambin, que sus misiones sean loables y no las actuales: neocolonialismo, estados fallidos, ejrcitos al servicio de las industrias y las empresas,). La patria del PP, el PSOE, Morens y la cpula militar es maltratar a los militares temporales mientras estn a sus rdenes, usarlos para guerras que generan grandes beneficios (y expolios) a industrias y empresas y, despus, cumplidos los 45 aos, explotarles laboralmente en empresas privadas para ganar todo el dinero que puedan (o dejarles en el desempleo).

A veces, ni tan siquiera pueden ser explotados porque se han suicidado antes o han terminado en un hospital por problemas fsicos o psicolgicos, momento en el que se convierten en una nmina menos y/o un desempleado con muy pocas posibilidades de reincorporarse al mercado laboral. Cada militar dado de baja es un motivo de alivio para la gran cantidad de oficiales que sobran, muchos de ellos sin un trabajo real que acometer y bastante ms mayores y en peores condiciones fsicas que los soldados que se expulsan.

Debemos terminar con el negocio y las guerras de unos pocos o esos pocos terminarn con nuestro futuro.

Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejrcito de Tierra y miembro del Colectivo Anemoi. Puedes obtener ms informacin en las novelas Cdigo rojo (2015) y Un paso al frente (2014).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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