Portada :: Espaa :: La indignacin toma las plazas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2016

15M en Pars? Tambin en Espaa necesitamos otro 15M para ganar una democracia real

Emilio Pizocaro
Rebelin


El 31 de Marzo, despus de una manifestacin sindical contra la Ley Laboral de Hollande, en medio del fro y la lluvia se produjo una intentona de acampada al estilo 15M en Paris. Fue desalojada por los polica. Los jvenes que acamparon van ha seguir intentndolo. La tentativa de emular la experiencia espaola ha sido silenciada por la prensa del sistema.

Porqu los jvenes franceses quieren repetir el 15M? Las acampadas en otros lugares del mundo esta confirmando que el 15M espaol no fue una manifestacin ms, la clave esta en que fue original en sus formas y radical en sus demandas.

Entre sus xitos sabemos que el 15M fue indignacin porque expresaba el descontento de una juventud sin futuro, fue premonitorio porque anunciaba el colapso del rgimen del 78, fue rupturista porque exiga una democracia real denunciando al bipartidismo monrquico, fue propuesta porque abra un camino para construir una nueva constitucin desde abajo, mediante un proceso constituyente.

Sabemos tambin que el 15M no fue casualidad, el 15M venia desde muy lejos; era la memoria viva de las nuevas y viejas batallas de la clase trabajadora, era la esperanza de quienes haban perdido una casa donde vivir, un trabajo para comer, era el grito mudo de una sociedad desposeda por el sistema.

El 15M fue el primer aldabonazo de un ciclo de luchas que persisti con nuevas formas de lucha; la Plataforma contra los desahucios, las Mareas contra la prdida de los servicios sociales, el movimiento contra el paro y los recortes, las Marchas de la Dignidad exigiendo pan, trabajo,vivienda y proceso constituyente.

Ninguna de las demandas de las grandes movilizaciones sociales han sido satisfechas por el rgimen, sin embargo la historia con su recovecos hizo que un largo ciclo electoral interrumpiera este formidable movimiento.

Entonces, la ilusiones electorales dejaron en segundo plano el proceso de ruptura con un rgimen corrompido hasta las entraas. Pero, al igual que las mentiras la ilusiones sembradas en las campaa electorales tiene las patas muy cortas.

Attenti al lupo, viene otra ola de recortes


Ayer otra noticia vino a confirmar lo que ya sabamos, el gobierno ha debido reconocer la verdad, el ao pasado se ha superado en ms de un punto el dficit presupuestario exigido por las autoridades europeas.

En otras palabras los tratados que nos encadenan a Europa, obligarn a aplicar una ola de recortes superior a los 24 mil millones de euros. Ante esta verdadera afrenta a nuestra soberana es importante recordar que en febrero de este ao, Julio Anguita encabezo una larga lista de ciudadanos que enviaron una carta publica al congreso de los diputados.

El documento peda bsicamente dos puntos; desvincular a Espaa del Tratado de Estabilidad de la UE y derogar la Ley de Estabilidad financiera espaola que nos obliga a aceptar el diktat de la Europa alemana.

Pues bien ninguna fuerza poltica representada en el Parlamento respondi, simplemente porque ninguna, repito ninguna, fuerza poltica se ha atrevido hasta el momento, ha impugnar los tratados del austericidio.

Por tanto, es hora de no equivocarse; las promesas electoral siguen siendo cuentos chinos para engaar a inocentes. Tal como estn las cosas no importa el gobierno que salga de interminables concilibulos polticos; el nuevo gobierno deber sacar la tijera para cercenar nuevamente los derechos sociales.

En consecuencia si la ciudadana prosigue hipnotizada por el culebrn de los pactos entre la vieja y la nueva clase poltica, lo siguiente ser llorar sobre la leche derramada.

Todo esto ocurre mientras los medios del sistema repiten hasta el cansancio que vivimos en una democracia representativa. En realidad la verdad empieza hacerse sentido comn, la democracia en Espaa y en Europa no es ms que un reality, un carnaval de mascaras, un bonito escaparate para encubrir, bajo un tupido velo, a quienes realmente mandan; La Banca, la Troika, Bruselas.

En momentos como este las consignas del 15M adquieren ms significado que nunca; necesitamos una democracia que no sea de pacotilla. Una Democracia Real es aquella donde el pueblo tiene el derecho a decidir sobre todo lo que le afecta y concierne, donde su voluntad no es secuestrada por representantes, estn en Madrid o en Bruselas; eso es una Democracia Real.

A costa de una gran sufrimiento social hemos aprendido que no hay Democracia Real sin soberana econmica. Un estado realmente democrtico requiere del control sobre la moneda, sobre los recursos energticos y estratgicos, sobre las fuentes de alimentacin, sobre las polticas econmicas y sociales.

Hemos aprendido tambin que para ganar una Democracia Real es necesario sumar fuerzas para reactivar las movilizaciones sociales porque sin ganar la calle la casta eternizar su rgimen corrupto.

Hay un intenso cabreo en el aire de esta primavera, ms all de las ilusiones electorales los pueblos y las naciones de Espaa necesitamos otro 15M. Hay una Revolucin pendiente; se llama Ruptura Democrtica, se llama Procesos Constituyentes, se llama el pueblo Decide.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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