Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2016

Hollywood y la creacin del Estado Islmico

Milson Salgado
Rebelin


Estados Unidos desde hace ya tiempo se ha convertido en el juez de la moral del planeta, y con su industria desmesurada del entretenimiento, de la informtica y del mass media, y la hegemona mundial que ejerce en sus colonias con sus comparsas los medios de comunicacin domina y manipula la opinin pblica mundial, y determina el predicado y los adjetivos ticos que deben de portar en sus identidades personajes, pases y regiones.

Sadam Hussein hizo el papel de ngel salvador cuando combati la revolucin religiosa instaurada por el ayatollah Khomeini en Irn, pas considerado por Israel como su eterno enemigo. Sin embargo, se convirti en el mismo Satans cuando invadi Kuwait, y el uso de supuestas armas qumicas que resultaron ser falsas, desencaden el pretexto para que el mismo Presidente George Bush iniciara en 2003, dos aos despus de la cada de World Trade Center en New York, una guerra en el golfo prsico contra la Iraq de Hussein.

Osama Ben Laden, cuya familia tena intereses comerciales ligados a consorcios y Holdings de la de familia de George Bush, fue nombrado por la administracin Carter y Reagan en su momento, junto con los muyahidines que lider con entrenamiento de la CIA desde Paquistn, como hroes y luchadores de la libertad, cuando combatan a las tropas soviticas que trataban de cooperar con el gobierno comunista instaurado en Afganistn y contener el paso de los fundamentalistas religiosos a su regin federal. Estas movidas estadounidenses a la sombra de su asesora y el suministro de armas a los rebeldes mercenarios, hicieron que Afganistn se mimetizara con el Vietnam que le toc vivir a la misma Unin Sovitica durante tanto tiempo, y ello desprestigi su ejrcito en momentos vitales de la guerra fra.

Osama Bin Laden desaparece de la escena mundial, y vuelve al teatro del maniquesmo con motivo de la cadas de las torres gemelas en el 2001, y para los medios globales que administran el miedo y el terror mundial, llega a encarnar el mismo papel del Satans moderno, curiosamente con ropajes anacrnicos de pastor de ovejas de la edad media, en el mero centro del postmodernismo occidental del siglo XXI, y en lo sucesivo ser buscado con lupa, radares, sextantes y telescopios, y aviones teledirigidos por las regiones ms inhspitas del mundo para vindicar la afrenta contra la postracin y la vulnerabilidad en la que dej parado al mismo imperio estadounidense, y su cabeza y su turbante ser valorada al precio de vivir en carne propia las bonanzas del sueo americano, para quien d con la gruta escarpada donde reside su diminuto cuerpo de monje mahometano en retiro. Lo paradjico es que este evento catapult la popularidad de un Presidente Bush, cuya legitimidad fue puesta en entredicho antes con unas elecciones fraudulentas que tuvieron que ser resueltas no por el veredicto popular como lo establecera una elemental democracia sino por la decisin antojadiza de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, una institucin secuestrada por los republicanos.

Bin Laden vuelve aparecer est vez ajusticiado, despus de tanto tiempo viviendo entre parias y lugares de hojalata y piltrafas, y justo despus de poner los nervios de punta a los ciudadanos estadounidenses, ingleses y espaoles. Lo inaudito vuelve a poner nfasis en el trance, porque su muerte se suscita cuando la administracin de Barack Obama experimentaba su peor momento de popularidad, y este acto guerrerista, que lo sac de su lugar comn de demcrata de aparente buenas formas y respetuoso de los derechos humanos mundiales, le elev los ndices de aceptacin por el orden de un 40%, demostrando con ello, que en la poltica todo vale hasta darle muerte a un personaje de ficcin que ataca cuando es preciso con sus flechas del paleoltico, y muere cuando ya su vida de anacoreta y monje cartujo carece de importancia.

Muerto Satans es necesario crear otros ngeles del mal, y la denuncias fuertes de Gadafi en la ONU con un discurso incendiario y antiimperialista, desencadena la furia del imperio y el pretexto para que por medio de la invasin a Libia se le pueda sacar provecho a una de las mayores reservas de petrleo en el mundo por potencias como Estados Unidos, Francia, Italia, Canad, Blgica, Dinamarca, Catar, Noruega e Inglaterra, y se puedan utilizar nuevas armas sin licitaciones, y se asegura por derecho de guerra la reconstruccin del pas con estados de emergencias y contrataciones directas, y se conquista no solo un nuevo pas, sino tambin un nuevo mercado abierto a los productos de los conquistadores.

Consumadas las labores expansionistas en ese Estado nacional, el turno le llega a Siria, el nuevo satans quien tiene en sus manos supuestas armas de destruccin masiva. La misma mentira de Iraq se intenta repetir con Siria, porque el monstruo extractivo de la savia del oro negro necesita nuevas vctimas, y sus agravios quedan bajo la marca registrada de atacar el terrorismo mundial, y acabar con una de las mayores resistencias que ha tenido hasta la fecha el imperio estadounidense y sus vasallos. Los occidentales dirigidos con el apoyo de Francia, Estados Unidos e Inglaterra, bajo el eufemismo de labores de humanidad, crea una zona de exclusin rea en Siria y apoya con armamentos a los rebeldes mercenarios en cuyas filas militan mercenarios de muchos pases y gentes de Al Qaeda dirigidos desde Jordania que en tiempos recientes han sido satanizados y ahora apuntalan los intereses occidentales. Sin embargo, el veto de Rusia, y China en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas salva en los tiempos extras de esa guerra inventada con el afn de ganar territorios, mercados y acabar con la resistencia rabe, a una Siria, victima propicia del expansionismo territorial. Este veto paraliza aparentemente a un Estados Unidos que intenta por caminos diplomticos tener poco roce con una potencia atmica como es Rusia, y tampoco con su proveedora mundial de productos y su acreedor comercial la China. No obstante, los yankees para limpiar sus manos intervencionistas, crean en el 2014 en el imaginario colectivo mundial con armas y con movidas guerreristas entre las fronteras de los pases de Irak y Siria, al denominado Estado Islmico, clonacin hollywoodense de un imperio que pretende crear nuevos temores bajo las supuestas pretensiones restauradoras de los neoconservadores de califatos y gobiernos religiosos liderados por Als y Mahomas desafiantes con manidos estereotipos de hombres barbados e inmaculados turbantes de color blanco y armados de faquires y Ak 47.

El Estado Islmico est conformado por treinta mil hombres en armas que incursion desde el noroeste de Iraq y en pocas semanas bati al ejrcito kurdo-iraqu que se desband. El Estado Islmico se apoder de un tercio de la zona autnoma kurda, instalando su capital en Mosul, amenazando la ciudad de Erbil, ambas en el corazn de la zona petrolera. Tambin se hizo fuerte en el este y norte de Siria, en regiones donde el Estado central y sus fuerzas se encontraban ya debilitados como consecuencia de la guerra impuesta desde 2012 por miles de mercenarios yihadistas y que estaban de hecho en manos de los pechmergas kurdos ligados al PKK y al PYD enemigos eternos de Turqua. El conflicto implica a territorios de aproximadamente seis millones de km y de manera directa o indirecta involucra a 268 millones de personas. La regin alberga cuantiosas reservas de petrleo y si agregamos antecedentes de ndole tnico o religioso y los intereses de las grandes potencias, tendremos un bosquejo del polvorn del planeta en el Cercano y Medio Oriente. El Estado Islmico es un movimiento sun de inspiracin salafista, la corriente musulmana que propugna el retorno a los orgenes. En la jerga islamista designa a los ancestros y hace referencia al crculo ntimo del profeta Mahoma. El Estado Islmico es hostil a los chies y su objetivo declarado es el restablecimiento de la organizacin unificadora poltico-religiosa UMA, comunidad musulmana como el califato abas. Algunos observadores hablan de takfiristas para referirse a una corriente ms radical que tendra tambin influencia en el Estado Islmico. El marco donde se lleva a cabo este conflicto agrega otro aspecto. Y es que cada uno de los Estados de la regin que estn implicados directa o indirectamente, tiene sus propios intereses nacionales, que a veces se contraponen o no empalman con las diferencias tnico-religiosas.

Tampoco se puede desconocer que el pretendido Estado Islmico tiene territorios, poblacin y reservas de petrleos dominadas convencionalmente, pero lo interesante de ello para los intereses estadounidenses, es que abre espacios a un imperio occidental que enfrentar en el futuro sin la dificultad de la fortaleza de los Estados nacionales, y solo contra intereses tribales de menor cuanta, a una resistencia que est siendo domesticada desde ya, por medio de abastecimiento de armas y de asesores de la CIA, que orientan las movidas del satanizado Estado Islmico hacia puntos estratgicos dominados por la administracin de Bashar Al Asaad en Siria. Por esa razn hemos sido testigos, como la misma Turqua aliado de Estados Unidos, atac Siria con el pretexto de que atacaba el Estado Islmico, derrib un avin ruso que pretenda atacar al Estado Islmico, y el mismo Israel apoya en la sombra el expansionismo del Estado Islmico en Siria porque busca con ello acabar con una de las mayores resistencias del mundo rabe, y de paso cercar a su eterno rival, el pas de Irn. Francia por su parte, atac a Siria directamente bajo el pretexto de que Siria apoy el Estado Islmico en su ataque a ciudadanos franceses, cuando son hombres indignados de Siria, Libia, Iraq y otros estados que se han quedado sin familias y sin culturas los que han descargado su furia contra ciudadanos franceses, en forma clandestina porque no tienen otra opcin, y con una guerra urbana de atacar e inmolarse han dirigido sus ataques, de forma asimtrica a una potencia estadounidense que con la prepotencia de sus armas de ltima generacin masacran miles y miles de vidas humanas en esos Estados, sin que se otorgue un segundo de silencio a las vctimas cuyos cuerpos irreconocibles vuelven al polvo de donde vinieron, como si el ser humano tuviera ms valor en occidente que oriente medio.

Israel ha efectuado bombardeos contra objetivos militares en territorio sirio, y colabora con los mercenarios yihadistas en la frontera con Siria, proveyndolos de aparatos militares sofisticados de inteligencia, municiones y ayuda mdica. Por eso se explica el acercamiento de Tel Aviv con ciertos pases sunes que apoyan al Estado Islmico, y a los mercenarios que agreden a Siria. Es lo que un dirigente gubernamental israel llama la diplomacia del champin, que se traduce por tentativas de acercamiento no slo con Egipto y Jordania, sino tambin con Arabia Saudita y los pases del Golfo.

La confusin de nombres y enemigos ha provocado un panorama complejo en el Medio Oriente que se mueve bajo el ritmo de reivindicaciones religiosas, tribales, nacionales y de geopoltica, de penetracin de mercados, obtencin del manejo de reserva de petrleo y expansionismo territorial.

Por su parte, Rusia juega un papel de equilibrio en la zona por muy diferentes razones que estn alejadas de las motivaciones ideolgicas que con nuestra corta visin pretendemos adjetivar. Rusia tiene tratos comerciales con Siria desde muy antes de que empezara la guerra. Empero, la estrategia rusa va ms all de ello, porque Mosc, como cualquier pas que salvaguarda su seguridad territorial, considera que Siria pertenece a su zona de influencia fronteriza para cortar el paso a estas hordas mercenarias, que de no ser contenidas pasaran a Irn, la eterna enemiga y objetivo comn de Israel y Estados Unidos, despus pasaran a Georgia, aproximndose a su propio pas a travs del Cucaso, y esto desde luego, creara para la geopoltica mundial una visin de vulnerabilidad que no quiere mostrar por motivo alguno Putin, llamado por sus poses estticos de latin lover Neanderthal en magazines mundiales: El Malboro de las Siberias, quien ha mostrado un moderno liderazgo mundial bajo el mandato de una Rusia que se ha creado de las cenizas de la balcanizacin de la unin sovitica, pero que es sostenida por su recia personalidad de no ser pisoteado por los Estados Unidos, y por la posesin de armamento atmico persuasivo que le devuelve al sitial perdido de potencia mundial en ascenso.

Por de pronto, en el escenario del mal, el Estado Islmico creado y financiado por el mismo Estados Unidos para atacar a la propia Siria lleva la delantera en los imaginarios simblicos pero no en la realidad geopoltica. Esperemos como termina la zaga, porque en ese Medio Oriente, lugar designado por la providencia para que habitara el petrleo, los amigos y los enemigos se reciclan, pero el afn y el expansionismo imperialista parece no dar tregua, por de pronto ya conocemos quien protagoniza el papel de Satans, pero todos sabemos tambin quin es el que ha tenido el olor a azufre y a plvora.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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