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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2016

Abril republicano (II)
Queda proclamada la Repblica

Vctor Arrogante
Rebelin


Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo... Espero a conocer la autntica y adecuada expresin de la conciencia colectiva, y mientras habla la nacin, suspendo deliberadamente el ejercicio del Poder Real y me aparto de Espaa. Eran las palabras de Alfonso de Borbn, desde el exilio, despus de haber abandonado el pas, tras conocer los resultados de las elecciones municipales del da 12 de abril de 1931. (Ver artculo de la pasada semana: Los monrquicos dieron la espalda al rey).

Efectivamente, los resultados de las elecciones del 12 de abril, haban dado el triunfo a las candidaturas republicano-socialistas en 41 de las 50 capitales de provincia. La ciudadana madrilea, cuando comenzaron a conocerse los resultados, se ech a la calle para proclamar la Repblica. Con las primeras hojas de los chopos y las ltimas flores de los almendros, la primavera traa a nuestra Repblica de la mano, declamaba Antonio Machado por la llegada de la deseada Repblica. En 36 horas el reinado de Alfonso XIII llegaba a su fin. Fue un proceso rpido, limpio, incruento e imprevisto. La monarqua se haba vuelto incompatible con los que crean en un rgimen democrtico y la Repblica empez a postularse como la nica opcin de futuro, incluso entre los monrquicos que abandonaron al rey.

Todo haba comenzado en abril de 1930, cuando Indalecio Prieto en el Ateneo de Madrid afirmaba: Es hora de las definiciones. Hay que estar con el rey o contra el rey. As se fue fraguando el Pacto de San Sebastin del 17 de agosto de 1930, al que se sumaron el Partido Socialista Obrero Espaol y la Unin General de Trabajadores en octubre, convocando una huelga general que iba a ir acompaada de una insurreccin militar para meter a la Monarqua en los archivos de la Historia y establecer la Repblica sobre la base de la soberana nacional representada en una Asamblea Constituyente. Hoy como ayer: Viva Espaa con honra! Viva la Repblica! (Manifiesto revolucionario de diciembre 1930).

Con el manifiesto dirigido a intelectuales, firmado por Maran, Prez de Ayala y Ortega y Gasset , creaban la Agrupacin al Servicio de la Repblica. En l se deca Cuando llegan tiempos de crisis profunda, en que, rota o caduca toda normalidad, van a decidirse los nuevos destinos nacionales, es obligatorio para todos salir de su profesin y ponerse sin reservas al servicio de la necesidad pblica. Parece escrito hace unos das. Gregorio Maran, Prez de Ayala y Jos Ortega y Gasset, se proponan movilizar a un copioso contingente de propagandistas y defensores de la Repblica espaola. Se haca un llamamiento a todo el profesorado y magisterio, a los escritores y artistas, a los mdicos, ingenieros, arquitectos y tcnicos de toda clase, a los abogados, notarios y dems hombres de ley, y de forma especial a la juventud.

El Socialista, el 15 abril de 1931, informaba Ayer se proclam la Repblica en Espaa. El pueblo se entreg a manifestaciones delirantes de entusiasmo. Viva Espaa con honra y sin Borbones! y anunciaba la composicin del Gobierno provisional, que se formaba por los firmantes del manifiesto revolucionario de diciembre: Presidencia, Niceto Alcal Zamora (Derecha Liberal Republicana); Estado, Alejandro Lerroux (Republicano Radical); Gracia y Justicia, Fernando de los Ros (PSOE); Guerra, Manuel Azaa (Accin Republicana); Marina, Santiago Casares Quiroga (Federacin Republicana Gallega); Gobernacin, Miguel Maura (Republicano Conservador); Fomento, lvaro de Albornoz; (Republicano Radical Socialista); Trabajo y Previsin Social, Francisco Largo Caballero (PSOE). Quedaban por cubrir algunas carteras cuyos titulares se encontraban exiliados en Pars: Instruccin Pblica y Bellas Artes, Marcelino Domingo (Republicano Radical Socialista); Economa Nacional, Luis Nicolau d'Olwer (Accin Catalana); Hacienda, Indalecio Prieto (PSOE); y Comunicaciones, Diego Martnez Barrio (Republicano Radical).

Antes, el da 13, se haba reunido en el Palacio de Oriente el Consejo de Ministros, para adoptar una postura ante los resultados del da anterior. Enseguida se identificaron dos posiciones enfrentadas Hay que constituir un gobierno de fuerza, implantar la censura y resistir, era la postura del ministro de Fomento Juan de la Cierva, apoyada el conde de Bugallal y el marqus de Alhucemas. El resto, encabezado por el conde de Romanones pensaban que estaba todo perdido. Esa misma tarde el comit revolucionario republicano-socialista, hizo pblico un comunicado en el que deca que el resultado de las elecciones haba sido desfavorable a la Monarqua y favorable a la Repblica y anunciaba su propsito de actuar con energa y presteza a fin de dar inmediata efectividad a los afanes implantando la Repblica.

La monarqua, herida de muerte, recibi la puntilla por el director de la Guardia Civil, al proclamar su adhesin a la Repblica, que ya tena un Gobierno Provisional. Eibar fue la primera ciudad donde se iz la bandera tricolor. Los acontecimientos se haban precipitado. El rey comenzaba su exilio y Alcal Zamora, Azaa y el resto de los que seran nuevos ministros entraban en el ministerio de la Gobernacin en la Puerta del Sol. Naca la Segunda Repblica. Vivi hasta el fin de la guerra, tras el golpe de estado nacional-catlico-fascista.

El da 14 de abril se dict el primer decreto por el Comit Poltico de la Repblica: El Gobierno provisional de la Repblica ha tomado el Poder sin tramitacin y sin resistencia ni oposicin protocolaria alguna, es el pueblo quien le ha elevado a la posicin en que se halla, y es l quien en toda Espaa le rinde acatamiento e inviste de autoridad En virtud del decreto, el presidente del gobierno provisional de la Repblica, asuma la jefatura del Estado con el asentimiento expreso de las fuerzas polticas triunfantes y de la voluntad popular. Niceto Alcal Zamora y Torres fue designado para el cargo de Presidente del Gobierno provisional de la Repblica.

El Gobierno provisional, al recibir sus poderes por la voluntad nacional, manifest que dado el origen democrtico de su poder y en razn de la responsabilidad en que deben moverse los rganos del Estado, someter su actuacin colegiada e individual al discernimiento y sancin de las Cortes Constituyentes. Igualmente, el Gobierno, adopt como norma depuradora de la estructura del Estado, someter, en defensa del inters pblico, a juicio de responsabilidad, los actos de gestin y autoridad pendientes de examen, desde la disolucin del Parlamento en 1923, as como abrir expediente de revisin en los rganos oficiales, civiles y militares, a fin de que no resulte consagrada la prevaricacin ni acatada la arbitrariedad, habitual en el rgimen que termina.

El Gobierno provisional hizo pblica su decisin de respetar de manera plena la conciencia individual mediante la libertad de creencias y cultos, sin que el Estado en momento alguno pueda pedir al ciudadano revelacin de sus convicciones religiosas, orientando su actividad, no slo en el acatamiento de la libertad personal y los derechos ciudadanos, sino que aspira a ensancharlos, adoptando garantas de amparo. El Gobierno provisional declaraba que la propiedad privada quedaba garantizada por la ley, por lo que no podr ser expropiada, sino por causa de utilidad pblica y previa la indemnizacin correspondiente. El Gobierno, sensible al abandono absoluto en que ha vivido la inmensa masa campesina espaola, al desinters de que ha sido objeto la economa agraria del pas, adopt como norma de actuacin el reconocimiento de que el derecho agrario debe responder a la funcin social de la tierra.

Por su parte, el Presidente del Gobierno provisional, decretaba la ms amplia amnista de todos los delitos polticos, sociales y de imprenta, sea cual fuere el estado en que se encuentre el proceso, incluso los ya fallados definitivamente, y la jurisdiccin a que estuvieren sometidos. Igualmente se decret fiesta nacional el 14 de abril; y se adopt como bandera nacional la tricolor, mediante decreto del 27 de abril (Gaceta nmero 118, del 28 de abril).

Hoy, la III Repblica que viene, debe ser la obra de todos, hombres y mujeres, en un esfuerzo comn por dotarnos de un Estado acorde con nuestro tiempo. No es una quimera, no es una utopa. Es una urgente necesidad de regeneracin democrtica. En 2014, una treintena de intelectuales espaoles, suscriba un Manifiesto por la Repblica, como otros lo hicieran en 1931. Ha llegado el momento de que los espaoles decidamos en plena libertad el rgimen que deseamos para Espaa, pidiendo la convocatoria de un referndum, en el que se tenga la posibilidad de elegir libremente entre Monarqua o Repblica, abrir un Proceso Constituyente, elaborar una nueva Constitucin y convocatoria de nuevas elecciones generales. Yo sigo en ello.

Con la proclamacin de la II Repblica en abril de 1931 se abran inmensas perspectivas de cambios polticos, econmicos y sociales, pospuestas durante decenios. No slo se pretendan reformas polticas, sino que se quera atacar el problema de fondo, mediante un cambio profundo de las estructuras sociales, econmicas y culturales. Era necesario poner en marcha un ambicioso programa de reformas que lograra poner a Espaa en la modernidad.

Continuar

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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