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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-04-2016

Un documental reconstruye el asesinato del joven anarquista Valentn Gonzlez durante una huelga en 1979
Los muertos silenciados de la Transicin

Enric Llopis
Rebelin


Un tnel ferroviario, oscuro, llega a su punto final, y la cmara que poco a poco se abre abarca a los prceres de la Transicin, en la corte del monarca Juan Carlos I. Empieza "Valentn, la otra Transicin", un documental de 53 minutos sobre la muerte del joven militante de la CNT, Valentn Gonzlez, durante una jornada de huelga el 25 de junio de 1979 en el Mercado de Abastos de Valencia. A los 20 aos, el joven perdi la vida por los disparos de la polica armada. La respuesta al crimen fue una de las mayores huelgas generales que se recuerda en la ciudad de Valencia. "La poca no fue pacfica ni consensuada, por lo menos con la gente que se movilizaba por la ruptura", afirma el realizador del audiovisual, Jos Asensio, durante el estreno el 7 de abril en el Arag Cinema de Valencia (gestionado por la cooperativa "La Cinemista"), a la que asistieron 150 personas.

Se trataba de la primera huelga en la que participaba Valentn Gonzlez, y consideraba que era su obligacin estar ese da en el tajo, en el Mercado de Abastos. Formaba parte de las "collas" (grupos de trabajadores) de carga y descarga que laboraban all donde se les requiriera. Decidieron ir a la huelga, que contaba con autorizacin previa, para cobrar los salarios que se les adeudaban. Los trabajadores formaron ese da una "barrera" en la puerta del mercado para que no entraran los camiones. Lleg una decena de furgones de la polica armada (los "grises" de la poca), bajo el mando de un teniente. "En plan matn", recuerda Valentn Gonzlez (padre), en el documental producido por la CGT, fruto de cuatro aos de trabajo. A los pocos minutos, el jefe de la operacin recibi una llamada, de la que se deriv una orden a los "grises": "A por ellos". Valentn Gonzlez muri por el impacto de un "pelotazo" de goma que le revent el corazn, en plena carga policial.

"Muri a los 20 aos en defensa de las reivindicaciones obreras", deca la lpida de Valentn. En la capilla del cementerio, el cura se neg a oficiar una misa (tal como solicit la familia), pero otra cosa fue la respuesta popular. El documental muestra fotografas de la poca con la puerta del Hospital Clnico abarrotado de gente y una manifestacin de masas por las calles de Valencia. Numerosos locales y comercios del centro de la ciudad cerraron las puertas. "El gobernador civil y la polica no fueron conscientes del factor aglutinante y movilizador que tuvo el asesinato para el movimiento obrero", apunta Juan Prez Eslava, de la Fundacin Salvador Segu.

En principio, destaca la periodista de "Valencia Semanal", Rosa Solbes, "se trataba de una huelga de tantas; informbamos continuamente de la conflictividad social, en sectores como la construccin, el textil o el metal". "Valencia Semanal" dedic un nmero especial a Valentn Gonzlez. Paqui Gonzlez, hermana del obrero asesinado, destaca en el audiovisual el parco seguimiento meditico: "No se le dio ningn relieve al crimen en la prensa estatal, salvo una cua en El Pas". El periodista y escritor Mariano Snchez Soler recuerda el calificativo que las instituciones otorgaban a estos casos: "Hechos aislados". Al juicio pudo entrar el abogado de la vctima, pero no el padre de Valentn Gonzlez. Los familiares propusieron testigos, que fueron rechazados e incluso recibieron amenazas. Finalmente, el caso se liquid con una falta leve y una multa de 1.200 pesetas al polica autor del asesinato. La familia recibi un milln de pesetas.

En 1992 empezaron a convocarse, de manera ininterrumpida cada ao, los actos en recuerdo de Valentn Gonzlez. Adems, las administraciones han estado en contra de cualquier reconocimiento durante muchos aos, por lo que no se ha conseguido que el Mercado de Abastos (actualmente un instituto) lleve el nombre del obrero asesinado. Se ha conseguido, hasta el momento, colocar una placa conmemorativa (2009) en lugar del crimen. La pelcula contextualiza los hechos. La nmina de estudiantes y activistas asesinados incluye a Yolanda Gonzlez (1980), a manos del ultraderechista Emilio Helln; Emilio Martnez y Jos Luis Montas (1979), asesinados por la polica; Arturo Ruiz (1977), por los Guerrilleros de Cristo Rey; Miquel Grau (1977), por un militante de Fuerza Nueva....

En la puerta de la Facultat de Geografia i Histria de Valncia, un grupo de activistas se concentraba ayer para recordar la muerte del joven independentista, Guillem Agull, en 1993, a manos de un grupo de neonazis. "A las vctimas se les ha matado dos veces", recuerda Mariano Snchez Soler, "pues despus del crimen lleg el olvido, como consecuencia del pacto de silencio de la Transicin". Pasaron muchos aos hasta que a los muertos del Batalln Vasco Espaol, la Triple A o Fuerza Nueva se les empez a considerar vctimas del terrorismo. En su tesis doctoral y en el libro "La transicin sangrienta. Una historia violenta del proceso democrtico en Espaa (1975-1983)", Snchez Soler contabiliza en este periodo 591 muertos por la violencia poltica en el estado espaol, de los que 188 corresponden a la "violencia institucional" (polica o grupos de ultraderecha que actuaban con la connivencia policial para mantener el estado de cosas). A esta cifra se agregan cerca de 2.000 heridos, muchos de ellos por impacto de bala. "La gran herramienta para controlar la Transicin fue el miedo, an se deca que Franco haba salvado a Espaa del caos de la Repblica". En otros trminos lo expresa el exministro Martn Villa en "Valentn, la otra Transicin": "Lo nuestro pueden ser errores, lo otro son crmenes".

El documental comienza con un retrato de la Transicin que subraya el conflicto, frente a las visiones idlicas del consenso. Se mencionan los ltimos fusilamientos del franquismo en septiembre de 1975, el dictador aparece con mal de Parkinson en la balconada frente al Palacio de Oriente; muy cerca el prncipe Juan Carlos de Borbn, sucesor en la jefatura del estado; pero tambin las movilizaciones obreras, estudiantiles y los gritos de libertad y amnista. El historiador anarquista, Miquel Amors, recuerda la crisis "larvada" por el alza de los precios del petrleo. "El PCE y el PSOE -los que tenan mayor peso en la izquierda- aceptaron el arbitraje del rey y la desmovilizacin de la calle", subraya Snchez Soler. El sindicalista, hoy en la CGT y el Ateneo Libertario Al Margen, Antonio Prez Collado, resalta hitos de la desmovilizacin y las cesiones como los Pactos de la Moncloa y el ingreso de Espaa en el Mercado Comn europeo (1985), cmo la democracia mantuvo a los responsables policiales y judiciales del franquismo y finalmente se olvid a los centenares de miles de represaliados por la dictadura.

"Los dos grandes sindicatos -UGT y CCOO- se comprometieron a moderar el crecimiento de los salarios; fue un gran paso atrs respecto a las grandes huelgas del ltimo franquismo, con el movimiento asambleario en auge dentro de las fbricas, lo que llev a avances salariales; al final, se trataba de lograr la paz social", explica Prez Collado. Pero antes de la liquidacin, se produjeron luchas obreras y vecinales. Segn Miquel Amors, "surgi un nuevo proletariado en los aos 70 -una segunda generacin del movimiento obrero despus del desarrollismo- que el PCE supo controlar, aunque en un primer momento se trat de comisiones obreras autnomas". Esta nueva generacin -un proletariado joven y radicalizado- rompe con la tradicin "reformista", justo cuando en Europa se hablaba tambin de autogestin y consejos obreros.

El documental da cuenta de uno de los jalones en la historia del anarcosindicalismo ibrico: la manifestacin convocada por la CNT el 15 de enero de 1978 en Barcelona, contra los Pactos de la Moncloa. El acto, en el que participaron ms de 15.000 personas, termin -previa infiltracin policial- con el incendio provocado en la Sala de fiestas Scala, lo que llev a las acusaciones de terrorismo y la criminalizacin del sindicato. Adems del episodio "negro", se incluyen en los 53 minutos de pelcula la apertura de la CNT a los nuevos movimientos sociales, el conflicto con el exilio de Toulouse, y las expectativas de gente joven que buscaba nuevos referentes en el ecologismo, el feminismo, la lucha antinuclear, las comunas y la contracultura. Rondaba el influjo de mayo del 68 y el movimiento hippie, recuerda Prez Collado, quien tambin destaca el rol de publicaciones como "Alfalfa" o "Ajoblanco".

En el tramo final de la pelcula aparece otra vez el tnel oscuro, que conduce al amanecer en una playa... Y conecta el pasado con el presente: la represin brutal del movimiento estudiantil de la "Primavera Valenciana" (febrero de 2012). La historiadora Dolors Marn seala un posible camino, en tiempos de radical incertidumbre: "La transformacin social vendr de muchos sectores y conciencias crticas, no slo del movimiento obrero". Se sita, adems, en la lnea de los anarquistas de finales del siglo XIX: la revolucin de las conciencias ha de ser previa a la revolucin social. La hermana de Valentn Gonzlez camina por la playa de la Malvarrosa y se detiene, coloca en primer plano un cartel que recuerda el crimen. Se colocan a su vera unos nios y detrs, poco a poco, activistas que se acercan. Termina el documental. Ocurri el 25 de junio de 1979...


Fotos: JR Ferrandis

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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