Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2016

Un golpe jurdico-meditico
Impeachment o golpe de estado en Brasil?

Mauricio Becerra Rebolledo
El Ciudadano


La destitucin que votan hoy los diputados brasileos se ha erigido sobre una campaa meditica contra la presidenta Dilma Rousseff y el ex mandatario Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores. Como hasta ahora no han podido vincularlos a los esquemas de corrupcin destapados en Petrobras, quieren destituir a Dilma por hacer la bicicleta fiscal. El abogado general de la Unin advirti que cualquier gobierno que venga a nacer de una ruptura institucional no tendr legitimidad para gobernar frente a la poblacin.

Este domingo la Cmara de Diputados brasilea vota la revocacin del mandato de la presidenta Dilma Rousseff. La incertidumbre hasta el final de la votacin respecto del resultado es una sensacin que se suma al guin que pareciera haber sido fabricado en la televisora Globo, experta en construir telenovelas y, sobre todo, opinin pblica. Un guin con traiciones de ltima hora, negociaciones secretas y oscuras fuerzas en pugna: un juez imparcial, medios monoplicos y obsesionados, una crisis econmica, una presidenta que aplica polticas de austeridad y un escndalo de corrupcin que envuelve a la principal empresa pblica brasilea, salpicando a todos los grandes partidos polticos.

Hasta ahora no hay evidencia de que Dilma o Lula se hayan enriquecido con dineros de la Petrobras, a diferencia de los parlamentarios patrocinadores de la destitucin, pero los grandes medios empeados en sacar a la mandataria del gobierno, apuestan por la estrategia del golpe de Estado.

El impeachment es apoyado por el opositor PSDB (socialdemocracia neoliberal) y el PMBD (centro oportunista), desde 2003 la frmula de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), en el poder. El partido del vicepresidente, Michel Temer, decidi romper el pacto de gobierno y pasarse a la oposicin.

La polarizacin poltica es alimentada por medios empeados en derrocar a la mandataria a como de lugar. Dilma Rousseff tampoco lo ha hecho bien en su segundo mandato. Nombr ministro de Hacienda a un neoliberal que le recet austeridad para enfrentar la crisis econmica mundial y que mantiene estancada a la economa del pas ms grande de Amrica Latina. El resultado fueron tasas de desempleo que los brasileos en su anterior mandato y los dos de Lula haban olvidado, recortes importantes de presupuestos, alza del costo de la vida e insatisfaccin social.

IMPEACHMENT O GOLPE?

El impeachment requiere 342 votos de los 513 diputados del Congreso brasileo (2/3) y hasta la tarde de este domingo no hay certeza de su aprobacin.

El proceso de destitucin de la mandataria se inici cuando el 2 de diciembre, el presidente de la Cmara, Eduardo Cunha, decidi dar curso a una peticin sustentada por tres juristas de derecha y respaldada por un grupo de diputados que acusan irregularidades en la forma de administracin del presupuesto nacional por parte del gobierno del PT.

La defensa de Dilma sostiene que la destitucin de un presidente es posible si hay crimen. Y como a la presidenta no se le ha probado delito alguno, no hay razn para el impeachment. Acusan que en el fondo se trata de un golpe de estado.

El abogado General de la Unin, Jos Eduardo Cardoso, a cargo de la defensa de la presidenta ante el Congreso, cit al jurista y poltico Ulysses Guimares para iniciar su defensa de la jefa de estado: Cuando se quita el voto del pueblo, el pueblo es herido del centro para la periferia de la historia, pierde el pan y la libertad.

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Las distintas formas de noticiar del diario de la red Globo: En la protesta del 13/3 en contra del gobierno sale a las calles Brasil en contra de Lula y Dilma y a favor del juez Moro (izq.). En la jornada a favor del gobierno los que salen a las calles son los aliados de Lula (der.).

Cardoso calific el impeachment como una ruptura institucional de la democracia de los brasileos y brasileas. Argument que Cunha chantaje en diciembre pasado a Dilma con iniciar el impeachment si es que el PT apoyaba la formacin de una comisin del Consejo de tica para analizar casos de corrupcin en los que est involucrado. Como el PT no se prest a su juego, apenas cuatro horas despus de que los diputados del partido gobernante aprobaran iniciar la investigacin, Cunha anunci que aceptara el proceso de destitucin de la presidenta.

Una amenaza, una venganza no es un factor decisorio para apartar un presidente de la Repblica- sostuvo Cardoso.

Las razones argumentadas para la destitucin de Dilma son bicicletas fiscales usando fondos de los bancos pblicos para pagar beneficios sociales, dinero que en el ao presupuestario siguiente era devuelto y una reasignacin presupuestaria por decreto. Frente a esas causas, el abogado Cardoso advierte que solo en casos excepcionalsimos que el presidente pueda ser apartado. Es para actos graves, dolosos, que atenten contra los principios del pas, pero meras operaciones contables, aceptas y hechas por todos los gobiernos, respaldadas por los tribunales de cuentas, aceptadas por los juristas y aprobadas por los funcionarios tcnicos de carrera que sean utilizadas como impeachment Seores diputados y diputadas: me permiten utilizar una palabra que no es jurdica, pero es de la ciencia poltica: esto es un golpe.

Luego Cardoso agreg que es la destitucin de una presidenta electa por el pueblo, esto es la sustraccin del derecho al voto. Se eventualmente el parlamento aprueba el impeachment el pueblo quedar puesto en la periferia de la historia y la historia jams perdonar a aquellos que rompan con la democracia creada en 1988.

UN PARLAMENTO CON CASOS DE CORRUPCIN COMPROBADOS

El pasado 11 de abril, una comisin especial dominada por la oposicin al gobierno aprob por 38 contra 27 votos el informe contra la presidenta. Llama la atencin que de los 65 diputados que integraron la comisin, 36 tienen un proceso abierto por delitos judiciales o electorales.

Transparencia Brasil indica que 60% de los parlamentarios enfrentan algn tipo de acusacin, como cohecho, fraude electoral, deforestacin ilegal, secuestro y hasta homicidio.

El periodista Gleen Greewald, galardonado con el Premio Pulitzer en 2014 y que vive hoy en Brasil, comenta que el hecho ms bizarro de la crisis poltica en Brasil es tambin el ms importante: Casi todas las figuras polticas de relevancia que defienden el impeachment y aquellos que podran asumir el gobierno del pas en caso de dimisin de la mandataria- enfrentan acusaciones de corrupcin bien ms serias que las que son dirigidas a ella.

Es el caso del diputado Paulo Maluf (PP-SP), quien est siendo procesado por el Supremo Tribunal Federal (STF) por sospechas de haber recibido US$ 40 millones en coimas. Maluf no puede salir de Brasil debido a que es procurado en Francia por lavado de dinero y en Estados Unidos por desviar dineros por ms de US$ 11,6 millones.

Hasta el New York Times (14/4) califica de absurdo el proceso de destitucin de Dilma Rousseff, a quien consideran algo raro entre las principales figuras polticas de Brasil: Ella no ha sido acusada de robar para s. En el caso de su posible destitucin, ella no se enfrenta a cargos de corrupcin, a diferencia de la mayora de los parlamentarios que orquestan su salida del gobierno, sostiene el peridico norteamericano.

Al concluir la defensa de Dilma, el abogado Cardoso dijo que la historia colocar a las personas en su debido lugar. En las materias que se acusan no hay ilcito, no hay dolo.

Concluy advirtiendo que cualquier gobierno que venga a nacer de una ruptura institucional no tendr legitimidad para gobernar frente a la poblacin.

EST PROCESADA POR CORRUPCIN LA PRESIDENTA DILMA?

No. Pese a que los grandes medios brasileos y gran parte de los medios internacionales relacionan los casos de corrupcin detectados en Petrobras con el gobierno del PT, hasta ahora el juez que lleva la causa, Eduardo Moro, no ha logrado establecer ninguna relacin robusta que vincule a la presidenta Dilma Rousseff ni a Lula con los desvos de dinero de la estatal petrolera.

La destitucin de la mandataria por el parlamento es justificada en las llamadas pedaladas fiscales (bicicleta), mecanismo usado por los gobiernos brasileos para mantener caja. De esta forma se usa dinero de los bancos del Estado para pagar cuentas y prestaciones sociales y en el periodo fiscal siguiente se le devuelve. Los opositores a Dilma se basan en las objeciones dadas por el Tribunal de Cuentas (TCU) y acusan que sera un delito de responsabilidad.

Lo acostumbrado de dicha prctica para mantener los deberes y las cuentas pagas del Estado se evidencia en el hecho de que 16 gobernadores estaduales tambin realizaron en 2015 pedaladas fiscales, entre ellos el gobernador de So Paulo, el PSDB Geraldo Alckmin.

El segundo motivo de la destitucin es que se acusa a la presidenta de firmar seis decretos de aumento presupuestario en 2015 sin la autorizacin del Congreso, los que no habran respetado la meta de responsabilidad fiscal.

El gobierno se defiende diciendo que no fue una ampliacin de gastos, sino una reasignacin. Agrega que la firma de la presidenta fue a pedido del TCU, tras la evaluacin del personal tcnico de dicha instancia.

EL PAPEL DE LA PRENSA

La crisis poltica de Brasil es como una telenovela de la Televisora Globo, o ms bien es un guin salido de la emisora de la familia Marinho, obsesionada con sacar al Partido de los Trabajadores (PT), gobernante desde 2003, del poder. La base son los escndalos de corrupcin que se han destapado tras develarse el esquema de financiamiento de algunas campaas del PT, partido hurfano de la oligarqua poltica, y que apost por hacer crecer el pas de la mano de las constructoras. El esquema fue develado por el caso Lava Jato, instruido por el juez Eduardo Moro, y que tiene presos a un centenar de personas, entre cambistas, tesoreros del PT, ex polticos y empresarios, como Marcelo Odebrecht, cabeza de la ms grande constructora de Brasil.

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La trascendencia de la investigacin en un pas donde se acostumbraba hacer vista gorda a la corrupcin fue opacada por el proceder del juez Moro, quien la ha orientado tras los vnculos con el PT y Lula, omitiendo importantes caminos que conducen a polticos del PSDB, principal opositor. Moro tambin abusa de filtraciones selectivas a la prensa de declaraciones obtenidas bajo presin que en su mayora apuntan al partido gobernante y , al contrario, decretando sigilo cuando se trata de documentos que comprometen a figuras del PSDB como los senadores Aecio Neves y Jos Serra.

Los medios han recogido el guante y han aprovechado la municin para su campaa contra el gobierno de Dilma y Lula, quien quiere volver a ser presidente en 2018. Una masacre meditica que domina las tapas de las revistas y llena los noticiarios con imgenes de la polica deteniendo personas. Al mismo tiempo los medios fueron construyendo un consenso de opinin pblica a favor de la renuncia de Dilma y Fuera el PT. Es una narrativa, como han denunciado medios independientes brasileos, de ver dicho partido como una organizacin criminal.

El periodista Greewald comenta que las organizaciones Globo, Veja y Estado estn involucradas en el movimiento contra el gobierno, defendiendo a los partidos de la oposicin. Junto con destacar que el control de los medios est en pocas familias ricas de Brasil, el periodista sostiene que dichos medios estimulan el odio. El objetivo real es remover del poder un partido poltico -el PT- que no consiguieron derrotar en cuatro elecciones democrticas seguidas.

La informacin de noticias falsas en momentos claves, la selectividad en la divulgacin de los implicados en delitos de corrupcin, segn se trate el partido, la cobertura desproporcionada de las movilizaciones de la oposicin y la invisibilizacin de los apoyos al gobierno han sido la tnica de la cobertura meditica en los ltimos aos. Es tal la simpata con las protestas contra el gobierno que para una realizada en julio de 2014 un da domingo, Globo corri los partidos de ftbol durante unas horas para dar cobertura en directo a la manifestacin. Tal desequilibro informativo ha hecho mella en la conciencia de los brasileos de tal modo que entre los gritos para parar el golpe est uno que dice: la verdad es dura, la red Globo apoy la dictadura.

QUIN GANA CON EL IMPEACHMENT?

Si bien los grandes articuladores de la campaa por la destitucin de Dilma son la derecha dura que en los ltimos aos ha cobrado gran vigor en las calles, junto al PSDB, principal fuerza opositora al gobierno, representante de los sectores medios altos y de los intereses de Washington, el gran beneficiado con la destitucin de la mandataria es un aparecido de ltima hora: el presidente de la Cmara Eduardo Cunha.

De ideas conservadoras, contrario al aborto y a los derechos GLBT, Cunha representa una onda fuerte en Brasil que es el evangelismo pentecostal, que ha sumado peso en la sociedad brasilea en las ltimas dcadas. Mas para Cunha la fe cristiana no implica en absoluto tolerancia. Una de sus ltimas cruzadas como parlamentario fue reducir la edad penal a los 16 aos. Una de sus frases recientes fue que estamos viviendo la fase de los ataques, como la presin de los gays, de los marihuaneros y de los abortistas. El pueblo evanglico tiene que posicionarse.

Cunha integra el PMBD, un partido de centro con presencia en los estados del sur, particularmente Rio de Janeiro. La colectividad est caracterizada por su oportunismo poltico que lo llev a distanciarse de sus viejos socios del PSDB, luego aliarse al PT cuando no haba como parar la llegada de Lula a la presidencia en 2003 y hoy volver al maridaje con sus viejos amigos de la socialdemocracia.

Hay buenos motivos para investigar a Cunha. El procurador general de la Repblica, Rodrigo Janot, pidi al Supremo Tribunal Federal (STF) en diciembre del ao pasado su destitucin del cargo por varios delitos de corrupcin que se le imputan. El ms conocido es haber recibido coimas por ms de $ 52 millones de reales en el esquema de corrupcin montado en Petrobras.

Adems en los ltimos meses le fueron detectadas cinco cuentas con depsitos millonarios en Suiza. Cunha neg todo en la Cmara hasta que las propias autoridades suizas mandaran el informe de una cuenta a su nombre con US$ 5 millones y sus gastos. Entre sus continuos viajes aparecen gastos como una cena por 2.500 dlares en Pars, compras por 5.400 dlares en la tienda Chanel de New York, otra cena por 3 mil dlares en Rusia y una cuenta por U$ 6 mil en un hotel de Dubai.

Tambin Cunha aparece en una recientemente divulgada lista de una planilla de sueldos de la constructora Odebrecht junto a otros 200 polticos brasileos, tanto militantes del PT, el PSDB, el PMBD y varios partidos ms. Figuran en la lista el presidente del Senado Renan Calheiros (PMBD) y el vicepresidente Temer, quien tambin, segn la investigacin de Janot, habra recibido 5 millones de reales de la constructura OAS, vinculada con la corrupcin en Petrobras.

Ni Lula ni Dilma aparecen en esa lista.

UN GOLPE EN PREPARACIN

En caso de prosperar en la Cmara la destitucin de Dilma, el siguiente paso es el Senado, cuyo presidente, Renan Calheiros (PMBD) tambin est acusado de recibir dineros sucio. Por mientras la autoridad del pas la asumira el vicepresidente Michel Temer, quien desde una semana ya se siente gobernando. Hace pocos das se revel un audio en el que le habla a los brasileos como si ya fuera presidente.

Instalado en el Palacio do Jaburu, Temer ha comenzado a operar un gobierno de facto negociando alianzas y ofreciendo cargos a los partidos polticos (hay ms de 50 en Brasil) que se quieran sumar con sus votos al impeachment. Al PSDB ya les ofreci el ministerio de Salud para el senador Jos Serra.

Su programa de gobierno exige a los brasileos sacrificios para superar la crisis econmica. Anunci ya ajustes fiscales, una reforma al sistema previsional (administrado por el Estado) y la tercerizacin laboral.

Temer sera presidente hasta 2018, fecha de la prxima contienda electoral. La posibilidad de elecciones anticipadas slo es posible en caso del ser apartado. En dicho caso quien asume como interino es el presidente del Congreso, Eduardo Cunha.

Para Temer, Cunha y el PSDB llegar al gobierno es la oportunidad para salvarse de los casos de corrupcin en los que estn involucrados. A todos les conviene parar el Lava Jato y la selectividad del juez Moro y del Ministerio Pblico juegan a su favor. Greewald observa que los lderes de la oposicin brasilea esperan que, manipulados por los medios, la destitucin de Dilma resulte ser de una catarsis para el pblico brasileo, que permitira el fin silencioso de la operacin Lava Jato.

Para el periodista norteamericano el impeachment est designado para proteger la corrupcin, no para punirla o acabar con ella. Es el retrato ms caracterstico de una plutocracia que de una democracia madura.

Si Dilma fue electa con 54,5 millones de votos ( 51,64%), el problema de Temer es que las encuestas nunca le han dado ms que un 1% de intencin de voto y un 58% de rechazo.

Pero hoy la presidenta tampoco la tiene bien. El golpe constante de los medios y sus polticas de austeridad de cuo neoliberal no la hacen preferida de los brasileos. Una encuesta de Datafolha divulgada el 9 de abril recoga que un 61% de los entrevistados estaban a favor de que los diputados votaran a favor del impeachment. Un 33% estaba en contra.

El caso de Eduardo Cunha es ms bizarro: Un 77% de los encuestados estn a favor de su destitucin como presidente de la Cmara. Apenas un 11% de la poblacin le da un apoyo.

Al cierre de esta noticia, de los 172 diputados necesarios para parar el golpe de estado meditico-judicial slo faltaban 4.

Mauricio Becerra Rebolledo: @kalidoscop

MAPA DE LOS VOTOS A FAVOR Y EN CONTRA DEL IMPEACHMENT



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