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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2016

Respuesta a Jess Garca Blanca
Las ciencias, las prcticas cientficas y el poder poltico y corporativo

Rosa Guevara Landa
Rebelin


La tecnologa beneficia a los ricos?

No. A quin beneficie es cuestin de preferencias polticas.

Noam Chomsky (2016)

Lo malo (politicamente) de la ciencia contempornea es que es demasiado buena (epistemolgicamente)

Manuel Sacristn (1981)

 

El pasado 29 de febrero, apareci en la seccin de Opinin de Rebelin un artculo de RGL titulado El lado oscuro, crematstico y criminal de las pseudociencias, en el que hace una crtica que me veo obligado a calificar de severa y arrojada, pero tambin de totalmente desafortunada y falaz.

Con estas palabras inicia Jess Garca Blanca [JGB] un artculo titulado El lado oscuro, crematstico y criminal de los gestores de la ciencia publicado recientemente en Rebelin [1]. Sus argumentos y crticas, algunas quejas incluso, pueden resumirse del siguiente modo (espero que sin incomprensiones por mi parte; pido disculpas en caso contrario):

1. Que este tipo de diatribas aparezcan en la prensa sistmica es algo que podramos considerar connatural con el ejercicio del poder, pero que lo haga en las pginas -tan queridas y respetadas- de este medio rebelde y de la mano de una autora que ha demostrado sobradamente su compromiso y capacidad crtica resulta cuando menos preocupante.

2. Guevara no parece consciente del papel que el discurso cientfico tiene como sostn del discurso ideolgico del capitalismo... Obvia la diferencia fundamental entre la Ciencia y sus gestores. Como toda idea, la idea de Ciencia puede ser maravillosa; pero como toda idea, el problema viene cuando se encarna en seres humanos imperfectos y por desgracia poco maravillosos. No desconfo de la Ciencia como tal -siempre y cuando permanezca dentro de los lmites que le corresponden- desconfo de quienes gestionan su discurso, sus aplicaciones, sus resultados.

3. Rechazo absolutamente que pretendan convertirla en la nica herramienta de conocimiento posible en un alarde de etnocentrismo cuyo nico fin es el dominio y el mantenimiento de la desigualdad y los privilegios de los de siempre.

4. Guevara refuerza el modelo mdico dominante industrial y enraizado en el capitalismo [ese modelo] mantiene una amplia credibilidad e influencia debido, no a razones cientficas sino socio-polticas: son los enormes intereses de poder -no slo econmico- los que mantienen vigentes los dogmas de un modelo que ha fracasado a la hora de resolver los problemas de salud crnicos y degenerativos que l mismo ha contribuido a provocar y que est haciendo que cada vez ms gente acuda a otras terapias, lo que ha desatado una guerra contra ellas.

5. Guevara se hace cmplice de lo que Emmanuel Lizcano llama fundamentalismo tecno-cientfico, reproduciendo en este artculo su discurso integrista que pretende imponer lo que ellos definen como medicina cientfica, considerando el resto como magia y estafa, con la paradoja aadida de que es precisamente la medicina moderna, industrial, farmacolgica, reduccionista, la que adolece de base cientfica estricta.

6. Por ltimo, Guevara nos pone como ejemplo un caso que est siendo utilizado de modo absolutamente rastrero por los mencionados grupos de integristas cientficos tomando como base un artculo publicado por el diario que ella denomina global-imperial y a cuyos jerifaltes ha denominado derecha extrema ms literal.

Agradeciendo su inters, sus crticas y sus generosas palabras iniciales, unas breves observaciones sobre un texto que exigira largos desarrollos:

1. A mi no me parece mal que en un medio alternativo como rebelin se puedan ver y leer posiciones diversas e incluso enfrentadas. Aadir: hara muy mal rebelin, o los medios alternativos en general, ubicndose a espaldas de la ciencia e identificando a sta sin ms matices con el poder o con algunos de sus tentculos. No es ciencia social la que hace Emmanuel Lizcano por ejemplo? Forma parte tambin l del engranaje, de la trama?

Ello significara adems un verdadero e injusto insulto a cientficos que merecen toda nuestra consideracin y admiracin y que se juegan la piel en muchas ocasiones. Citar algunos nombres entre muchos posibles: Eduard Rodrguez Farr, Joan Benach, Alfredo Caro Maldonado, Jorge Riechmann, scar Carpintero, Recuerdo que Ernesto Guevara un mdico.

2. JGB seala que obvio la diferencia fundamental entre la Ciencia y sus gestores. No la obvio, en absoluto. Distingo bien, procuro distinguir bien entre la ciencia de Galileo, Bohr, Schrdinger y Curie y el Pentgono por ejemplo. Lo mismo que diferencio entre Leibniz, Ada y Turing y Apple, Microsoft y Google.

3. La ciencia, obviamente, no es la nica forma de conocimiento. No creo haber afirmado una barbaridad de este calibre. Eso s, para conocer las leyes del universo es conveniente saber algo (lo ms que seamos capaces) de las aportaciones de Einstein por ejemplo (quien, por cierto, no era ajeno a las incrustaciones polticas y corporativas en el desarrollo de las ciencias realmente existentes).

4. No s a qu dogmas concretos se refiere JGB ni exactamente a qu problemas de salud crnicos y degenerativos hace referencia pero no ignoro, y coincido con l, que los avatares de la prctica mdica en las sociedades capitalistas merecen una fuerte enmienda. Estados Unidos es un buen un ejemplo de estos disparates.

4.1. Aado, sin que sea necesario, que desde un punto de vista cientfico, la base terica (a veces, ciertamente, muy o bastante masculina) que fundamenta gran parte de la medicina cubana es la misma que sustenta la medicina practicada en Francia, Estados Unidos o Espaa pongamos por caso.

5. Yo no he considerado ni considero que todo conocimiento-insisto: conocimiento, no falso ni falsario decir- que no forme parte de lo que podemos llamar medicina cientfica sea magia o estafa. De eso nada. Hay mucho conocimiento prctico popular, no teorizado en muchos casos, que es conocimiento no despreciable.

6. El caso que puse como ejemplo no es un invento del global-imperial. Basta or al padre del joven fallecido para darse cuenta de la tragedia y del criminal comportamiento de algunos farsantes (no hablo, desde luego, de JGB) que tienen como lema: la pasta, la pasta y la pasta; cualquier engao est justificado.

7. JGB no desconfa de la Ciencia (por qu con maysculas?) como tal -siempre y cuando permanezca dentro de los lmites que le corresponden- desconfo de quienes gestionan su discurso, sus aplicaciones, sus resultados. Y cules son esos lmites? Desconfa JGB de todos los gestores a los que hace referencia, en cualquier caso y en toda circunstancia? En todo caso, vale la pena tomar nota: no hay desconfianza del conocimiento que nos aporta la ciencia.

8. La medicina, seala JGB, ha fracasado a la hora de resolver los problemas de salud crnicos y degenerativos que l mismo ha contribuido a provocar y que est haciendo que cada vez ms gente acuda a otras terapias, lo que ha desatado una guerra contra ellas. No s si el fracaso al que JGB alude es tal. Me da que esos problemas de salud crnicos y degenerativos no tienen que ver directamente con la medicina en muchos casos sino con prcticas industriales criminales (el amianto es un ejemplo) que, por supuesto, han contado con algunos insisto: algunos- cientficos cmplices pero no veo por qu JGB no es tambin crtico con esas terapias a las que alude. Son todas ellas un reino de paz, armona, seguridad y buen hacer? De verdad de la buena? Lo que se vende como alternativo no es ms bien a veces fuertemente remunerativo?

Aado sin necesidad: no hay ninguna duda que las grandes corporaciones y la mayora de sistemas polticos realmente existentes son, hoy por hoy, claros enemigos de la ciencia justamente entendida. Basta pensar en el tema que solemos llamar (inadecuadamente) cambio climtico para ver actuaciones que slo merecen crticas, rechazos y abucheos. Hay muchos ms.

Quienes queremos cambiar la sociedad, seala JGB finalmente, y entretanto luchar contra quienes ostentan poder y privilegios, tenemos la obligacin de atravesar ese muro de falsa legitimidad que pretende conferir el discurso cientfico para producir Verdad. Formulado as, desde mi punto de vista, el sendero de crtica apuntado est lleno de peligros que nada tienen que ver con el avance social y la justicia. El anticientificismo no ha sido nunca un apoyo adecuado para la lucha de emancipacin de los pueblos, los movimientos feministas y la ciudadana ms desfavorecida. El socialismo no es enemigo de la ciencia siempre y cuando, por supuesto, sta no est vendida al mejor postor. Noam Chomsjy y Manuel Sacristn son dos ejemplos de cientficos crticos amigos de los pueblos y adversarios de todo poder desptico. Ha habido muchos ms; hay muchos ms.


Notas:

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=211336

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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