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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2016

La deformacin rentista de la economa y su relacin con el fetichismo consumista y la corrupcin
Races histrica de la identidad cultural venezolana

Basem Tajeldine y Laila Tajeldine
Rebelin


La temprana y misteriosa muerte del Libertador Simn Bolvar, el 17 de diciembre de 1830, no slo signific la desintegracin de Colombia, el adormecimiento del sueo Bolivariano de la unidad latinoamericana y caribea que estaba en camino de construir una gran nacin, verdaderamente libre y con "la justicia como reina de todas las virtudes", sino tambin el inicio de todos los problemas sociales y polticos que los venezolanos arrastramos hasta el da de hoy.

La Venezuela "independiente" y fragmentada de 1830, tuvo que enfrentar una larga y dolorosa etapa de guerras intestinas marcada por los intereses de los caudillos provinciales, terratenientes, latifundistas, y de los banqueros y comerciantes que se disputaban la renta agraria con el poder central. Conservadores y liberales lucharon a muerte por el poder central del pas. Como propsito explcito, las oligarqua provinciales latifundistas perseguan mantener su independencia frente al poder de la nueva oligarqua terrateniente de Caracas para, eventualmente, apoderarse de dicho poder (Sanoja 2011, P. 321). Las ideas de identidad, respeto y pertenencia a la nacin venezolana que muchos caudillos pretendieron instituir desde el poder central no lograban ni podan cuajar entre la poblacin por la misma situacin de guerra civil devenida, la desilusin y los regionalismos que algunos de estos caudillos haban despertado. Todas las provincias venezolanas estaban de facto divididas. Cada ciudad y pequeos poblados del pas se identificaban con los intereses de los caudillos dominantes del lugar. El sentimiento nacional era solo una ilusin del dbil poder central.

La desaparicin fsica del Libertador, la traicin a su legado por algunos de sus colaboradores, la Guerra Federal devenida en Venezuela, el asesinato del General de hombres libres, Ezequiel Zamora, la traicin manifiesta en el Tratado de Coche que signific el triunfo de la oligarqua latifundista y las posteriores guerras entre caudillos por el poder central, y que se extendi hasta 1904, permiti que germinara en Venezuela un sentimiento antinacional y entreguista no slo entre la clase dominante que en varios momentos solicitaron la intervencin de las potencias extranjeras para "apaciguar" el pas e imponer sus intereses a cambio de tierras y concesiones para la explotacin y comercializacin de la riquezas. Incluso, tambin, entre las masas populares fue creciendo un sentimiento parecido de desprecio y resignacin a la cruel realidad. El pueblo venezolano no se identificaba como nacin, mucho menos con el poder central que se encontraba debe liado. El Estado como tal no exista, puesto que se encontraba fragmentado y sumergido en la anarqua.

Tardamente, con los primeros pasos centralizador iniciados por el as llamado "caudillo civilizador", Antonio Guzman Blanco, ms tarde con la derrota de los banqueros a manos del caudillo nacionalista Cipriano Castro y, luego de su muerte, con el dspota dictador Juan Vicente Gomez a principios del siglo XX, pero sobre todo gracias a los ingentes recursos econmicos preveniente de la renta de la explotacin petrolera, nace el Estado venezolano como instrumento de orden e integrador exclusivo de las clase dominante latifundista, comerciantes y los nuevos banqueros vencedores. Sin los grandes recursos que brind la renta petrolera controlada por el poder central, habra sido imposible que el mismo hubiese podido independizarse de la renta agraria que era naturalmente controlada por los caudillos provinciales.

El problema de la identidad venezolana

La unidad en torno a un territorio liberado dos siglos atrs, las races histricas comunes que entrelazan el pasado con el presente y los destinos de hombres y mujeres que luchan por la construccin de espacios comunes y relaciones sociales distintas a las antiguas formas, una lengua comn (el castellano y sus modismos), las costumbres semejantes, la unidad religiosa (la religin catlica como la predominante), el mestizaje, etc. es lo que define la identidad del venezolano. Sin embargo, la construccin consciente de la misma devino de un largo y complejo proceso poltico y luchas sociales que finalmente permitieron   la creacin de una nueva identidad nacional diferenciada, pero dividida en clases sociales irreconciliables. En otras palabras, las ulteriores luchas polticas que finalizaron con la concrecin del Estado central venezolano a principios del siglo XX posibilitaron, tambin, la forja del sentido de pertenencia venezolano, la unidad cultural real que desde la independencia, hasta finales del siglo XIX, no exista.

Antes de la gesta independentista, la disolucin de Colombia y las posteriores batallas por el poder en Venezuela; los colonos europeos, los espaoles, haban arrebatado a los pueblos aborgenes originarios (Amerindios) las extensas y ricas tierras de Amrica, imponiendo as, por medio de la fuerza e influencia, la cultura del dominador. De esta forma, el discurso de poder de la colonialidad se orient hacia la eliminacin de los elementos culturales propios nativos, sobre todo materiales, tales como edificaciones, monumento arquitectnicos, etctera, que actuaban como referentes simblicos de los pueblos originarios. Incluso, las demoliciones del legado histrico venezolano no se limitaron a infraestructura de los pueblos aborgenes, los ms agraviados, sino tambin a las posteriores infraestructuras erigidas durante la colonia y la independencia. Para muchos como Mario Sanoja, ese proceso de sustitucin ha servido para legitimar la dependencia neocolonial, de lo cual es ejemplo el rgimen guzmancista instaurado en Venezuela a finales del siglo XIX (Sanoja 2011. Pg. 265) y la dictadura perejimenista entre los aos 1948 y 1958.

La manipulacin del legado del libertario y revolucionario del Libertador sirvi para justificar a la clase poltica dominante de todas las pocas, as como la destruccin de la verdadera menoria histrica y de los monumentos que representaron smbolos de la resistencia cultural de los pueblos originarios y mestizos han servido para justificar el orden del capitalismo dependiente, la rendicin y entrega del pas al gran capital transnacional globalizante.

Desde siempre, las clases dominantes han sabido que un pueblo sin identidad, cuya cultura, valores, identidad e historia han sido borrados y/o tergiversados, deformados, es tambin instrumento ciego de su propia destruccin, y muy dbil para resistir a la hegemona cultural y envolvente de las clases dominantes apndice de los imperios. Precisamente a esto se refera el Libertador Simn Bolvar cuando dijo: "Ms nos han dominado por la ignorancia que por las armas".

La forja de la identidad venezolana antes del surgimiento del Estado central

Fueron las generaciones posteriores, nacidas del mestizaje, hijos de los negros, blancos y aborgenes que dieron nuevas caractersticas de identidad al venezolano.

Hasta el nombre del pas, Venezuela, es una invencin europea. Fue Amrico Vespucio quien la design as por primera vez, al ver los palafitos (viviendas indgenas construidas sobre el Lago de Maracaibo) porque le recordaba a Venecia, pequea ciudad de Italia ubicada al noreste de ese pas. Ms tarde, el expedicionista Alonso de Ojeda tom aquel nombre y modificado un poco denomin a stas tierras, que en un principio llamaron "Tierra de Gracia", Venezziola y finalmente Venezuela.

Quienes habitaban por milenios stas bastas tierras que pasaron a llamarse Amrica, fueron sometidos por la fuerza de las armas y la cultura dominante del colonizador a la explotacin y la muerte para servir a sus fines. Sin embargo, como producto del mestizaje entre los europeos recien llegados, los negros esclavizados y los pueblos aborgenes (tambin conocidos como "amerindios") hizo aparecer una nueva cultura mixta, aunque influenciada por la cultura del dominador, pero nueva al fin, puesto que tambin se produjo del intercambio cultural (la mezcla de costumbres, la sangre, historia, en fin, una cultura mixta, y no menos original).

La combinacin del idioma del dominador espaol, la religin y la poltica, etc. con algunos sonidos, palabras y la cosmovisin de los pueblos nativos produjo una identidad societaria que define al Venezolano. En otras palabras, lo que define a los venezolanos hoy, y deferencia de otros pueblos, no es precisamente lo que tiene de europeo, negro africano, ni del aborigen amerindio, sino lo original surgido del mestizaje, y que ms tarde va a forjar su propio destino: un pas y la unin de varios pases liberados por el ms grande venezolano y latinoamericano de todos los tiempos, Simn Bolvar, quien busc formar una gran Nacin capaz de hacer frente a los nuevos desafos e imperios: a Estados Unidos de Norteamrica que se dispona a someter a nuestros pueblos y "plagar la Amrica de hambre y miserias en nombre de la libertad".

El venezolano es un pueblo que construy su propia identidad, una nueva cosmovisin cultural surgi luego de largos e intrincados procesos histricos.

El refugio de los nuevos esclavos asalariados

 

Los negros que haban sido esclavizados y trados de frica durante la poca de la colonia; que participaron durante la gestas independentistas bajo la promesa de tierra y libertad, y ms tarde fueron liberados durante el gobierno de Jos Gregario Monagas en 1854, se encerraron en s mismos, mantuvieron y desarrollaron sus propios cultos religiosos como forma sutil de protesta contra la explotacin del latifundista, terratenientes y contra la miseria real que seguan padeciendo, esta vez bajo la falsa libertad que disfrazaba la nueva forma de esclavitud asalariada.

Aquellos cultos asociados al sincretismo religioso fueron y siguen siendo hoy da objeto de fuerte crticas por parte de la Iglesia Catlica y las clases acomodadas, porque han sido entendidas como una deformacin de sus propias tradiciones culturales occidentales. Sin embargo, las mismas cultivaron y guardan un sentimiento de rebelda e identidad propia contra el sistema explotador, pero tambin esconde un sentimiento de resistencia a perder las viejas tradiciones africanas. En otras palabras, el sincretismo religioso fue y sigue siendo el refugio de los hombres y mujeres que padecan y siguen padeciendo por la miseria real a la que fueron sometidos por el rgimen explotador neocolonial. Con mucha razn, escriba al respecto de las manifestaciones religiosas el filsofo y cientfico social alemn, Carlos Marx, que "la miseria religiosa es, por una parte, la expresin de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real. La religin es el suspiro de la criatura agobiada, el estado almas de un mundo desalmado, porque es el espritu de los estados de alma carentes de espritu. La religin es el opio del pueblo".

Ms tarde, esas mismas expresiones se convirtieron en ricas manifestaciones culturales y tradiciones que fueron abonando a la identidad del pueblo venezolano. El sincretismo religioso con las adaptaciones propias de la religin catlica a las religiones y costumbres de los pueblos africanos, ms tarde se hicieron en motivos tradicionales y fiestas populares que hasta el da de hoy se mantienen como parte del folclor venezolano, una de ellas declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad En 2012.

Ejemplo de ello fueron la Santera venezolana y las tradicionales fiestas religiosa organizadas por cofradas tales como: Los Diablos danzantes de Yare (Edo. Miranda), Naiguat (Edo. Vargas), Ocumare de la Costa (Edo. Aragua), de Chuao (Edo. Aragua) de Turiamo (Edo. Aragua), de Cuyagua (Edo. Aragua), de Cata (Wdo. Aragua), de Patanemo (Edo. Carabobo), de San Milln (Edo. Carabobo), de Tinaquillo (Edo. Cojedes), de San Rafael de Orituco (Edo. Guarico), etctera.

Otros ejemplos de resistencia cultural se encuentran en el joropo venezolano, la msica llanera, los bailes de tambores africanos, los platos tpicos del pas, etctera.

El "sueo europeo" en Venezuela, previo al sueo americano

La condicin de histrica dependencia econmica de Venezuela a los grandes centros imperialistas del pasado y del presente, imprimieron una condicin particular en la cultura de la clase social dominante del pas, influyendo particularmente en la formacin de sta durante el perodo comprendido desde el siglo XVI y finales del siglo XX mediado por los imperios europeos, primero, por el poder colonial espaol, y ms tarde como neocolonia dependiente de Alemania, Francia, Inglaterra y finalmente de Estados Unidos.

El comercio mundial que coronaba la manufactura inglesa y francesa gracias a la revolucin industrial, con la produccin de bienes utensilios, alimentos, vestuario etctera., indujo cambios culturales importante en la vida de las clases dominantes de la periferia capitalista del globo. Los nuevos valores culturales europeos que insidieron en la liquidacin de las culturas nativas, costumbres y consumo fomentarn en adelante el proceso de globalizacin y transculturizacin de los pueblos. Es en este sentido que los objetos de liza inglesa, francesa, catalana, alemana, Italiana, etctera., recuperados en las investigaciones sobre arqueologa en sitios urbanos como en Caracas, Valencia, Maracaibo, entre otros, son una invaluable fuente documental para conocer la faceta de la historia del modo de vida clasista colonial venezolano y del modo de vida clasista republicano (Sanoja 2011. Pg. 268)

Las mercancas de consumo domstico de la clase terrateniente dominante venezolana, luego de la independencia, procedan de Inglaterra y Francia. Ellas facilitaron la penetracin cultural de estos pases, un patrn de consumo diferente y la formacin de nuevos valores diferenciados al resto de la sociedad.

El estilo de vida consumista de manufactura europea que derroch en los 3 ltimos siglos la lite dominante venezolana es consecuencia directa de una sociedad colonizada que ha desarrollado y mantenido una economa rentista dependiente de los centros capitalistas mundiales. La economa venezolana, al igual que otras en la regin, se han caracterizado por ser productoras de materias primas demandadas por los centros capitalistas mundiales (primero a Europa, y ms tarde a Estados Unidos) para ser procesadas y transformadas all, muy lejos, en productos con valor agregado que lego eran vendidas a la periferia.

A la cola, en la periferia capitalistas neocoloniales de Amrica Latina y el Caribe, los grandes terratenientes, comerciantes y banqueros prosperaron a razn de la renta agraria generada en su momento, ms tarde reemplazada por la renta petrolera que lograban captar del Estado dueo del recurso para importar productos manufacturados en Europa y Estados Unidos, amasando de esta forma enormes fortunas en el extranjero.

El comercio temprano entre el centro y la periferia capitalista, las neocolonias de Amrica, dio impulso a la internacionalizacin del sistema capitalista provocando importantes transformaciones en las estructuras y superestructuras psicolgica - socio - culturales en el mundo. El eurocentrismo y la modernidad capitalista terminaba por imponerse en la periferia demoliendo los antiguos sistemas semi feudales y arcaicos que nunca prosperaron en estas latitudes. As como tambin la ideologa del positivismo que intentaba justificar el papel "civilizador" de las potencias coloniales y su posterior papel en la construccin del modelo neocolonial.

El comercio mundial de las mercancas manufacturadas en Europa siempre encontraron lmites en aquellos territorios dnde existan importante poblaciones aborgenes. Es cuando desarticulacin de los pueblos originarios, la explotacin y la transculturizacin de los mismos jugaron un papel primordial para impulsar los cambios culturales y el comercio requeridos para los capitales europeos. En el caso particular de Espaa, su escaso desarrollo industrial limitaba las posibilidades de hacer oferta de bienes de consumo a los territorios coloniales y luego independientes de Amrica. Es por tal razn que la industria artesanal o semindustrial de otros pases europeos como Holanda, Francia, Inglaterra y, en cierta medida de Alemania, asumieron la tarea de proveer al comercio con bienes de consumo (Sanoja 2011. Pg. 273)

El ascenso al poder de Antonio Guzman Blanco en 1870 coincide con las profundas transformaciones sociales y econmicas que experimenta Europa en aquel entonces. Eran los tiempos de la segunda revolucin industrial que experimentaba Europa, que dio impulso al desarrollo de las fuerzas productivas en el viejo continente, al crecimiento de la produccin industrial y la demanda de ms fuentes de materias primas. Este fenmeno propici la aparicin de grandes monopolios financieros, monopolios de la industria pesada, maquinarias, ferrocarriles, naviero, etctera.

Las masas de capitales excedentes europeos busc invertirse en los pases atrasados de la periferia capitalista. La Venezuela guzmancista fue entonces un destino favorito para esos capitales, donde realizaron inversiones en ferrocarriles, telecomunicaciones, infraestructuras civiles y militares, la minera y otros, as como los emprstitos para la importacin de manufactura europea.

Durante los ltimos aos de gobierno de Guzman Blanco, Venezuela sinti el impacto "positivo" del desarrollo del capitalismo europeo. Las exportaciones de caf, cacao, azcar, tabaco y otros productos, minerales y materias primas venezolanas se incrementaron, beneficiando a los sectores ligados al comercio y la manufactura artesanal, tambin al sector bancario, casas de crditos en las principales provincias del pas. Blanco aprovech la enorme renta agraria para dar impulso a la modernizacin de la infraestructura del pas, con el objetivo de transformar el paisaje urbano colonial y construir la simbologa del cambio de las condiciones materiales en la vida cotidiana (Sanoja 2011. Pg. 335), de esta forma, Caracas se moderniz con tranva, hoteles, alumbrado, teatros al estilo europeo. Mientras el pueblo caraqueo pas a utilizar vestimenta similares a los pueblos del norte, saco y corbata, an cuando la temperatura tropical la hiciera asfixiante y hasta ridcula.

Los cambios experimentados en Venezuela a principios del siglo XX, con la sustitucin de la matriz de exportaciones de productos agrarios por el petrleo, incidi de manera significativa en la elevacin de la renta del Estado, y con ste, la cultura consumista pas a imitar al nuevo imperio, Estados Unidos, que se levantaba despus de la segunda guerra mundial sobre las bases econmicas del Complejo Militar Industrial y corporaciones petroleras y los monopolios financieros.

Estados Unidos alcanz a imponerse en Venezuela, como en el resto de Amrica Latina bajo las banderas del "destino manifiesto" y la Doctrina Monroe", desplazando as a los viejos imperios europeos de su patio trasero. La historia de la Venezuela petrolera no fue, en esencia, muy distinta a la Venezuela agraria.

En adelante, la cultura de las potencias dominantes europeas fue sustituida por la cultura del derroche consumista estadounidense, vindose sus mayores expresiones en los campos petroleros venezolanos, tal como lo describe el gran intelectual Rodolfo Quintero en su libro "La cultura del petrleo" en Venezuela publicado en 1972.

Escriba Quintero que la cultura del petrleo provoc cambios en la indumentaria venezolana, imponiendose en adelante la ropa de "media confeccin". Tambin la cultura gastronmica fue modificando significativamente. El acto de comer se libera del rgido ceremonial europeo, por alimentos que pueden ingerirse de forma rpida. Lo mismo sucede con la vivienda y el consumo en general "complementado por un conjunto de tcnicas de propagandas del nuevo estilo de vida para crear en la poblacin criolla hbitos que ayuden al desenvolvimiento de los mercados, necesarios para que los monopolistas extranjeros den salida a la produccin de sus empresas" (Quintero 2013. Pg. 20)

El "sueo americano" y la corrupcin durante la 4ta Repblica

El gobierno del trienio adeco (del partido social - demcrata Accin Democrtica AD) comprendido entre 1945 y 1948 dirigido por el intelectual venezolano Rmulo Gallegos, y el retorno de la social democracia tras el fin de la dictadura militar de Marcos Perez Jimnez en Venezuela entre 1948 - 1958, signific el fin de las dictaduras militares y el inicio de un cambio de regimen hacia un gobierno civil, democrtico - burgus en el pas.

El partido AD llega por primera vez al poder tras un golpe de Estado organizado por una junta cvico - militar contra el gobierno nacionalista de Isaias Medina Angarita en 1945. Sin embargo, lejos de inaugurar un nuevo perodo de estabilidad y progreso en una sociedad acostumbrada al estilo de los gobiernos dictatoriales militares andinos, sucedi lo contrario. AD, URD y Copei llegan al poder apoyados por Estados Unidos con el objetivo de evitar la victoria de la izquierda venezolana.

Los gobiernos del "Pacto de Punto Fijo" (acuerdo adeco-copeyano de gobernabilidad compartida, 1958 hasta 1999) lograron consolidarse gracias al apoyo de Estados Unidos y la fuerte represin contra toda disidencia de izquierda, al tiempo que mantuvieron y profundizaron la dependencia econmica del pas a los centros capitalistas mundiales. A decir del economista Orlando Araujo, la social democracia venezolana desarrolla una "industrializacin importadora" que cre un pequeo sector industrial profundamente ligado al capital trasnacional al que deba la adquisicin de toda las materias primas y productos que son procesados o ensamblados en el pas.

Para los intereses forneos, la gigantesca renta petrolera venezolana deba volver a los centros capitalistas imperiales, principalmente a Estados Unidos, a travs del consumo de productos acabados, partes o materias primas estadounidense. Un gran nmero de franquicias, tiendas comerciales, grandes abastos, agencias de diferentes servicios, bancos de capitales estadounidense se instalaron en el pas. Fue la forma perfectamente concebida por la burguesa venezolana para la captacin de la rente petrolera. La estructura econmica venezolana ligada a la potencia dominante del norte fueron, y siguen siendo hasta hoy, las bases materiales que reproducen la cultura de la clase dominante nortea.

De esta forma, la clase econmica dominante venezolana pudo introducir los nuevos valores y um estilo de vida diferente que permitiera perpetuar su dominio. Los medios de difusin de informacin pblicos y privados se encargaron de justificar sus polticas infundiendo en el pueblo venezolano las falsas promesas de "progreso" que brindaba las relaciones neocoloniales de entrega y el nuevo "sueo americano" que vino a sustituir al estilo de vida europeo. La historia del pas, el legado antimperialista del Libertador Simn Bolvar y las ideas libertarias y revolucionarias de muchos otros hroes nacionales fueron enterradas y borradas de los libros de historia. Todo lo que promova la identidad nacional y el rescate de valores autctonos era visto por la clase poltica dominante y sus mercenarios intelectuales como sinnimo de "marginal" y "atraso" cultural. Estar a la moda e informado era, y sigue siendo para este sector social y su juventud disociada, conocer y vestir lo exhibido en la ltima pasarela de moda nortea, haber visto las ltimas pelculas taquilleras de Hollywood o ultimos video clip musicales y aceptar los antivalores promovidos por estos.

Se hizo costumbre para la burguesa venezolana, la pequea burguesa y de muchos profesionales de la denominada "clase media", trabajadores petroleros, los constante viajes a Miami y otras ciudades de Estados Unidos para el disfrute de sus vacaciones, mientras las grandes masas permanecan excluidas y ajena a cualquier disfrute de la bonanza petrolera. World Disney, 5ta Avenida y toda al Gran Manzana se convirti en una especie de Meca para los peregrinos vividores de la renta petrolera.

La construccin de un aparato estatal burgus - corrupto fue, tambin, consecuencia natural y necesaria del modelo econmico rentista que se consolida en el pas durante los gobiernos de la 4ta Repblica.

La contracultura de la hegemona inaugurada por la Revolucin Bolivariana

La Revolucin Bolivariana iniciada por el Comandante Chvez en 1999 se plante como principal tarea el rescate de la identidad nacional, la cultura propia, la venezolanidad, para construir un frente contra la hegemona cultural de los centros capitalistas mundiales, y poder rescatar as, con el apoyo consciente de las bases populares, las banderas de soberana que permitan echar adelante las transformaciones necesarias en la estructura econmica del pas para la construccin del socialismo a lo venezolano. Tirnica tarea habra sido imposible sin el rescate del legado Bolivariano, Robinsoniano y Zamorano.

Lo anterior explica el por qu la primera revolucin emprendida por el gobierno del Comandante Chvez fue la revolucin cultural y del rescate De la identidad venezolana, de manera que permitiera formar la consciencia crtica y patritica entre los venezolanos que permitiera avanzar hacia otros estadios polticos. Sin embargo, Chvez comprenda muy bien lo intrincado del manejo de la dialctica social y el necesario equilibrio entre la nueva cultura revolucionaria y las relaciones de produccin.

El rescate de la historia, los valores y la cultura promovido por la Revolucin Bolivariana corren peligro de no consolidarse y de diluirse en el tiempo, mientras permanecern inalteradas la vieja estructura econmica del pas.

A decir del intelectual marxista egipcio Samir Amin, "la cultura es el modo de organizacin de la utilizacin de los valores de uso". Por tanto, hacer frente a la hegemona cultural de la clase dominante, apendice del gran capital transnacional, es la batalla ms difcil que se le plantea al gobierno Bolivariano para la construccin del socialismo. Mientras la estructura econmica del pas se encuentre sometida a las relaciones de produccin capitalista rentista dependiente, que la hace dependiente de la importacin de todos los productos (materias primas y productos acabados), que traen consigo toda su carga fetichista, de "moda", "calidad" y falsas promesas de "progreso" y "bienestar", sera cuesta arriba promover cambios reales, profundos y permanentes en la conciencia del venezolano, en la estructura y superestructura del pais. As como la cultura propia del dominante impuesta a travs de sus valores de uso convertidos en "valores de cambio", sta mantendr su fuerza enajenado a toda la sociedad con su propaganda consumista y de distraccin.

Fuentes

1. Mario Sanoja, Libro "Historia socio-cultural de la economa venezolana". Editado por el Banco Central de Venezuela en 2011.

2. Rodolfo Quintero, Libro "La cultura del petrleo". Editado por el Banco Central de Venezuela en 2013.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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