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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2016

Stira poltica
Gua para el golpe blando

Atilio A. Boron
Rebelin


Washington ha modernizado sus prcticas intervencionistas. La vieja metodologa de lanzar a sus carniceros de uniforme y charreteras para acabar con los gobiernos que no eran de su preferencia ha sido declarada obsoleta y, por lo tanto, fue discontinuada. En consonancia con las nuevas teorizaciones de Joseph Nye y sus discpulos ahora la Casa Blanca apuesta por la eficacia del poder blando. Los viejos golpes de estado con sus militares de torva mirada y mtodos brutales han cedido lugar a formas ms sutiles pero no por eso menos eficaces de ejercer la violencia contra sus enemigos. La extensa nmina de lderes de movimientos sociales, campesinos e indgenas; de militantes de base y de periodistas muertos y desaparecidos despus de los golpes blandos en Honduras (2009) y Paraguay (2012) o como prctica sistemtica en pases con gobiernos de derecha, como Mxico, Colombia y Per demuestra con elocuencia que el soft power es apenas otra manera de reprimir a los disconformes. El carnicero abandona su delantal ensangrentado y se viste con un traje de coleccin para continuar con su faena.

Estados Unidos tiene, como es sabido, muchas agencias de inteligencia. Tan es as y tan secretas son ellas que uno de los debates ms trridos (no lgidos, porque no son fros sino bien calientes) que alteran los nervios de los burcratas, militares y polticos de Washington es si su nmero es 16 o 17. Aunque parezca increble ni ellos parecen saber a ciencia cierta cuantas son. En todo caso, en lo que a los ciudadanos comunes y corrientes nos concierne, las chances de que haya alguna filtracin de las agencias de seguridad se multiplican por 16 o 17. Antes haba que esperar alguna falla en los dispositivos de seguridad de la CIA; hoy son muchas las que pueden experimentar filtraciones, con lo cual las probabilidadades de acceder a informacin antao rigurosamente vigilada se acrecientan significativamente.

La stira poltica es casi tan vieja como la poltica. All donde el gobernante o los dominadores opriman a sus pueblos o acallaban las voces del disenso la stira era el camino por el cual se abra camino la resistencia y la protesta. En la Grecia clsica las obras de Aristfanes, comenzando por Las Nubes, marcan el glorioso inicio de una larga tradicin que llega hasta nuestros das. Maquiavelo y Toms Moro apelaron tambin a este artificio para decir y nombrar lo que no poda ser dicho o nombrado. Lo que sigue es una tentativa de transitar por ese mismo camino para entender, con la ayuda del humor, lo que est sucediendo en Amrica Latina.

Das atrs la suerte me sonri: recib una comunicacin de un hacker que, compadecido ante las persistentes intrusiones en mi cuenta de correo electrnico y en las redes sociales, me hizo llegar una filtracin de una de aquellas agencias de inteligencia, pero sin decirme de cual. Se trataba de un breve pero muy didctico compendio con las instrucciones que uno de los jefes le envi a un agente destacado en algn pas de la regin para destituir a un gobierno desafecto a Washington, seguramente una feroz dictadura. Su contenido resuma el voluminoso manual operativo (en la jerga de la Comunidad de Inteligencia esto se llama S.O.P., por standard operating procedures ) con el que esas instituciones instruyen a sus agentes y al cual estos deben ceirse para cumplir con la misin de sembrar la libertad y la democracia que Dios le encomend al pueblo de los Estados Unidos. A continuacin glosar sus principales directivas.

Primero -deca el mensaje al agente- no se equivoque. Como por razones de seguridad no lo enviamos directamente a su pas target sino que lo hacemos circular por varios para confundir a los agentes de la contrainteligencia comunista al llegar asegrese bien que est en el pas correcto y frente al gobierno que tiene que ayudar a derrocar. Si no conoce bien la regin podra debilitar a un gobierno amigo de Estados Unidos y eso sera imperdonable para la agencia. Si tal cosa llegara a ocurrir tendra suerte si para castigarlo lo enviasemos a Corea del Norte a seguir los pasos de Kim Jong-un, un mother fucker que despacha a quienes le caen mal tirndolos a una jaula repleta de perros hambrientos. Recuerde que nuestros vecinos del sur son muy complicados. Hubo uno que dijo que en Amrica Latina lo que es no parece, lo que parece no es, y todo es como si lo fuera. (Nota de AB: el remitente del mensaje ignoraba que quien acu esa frase fue el socilogo y economista brasileo Ruy Mauro Marini). Por eso sigue el mensaje- tenga cuidado. Desconfe de los discursos. Los latinos son buenos para discursear. No se asuste si escucha a un jefe o jefa de estado pronunciar un discurso virulentamente antinorteamericano. Es muy probable que sea un buen amigo nuestro que, por debajo de la mesa, est negociando con Washington alguna prebenda o un acuerdo que precisa ser cubierto por una espesa cortina de altisonantes ataques verbales a nuestro pas. Ha habido muchos casos de esos. Y no confe en los que se deshacen en elogios a nuestro modo de vida y nuestras instituciones. Si sobreactan su admiracin es porque la DEA les descubri un chanchullo, estn a punto de perder las elecciones o ser derrocados por una revuelta popular y estn preparando su dorado exilio en nuestro pas.

Para no equivocarse siga estas pocas reglas: fjese si el gobierno que le fue asignado para destituir se adhiri al ALBA, versin tropical de la Internacional Comunista de Stalin; averige cmo vot en Mar del Plata cuando hundieron el ALCA en el 2005. Si se pleg a la arenga antinorteamericana de Chvez es el enemigo a vencer; si no lo hizo es uno de los nuestros. Otro criterio: fjese si el gobierno ha desarrollado un programa nuclear. Los latinos son muy vengativos y traicioneros, y lo ms probable es que algo aparentemente inocente, concebido supuestamente para usos pacficos, sea una pantalla para cubrir un acuerdo blico con pases como Irn o Corea del Norte. Por eso: si tiene un programa nuclear usted est en el lugar correcto y pngase a trabajar de inmediato. Si no lo tiene conecte su GPS y recalcule su trayectoria. Otro: vea si ese pas lanza o no satlites al espacio exterior. Si lo hace, como lo hizo la Argentina hace poco, su inconfesable finalidad es facilitar a rusos y chinos el monitoreo satelital de los desplazamientos de la Cuarta Flota por el litoral latinoamericano.

Ultimo criterio: abra bien los ojos y vea si hay un nmero inusual de chinos o rusos en el lugar en que se encuentra. En Latinoamrica hay negros, indios y mestizos, y unos pocos blancos que quieren ser como nosotros, como lo comprob uno de nuestros asesores: Samuel P. Huntington, de Harvard. Si hay muchos chinos estamos en problemas. Son muy ladinos y arteros, y dan cobertura a sus tropas tras fachadas aparentemente inocentes. Por ejemplo, pequeos supermercados barriales cuya finalidad blica se oculta contratando paraguayos, bolivianos y peruanos supuestamente encargados de la venta de frutas, hortalizas y carnes. Ingnieselas para penetrar en la trastienda de esas pequeas fortalezas y seguramente encontrar un impresionante arsenal militar de ltima generacin destinado a abastecer a la base que ya han instalado en el sur de la Argentina. En Per la soldadesca china se esconde tras una sospechosa cantidad de chifas, restaurantes que ofrecen una comida china barata mezclada con exticos e indigeribles productos de la gastronoma local. Los chifas parecen inofensivos pero no lo son: toda esa gente, desde los cocineros a los meseros, sacarn a relucir sus armas ni bien Beijing d la voz de mando para atacrnos. Por eso, ni se le ocurra ir a comer all. En Lima hay muchos Kentucky Fried Chicken y McDonalds como para arriesgarse a morir envenenado o apualado en caso de que la contrainteligencia de los asiticos haya detectado sus movimientos. En estos dos pases, Argentina y Per, los chinos aplicaron la metodologa insurreccional de un resentido social italiano que aconsejaba destruir nuestras sociedades mediante la estrategia de guerra de posiciones: en la poltica, la cultura y tambin en el comercio minorista. Los supermercados o los chifas son la fachada que oculta un plan siniestro de dominacin mundial.

Con los rusos su tarea ser ms difcil, porque a diferencia de los chinos, que son amarillos, los ruskies son blancos y por afuera se parecen mucho a nosotros. Por adentro no, porque son colectivistas (por eso Lenin y su pandilla pudieron destruir al zarismo que nos haba vendido a precio razonable Alaska), borrachines y holgazanes y no creen en la democracia, la libertad y los derechos humanos. Su nica chance para descubrir a los rusos es hacerlos hablar: prelos en las calles, hgase el turista confundido y tome nota de su habla. Recuerde que Rusia es el primer gran enemigo a vencer, por su temible arsenal atmico. Cuando se desintegr la URSS gracias a la valenta de Ronald Reagan que los oblig a batirse en la guerra de las galaxias y a Juan Pablo II, que moviliz la religiosidad de los polacos y los convirti en el ariete que perfor las murallas del Kremlin, muchos cremos que habamos derrotado a los rusos definitivamente. Nos equivocamos y como la yerba mala que renace con renovados bros reaparecieron con ms fuerza que antes de la mano de un comunista disfrazado de demcrata pero que hasta lleva el nombre de Lenin. Tenga esto en cuenta. Y una vez liquidados los rusos nos encargaremos de los fucking chinos. Para resumir: si en el pas nota que hay demasiados rusos es mala seal y quiere decir que tendremos que extremar nuestros recursos para operar all. Ponga manos a la obra siguiendo al pie de la letra estas instrucciones.

Segundo: no se deje llevar por sus impulsos mesinicos, a pesar de la indignacin que le produzca comprobar la malignidad de los planes antinorteamericanos en ese pas. Clmese y reprtese de inmediato a nuestra embajada: all encontrar una fenomenal base de operaciones: comunicaciones, logstica, armas, contactos, informantes, vehculos, disfraces, drogas, todo lo necesario. Pero tenga cuidado al interactuar con los nativos: cuando ellos hablan de la embajada, o cuando escuche que la insultan, tenga presente que slo se refieren a la nuestra y a ninguna otra. A ella le achacan las culpas de todos los males producto de su indolencia e irresponsabilidad. En su insalubre mezcla de envidia y resentimiento, los latinos no conciben otra embajada que no sea la de Estados Unidos. Evo ha elevado la crtica a la embajada al rango de un onceavo mandamiento de la ley de Dios, pero no le haga caso. Nuestras embajadas son indispensables para nuestra misin civilizadora. Pese a que la cobarda de Obama nos hizo retirarnos de Irak los boys de la comunidad de inteligencia y los del Pentgono lo obligaron a dejar nuestra embajada en Bagdad, con 15.000 diplomticos. Diplomticos? En realidad el 95 por ciento de ellos son militares, mercenarios (no usamos esa palabra cargada de malos recuerdos; los llamamos asesores) y agentes de inteligencia como usted. En los tiempos actuales los diplomticos valen poco o nada, son dinosaurios incapacitados de actuar en un mundo en donde lo nico que cuenta es el lenguaje disuasivo de las armas. Nuestras embajadas tienen como finalidad dar cobertura al ejrcito de espas, asesores, consultores polticos, neuromarketineros y activistas antigubernamentales, disimulados las ms de las veces como agregados culturales, en realidad agitadores de la sociedad civil y cuya tarea es organizar la oposicin. Por eso, apenas el 5 por ciento de los funcionarios que tenemos en la embajada son diplomticos. El resto es gente de accin, como usted, o personal de apoyo para su labor que hablan su lenguaje y con los cuales se entender inmediatamente. El eclecticismo y la cobarda de nuestros diplomticos nos costaron muy caro: perdimos la China a manos de Mao y a buena parte de Europa, por casi medio siglo, despus de la Segunda Guerra Mundial. Por eso mismo perdimos Cuba a fines de los cincuenta, y de milagro no se nos fueron Indonesia y las Filipinas. Todo gracias a esos afeminados del Departamento de Estado. Por suerte Trump y la Clinton entienden esto y ya nos aseguraron un refuerzo presupuestario para enfrentar a nuestros enemigos de la nica manera posible: con la fuerza.

Tercero, la embajada tiene muchos amigos en el pas. chele una miradita a los Wikileaks y ver como an sin la invitacin de nuestros embajadores los admiradores de Estados Unidos se desviven por ir en tropel a la embajada para hablar mal de su propio pas y sus gobernantes, y para urdir planes sediciosos; o para rogarnos que los invadamos para acabar con la peste populista y comunista. En cada pas esa lista es enorme, y puede elegir entre gente muy calificada para pasar a la accin. Acuerde con ellos y comience por lanzar una campaa de rumores. Esto es muy efectivo all: denuncie la insoportable corrupcin del gobierno y hgalo sistemticamente y sin pausas.

Promueva tambin una campaa denunciando el fraude de la ltima eleccin o la incompetencia de sus funcionarios. Colegas suyos estn organizando el desabastecimiento de bienes esenciales para provocar el malhumor de la poblacin. Los latinos adolecen de un cierto fatalismo en relacin al tema de la corrupcin y dicen que desde 1492 en adelante todos los gobiernos fueron corruptos, salvo unas pocas excepciones (que no eran precisamente nuestros amigos). Pero si insiste con el tema y planea una buena ofensiva meditica con los principales medios de comunicacin (que son todos nuestros y los coordinamos desde Washington a travs del Grupo de Diarios de Amrica, donde estn los grandes baluartes de la libertad de prensa como O Globo, El Mercurio, La Nacin, El Tiempo y otros) comprobar que al cabo de un tiempo se producir una formidable mutacin en la opinin pblica. Mire lo que logramos en Brasil, donde uno de los principales corruptos del pas, procesado y todo, con cuentas ilegales en Suiza alimentadas por el dinero sustrado a Petrobrs, es presidente de la Cmara de Diputados y encabez la ofensiva para sacarnos de encima a una guerrillera comunista disfrazada de demcrata que desvi fondos pblicos para ayudar a la tirana de los Castro construyndoles el megapuerto de Mariel. Este xito hubiera sido impensable sin la actuacin constante de nuestros agentes en Brasil, apoyndose en una red de jueces y fiscales corruptos, polticos corruptos y medios de comunicacin corruptos, todos ellos coordinados desde Washington.

Si esto le suena mal y no le gusta la palabra corruptos acurdese del filocomunista Franklyn D. Roosevelt -que cre el IRS, Internal Revenue Service, la oficina de impuestos internos para hacer lo mismo que Lenin: expropiar a los propietarios- aunque debemos reconocer que en los asuntos hemisfricos manej la cosa con mano de hierro. l hablaba de la poltica del buen vecino pero apoy a todos nuestros amigos en Centroamrica, especialmente a Anastasio Somoza en Nicaragua. Y cuando algunos blandengues de esos que nunca faltan se lo reprochaban diciendo que cmo apoyaba a Somoza, que era un hijo de puta l replicaba diciendo: s, pero es nuestro hijo de puta. U

Usted siga este luminoso consejo: localice a nuestros hijos de puta de hoy y trabaje codo a codo con ellos. Ningn escrpulo moral o chicana leguleya debe obstaculizar nuestra lucha por la libertad, la justicia y la democracia.
Cuarto, piense globalmente y acte localmente. Para lo global (no para pensar, que eso lo hacemos aqu) contctese con Jos Mara Aznar en Espaa y lvaro Uribe Vlez en Colombia. El espaol nos prest un enorme servicio al acompaarnos en la decisin de invadir Irak en el 2003, pese a que algo ms del 90 por ciento de los espaoles estaba en contra. Bush le pregunt si ese desprecio por la opinin pblica podra ser un problema para l y respondi que no, que en Espaa las encuestas tienen un margen de error muy grande, superior al de Estados Unidos, y adems a los espaoles les encanta que quien ejerce el poder lo haga sin retaceos, que adoran a los caudillos y les gusta la mano dura, que por eso Franco fue tan popular. Por eso se reuni con Bush en las Azores, junto al charlatn de feria Tony Blair, uno de los mentores de la tercera va, y entre los tres se sacaron una foto que dio la vuelta al mundo anunciando la buena nueva: que una coalicin internacional de pases democrticos invadira Irak y enviara al verdugo de Saddam Hussein a la justicia. A diferencia de Aznar, que sigui siendo nuestro fiel amigo hasta el da de hoy y maneja los dineros de la USAID y la NED destinados a Latinoamrica, Blair parece que proces mal lo de Irak, abandon la poltica y tuvo un inesperado quiebre religioso: abandon la Iglesia Anglicana y busc refugio y consuelo en la Iglesia Catlica. Un agente nuestro estacionado en la Biblioteca Vaticana asegura que la razn de la inslita renuncia del Papa Benedicto XVI fue el arrepentimiento del pontfice alemn al haber formalizado el ingreso a la Eclesia del ex premier britnico.

Volviendo a lo global, Aznar y su compadre Uribe son maestros consumados en eso de mover fondos de la NED y la CIA e influenciar a la opinin pblica internacional. No se deje amedrantar por lo que dicen los National Archives de la George Washington University que el colombiano es uno de los cien mayores narcotraficantes de su pas, que colabor con el Cartel de Medelln, que era muy amigo de su capo, Pablo Escobar Gaviria, y que por eso, desde su banca en el Senado, se opuso a cualquier tipo de tratado de extradicin que permitiera enviar a los narcos a nuestro pas para someterlos a las leyes y la justicia estadounidenses. Esa informacin la discontinuamos en 1993 cuando advertimos que era falsa y que la haba suministrado un agente cubano infiltrado en la DEA. Poco despus comprobamos que la data era irrefutable pero desde arriba se nos dijo que nos olvidramos del tema y que el hombre podra sernos til en el futuro. Y vaya si nos fue til! Estaba predestinado a servirnos: si hasta naci un 4 de Julio! En suma: cuente con ambos, con Aznar y Uribe, para lo que necesite. El espaol es un poco timorato, aunque rapidsimo para los negocios y para trasladar nuestros dineros de aqu para all. Uribe, en cambio, es un hombre de accin, y si necesita ayuda tiene un verdadero ejrcito de combatientes por la libertad dispuestos a todo y que por eso la prensa comunista del continente los difama llamndolos paracos o paramilitares. Y en lo que hace a la campaa en los medios avsele a Aznar o Uribe que le pidan a Don Mario (Vargas Llosa, se entiende) que fulmine al gobierno que hay que tumbar con una de sus habituales filpicas comparando su corruptela y su despotismo con la democracia y la libertad que florece entre nosotros. Sus palabras, y hay que reconocer que el hombre habla lindo, producir una reaccin en cadena de comentarios y acotaciones en los medios, lo que rpidamente ser reproducida y su impacto agrandado por toda la prensa libre de las Amricas. Don Mario es un figurn infumable, con un ego de dimensiones descomunales que ni siquiera el Premio Nobel de Literatura alcanz a aplacar, pero es increblemente llano y accesible a la hora de criticar a nuestros enemigos. Noms dgale que tal o cual gobierno es populista o se reconoce como socialista para que el peruano salte al ruedo con toda la furia de su prosa. Tras l entrarn en combate peones menos brillantes, flojos de palabras pero visceralmente nuestros como su hijo lvaro, Carlos Alberto Montaner y toda la nmina de empleados de nuestro gobierno, que muy generosamente los recompensa por su defensa de las libertades y la democracia. Del dinero no se preocupe: el Congreso aprueba anualmente partidas de varios centenares de millones de dlares que Aznar y Uribe canalizan hacia sus asociados latinos para ayudarles a crear un clima de opinin propicio al golpe blando. Aparte estn los dineros que aportan las transnacionales, o sea que aqu lo que sobra es el dinero y lo que falta es voluntad poltica para deshacernos de esos bribones. El tono general en esta fase del proceso debe girar en torno a esta consigna: la comunidad internacional est consternada por los ataques al periodismo independiente y a la oposicin democrtica. Si la campaa prende en la opinin pblica lance, siempre con sus socios locales, una segunda consigna exigiendo la liberacin de todos los presos polticos. Entre nos le digo que no los hay porque los presos son algunos de nuestros amigos que por su afn de hacer mritos ante el To Sam y figurar como hroes del derrumbe del totalitarismo cometieron crmenes y los muy idiotas lo hicieron a cara descubierta, desoyendo nuestros consejos. Fueron muy estpidos, pero la verdad es que en las crceles nos son ms tiles. De todos modos no conviene menear demasiado el asunto de los venezolanos porque si lo que hicieron all lo hubieran hecho en Estados Unidos tentativa insurreccional, 43 muertos, centenares de millones de dlares en destruccin de vehculos e instalaciones pblicas- ya habran recibido una inyeccin letal en una crcel de mxima seguridad de Alabama.

Ah, me olvidaba! Asegrese que nuestros medios en la televisin saquen a TeleSUR de todas las grillas de las cableras. Nada menos que La Nacin de Buenos Aires, uno de los decanos de la prensa seria a nivel mundial, dijo en un memorable editorial que el modus operandi de Telesur es malicioso y que el problema esencial con esa seal no es su ideologa, sino su rancio primitivismo panfletario para procesar las noticias. Si lo dice La Nacin, que de esto sabe mucho y ha sentado ctedra en materia de procesamiento de noticias, hay que creerle. Esos canallas de TeleSUR ya nos hicieron quedar como unos impostores cuando revelaron lo del relevo de Mel Zelaya, que los de la CNN y los medios amigos (entre ellos La Nacin) haban ocultado cuidadosamente; y tambin con el affaire de Bengasi cuando liquidamos a Gadaffi, porque ellos pusieron en evidencia que no hubo bombardeo alguno de la aviacin libia sobre nuestros muchachos en aquella ciudad. Si tiene dudas de cmo hacerlo hable con uno de sus colegas en Buenos Aires. All lo convencieron rpido a Macri y ahora las cosas estn mucho mejor y los argentinos informados con objetividad e imparcialidad.

Quinto: identifique cuidadosamente a sus peones en la fase final de la campaa. Aljese de los cuarteles, olvdese de los militares! Recuerde que hace veinte aos empezamos a ofrecer cursos de formacin en Derechos Humanos y Democracia a jueces y fiscales de todos los pases latinoamericanos. Si viera lo bien que nos fue! Nos sacamos de encima a Mel Zelaya con una trapisonda de libro, y tres aos despus la repetimos con Fernando Lugo, un obispo tan libidinoso y mujeriego que nuestro Bill Clinton y su Mnica Lewinsky quedan reducidos a figuras como la Madre Teresa por comparacin al marxista-leninista de sotana. Reclute los jueces y fiscales y tambin a los polticos en el congreso para organizar el juicio poltico. La cosa pasa por ah: bsquenle la vuelta al presi, que algn muerto debe ocultar en su closet, alguna cuenta offshore debe tener en algn paraso fiscal, algunos milloncitos habr fugado del pas. La mayora de los polticos latinos dejaran a Frank Underwood y los guionistas de House of Cards como inofensivos nios de pecho. Busque en los Panam Papers, pero tenga cuidado porque algunos de los nuestros fueron tan descuidados, para no decir estpidos, como para dejar sus huellas digitales all. Ningn latino, pobre o rico, es trigo limpio. No se olvide que son racialmente inferiores y por eso mismo propensos al desorden y al delito. Y cuanto ms ricos y poderosos ms tentados estarn en acrecentar sus fortunas por cualquier medio. Cuando los capitostes del Poder Judicial se alan con diputados y senadores, habiendo una jugosa recompensa material en el medio (que ya en parte hemos anticipado) los resultados son ms devastadores de los que puedan lograr miles de soldados dirigidos por un estado mayor de ladrones incompetentes. Tampoco se olvide que hemos venido entrenando a militares y policas en Derechos Humanos y Democracia. Esta gente sabe muy bien lo que esto significa y arden en deseos de cooperar con nosotros. No slo nos fue muy bien en Honduras y Paraguay. Estamos a punto de obtener el premio mayor: Brasil, y sin disparar un solo tiro! Sus colegas en ese pas hicieron una obra maestra: sin tener nada concreto, ninguna prueba, nada, sacan del juego a dos castro-comunistas irreductibles como Lula y Dilma. Y los que tenemos en la Argentina la tuvieron todava ms fcil porque nuestros enemigos perdieron el gobierno a manos de uno de nuestros mejores amigos, pero en quin jams habamos pensado para la presidencia. El hombre habla muy bien el ingls, cree en la magia de los mercados pero no parece estar preparado para dirigir un pas tan extico como la Argentina, en donde gobernar no es imposible pero es intil. Para eso se requiere de alguien con un perfil diferente y una diccin comprensible para el vulgo. Pero Macri consigui un buen marketinero poltico y lleg a la Casa Rosada y nos est dando una mano ms que necesaria, como la tuvimos en la poca de Menem, que nos ayud a ganar la primera guerra del Golfo. Por eso le dijimos a Obama que ya que iba a Cuba y se desviara un poco y fuera a visitarlo, con suegra y todo. Los maricones del Departamento de Estado trataron de bloquear esta decisin diciendo que ningn presidente de Estados Unidos debe visitar a un gobierno instalado haca pocos meses. Pero los chicos de la comunidad de inteligencia y del Pentgono les quebramos la mano a aquellos afeminados derrotistas y el presi nos hizo caso. Le dijimos que la Argentina bien vala una misa, que con el temita este de los narcos y los paracos Uribe se estaba desprestigiando demasiado y ya no nos serva, y que por eso Macri se haba convertido en nuestro principal ariete contra el rgimen dictatorial de Maduro. Tambin le dijimos que para ganarse la simpata de los nativos tena que bailar un tango y tomar esa horrible y antihiginica infusin llamada mate que aquellos brbaros sorben todos de una misma bombilla rebosante de grmenes y bacterias que se pasan unos a otros. La verdad es que los chicos de la comunidad de inteligencia todava no se ponen de acuerdo sobre si Obama es estadounidense o keniano; o si es cristiano o un musulmn vergonzante dispuesto a traicionarnos en cualquier momento. Pero es un actorazo, sigui nuestro guin al pie de la letra y los argies quedaron fascinados con l!

Sexto: ya tiene al gobierno enemigo sitiado. Desde Washington la oposicin cosech una interminable secuencia de declaraciones manifestando la preocupacin de nuestras autoridades y de los politiqueros del Congreso por la gravedad de los problemas que afligen al pas y la necesidad de un radical cambio de rumbo. El FMI y el Banco Mundial lanzaron serias advertencias de la profundidad del abismo en que se caera a causa de la obstinacin del gobierno en seguir aplicando sus polticas populistas y anti-mercado. La Unin Europea se manifest en el mismo sentido y envi reiterados mensajes exigiendo redefinir los acuerdos comerciales desechando los residuos estatistas de los acuerdos iniciales. La SIP (Sociedad Interamericana de Prensa) emiti rotundos comunicados denunciando los mltiples atropellos que sufre el periodismo independiente a manos del gobierno. Las federaciones econmicas (industriales, agrarias, etctera) claman al cielo exigiendo una rectificacin de las polticas oficiales. Denuncie el carcter ilegtimo del gobierno y su incorregible ineficiencia, paralizado como est por el torrente de ataques procedentes desde el exterior y la creciente belicosidad de sus enemigos internos. Los gobiernos de los pases vecinos hacen saber de su preocupacin por los acontecimientos y la situacin se descontrola por completo. Pero un gobierno, sobre todo un gobierno como el que usted debe ayudar a eliminar, no cae si no se lo hace caer. Y para eso tiene que ganar la calle. Repase cuidadosamente los manuales golpistas de Eugene Sharp, uno de nuestros tericos disfrazado de acadmico, que codific las acciones desestabilizadoras de gobiernos enemigos a las que, burlonamente, bautiz como no violencia estratgica. El bueno de Sharp hizo honor a su apellido y expuso en varios de sus informes para la CIA y la OTAN nada menos que 197 tcticas no violentas con las cuales poner a un gobierno enemigo de rodillas. Entre ellas incluye iniciativas tan pacficas como establecer doble soberana y gobierno paralelo, acosar y abuchear a funcionarios en la va pblica, desobediencia civil y el boicot sexual y la suspensin de las relaciones sexuales habituales hasta que no caiga el gobierno y, de este modo, promover la militancia rebelde. Recuerde que la lucha contra el comunismo tambin se libra en la cama, y explote esa muy sensible faceta de nuestra batalla por la libertad. Cuando todas estas condiciones estn presentes la mesa est servida para la remocin del gobernante indeseable. Pero asegrese que sus comensales tengan el aspecto apropiado. Tiene que crear un clima de derrumbe con multitudes saliendo a la calle a exigir la salida del gobierno enemigo. Asegrese que muchedumbre no est formada slo por nuestros amigos. Es ms, dgales que se queden en casa. No sera demasiado creble si el tono plebeyo que debemos darle a la destitucin del gobierno (y para que el Congreso y la opinin pblica en Estados Unidos aplauda nuestras acciones) fuese personificado por un prolijo y elegante desfile callejero de los ricachones de Barrio Parque y Recoleta en Buenos Aires; Vitacura y Las Condes en Santiago; Leblon e Ipanema en Ro de Janeiro; o Villa Mariana en Sao Paulo; Pocitos y Carrasco en Montevideo; San Isidro y Miraflores en Lima o Tecamachalco y Las Lomas en ciudad de Mxico. Es preciso darle calor y color populachero, y eso no se consigue con la gente de esos barrios. Si tiene dudas hable con sus colegas en la Argentina, que all son expertos en eso. Haga que nuestros amigos digan que el afn expropiatorio del gobierno no dejar ttere con cabeza. Consulte a los de Ecuador, que hicieron un trabajo notable al movilizar al pobrero en contra de la Ley de Herencia! Fue una obra maestra de nuestros agentes y sus amigos ecuatorianos, que inundaron las calles de desheredados y desposedos, que nada heredaron y nada pueden heredar, en contra de una ley propuesta por el castro-chavista Rafael Correa que afectaba slo a los muy ricos del Ecuador. Haga lo mismo!

La estocada final contra la tirana que estamos combatiendo tiene que ser dada por grandes movilizaciones callejeras pero para eso tiene que atraer a las clases medias, siempre propensas a actuar contra gobiernos que la han beneficiado, y al pobretariado, como dice el cura comunista Frei Betto. Para eso es necesario una eficaz campaa de los medios de comunicacin -que nuestros enemigos llaman terrorismo meditico y la verdad que no se equivocan, slo que no toman en cuenta nuestras intenciones redentoras- mediante la cual se convenza a esos sectores desposedos y desinformados que la voracidad del gobierno acabar por expropiarlos de sus miserables propiedades. No es sencillo pero, como lo prueba la experiencia del Ecuador, no es imposible. Una vez que tenga esa gran manifestacin populachera en las calles el derrumbe del gobierno ser inevitable, sometido a la doble presin de la conspiracin judicial-parlamentaria y al descontento callejero de las masas. Una vez cado asegrese que prosiga la persecucin judicial y la campaa de difamaciones en contra de los personeros del anterior gobierno. No slo hay que derrocarlos sino tambin mandarlos a la crcel y humillarlos. Como hicimos con Jacobo Arbenz en la primera experiencia latinoamericana de la CIA, en la Guatemala de 1954, cuando lo hicimos desfilar por el aeropuerto en calzoncillos. Zelaya estaba sobreaviso y por eso siempre dorma con pijama y tena el sombrero a mano, pero igual lo sacamos de la cama sin darle tiempo a que se vistiera. Como haremos con todos. El mundo libre no espera otra cosa de nosotros.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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