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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2016

Metstasis de las ignominias: premeditacin, alevosa, ventaja y masividad
Linchamiento meditico

Fernando Buen Abad Domnguez
La Jornada


Una de las cualidades ms perversas del linchamiento meditico radica en su impunidad pblica masificada. No hay retorno. Las calumnias, las mentiras, los rumores, los chismes las pruebas falsas y en general todas las agresiones previstas por los cdigos civiles y penales, cobran virulencias especiales cuando se producen en pblico, sin fronteras y ni mesura posible. Nadie puede reparar un dao que hace metstasis fcil en un caldo de cultivo prefabricado, abonado con morbo, impudicia e impunidad sistmicas. Tal como es el capitalismo todo y sus especialistas del linchamiento. Nadie est a salvo.

Algunos creen que la figura jurdica del linchamiento meditico es una exageracin que no cuenta con sustento legal suficiente. Algunos creen que es imposible sancionar a los linchadores sin rozar, o lesionar, la libertad de expresin en alguna de sus variedades liberalistas. No faltan los que rechazan radicalmente el linchamiento meditico, con pretextos incluso filolgicos, para rechazar ntegramente los cuerpos legales que lo tipifican.

Hay casos a granel, no slo para demostrar la gnesis y las consecuencias de un episodio de linchamiento meditico, sino para exigir que se lo estudie y profundice, con deslindes de responsabilidades y sanciones, atndolas siempre a la reparacin exhaustiva y pblica del dao. Especialmente cuando se lincha a los lderes de movimientos polticos o partidos democrticos. Justicia social, pues. Hoy es imposible cuantificar y cualificar el dao producido por el linchamiento meditico a Fidel Castro, Hugo Chvez, Cristina Fernndez, Evo Morales, Rafael Correa e incluso contra pases enteros como Cuba Revolucionaria. Si CNN, El Pas de Espaa o The Guardian tuviesen que reparar el dao hecho al prestigio, la obra y las tareas de esos lderes reparacin ntegra en su profundidad y extensin, debido a las falsedades mediticas, defraudaciones periodsticas, tergiversaciones televisivas hechas con premeditacin, alevosa y ventaja (entre tras muchas decenas de conductas delincuenciales) no alcanzaran los espacios ni los tiempos para reparar el dao

Junto a las agravantes de la premeditacin, la alevosa y la ventaja, el linchamiento meditico contiene el agravante, adems, de ser delito cometido en pblico, con difusin masiva y con profundidad y extensin mayormente incalculables. Daa a la vctima en crculos sociales prximos y lejanos. Sin retorno. Un delito cometido en pblico, y masificado con herramientas cuya capacidad de propagacin puede daar en calidad y en cantidad los valores, los principios y las conductas de las vctimas; funda una pedagoga criminal que tiende a empeorar por la impunidad efectiva que se deriva de la imposibilidad de reparar el dao.

La asociacin de los trminos linchamiento y medios sirve para afianzar una categora delincuencial nueva que no est exenta de antecedentes. La distincin dura producida por la asociacin de los trminos no descansa en su fuerza metafrica ni literaria (como pretenden algunos reduccionismos de alquiler) esos conceptos dejan de ser lo que son de manera separada para, unidos, revelar el territorio nefasto de una forma delincuencial propia de la expansin tecnolgica, su multi-presencia y los intereses subyacentes en usarla para fines aviesos, descalificatorios y criminales.

Las vctimas no tienen defensa efectiva ni suficiente. No sabe con exactitud quines ni cuntos conspiraron. No sabe con precisin cuntos medios participan ni hasta dnde se expande el dao. No hay polticas de corto, mediano y largo plazo para resarcir ni sancionar. Tampoco se sabe a cuntos debe sancionarse si se hicieron cmplices de una calumnia, por ejemplo. La vctima queda marcada de por vida. Un ejemplo de linchamiento meditico es el propio concepto de linchamiento meditico.

No menos terrible es el peso de la premeditacin especializada que se fabrica en los laboratorios de guerra psicolgica profesionales de la siembra de zozobra, miedo, depresin y descrdito a mansalva contra personas, pases, decisiones democrticas o proyectos revolucionarios. Basta con ver la portada del diario espaol El Pas con la imagen que atribuyeron al presidente venezolano en un quirfano. Operaciones golpistas. planificado, conociendo las posibles consecuencias del acto y abusando de una posicin de ventaja.

Cuando alguien incita, con algn medio de comunicacin, a una masa (incuantificable) a juzgar y dar por verdadero un dicho o hecho del que no hubo debido proceso jurdico, e instala, con ese juicio, expresiones o conductas que daan la reputacin, el estado de nimo o las relaciones sociales de alguien, el delito que comete el linchador originario se replica en todos aquellos que participan y se convierten en cmplices (y en vctimas de engao tambin) con grados diversos.

Pero la escala ms daina del linchamiento meditico, por su perversin y volumen, no est en sus tufos golpistas y magnicidas, est en su capacidad de infiltrarse como cultura de la descalificacin, como hbito de la marginacin impune o como tradicin inamovible, reservada para los poderosos cuando se les viene en gana satanizar a una persona, a un movimiento poltico o una revolucin social para anular su pensamiento y encadenarlo a un cepo de mentiras, ridiculizaciones y falacias degradantes. Con ayuda de conglomerados mediticos burgueses. A voz en cuello y a los cuatro vientos.

Est claro que en una situacin de guerra, tambin meditica, entre clases sociales, el papel y el valor de un cuerpo jurdico es relativo al nivel de las tensiones de clase y que slo presta utilidad mientas exista alguna tarea democrtica que la burguesa deba agotar antes de su desaparicin. Eso no impide que se estudie la categora linchamiento meditico y se la use como camino hacia la demostracin palmaria de todas las canalladas que el capitalismo es capaz de idear para atacar a la clase trabajadora, no slo en el campo objetivo de la plusvala sino, tambin en el de la plusvala ideolgica y la subjetividad. Objetivamente.

No est de ms recordar, cuando uno explora territorios de Justicia Social, que la nica fuerza capaz de resarcir a los pueblos (contra toda la parafernalia de los miles de linchamientos mediticos perpetrados cotidianamente), es la Revolucin Socialista y Cientfica que han de impulsar los pueblos para los pueblos, sin concesiones reconciliatorias, sin camaleonismo reformista y sin burocratismo bacteriolgico. Mientras tanto podr ser usada en su contra toda herramienta de lucha que permita derrotar (toda o en partes) la ideologa (y las prcticas) de la clase dominante. El linchamiento meditico debe ser sancionado legal y polticamente de inmediato. Observen este caso de linchamiento del gobierno mexicano servil a los intereses oligrquicos y a TELEVISA: Denuncia campaa de linchamiento del gobierno federal contra los maestros disidentes Los medios, salvo honrosas excepciones, estn justificando la represin de manera irresponsable. Es lamentable que conductores de radio, televisin y otros periodistas estn alentado la represin. Yo les dira que se serenen, que se tranquilicen. Los docentes tienen derecho a defenderse, es su legtimo derecho.


Fuente original: http://www.jornada.unam.mx/2013/08/26/politica/010n1pol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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