Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-04-2016

Descifrar la propaganda de Desh sobre Palestina

Samar Batrawi
Al Shabaka

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn Hijs.


Presentacin

El cmo y el por qu Desh habla de Palestina son cuestiones que conciernen a los palestinos. Ms an desde que esta organizacin ha incorporado en su propaganda una nueva perspectiva para explicar las revueltas palestinas de los ltimos meses en la que aplaude los ataques con cuchillos como parte de su ideario salafista-yihadista. [1] En este comentario, Samar Batrawi, analista poltica de Al Shabaka, examina cmo ha abordado Desh la cuestin de Palestina en su produccin en internet con el fin de indicar a los palestinos cmo pueden hacer frente a la usurpacin de su narrativa, y cmo evitar que voces no palestinas e incluso potencialmente antipalestinas monopolicen su causa.

Comienza por situar la narrativa de Desh sobre Palestina en su contexto histrico y por escudriar cmo los grupos salafistas-yihadistas como al Qaeda han abordado esta cuestin en el pasado. Despus analiza el discurso que ofrece Desh sobre la cuestin palestina y los elementos fundamentales en los que se apoya, en concreto, Gaza, Jerusaln, los ataques con cuchillos, y su crtica de Hamas y Fatah. Concluye con una breve reflexin sobre por qu la evidente usurpacin de la cuestin palestina por parte de Desh explota cuestiones ms amplias que tienen que ver con el conocimiento y el poder, y la importancia que ello tiene para desligar las dos narrativas, reclamando a los palestinos que protejan enrgicamente su discurso de quienes pretenden apropirselo.

Lo que (creemos que) sabemos sobre salafismo, yihadismo y Palestina

Si bien es difcil establecer con absoluta certeza la posicin de Desh sobre Palestina, en su aproximacin retrica a la cuestin se observan ciertos elementos recurrentes. Se nutre de la forma en que otros grupos salafistas-yihadistas han interactuado con la cuestin palestina y no parece guardar relacin con la percepcin que los palestinos tienen del salafismo-yihadismo. Ms bien, al apelar a la legitimidad de la que goza la cuestin palestina, [la propaganda de ISIS] parece dirigirse al segmento social palestino que pretenden alcanzar los salafistas-yihadistas. Esta cuestin escasamente se ha estudiado; adems, la mayora de las investigaciones que se han llevado a cabo se reducen a al Qaeda y Palestina. Thomas Hegghammer y Joas Wagemakers han aunado sus estudios en la introduccin de un nmero especial de Welt des Islams, de la que podemos extraer varias conclusiones.

En primer lugar, no ha existido una representacin significativa de palestinos en al Qaeda, ni entre las filas de sus reclutas ni entre sus idelogos polticos. En segundo lugar, a nivel ideolgico, al Qaeda ha incluido frecuentemente a Palestina dentro de su radio de accin. En su declaracin de 1998, reconocida como una de las declaraciones ideolgicas ms importantes de al-Qaeda, cita a Palestina como la tercera justificacin para la yihad contra Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de que al Qaeda utiliza de vez en cuando a Palestina en su discurso, un anlisis ms profundo de esa declaracin revela que en realidad no la menciona como tal. La declaracin afirma que [...] Si los objetivos estadounidenses en estas guerras [de Oriente Prximo] son religiosos y econmicos, entonces sirven a los intereses del Estado judo, y para distraer la atencin de la ocupacin de Jerusaln [el trmino rabe utilizado es Bayt al maqdis] y del asesinato de musulmanes all. [2] Esta eleccin de la terminologa implica que el enfoque sobre Palestina es esencialmente religioso. Una consideracin final de Hegghammer y Wagemakers es que al Qaeda se ha referido ms frecuentemente a Palestina en los momentos de revueltas polticas en Cisjordania y Gaza. Lo mismo parece ocurrir en el caso de Desh, lo que sugiere un cierto grado de oportunismo.

El oportunismo destaca an ms por el hecho de que Desh nicamente se refiere a cuatro elementos sobre la cuestin de Palestina: Gaza, Jerusaln, los recientes ataques con cuchillos, y la poltica interna palestina. En total, desde mayo de 2015, le ha dedicado a estas cuestiones al menos 29 declaraciones en internet, la mayor parte en forma de vdeos. [3] Los temas tratados en los mensajes con frecuencia se superponen; Gaza se menciona en 19 mensajes, Jerusaln en 18, y en 15 se refieren a los ataques con cuchillos, estos ltimos publicados todos en octubre de 2015. Cuando se refiere a la poltica interna se menciona a Hamas en cada mensaje, mientras que Fatah y la Autoridad Palestina (AP) se mencionan 15 veces.

Las cifras, sin embargo, no transmiten el modo en que Desh aborda estos temas.

La narrativa de Desh y Palestina

Quizs el aspecto ms artificioso del enfoque de Desh sobre la cuestin de Palestina es Gaza. El grupo se ha subido al carro de la indignacin que rodea el destino de las personas que viven en la Franja sin que sobre el terreno se le reconozca como un agente positivo para el cambio. Su enfoque retrico sobre Gaza es doble: por un lado, critica las prcticas israeles, incluyendo el bloqueo y los diversos ataques contra Gaza, como la Operacin Escudo Protector de 2014. Por otro lado, predomina la crtica de Hamas, como ilustra su extensa condena de la represin dirigida por esa organizacin contra los salafistas de la Franja durante el verano de 2015. El destino de los palestinos de Gaza nunca se aborda de forma independiente por si mismo sino que se recurre a l de manera instrumental para criticar a Israel y, con ms frecuencia, para deslegitimar a Hamas, como veremos ms adelante.

En cuanto a Jerusaln, la terminologa que utiliza Desh es un buen indicador de su comprensin de la ciudad. El trmino ms comnmente utilizado es Bayt al-maqdis, que en rabe significa la casa del santuario y que tanto puede referirse a la mezquita al-Aqsa estrictamente, como al recinto que la rodea, como a la ciudad de Jerusaln en sentido ms amplio. Se trata de uno de los nombres ms antiguos de Jerusaln. Algunos salafistas utilizan nisba nombres que hacen referencia al lugar de nacimiento de una persona derivados de Bayt al-maqdis. El ejemplo ms conocido es el de Abu Muhammad al-Maqdisi. Bayt al-maqdis es una designacin que aparece con frecuencia en los hadices y se considera que contiene connotaciones ms religiosas que el nombre alternativo rabe de Jerusaln, al Quds, el comnmente utilizado por los palestinos.

Al Quds describe probablemente mejor la relacin que los palestinos, musulmanes y no musulmanes, han tenido con la ciudad. Una relacin que los medios de comunicacin describen por lo general de manera reductora a pesar de que Jerusaln ha estado en el epicentro de la formacin de la identidad palestina por razones mucho ms complejas [que las religiosas]. Rashid Khalidi describe la ciudad como el referente primordial de la identidad de todos los habitantes de Palestina tanto en la era moderna como en el pasado que siempre ha tenido importancia religiosa para musulmanes, cristianos y judos. En la Palestina de finales del siglo XIX y durante el XX fue el centro administrativo, educativo y cultural, as como el ncleo poltico e intelectual donde incluso antes de que el Mandato britnico se estableciera poda apreciarse la irradiacin de la identidad palestina a lo largo de las fronteras nacionales. [4]

Jerusaln parece formar parte importante de las aspiraciones polticas de Desh al menos retricamente ya que a menudo habla de liberar Bayt al-maqdis del gobierno no musulmn. De hecho, desafa abiertamente los conceptos palestinos inherentes a la cuestin palestina y el papel que desempea Jerusaln en ella al declarar: [...] Vuestra lucha no es por la tierra sino por el bien contra el mal. Es por la religin. La idea que subyace es que Jerusaln solo ser verdaderamente liberada cuando la gobiernen los musulmanes de acuerdo con la ley islmica. Desh tambin utiliza el profundo simbolismo religioso de Jerusaln cuando se sirve de la mezquita de al-Aqsa y de la Cpula de la Roca en sus vdeos y declaraciones.

En octubre de 2015 los ataques con cuchillos fueron el tema de digresin ms destacado de Desh coincidiendo con un aumento notable de declaraciones relacionadas con la cuestin palestina. Ningn grupo organizado se ha vinculado con los ataques ni tampoco Desh los ha reivindicado nunca. La expresin rabe al intifadat al afrad [la intifada de los cuchillos] utilizada por palestinos y rabes durante los ltimos meses transmite la percepcin general de estos ataques: que se trata de una intifada de la gente. Sin embargo, Desh ha aprovechado la oportunidad para presentar su propia narrativa sobre los ataques en una serie de declaraciones en vdeo.

Ha elogiado los ataques de los cuchillos como medio para lograr la liberacin de la mezquita al Aqsa y como sntoma del fracaso de las lites rabes laicas y de la poltica palestina, ambas presuntamente cmplices de la ocupacin de Jerusaln por el pueblo judo. En esta lnea, Desh llama a la violencia contra los judos a la vez que reclama a los hermanos de Palestina y en concreto de Bayt al-maqdis que escuchen la llamada de la unidad islmica. La lista de los vdeos publicados en octubre de 2015 sigue por los mismos derroteros, retrata a Abbas y a Netanyahu cuando critica la colaboracin de los lderes rabes laicos con los judos, da incluso consejos concretos a los palestinos sobre cmo atacar, incita a los apualamientos y a que los ataques sean rpidos i ndicando a los atacantes que se centren en la zona del pecho y en el corazn cuando apualen a alguien. El mensaje de Desh contra organizaciones polticas palestinas implantadas es particularmente claro en este vdeo donde la voz en off dice a los palestinos: No esperis nada de Fatah y Hamas. No esperis que os den soluciones. No hay paz en lo que tienen que ofrecer. Confiad en Dios.

En un vdeo particularmente violento, la demonizacin de los judos alcanza nuevas cotas cuando se les culpa de todo lo malo que ocurre en Oriente Prximo. En l tambin se dan consejos sobre cmo matar judos, no por un pedazo de tierra o una patria o una afiliacin partidista, sino en el nombre de Dios, otra tergiversacin peligrosamente desnaturalizada de la cuestin palestina que sin embargo, no encaja, por ejemplo, con la nota publicada por una joven palestina que recibi un disparo cuando intentaba un ataque con cuchillo en noviembre de 2015, y en la que declaraba haber actuado en defensa de su patria. Independientemente de que los ataques con cuchillos se justifiquen o no como mtodo legtimo de la resistencia, es importante entenderlos como expresin que son de reivindicaciones polticas y no como muestra del fanatismo religioso que Desh trata de atribuirles.

Como se ha sugerido anteriormente, la manera en que Desh formula la cuestin de Palestina va ms all de desacreditar a partidos polticos palestinos especficos; tiene que ver sobre todo con deslegitimar la narrativa nacionalista inherente a la cuestin palestina. De hecho, Desh responsabiliza a los judos de haber re-formulado la cuestin palestina como cuestin nacional y no como yihad . De este paradigma se extrapola que todo el que se adhiera a una narrativa nacional colabora con el enemigo. As lo declaran de manera reiterada: [...] Sabed que el problema que tenis con los judos no es nacional ni territorial; se trata de una cuestin religiosa. En un vdeo en particular llegan incluso a afirmar que las negociaciones entre Israel y Abbas no son ms que negociaciones entre judos y judos.

En la mayor parte de la produccin on line de que se dispone, Desh critica a la direccin palestina y rabe con ms frecuencia de lo que critica a Israel. Fatah y Hamas aparecen como infieles laicos y traidores a la causa salafista-yihadista. Desh ha sido especialmente vehemente al denunciar las polticas de Hamas contra los salafistas de Gaza, por ejemplo, cuando public una extensa entrevista con un ex-prisionero en la que se abordaba la tortura de presos salafistas a manos de Hamas, y en la que se acusa a la organizacin palestina de colaborar con Israel para suprimir la resistencia contra ese Estado.

En resumen, Desh aborda selectivamente ciertos elementos de la cuestin palestina enmarcndolos de manera muy diferente a cmo lo hacen los propios palestinos en su lucha por la autodeterminacin. Asimismo Desh exacerba los problemas internos existentes en Palestina, tales como la merma de legitimidad de la AP y la fractura de la poltica nacional. Y lo hace sin aportar nunca nada sustancial.

Desvincular las narrativas y llamar a la accin

Al igual que la otrora floreciente al Qaeda, Desh ha incorporado la cuestin de Palestina a su retrica situando en un lugar preferente de su dogma salafista-yihadista ciertos elementos de la cuestin. Y a pesar de que no existen pruebas de que exista una relacin directa o especial entre la cuestin palestina y el salafismo-yihadismo, esto ha llevado a algunos observadores a trazar vnculos entre ambos movimientos. Parece que quienes equiparan a Desh con Hamas y caracterizan a los palestinos como extremistas con una cultura de la muerte, como hace el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pretenden impedir cualquier iniciativa que aborde los legtimos derechos palestinos o desafe el rgimen de ocupacin israel. Se asientan en un viejo discurso que representa a los palestinos como musulmanes colricos, irracionales y dogmticos, como ya se ha sealado anteriormente. Va emparejado con un paradigma de la modernidad segn el cual los judos israeles son desarrollados y cultivados en oposicin a los palestinos, que son primitivos, paradigma que se ha naturalizado en el discurso global sobre radicalizacin y terrorismo.

Esto no quiere decir que de manera general se acepte la ecuacin de la causa palestina y Desh sino que existe una representacin permanente de la causa palestina como inherentemente extremista, basada supuestamente en odios primarios y que anhela la muerte y la autodestruccin, y ello a pesar de que histricamente hace aos que la naturaleza laica de la cuestin palestina ha quedado documentada y acreditada. [5] Lo cual no significa que el islam no juegue un papel en ciertos discursos sobre la identidad palestina y sus manifestaciones polticas, pero es que incluso dentro de organizaciones como Hamas, el referente identitario que predomina es el palestino y no el musulmn, y su objetivo poltico definido es la autodeterminacin palestina, no el establecimiento de un Estado islmico transnacional. [6]

Si los palestinos son reacios a abordar cmo Desh intenta cooptar sus reivindicaciones, sus derechos y sus objetivos polticos en su propaganda tal vez se deba a que al hacer frente a estas cuestiones puede interpretarse que se est legitimando a Desh. Sin embargo, ignorar la cooptacin que hace Desh de su narrativa es cada vez ms perjudicial para la causa palestina, y no slo porque puede parecer que los palestinos se inhiben mientras la propaganda yihadista explota sus experiencias y su realidad, sino tambin porque se ha abierto la veda para que otras voces construyan otra narrativa palestina en su nombre.

La realidad, segn recientes encuestas de opinin, es que el 88% de los palestinos denuncian a Desh y que el 77% apoyan la guerra occidental y rabe contra la organizacin yihadista. Desh explota y exacerba la fragmentada y aparentemente desesperanzada realidad poltica palestina en beneficio propio y de nadie ms. Paralelamente, Israel sigue provocando a los palestinos recurriendo a la idea de que representan un extremismo dogmtico similar al de Desh.

Combatir la apropiacin de Desh de la narrativa palestina es pues no slo un deber moral sino tambin una cuestin estratgica. Las reclamaciones palestinas son absolutamente humanas, tangibles y vigentes, y prenden de derechos humanos universalmente reconocidos. No emergen de un imaginario conflicto religioso sino de una realidad poltica en la que generaciones de palestinos y palestinas de todas las creencias han sufrido y sufren la limpieza tnica, la colonizacin, la privacin de sus recursos naturales, los ataques militares, la ocupacin, el asedio, y el exilio, entre muchos otros delitos. Mientras tanto, quien ha cometido y sigue cometiendo estos crmenes puede seguir eludiendo su responsabilidad si puede seguir dominando el relato. Por eso los palestinos deben actuar y proteger vivamente su narrativa tanto de la usurpacin de Desh como de la demonizacin de la que son objeto por parte de voces anti-palestinas. Y utilizar todos los medios a su alcance.


Notas:


  1. Desh es el acrnimo en rabe de Estado Islmico de Iraq y Siria (ISIS es el acrnimo en ingls). Algunos comentaristas utilizan ISIL (acrnimo en ingls de Estado Islmico de Iraq y Levante). El propio grupo comenz a utilizar IS/EI (Islamic State/Estado Islmico) en 2014. El salafismo-yihadismo hace referencia a la ideologa de los grupos que defienden un retorno a lo que ellos interpretan que es el verdadero islam (conocidos como salafistas), as como el combate activo por su causa expresado por el trmino yihad.

  2. Traduccin de la autora.

  1. Declaraciones citadas en Jihadology.net que he codificado en base de datos personal. Jihadology.net es un centro de distribucin de materiales de primera mano de las redes yihadistas. Utilizo Jihadology en lugar de las fuentes originales en foros cerrados con el fin de garantizar la accesibilidad de las fuentes a un pblico ms amplio en caso de inters en los textos reales. He comprobado las declaraciones citadas y los hipervnculos que cito en esta pieza.

     

  2. Khalidi, R. (1997), Palestinian Identity: The Construction of Modern National Consciousness (New York: Columbia University Press), p. 35.

     

  3. Vase Rashid Khalidi (1997) Palestinian Identity: the Construction of Modern National Counsciousness ; Quandt, Jabber & Modely Lesch (1973) The Politics of Palestinian Nationalism ; Loren D. Lybarger (2007) Identity & Religion in Palestine ; and Edward Said (1992) The Question of Palestine.

  1. Vase por ejemplo Wael J. Haboub, Demystifying the Rise of Hamas, Journal of Developing Societies 28, n. 1 (2012): 5779; Asher Susser, The Rise of Hamas in Palestine and the Crisis of Secularism in the Arab World (Crown Center for Middle East Studies, 2010), 56; Meir Litvak, The Islamization of the Palestinian-Israeli Conflict: The Case of Hamas, Middle Eastern Studies 34, n. 1 (1998): 172


Samar Batrawi, palestino-alemana, es miembro de Al Shabaka. Cursa su doctorado y es profesora asistente de Teora de las Relaciones Internacionales en el Departamento de Estudios de Guerra del King's College de Londres.

Fuente: https://al-shabaka.org/commentaries/understanding-isiss-palestine-propaganda/



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