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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2016

Uruguay, entre el petrleo y el cambio climtico

Gerardo Honty
La Diaria


La exploracin petrolera y gasfera que Uruguay y otros pases realizan, va en contra del acuerdo internacional que se aprestan a firmar maana 22 de abril en Nueva York. Dos tercios de las reservas ya conocidas de combustibles fsiles no se deberan explotar para mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 2 grados C.

En los ltimos das mucho se ha divulgado la noticia de los inicios de la exploracin de petrleo en la plataforma martima uruguaya. Mucho se ha debatido acerca de las formas de gobernanza de la eventual nueva explotacin y las maneras de gestionar los posibles nuevos recursos. Sin embargo, poco se ha dicho acerca de la flagrante contradiccin que existe entre estas actividades exploratorias y los acuerdos internacionales firmados y que en pocos das sern refrendados por el pas.

El 22 de abril, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Uruguay se apresta a poner formalmente su firma al Acuerdo de Pars aprobado por la Convencin de Cambio Climtico en diciembre del ao pasado.

La Convencin de Cambio Climtico acord en su 21 Conferencia de las Partes (Pars, 2015) mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reducira considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climtico.

Para lograr este objetivo, la concentracin de CO2 (dixido de carbono) en la atmsfera debe ser del orden de las 450 partes por milln, y, consecuentemente, hay cierto volumen de gases que puede ser emitido en el futuro sin exceder ese lmite. Esto se conoce como presupuesto de carbono e indica cuntas toneladas de CO2 podran ser emitidas sin sobrepasar lo que se considera el umbral del cambio climtico peligroso.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climtico (IPCC, por sus siglas en ingls) estim este presupuesto en su ltimo informe y estableci diferentes grados de probabilidad. Si se quiere tener 66% de probabilidad de mantener un clima habitable para la especie humana, las emisiones futuras deberan ser menos de 1.780 GtCO2, que es el saldo disponible luego de haber ya emitido 1.890 GtCO2 desde los comienzos de la era industrial a la fecha.

Tomando en cuenta estos datos, y considerando que los combustibles fsiles son los mayores emisores de CO2, la Agencia Internacional de la Energa concluye que si el mundo pretende cumplir el objetivo de limitacin del aumento de la temperatura mundial a 2C, hasta 2050 no se podr consumir ms de un tercio de las reservas probadas de combustibles fsiles.

Esto es, dos tercios de las reservas de petrleo, gas y carbn ya conocidas no podrn ser utilizadas si queremos mantener un clima habitable para la poblacin del mundo. La conclusin obvia del acuerdo firmado en Pars es que ya no deben hacerse nuevas exploraciones de hidrocarburos que pretendan aumentar aun ms un volumen de reservas que, sabemos, no pueden ser utilizadas.

En este contexto, Uruguay ha iniciado en estos das un trabajo que no debera hacer: ampliar la frontera petrolera y gasfera del mundo para contribuir a la hecatombe general. Claro, no es el nico. Hay otros pases que cometen los mismos desmadres y caen en las mismas contradicciones. Pero esto no es atenuante de los pecados propios.

La conducta uruguaya es la misma que la adoptada por cada uno de los pases del planeta: todos se muestran preocupados por el medioambiente y hacen largos discursos acerca de la necesidad de combatir el cambio climtico. Pero a la hora de las decisiones, cuando la oportunidad de negocios y recaudacin se presenta, el amor a la naturaleza se disuelve en las profundidades ocenicas.

Y no es un problema de este gobierno ni del anterior ni del que vendr. No es un asunto de oposicin o de oficialismo. Es ms, ni siquiera es una cuestin de gobierno. Todos estamos dispuestos a postergar los temas ambientales cuando de la posibilidad de engordar nuestros bolsillos se trata. Todos queremos tener nuestro petrleo para abaratar la nafta de nuestros vehculos, reducir los costos industriales, hacer ms competitiva nuestra economa y ganar mejores salarios (para poder tener ms vehculos, consumir ms bienes industriales, hacer crecer ms nuestra economa y parecernos a los pases desarrollados que generaron el descalabro ambiental global).

Estamos lejos an de comprender que la base de la economa y de nuestro bienestar est en la continuidad saludable y equilibrada de la Tierra. Que no habr dinero capaz de resolver los problemas de escasez de agua, de sequas prolongadas, de inundaciones ms frecuentes. Que no habr tecnologa capaz de reconstruir los ocanos acidificados, la selva desertificada y el clima desestabilizado.

Todo lo que poseemos, de verdad, se lo debemos a la infinita generosidad de la Tierra. Sin embargo, an creemos que podemos ser ms productivos que ella. Incluso en contra de ella. A explorar, pues.


Ecoporta.net

http://ladiaria.com.uy



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