Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2016

La revancha de las lites y el teatro del golpe

Camila Vollenweider
CELAG


La votacin en Diputados que aprob, por un amplio mrgen, el inicio del juicio poltico a la Presidenta Rousseff se mostr como un teatro de sombras. Con un trasfondo de de discutida legalidad en el proceso, la dinmica del impeachment resulta bastante obscura por sus personajes, los momentos elegidos para perpetrarlo, las consignas y argumentos esgrimidos para apoyarlo. Y, asunto no menor, los propsitos detrs del mismo. Las pedaladas fiscales, hecho por el que se pretende destituir a Rousseff por, segn los impulsores del impeachment, constituir un crimen de responsabilidad, prcticamente no aparecieron ni en los debates en Diputados ni en los que actualmente se desarrollan en el Senado. Ideologa triple equis y explcita y argumentos comodn para condenar a la Presidenta y al mismo tiempo despegar al Vice -su sucesor en caso de destitucin- del pretendido delito, son slo el adelanto del estreno de un golpe ya consumado. Basta ver la impotencia de los parlamentarios opositores al impeachment en los recintos cuando exponen sus argumentos: saben que digan lo que digan, y presenten las pruebas que presenten, este nuevo proceso destituyente no tiene chances de revertirse y el establishment conseguir el poder que no obtuvo por respaldo popular durante ms de una dcada.

Los ensayos

El golpe en curso en Brasil comenz a gestarse hace poco ms de un ao, apenas comenzado el segundo mandato de Dilma Rousseff. El principal partido de la oposicin, el PSDB, inici una cruzada tendiente a revertir lo que las urnas haban expresado ya en cuatro oportunidades tejiendo distintas alianzas: con los medios de comunicacin hegemnicos para sesgar la informacin a su favor; con los diversos rganos de control -que han sustituido en su capacidad de fuego a las Fuerzas Armadas en golpes anteriores- como la Polica Federal, el Tribunal de Cuentas de la Unin, el Ministerio Pblico Federal, juzgados de varias instancias comandados por opositores al gobierno, y, tambin, con el principal partido aliado del gobierno, el PMDB, cuyos lderes -especialmente el multi-imputado por corrupcin Eduardo Cunha, Presidente de la Cmara de los Diputados- mantiene un frreo control sobre los votos de un significativo nmero de legisladores de distintos partidos.

Esa trama no es improvisada y resultado slo de la capacidad de la oposicin poltica para articular alianzas. Cabe desentraarla, por un lado, atendiendo a los intereses de clase de unas lites que comandan todas las instituciones del Estado, la mayora de los partidos polticos, y digitan los principales hilos de la economa y las finanzas. Estas lites aceptaron un pacto de gobernabilidad con el PT mientras sus principales intereses no fueran tocados y, tambin, mientras el boom de las commodities permiti crecimiento y mejorar la calidad de vida de los excluidos -tambin de la clase media- sin recurrir demasiado a la redistribucin. Por otro, porque estas lites brasileas tienen los mismos intereses que el resto de las lites de la regin y de las que dirigen las principales corporaciones extranjeras y/o multinacionales que operan en estas latitudes, particularmente las del histrico bloque aliado EEUU-UE. Esta red de grupos de poder se mantuvo agazapada mientras dur la fortaleza de los gobiernos progresistas de la regin, interna y asociadamente en diversos organismos regionales contrahegemnicos, y las alianzas entre stos y otros bloques de poder mundial (como China y Rusia) se mantuvieron slidas y prsperas.

Pero, a partir de 2008, con el comienzo de la crisis econmica global y la incapacidad de las izquierdas para conseguir el poder en otros pases clave de la regin -es decir, con una regin ideolgicamente fragmentada-, un nuevo abanico de posibilidades para recuperar la hegemona perdida de las lites se abri. El deterioro del precio de las materias primas, insumo principal de las economas regionales, ralentiz no slo el crecimiento del producto interno sino el xito del modelo de inclusin via consumo sobre amplias capas sociales. Con ello, las demandas sociales se complejizaron, el clima de malestar social aument por la falta de respuesta a las mismas, y las esperanzas de cambio calaron hondo.

El programa econmico de equilibrio y racionalizacin con el que asumio Rousseff su segundo mandato fue el hecho que sirvi en bandeja al establishment la llave para abrir las puertas de su retorno. Implementar un programa moderado de ajuste, flexibilizacin y apertura comercial fue bienvenido por las lites, pero ellas podran hacerlo mejor. Y un plan de ajuste promovido por Rousseff, por ms moderado que fuese, signific el desconcierto y el rechazo de las bases sociales de su partido y de otros sectores sociales que -con reparos- haban votado la continuidad del PT. El teln estaba listo para abrirse.

El Guion

El papel de los medios hegemnicos en estos procesos abruptos de viraje ideolgico y programtico hacia la derecha es de principal importancia. En el caso de Brasil, la poderosa multimedios Rede O Globo, peridicos como Estado de Sao Paulo y Folha de Sao Paulo, revistas como Veja e Isto, consiguieron, a lo largo de los aos del gobierno del PT, predisponer lentamente a buena parte de la poblacin no slo contra ese partido sino contra la poltica misma. La principal va, como sucede en otros pases de la regin, fue diseminar el odio; un rechazo cuasi fsico, personal, contra los funcionarios, el partido, sus militantes y sus polticas. Las lites con influencia en la comunicacin han procurado explotar el odio de clase -que no aminor aun cuando no se han tocado los principales pivotes estructurales de la desigualdad-; insuflar un odio moralista -vinculado a la cantinela de la corrupcin del partido gobernante, omitiendo selectivamente la del resto de la clase poltica-, racista y misgino, en amplias capas de la poblacin. Este rechazo extendido ha conseguido que los intereses de las lites se transformen en demandas mayoritarias: el fin del gobierno del PT, acabar con el despilfarro de recursos hacia programas sociales que fomentan el parasitismo, regresar a los valores tradicionales de familia y orden -alterados en todos estos aos por la promocin del empoderamiento de la mujer, derechos LGBT, cupos para minoras en todos los niveles educativos, y proteccin social para las grandes mayoras-; y el fin del alineamiento con comunistas y bolivarianos. Los expectadores del show del golpe estn ya sentados en sus butacas

Los actores

Sin pretender ser exhaustivos, varios actores destacan adems del corifeo encarnado en la prensa hegemnica -encargado de musicalizar la obra con la Sonata Pattica de Beethoven, el Rquiem de Mozart o el Ave Maria de Shubert, segn la parte de la obra que se considere-. Quizs las tres piezas musicales encarnen en la llamada bancada BBB del Congreso de los Diputados, que sum casi la mitad de votos a favor del impeachment. Los diputados Boi (Buey: agronegocios), Bala (industria armamentstica y de la seguridad privada) y Biblia (pastores o fanticos evanglicos), miembros de casi todos los partidos polticos, son la ms evidente expresin de la representatividad poltica de las grandes corporaciones en el escenario republicano y, tambin, de la fortaleza de la corrupcin que se pretende combatir. Esta amplia bancada responde, sin ningn tipo de esfuerzo por ocultarlo, a poderosos grupos de poder que han financiado sus campaas millonarias, como Joao Campos (PRB), presidente del Frente Parlamentario Evanglico en la Cmara, que recibi para tal fin, en 2014, 400 mil reales de una empresa de seguridad privada.

Desde dentro, operaron para bloquear el xito de cualquier propuesta legislativa que promueva la amplitud de derechos civiles, la proteccin de espacios naturales frente a la explotacin minera y del agrobusiness -muchos de ellos hogar de poblaciones indgenas-, acceso a la tierra y mejoras en las condiciones laborales de campesinos, etc. Tambin fueron el bastin opositor -junto a parlamentarios de otras siglas- a toda iniciativa del gobierno durante el pasado ao, a instancias de Cunha, con el fin de impedir la gobernabilidad de la Presidenta y convertirla para la opinin pblica en una mandataria incapaz y dbil.

Las justificaciones de la oposicin legislativa para apoyar el impeachment de la Presidenta fueron, quizs, la parte ms dantesca de este teatro de golpe en Diputados: todos horrorizados con la corrupcin -aunque ms de la mitad de la Cmara tiene cuentas pendientes con la justicia- exclamaron que su voto se basaba en la paz de Jerusaln, los militares del 64, contra la dictadura bolivariana, por el sector generador de renta, el sector agropecuario, por los innumerables tos, hijos, esposas abnegadas y nietos de los parlamentarios y por los chicos del MBL, entre otras republicanas razones.

El MBL (Movimiento Brasil Libre) es otro actor importante del elenco, que debe analizarse dentro de un fenmeno ms amplio de juventud de clase media politizada, de marcado carcter liberal en lo econmico y lo poltico, y que cuenta -no slo en Brasil- con el millonario respaldo financiero de organizaciones filantrpicas y educativas estadouidenses. Estos jvenes conforman el principal bastin del golpe en las calles, aunque sus lderes tienen espacios de opinin fijos en los principales medios y pase libre a las sesiones del Congreso, otorgado por Cunha.

Sergio Moro fue, hasta hace un par de meses, el actor principal de este vaudeville. Joven juez federal de primera instancia, comand la famosa operacin Lava Jato-, que ha destapado la endmica corrupcin del sistema poltico brasileo y ha llevado la imagen de la estatal Petrobrs al abismo. Una operacin, cabe destacar, de la que ha salido herido slo el PT por el carcter inquisitorial de los procedimientos, y la selectividad partidaria de las detenciones y de las filtraciones de informacin a la prensa. Paradjicamente, fue el impulso dado por los gobiernos Lula-Dilma al combate contra la corrupcin lo que ha destapado la extensin de la pandemia, el efecto boomerang contra el PT y, tema no menor en este momento, la necesidad de la clase poltica implicada de acabar con el gobierno y, con l, las investigaciones y procesos judiciales que salpican a casi todos.

Moro desapareci de la escena cuando entr Temer, otra de las estrellas del elenco. Vicepresidente de la Repblica, consigui meses atrs la salida de su partido de la coalicin gobernante y es hoy quien representa la esperanza de las lites. Aunque stas se conformaran con cualquiera de la lnea sucesoria, en caso de que Temer fuera enjuiciado tambin (si se demuestra su co-responsabilidad en las llamadas pedaladas fiscales). a l le siguen Eduardo Cunha (como Presidente de Diputados), Renan Calheiros (PMDB, Presidente del Senado) y Ricardo Lewandowski, Presidente de un cmplice Supremo Tribunal que tiene cajoneado el pedido de destitucin de Cunha por corrupcin y lavado de dinero. Tambin podra surgir un escenario de elecciones anticipadas -via referendum, porque un proyecto en el Congreso sera desestimado, dadas las ventajas de gobernar sin tener que recurrir al voto popular-. En cualquier caso, las perspectivas de gobierno del PT son casi nulas. El Senado no revertir la decisin de sus aliados en Diputados, y una nueva eleccin sin que Lula pueda presentarse, ms la fiscalizacin excesiva de los rganos de control sobre el financiamiento electoral del PT, hacen prcticamente imposible que las lites no vuelvan a gobernar por un tiempo.

Las secuelas del show

Michel Temer hace rato que viene negociando futuros cargos y otros beneficios con los principales impulsores del impeachment, prometiendo tras bambalinas frenos a las investigaciones por corrupcin -a modo de devolucin de favores por llevarlo a la Presidencia- y elaborando un plan de gobierno al gusto de las lites. Regeneracin del Estado, Nuevo modelo de relaciones con el sector privado y, particularmente en materia social transferir todo lo que sea posible para el empresariado en materia de infraestructura son algunas de las propuestas que anticipan lo que ser un nuevo espectculo en el teatro de las sombras. Dilma no logr convencer a los grupos econmicos como s parece haberlo hecho Temer. Se ver si, adems, convence a la audiencia ms importante: el electorado.

Fuente: http://www.celag.org/brasil-la-revancha-de-las-elites-y-el-teatro-del-golpe-por-camila-vollenweider/



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