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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2016

Un crculo de irregularidad fomenta la explotacin sexual de las mujeres

Eduardo Bayona
Pblico.es

Los socilogos y profesores universitarios Laura Oso y Jos Lpez Riopedre denuncian que la combinacin de las polticas migratorias y la falta de una regulacin favorecen en Espaa la explotacin de las extranjeras sin papeles a manos de proxenetas.


ZARAGOZA .- Las polticas migratorias y un rgimen jurdico abolicionista que no regula la prctica de la prostitucin generan un crculo de irregularidad que fomenta la explotacin sexual de las mujeres extranjeras en Espaa. Es la tesis de Laura Oso, profesora de la Universidad de A Corua y una de las principales expertas europeas en materia de migraciones, y el socilogo, abogado y criminlogo Jos Lpez Riopedre, que lleva dos dcadas investigando el mercado del sexo desde un punto de vista etnogrfico y que es autor del libro Mujeres cruzando el Atlntico. Relatos biogrficos de migrantes brasileas en los mercados del sexo.

Ambos, que coinciden en estudiar la prostitucin a partir de relatos de vida Riopedre mantiene contacto desde mediados de los 90 con algunas de las 15 mujeres en las que centra su libro, participaron la semana pasada en una sesin sobre Migracin, trabajo sexual y trata de personas del Seminario Aragons de las Migraciones y la Diversidad, en la Facultad de Trabajo Social de Zaragoza.

Hay que luchar por romper esa cadena de irregularidad, pero no debemos centrar el trabajo solo en las redes de trata de personas. El discurso oficial que vincula inmigracin y explotacin sexual y que centra la atencin en ese aspecto no nos deja ver que detrs hay una actividad econmica paralela con la que se lucra mucha gente, indica Oso. El autor seala los problemas para regularizar su situacin como trabajadoras y el temor a ser detenidas y devueltas a su pas precisamente por no tener papeles como los principales factores de esa cadena de irregularidad que aumenta su aislamiento y que hace que sean arropadas por proxenetas que, mientras les dan cobijo tienen miedo a salir del club y ser detenidas , las explotan con condiciones econmicas leoninas multas, deudas que tardan aos en pagar y un duro rgimen laboral.

Lo que me he encontrado a lo largo de los aos no cuadra con la imagen de la vida alegre y fcil no con el de la triste y srdida, indica Riopedre, para quien el perfil de las prostitutas encaja ms con el de luchadoras sociales que con el de vctimas, ya que, segn sostiene, la mayora se dedica a ese oficio de manera consciente y voluntaria. La prostitucin es una opcin, aunque no una eleccin, que mucha gente toma por situaciones de exclusin, mantiene Oso, que anota que a lo mejor, si tuvieran algn tipo de ayudas, muchas mujeres no optaran por prostituirse. La situacin de alegalidad de Espaa no ayuda nada, aade.

Ambos consideran en que las polticas de criminalizacin de la prostitucin deterioran todava ms la situacin de las mujeres explotadas sexualmente. La penalizacin del cliente explica Oso trae mayor irregularidad y perjudica a las mujeres en el sentido de que sus condiciones de trabajo empeoran, pasan a ser todava ms sumergidas, segn coinciden un grupo de 20 investigadores europeos que est investigando ese tema en varios pases de la UE.

Una prohibicin como la decretada por Suecia, apunta, es una medida esttica, pero que no tiene efectos positivos sobre las mujeres. Al contrario, los servicios se dan en lugares ms escondidos y precarios. Todo tipo de criminalizacin empeora las condiciones de las mujeres, anota Oso, mientras Riopedre corrobora que las mujeres que siguen trabajando en la prostitucin en Suecia lo hacen en unas condiciones ms precarias.

Ambos rechazan, a partir de sus trabajos de campo, que la mayora de las extranjeras que se prostituyen en Espaa lleguen al pas a travs de redes que las fuerzan a trabajar en el mercado del sexo tras engaarlas primero y coaccionarlas despus. Muchas de ellas lo hacen gracias a prstamos de conocidos. En uno y otro caso, no obstante, la deuda con traficantes o con amigos y la falta de papeles endurece sus condiciones de trabajo y las sita ante esa cadena de irregularidad que pesa sobre ellas, que se retroalimenta con una compleja relacin de actores sociales, muchos de ellos con intereses econmicos, y de la que les resulta muy difcil salir.

Ningn estudio cientfico avala que en Espaa hay 300.000 prostitutas y el 95% de ellas, vctimas de trata. Hablamos mucho de trata pero hay muy pocos estudios, anot Riopedre. En su opinin, la legislacin espaola se dirige hacia un modelo abolicionista criminalizador en materia de prostitucin, ya que hay intereses econmicos y polticos muy potentes en contra de cualquier intento de legalizacin, regulacin y descriminalizacin.

Los datos oficiales apuntan en esa direccin. El Ministerio del Interior dio por desarticulados el ao pasado 25 grupos organizados de proxenetas, mientras el Plan Integral contra la Trata de Mujeres y Nias con Fines de Explotacin Sexual cifra en 900 las vctimas acreditadas en todo el pas en 2014 y en 13.983 las personas en riesgo, en su mayora mujeres de nacionalidad rumana (seguida de la espaola, dominicana, brasilea, colombiana y paraguaya), en situacin regular en Espaa y detectadas en clubes de alterne con plaza. Ese mismo documento incluye dos valoraciones sobre el dinero negro que se mueve en torno a la prostitucin: 3.700 millones de euros segn el INE un 0,35% del PIB y 3.024 segn Interior.

Desestereotipar el debate Oso y Riopedre, partidarios de desestereotipar el debate sobre la prostitucin jugamos con ideas totalmente falsas, indica el segundo, coinciden en sealar tres grupos de mujeres extranjeras que la practican en Espaa: las vctimas de las redes de trata, las que se dedicaban a ella en sus pases de origen y siguen hacindolo tras migrar y, por ltimo, las que se han visto obligadas a prostituirse por necesidad econmica.

La crisis, paralelamente, ha provocado varios fenmenos. Ms mujeres espaolas estn volviendo a trabajar en pisos, a los que tambin regresan muchas extranjeras que haban salido, explica la profesora, que anota que el paro aboca a muchas madres a este trabajo, aunque no podamos verlo. En el caso de las extranjeras, apunta el socilogo, hay casos de abandono por motivos econmicos mientras algunas mujeres se trasladan puntualmente a clubes de otros pases como Francia e incluso Suecia, pese a la prohibicin.

Fuente: http://www.publico.es/sociedad/femenino-plural/circulo-irregularidad-fomenta-explotacion-sexual.html


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