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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2016

El presidente Obama y su carrera en pos del legado imperial

James Petras
Rebelin

Traduccin para Rebelin por S. Segu


Introduccin

El presidente Obama se est apurando por proclamar su legado imperial, que pasa por Rusia, Asia y Amrica Latina.

En los ltimos dos aos ha acelerado el incremento de su arsenal nuclear militar en las fronteras de Rusia, y el Pentgono ha diseado un sistema antimisil de alta tecnologa destinado a debilitar las defensas rusas.

En Amrica Latina, Obama ha abandonado su superficial pretensin de tolerar los regmenes electorales de centro-izquierda. En su lugar, se ha aliado con rabiosos neoliberales autoritarios en Argentina; se ha reunido con los jueces y polticos que estn escenificando el derrocamiento del actual gobierno brasileo; y ha dado aliento a los emergentes regmenes de extrema de derecha en Per, bajo Keiko Fujimori, y Colombia, con el gobierno de Juan Manuel Santos.

En Asia, Obama ha potenciado visiblemente su acumulacin de efectivos militares, que amenazan las principales rutas martimas de China, en el Mar del Sur de China. Asimismo, ha alentado a grupos separatistas agresivos y violentos en Hong Kong, el Tbet, Xinjian y Taiwn, a la vez que ha invitado a multimillonarios de Beijing a transferir un billn de dlares en activos a las lavanderas de Amrica del Norte, Europa y Asia. Al mismo tiempo, ha bloqueado activamente la ruta de la seda comercial china, planeada desde hace tiempo, a travs de Myanmar y el oeste de Asia.

En Oriente Prximo, el presidente Obama se uni a Arabia Saudita en la escalada de este pas en su brutal guerra y bloqueo de Yemen y condujo a Kenia y otros estados depredadores de frica a atacar a Somalia. A la vez, ha seguido respaldando a los ejrcitos mercenarios invasores de Siria al tiempo que colabora con el dictador turco, Erdogan, en un momento en que las tropas turcas bombardean a los combatientes kurdos, sirios e iraques que combaten en primera lnea contra el terrorismo islamista.

El presidente Obama y sus secuaces se han humillado constantemente ante el Estado judo y su quinta columna de Estados Unidos, con un incremento masivo del tributo que paga Estados Unidos a Tel Aviv. Mientras tanto, Israel sigue apoderndose de miles de hectreas de tierra palestina, asesinando y deteniendo a miles de palestinos, desde nios pequeos hasta abuelos de edad avanzada.

El rgimen de Obama est desesperado por superar las consecuencias de sus fracasos polticos, militares y econmicos de los ltimos seis aos y establecer a EE.UU. como la potencia econmica y militar mundial indiscutible.

En esta etapa, el objetivo supremo de Obama es dejar un legado perdurable, consistente en: (1) haber rodeado y debilitado a Rusia y China; (2) haber convertido a Amrica Latina en un patio trasero de libre comercio autoritario abierto al saqueo de EE.UU.; (3) haber hecho de Oriente Prximo y el Norte de frica una sangrienta gallera en la que los dictadores rabes y judos maltratan a naciones enteras y provocan millones de refugiados que inundan Europa y otros territorios.

Una vez establecido su legado, nuestro histrico primer presidente negro puede presumir de haber arrastrado a nuestra gran nacin a ms guerras durante perodos de tiempo ms largos, con un costo mayor de vidas humanas y ms refugiados desesperados que cualquier presidente anterior de Estados Unidos, al mismo tiempo que polarizaba y empobreca a la gran masa de los trabajadores estadounidenses. Obama, en efecto, habr puesto el listn muy alto a su sustituta, la seora Hillary Clinton, quien tendr dificultades para superarlo o ampliarlo.

Para analizar la promesa de un legado de Obama y evitar juicios prematuros, lo mejor es recordar brevemente los fracasos de sus primeros seis aos y reflexionar sobre su actual bsqueda de un lugar en la historia.

 

Miedo, asco y retirada

El descarado rescate de Wall Street que realiz Obama contrasta claramente con los deseos y sentimientos de la gran mayora de los estadounidenses que lo eligieron. Este fue un momento histrico de miedo y asco, en el que decenas de millones de estadounidenses exigieron al gobierno federal que pusiese freno a los criminales financieros, detuviese la espiral de quiebras de particulares y las ejecuciones hipotecarias, y diese un impulso a la economa productiva de Estados Unidos. Despus de una breve luna de miel tras su histrica eleccin, el histrico presidente Obama dio la espalda a los deseos del pueblo y puso a disposicin miles de millones de dlares de dinero pblico para el rescate de los bancos y los centros financieros de Wall Street.

No satisfecho con esta traicin a los trabajadores y la clase media en apuros, Obama tampoco cumpli sus promesas de campaa de poner fin a la(s) guerra(s) en Oriente Prximo, e increment la presencia de tropas estadounidenses y ampli su guerra de asesinatos mediante aviones no tripulados a Afganistn, Iraq, Yemen, Libia, Somalia y Siria.

Las tropas estadounidenses volvieron a invadir Afganistn, combatieron y se retiraron derrotadas ante el avance de los talibanes. EE.UU. ampli su programa de formacin del ejrcito ttere iraqu, que se derrumb en sus primeras escaramuzas con el Estado islmico; Washington se retir de nuevo. El cambio de rgimen en Libia, Egipto y Somalia cre unos estados mercenario-depredadores sin nada parecido a control y dominacin por parte de Estados Unidos.

Obama se haba convertido en un maestro de derrotas militares y de estafas financieras.

En el hemisferio occidental, un continente de gobiernos latinoamericanos independientes haba surgido y desafiaba la supremaca de Estados Unidos. El histrico presidente Obama haba quedado como un aficionadillo imperial sin ideas y sin contactos con los gobiernos al sur del Canal de Panam. Mientras el comercio y la inversin florecan entre Amrica Latina y Asia, Washington se quedaba atrs. Los acuerdos polticos y econmicos regionales aumentaban, pero Obama se qued sin aliados.

Los torpes intentos de Obama de lograr un cambio de rgimen apoyado por EE.UU. en Venezuela y otros lugares fueron derrotados. Slo el pequeo y corrupto narcoestado de Honduras cay en la rbita de Obama, con el golpe maquinado por Hillary Clinton de su presidente electo populista-nacionalista.

China y Rusia crecan y florecan a medida que el precio de las materias primas se disparaba, la riqueza se expanda y la demanda de productos industriales chinos explotaba.

En 2013 Obama no tena legado.

 

La recuperacin: el legado perdido de Obama

Obama comenz su camino hacia el establecimiento de un legado con el golpe de estado financiado por Estados Unidos en Ucrania, encabezado, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, por una milicia nazi. Despus de celebrar el violento cambio de rgimen contra el gobierno electo de Ucrania, el nuevo rgimen oligarca-ttere de Obama y su ejrcito tnico-nacionalista se revelaron como un desastre, perdiendo el control de la regin industrializada de Donbs ante los rebeldes de etnia rusa y perder sin remedio la estratgica Crimea, en la que la poblacin vot abrumadoramente a favor de volver a unirse a Rusia despus de 50 aos. Mientras tanto, el oligarca y presidente Poroshenko y sus compaeros de teatro de marionetas despilfarraban varios miles de millones de dlares de ayuda de la UE, todo ello en aras del legado de Obama.

Ms tarde, Obama impuso sanciones econmicas devastadoras contra Rusia por su papel en el referndum de Crimea y su apoyo a los millones de personas de habla rusa en Donbs, y de paso oblig a la Unin Europea a hacer grandes sacrificios comerciales. Por su papel en la creacin de un verdadero legado estadounidense de Obama, los alemanes, franceses y los otros veinte y ocho pases han sacrificado miles de millones de euros en comercio e inversiones, alienndose a grandes sectores de su propia economa agrcola e industrial.

El rgimen de Obama coloc armas nucleares en la frontera oriental de Polonia apuntando al corazn de Rusia. Estonios, lituanos y letones se unieron a los ejercicios militares de Obama, quien estacion buques y aviones de ataque estadounidenses en el Mar Bltico, amenazando la seguridad de Rusia.

 

El legado de Obama en Amrica Latina

El rgimen de Obama intensific sus esfuerzos para restablecer su supremaca, mediante la desaparicin de los regmenes de centro-izquierda desde las elecciones de finales de 2013 hasta la actualidad.

El legado de Obama en Amrica Latina se basa en el retorno al poder de las lites neoliberales en la regin. Sus exitosas elecciones fueron el resultado de varios factores, entre otros: (1) el aumento del poder econmico de la derecha en Amrica Latina; (2) la decadencia y corrupcin del poder poltico dentro de la izquierda; 3) la incapacidad de la izquierda para desarrollar sus propios medios de comunicacin independientes, que desafiasen el monopolio de los medios de la derecha; y (4) el fracaso de los regmenes de centro-izquierda para diversificar su economa y desarrollar el crecimiento al margen de los lmites definidos por los sectores capitalistas dominantes.

El rgimen de Obama colabor estrechamente con la lite poltico-empresarial, organizando sus campaas polticas y controlando las polticas econmicas clave, incluso durante los gobiernos de centro-izquierda. Los regmenes de izquierda financiaron, subvencionaron y recompensaron los intereses comerciales de la derecha en las industrias agro-minerales, la banca y los medios de comunicacin, as como en la fabricacin y la importacin.

Mientras la demanda mundial de materias primas fue fuerte, los gobiernos de centro-izquierda dispusieron de mucho margen para ajustar su gasto social destinado a los trabajadores a la vez que acomodaba los intereses empresariales. Cuando la demanda y los precios cayeron, los dficits presupuestarios obligaron al centro-izquierda a recortar el gasto social destinado a las masas, as como las subvenciones a las lites empresariales. En respuesta, el sector empresarial organiz un ataque a gran escala contra los gobiernos en defensa del poder de las lites. El centro-izquierda no pudo contrarrestar el poder y la posicin crecientes de sus adversarios de las lites empresariales.

La lite empresarial puso en marcha una guerra de propaganda a gran escala por medio de sus medios de comunicacin cautivos, explotando escndalos de corrupcin reales o imaginarios que desacreditaban a los polticos de centro-izquierda. La izquierda careca de unos medios de comunicacin propios eficaces para responder a las acusaciones de la derecha, al no haber logrado democratizar los monopolios de los medios de comunicacin corporativos.

Los partidos de centro-izquierda adoptaron la tcnica de las lites de financiar las campaas polticas mediante sobornos, concesiones de contratos, patrocinios y otros arreglos con las empresas privadas y estatales. El centro-izquierda se imagin que podra competir con la derecha capitalista en la financiacin de campaas y candidatos mediante la manipulacin y no por medio de la lucha de clases. Este juego nunca lo lograron dominar.

La derecha, por su parte, moviliz a sus aliados dentro de la polica, y las instituciones pblicas y judiciales para perseguir y descalificar al centro-izquierda por la comisin de los mismos delitos que la derecha haba eludido.

El centro-izquierda no moviliz a los trabajadores y empleados para establecer controles siquiera mnimos de las lites y asumir un poder de gestin. Pensaron que podan competir con la derecha en sus propios trminos, a travs de artimaas y negocios turbios.

El centro-izquierda confi en la financiacin de su administracin y sus polticas a lo largo del periodo de auge de las materias primas en demanda de sus recursos naturales, sin tener en cuenta la inestabilidad fundamental y la volatilidad del mercado mundial de productos bsicos. Mientras que la derecha condenaba abiertamente la debilidad del centro-izquierda, en privado ha llevado a cabo polticas an ms dependientes de los especuladores y las lites internacionales.

En Argentina, a medida que la economa se contraa, la direccin de la derecha, dirigida por Mauricio Macri, lanz una exitosa campaa presidencial con la participacin de los medios de comunicacin, los bancos, los votantes de clase media y las lites agro-mineras. Inmediatamente despus de asumir el poder, el gobierno de Macri liquid los servicios sociales destinados a los trabajadores y la clase media baja, reduciendo su nivel de vida y despidiendo a miles de empleados gubernamentales. Obama vio en Macri al salvador tipo de su legado y a la Argentina como el nuevo centro de poder estadounidense en Amrica Latina, con planes para otros cambios de rgimen en Brasil, Venezuela y en toda la regin.

En Brasil, el partido de centro-izquierda Partido de los Trabajadores (PT) se enfrent a un ataque masivo a su base de poder por parte de los partidos de extrema derecha. Los escndalos de corrupcin sacudieron todo el espectro de la clase poltica, pero el PT fue el implicado ms destacado en un fraude masivo en la gran empresa nacional de petrleo de Brasil, Petrobras. Los problemas del gobierno del PT se intensificaron cuando el pas entr en recesin con la cada de la demanda de sus exportaciones agro-mineras. Crecientes dficits fiscales agravaron asimismo los problemas del gobierno. La derecha dura brasilea moviliz todo su aparato de la lite del poder tribunales, jueces, polica y servicios de inteligencia en un intento de derrocar al gobierno del PT e imponer un rgimen autoritario neoliberal y apoderarse de todos los activos financieros, comerciales y productivos.

El centro-izquierda nunca fue muy de izquierda, si es que lo fue en alguna medida. Bajo los presidentes Lula y Rousseff (2003-2016), las poderosas lites mineras y agrcolas florecieron, y la banca, las inversiones y las empresas multinacionales prosperaron. El centro-izquierda hizo algunas concesiones paternalistas a las clases de ingresos ms bajos, y aument los salarios de los trabajadores industriales y agrarios. Pero el PT releg a la clase trabajadora a un segundo plano, mientras firmaba acuerdos comerciales y conceda ventajas fiscales al capital. No consigui hacer participar a los trabajadores brasileos en la lucha de clases.

La derecha nunca tuvo que enfrentarse a un genuino gobierno de izquierda que presionara a los empresarios para lograr cambios estructurales. Por su parte, la derecha intent acabar incluso con las reformas ms superficiales. No aceptara nada por debajo de un control total, consistente en: la privatizacin de la principal compaa petrolera nacional; la reduccin de los salarios, las pensiones y los subsidios de transporte; y el recorte de los programas sociales. El golpe derechista brasileo consistente en una destitucin en falso, organizada por convictos corruptos tiene por objeto una vasta reconcentracin de la riqueza y el restablecimiento del poder empresarial, mientras hunde a millones de personas en la pobreza y reprime a los principales movimientos de masas organizados. En Brasil, los medios de comunicacin controlados por las lites, los tribunales y los polticos actan como juez, jurado y carcelero contra un rgimen de centro-izquierda, que nunca lleg a tomar el control de las principales instituciones de poder de la lite.

 

Obama y el eje de su legado

Los derechistas polticos se unen a la polica para controlar a las multitudes y tomar el poder, restableciendo los lazos profundos entre Brasil, Argentina y Washington. A continuacin, pasarn a la reconquista neoliberal de toda Amrica Latina. Contra esta nueva ola, es preciso comprender que el legado latinoamericano de Obama es demasiado reciente, demasiado apresurado y demasiado inconexo, y que la nueva derecha presenta los mismos o incluso peores rasgos de la izquierda recientemente fallecida.

En Argentina, Macri ha solicitado un prstamo de 15.000 millones de dlares a un inters del 8%, en un momento en que la economa est fracturada, el empleo est colapsado y las exportaciones y la demanda a nivel mundial se hallan en declive. Al mismo tiempo, el gabinete del presidente Macri est plagado de grandes escndalos financieros relacionados con los papeles de Panam y la clase obrera en su totalidad partido poltico, sindicatos, clase trabajadora empleada se halla profundamente desencantada con el gobierno minoritario de Macri.

Argentina no puede llegar a ser el perdurable legado latinoamericano de Obama: aunque Macri pueda abrir la puerta para un breve periodo de dominio de Washington, los resultados sern catastrficos y el futuro, dada la reciente historia argentina de levantamientos populares, parece incierto.

Asimismo, en Brasil, el proceso de destitucin/golpe de Estado va a dar lugar a nuevas y ms numerosas investigaciones, con juicios a polticos despus de la destitucin y una profunda crisis econmica. El vicepresidente de Brasil, que se volvi contra Rouseff, se enfrenta ahora a cargos de corrupcin, al igual que sus partidarios. La prolongada confrontacin se opone a cualquier continuidad bsica. La poltica de un gobierno de derecha consistente en el recorte de salarios, pensiones y cestas de pobreza detonar enfrentamientos a gran escala con una poblacin polarizada. El legado de Obama ser un breve episodio de celebracin de la salida del presidente del Partido de los Trabajadores, seguido de un largo perodo de inestabilidad y desorden.

Los regmenes derechistas en Venezuela, Colombia y Per sern parte del legado de Obama, pero con qu fin duradero?

El congreso de la derecha venezolana apodada MUD (Mesa para la Unidad Democrtica) pretende derrocar al presidente electo. Exige la liberacin de varios asesinos de extrema derecha actualmente en prisin, la privatizacin de la industria petrolera y un recorte profundo en los programas sociales (salud y educacin). La derecha reducira los salarios de los empleados y eliminara los subsidios a los alimentos. La MUD no tiene un plan competente o la capacidad para hacer crecer la economa del petrleo y superar la escasez crnica de alimentos, y no hara ms que sustituir la economa subvencionada de la izquierda por un aumento masivo de precios de los productos bsicos, reduciendo con ello el consumo interno a una fraccin de su nivel actual. En otras palabras, la ofensiva de la derecha puede derrotar a la izquierda chavista pero no estabilizar Venezuela y no desarrollar una alternativa neoliberal viable. Cualquier nuevo rgimen de derecha se deteriorar rpidamente y el problema crnico de la violencia criminal ser superior a los niveles actuales. La alianza entre Washington y la extrema derecha de Venezuela difcilmente respaldar el pretendido legado histrico de Obama. Es ms probable que sea otro ejemplo de gobierno de derecha fallido derecha incapaz de sustituir a un debilitado gobierno de izquierda.

En otros regmenes de derecha emergentes podemos hallar circunstancias similares.

En Colombia, el actual presidente derechista Juan Manuel Santos habla con las FARC, pero tambin acoge a los escuadrones de la muerte paramilitares. Sus conversaciones para el logro de acuerdos de paz y su reforma social estn vinculados a la derecha genocida, dirigida por el ex presidente lvaro Uribe. Mientras tanto, la economa se estanca con los precios del petrleo y del metal colapsados en el mercado mundial. El nivel de vida de Colombia ha declinado y la promesa de un resurgimiento de la derecha se torna dbil. La alianza entre Estados Unidos y Colombia puede socavar a las FARC pero la derecha no ofrece ninguna perspectiva para la modernizacin de la economa o la estabilizacin de la sociedad.

Del mismo modo, en Per, la derecha gana votos y abraza el libre mercado, pero el crecimiento declina, las inversiones y las ganancias se agotan y el desencanto crece entre la masa de los pobres, augurando conflictos en la calle.

El legado de Obama en Amrica Latina ha seguido a una serie de victorias brutales que no tienen la capacidad de volver a imponer un nuevo orden estable de mercados libres y las elecciones libres. La primera oleada de inversiones favorables y concesiones lucrativas no lograr revivir y volver a calibrar una nueva dinmica de crecimiento.

De manera an ms inquietante, Obama utiliz el asesinato en masa para sustituir a un presidente de izquierda nacionalista elegido en Honduras e imponer un rgimen de terror contra la poblacin pobre e indgena. Mientras tanto, donativos financieros ilcitos recompensan a los especuladores en Argentina.

El legado de Obama en Amrica Latina refleja un espectro completo que va desde golpes de estado derechistas realizados para expulsar a los gobiernos elegidos en Brasil y Venezuela, a los presidentes autoritarios elegidos en Per y Colombia con vnculos histricos con escuadrones de la muerte y cuentas en el exterior multimillonarias en dlares.

El contemporneo legado latinoamericano de Obama huele a una manipulacin electoral brutal que prepara el terreno para sangrientas guerras de clase.

 

El legado de Obama en Ucrania, Yemen y Siria

El gobierno de Obama pens que poda manejar los conflictos generalizados, los levantamientos y las guerras para avanzar en su supremaca global.

A tal efecto, Obama gast miles de millones de dlares en armas y propaganda, armando a paramilitares neonazis para tomar el poder en Ucrania. Una brutal y grotesca banda de oligarcas (y fugitivos extranjeros cados en desgracia, como el depuesto lder georgiano, Mikhail Saakashvili) sirvi a Washington en el rgimen ttere de Kiev. Crticos, periodistas, juristas y ciudadanos son asesinados; la economa ha colapsado; los precios se disparan; los ingresos se han reducido a la mitad; el desempleo se triplic y millones de personas han buscado refugio en el extranjero. La guerra se propaga entre el ejrcitos de ciudadanos de etnia rusa de Donbs y el rgimen ttere de Kiev y el pueblo de Crimea vot a favor de unirse a Rusia. Mientras tanto, las sanciones econmicas contra el comercio con Rusia han exacerbado la escasez en la poblacin ucraniana.

Bajo el tutelaje de Obama, Ucrania se convirti en un ejemplo mundial de estado fallido, con todo su legado europeo. Obama puede reclamar con razn el mrito de haber impuesto un rgimen absolutamente retrgrado de cleptocapitalismo sin ningn rasgo presentable.

Obama abraz la guerra de Arabia Saudita contra Yemen que destruye la vida y las ciudades de la nacin ms pobre de Oriente Prximo. El legado de Obama en Yemen implica la destruccin sistemtica de un pueblo soberano. El jueguecito que realiza Obama favorece a los multimillonarios dspotas saudes mientras devasta a los inocentes. En lo que se refiere a los israeles en Palestina y los saudes en Yemen, Obama rinde homenaje a los criminales responsables de haber destrozado millones de vidas.

Y qu decir del legado de Obama en Siria y Libia. Cuntos millones de africanos y rabes han sido asesinados o han huido en los barcos podridos de la miseria. Slo una banda de los expertos ms rancios y corruptos de los medios de comunicacin de EE.UU. puede pretender que este presidente gnster no debera ser llevado ante un tribunal para responder por crmenes de guerra.

 

Conclusin

El rgimen de Obama ha llevado a cabo guerras de destruccin, una tras otra. Ha establecido asociaciones con terroristas y escuadrones de la muerte en busca de victorias imperiales a corto plazo que han terminado en rotundos fracasos.

El legado imperial de este presidente histrico ​​es un espejismo de saqueo, miseria y destruccin. El efecto de sus mentiras polticas ha comenzado a registrarse incluso aqu, entre el pblico estadounidense: Quin confa en el Congreso de Estados Unidos y su presidente? Y en Europa, quin confa en los socios europeos de Obama que con tanto entusiasmo promovieron las guerras de Oriente Prximo y el Norte de frica y ahora temen y detestan a los millones de vctimas de stas, refugiados que huyen a las ciudades de Europa, llenando sus playas de cadveres ahogados de miembros de sus comunidades desarraigadas?

Obama vendi las guerras y los europeos reciben las vctimas con miedo y asco.

Obama logra victorias provisionales, desgraciadas y reversibles.

Obama bombarde Afganistn ayer y ahora huye ante una resistencia renovada.

Obama tiene aliados que estn de nuevo saqueando Amrica Latina, pero se enfrentan a una expulsin inminente por levantamientos populares.

Obama aterroriz y fragment a Siria ayer, pero perdi las elecciones el da despus.

Obama amenaza la economa de China mientras compra de productos de este pas febrilmente.

El legado de Obama dio comienzo como una ofensiva militar y econmica fallida, acompaante de una profunda crisis social. Durante su ltimo ao en el cargo, Obama trata de forjar alianzas con lo peor de la derecha dura para salvar su legado. Su breve avance en este srdido mundo de neoliberales, neonazis y dspotas saudes es un preludio de nuevas retiradas y nuevos caos.

Obama ha celebrado pblicamente el giro a la derecha en Asia, Amrica Latina, Europa y Oriente Prximo y aplaude la alineacin ms retrgrada de fuerzas en los tiempos modernos: saudes e israeles; generales egipcios y jihadistas libios; neo-otomanos turcos y gnsteres oligarcas ucranianos. Los cambios de rgimen en Argentina y Brasil animan a Obama a reivindicar su legado imperial.

Su momento de la verdad imperial es breve, demasiado breve. En todas partes, somos testigos de que el rpido aumento del xito imperial va seguido por una serie de debacles.

En toda Amrica Latina especuladores capitalistas se sumergen en aventuras financieras salvajes, robo y caos. En Oriente Prximo, EE.UU. se yergue entre los palacios desmoronados de un rgimen saud moribundo. Los avances imperiales, tan publicitados, se basan en todas partes en grandes expolios, desde Egipto y Turqua a Ucrania.

En pocas palabras: la frmula de Estados Unidos de un exitoso legado est fallando en el momento preciso que afirma su xito. Obama y la derecha han creado un mundo de caos y desintegracin. Obama y sus legiones, EE.UU. y Europa no tienen futuro en paz o en guerra, elecciones o derrotas.

No hay legado imperial para el histrico presidente Obama.

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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