Portada :: frica :: Sahara: 40 aos de exilio y lucha
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2016

Saharauis: La traicin contina

Pablo Jofr Leal
Hispantv


El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, decidi prorrogar por un ao ms la Misin de las Naciones Unidas para el Referndum en el Shara Occidental - MINURSO - en medio de la crisis ms severa que enfrenta el proceso de autodeterminacin del pueblo saharaui, tras la decisin de Marruecos como potencia ocupante de expulsar a 73 miembros del componente civil de la MINURSO el pasado mes marzo.

El 29 de abril del 2016, los 15 miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas votaron la Resolucin N 2285 sobre la continuidad de la MINURSO por un ao ms. Por diez votos a favor, entre ellos el de Espaa y Francia; tres abstenciones, las de Rusia, Angola y Nueva Zelanda; y dos votos en contra, los de Venezuela y Uruguay que no tienen capacidad de veto - la resolucin sostiene, igualmente, la necesidad urgente que la hasta ahora ineficiente misin multinacional recupere su plena operatividad y que en el plazo de 3 meses, el Secretario General de la ONU informe al Consejo de Seguridad sobre la evolucin de la situacin.

Una Resolucin Estril

Tal como ha sido una constante desde el ao 1991 a la fecha, esta Resolucin no facult a la MINURSO para tener competencias en materias de vigilancia en la defensa de los derechos humanos y menos an mencion medidas de sancin contra las maniobras dilatorias para concretar el referndum de autodeterminacin del pueblo saharaui. Slo Venezuela y Uruguay que reconocen a la Repblica rabe Saharaui Democrtica RASD - mostraron algo de dignidad al negarse aprobar este documento, que mantiene el status quo con clara ventaja para las posiciones del gobierno marroqu.

El Embajador Uruguayo ante la ONU, Elbio Roselli critic duramente un texto que no considera las maniobras de Marruecos, que han dificultado avanzar en el proceso de autodeterminacin del pueblo saharaui y que slo expresa su intencin de considerar la forma de buscar el logro de su objetivo.Algunos de nosotros firmaramos un contrato de venta de nuestra casa con un comprador que expresa la intencin de no pagarnos, y que ni siquiera nos dice el precio? seal con sorna el diplomtico uruguayo. Por su parte, el Embajador Venezolano ante la ONU, Rafael Ramrez, seal que el voto en contra se fundamenta en razones sustantivas y de procedimiento que ignora, por ejemplo, el derecho del pueblo Saharaui a su autodeterminacin. No existe tampoco un respaldo al Secretario General y existe una ausencia clara de condena a las maniobras del gobierno marroqu de no cumplir la legislacin internacional

Las abstenciones de Rusia, Angola y Nueva Zelanda se visualiz, por parte del Representante del Frente POLISARIO en la ONU, Ahmed Bouhari, como un elemento positivo, que augura el fin de aquellos los das en los que los miembros del Consejo de Seguridad metan la cabeza en la arena en el tema del Sahara Occidental Falta mucho para hacer cumplir a Marruecos sus compromisos internacionales, pero esta votacin fracturada en el Consejo de Seguridad es un paso adelante pues antes de este da se sola votar por unanimidad.

A pesar de esa mirada positiva, el Consejo de Seguridad sigue aprobando resoluciones que no incluyen competencias de la MINURSO en materia de derechos humanos. Por ello, la complacencia de Espaa, como miembro del Consejo de Seguridad, aprobando con su voto esta Resolucin N 2285, se suma a la larga lista de traicin que esta ex potencia colonial en el Shara Occidental ha cometido con el pueblo saharaui. Resoluciones que amparan un moldeo fracasado, que no resiste un da ms y que la poblacin Saharaui, tanto en los campamentos del exilio en Argelia o en los territorios ocupados por Marruecos no estn dispuestos a seguir aceptando.

En la discusin sobre la prrroga del mandato de la MINURSO estuvo el reporte elaborado por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, acerca de la situacin poltica y humanitaria que se vive en el Shara Occidental, tanto en los territorios liberados, los campamentos de refugiados en territorio argelino, como lo que se vive en la zona ocupada por Marruecos desde el ao 1975 esta ltima sin poder ser visitada por impedimento de las autoridades marroques. Este reporte sirvi como antecedente para la presentacin de una Resolucin patrocinada por Estados Unidos, destinada a devolver a la MINURSO su plena capacidad y alargar por otro ao su gestin y que finalmente se vot.

Las discusiones y la bsqueda de consensos tuvieron tambin, como antecedente y medida de presin, la expulsin de gran parte de los funcionarios civiles de la MINURSO por parte de Marruecos, Decisin tomada por Rabat, como excusa, tras las palabras del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, que en visita a los campamentos de refugiados saharauis y los territorios liberados, a principios de marzo del ao 2016, seal que la ocupacin de Marruecos deba terminar. El uso del concepto de ocupacin indign a Marruecos.

La ONU, en una postura de conciliacin presionada por Francia, aliada fiel de Marruecos defendi la neutralidad de su Secretario General en el conflicto y a travs de su portavoz, Farhan Haq afirm que El Secretario General hace todo lo posible para resolver la situacin en el Shara Occidental y su intencin era llamar la atencin una vez ms sobre la necesidad de lograr una solucin y que este asunto siga firmemente en la agenda internacional". Le atormenta a Marruecos que se usen los conceptos en su verdadera y justa dimensin. Pero, lo que existe en los territorios usurpados al pueblo saharaui es lisa y llanamente una ocupacin, As definido por el ordenamiento jurdico internacional y as llevado la prctica por la Monarqua marroqu, desde el ao 1975 a la fecha.

40 AOS DE OCUPACIN

En la regin de Tindouf, a 1500 kilmetros al sur de Argel, en lo que se conoce como la Hamada, en el trrido desierto del Shara, con un terreno pedregoso, rido, duro, en una de las zonas ms inhspitas del mundo, con temperaturas que alcanzan los 50 grados en veranos y donde la vida animal y vegetal brilla por su escasa presencia, subsisten en condiciones de extrema dureza, aproximadamente 200 mil refugiados saharauis. Familias que durante 40 aos han resistido el transtierro, el exilio forzado, tras la ocupacin de Marruecos de su patria.

Los Saharauis son un pueblo valeroso, que ha soportado la ocupacin, represin y agresin constante por parte de una potencia invasora, que usurpa el territorio que legtimamente le pertenece y lo mantiene cercado por un muro, tan vergonzoso como el Israel. El denominado Muro de la Vergenza Marroqu, que se extiende a lo largo de 2.700 kilmetros de alambradas, campos minados y fortificaciones, erigido con tecnologa de punta y con la asesora de tcnicos y militares israelitas y fuerte apoyo econmico de la Casa al Saud. Un muro custodiado por 120 mil soldados que llena de oprobio, no slo a Marruecos, sino a todas aquellas potencias que avalan esta invasin.

A pesar que nada parece sobrevivir en la Hamada, los saharauis han logrado colmarla de su esperanza, de su vida, pero en condiciones de salud y alimentacin deficientes. El orgullo y la dignidad de este pueblo tienen mucho que decirnos, en base a su conviccin poltica y el derecho a recuperar de pleno derecho su tierra. El vivir en una serie de campamentos que reciben el nombre de sus provincias Wilayas - ocupadas: Dajla, Aussert, Smara, El Aaiun, Boujdour y su capital administrativa Rabouni, la organizacin del gobierno saharaui y la vocacin pacfica, laboriosa y esperanzadora de su pueblo destaca por la disciplina, el vigor y el orgullo de ser Saharaui. La sensacin y luego la certeza que se tiene al visitar estos territorio, es que tenemos una deuda con esos hombres y mujeres, que se palpa en cada Wilaya, en cada Daira Distrito - en cada Jaima Tienda- donde miles de seres humanos suean con recuperar lo que les ha sido arrebatado a sangre y fuego. Para este cronista el visitar ese territorio fue un golpe de dignidad y una muestra de coraje, que obliga a exigir que se cumpla el derecho internacional.

Marruecos y sus crticas a Ban Ki-moon, su decisin de expulsar a funcionarios civiles y empecinarse en no reconocer la necesidad de cumplir sus obligaciones internacionales, persigue cambiar la esencia de la discusin y direccionar la poltica saharaui a discutir lo que no es esencial, lo que no hace avanzar el proceso de autodeterminacin. Direccionar el reclamo Saharaui a que se restablezca la MINURSO con todos sus funcionarios, en lugar de concretar que esta Misin tome la defensa de los Derechos Humanos como parte de sus funciones. Forzar a que se discuta sobre la vuelta de los funcionarios civiles en lugar de concretar el proceso de referndum. Y as sucedi con la aprobacin de la nueva Resolucin N2285. Hoy, el proceso de autodeterminacin del Shara Occidental est bloqueado. Mientras el Frente Polisario -legtimo representante del pueblo saharaui -reclama el avanzar hacia un referndum de autodeterminacin, la Monarqua marroqu afirma que la nica salida al conflicto es aceptar su propuesta de autonoma para lo que ellos consideran una provincia del sur.

Las Potencias y su Inmoralidad

A los Saharauis se les ha despojado de su territorio y su desarrollo como nacin, ya sea por las armas de la Monarqua marroqu como tambin por el contubernio poltico entre este pas y sus aliados, principalmente el gobierno francs. Una potencia venida a menos, pero que desea seguir manteniendo presencia en el Magreb y explotar las riquezas naturales del Shara occidental, violando en ello toda la legislacin internacional, que prohbe ejecutar acciones comerciales en territorios disputados.

A esa conducta criminal se suma el abandono, el engao y la traicin de los gobiernos espaoles, ya sea aquellos presididos por el Partido Popular o el Partido Obrero Socialista Espaol, que tras la muerte del fallecido Dictador Francisco Franco incumplieron sus promesas y el papel al cual estaban obligados a desempear segn el derecho internacional y el proceso de descolonizacin exigido por la Resolucin N 1514 de las Naciones Unidas del 14 de diciembre del ao 1960 - como garantes del proceso de autodeterminacin de su antigua colonia africana. Espaa, no slo incumpli dicho mandato sino que traicion a todo un pueblo, entregndolo a manos de Marruecos.

A inicios del cuarto lustro del siglo XXI, cuando an no se apagan los ecos de una ms de las agresiones de la entidad sionista contra el pueblo palestino, sea en Gaza, Cisjordania como en Al Quds. Cuando las bandas takfir y el apoyo de potencias regionales como Turqua y Arabia Saudita, con el aval de Washington y Europa sigue tratando de fragmentar Siria, consolidar la balcanizacin de Irak y Libia. Cuando todo ello an es presente, hay que resaltar al pueblo saharaui. Un pueblo, que como el Palestino sufre una criminal ocupacin, que ha cercenado su vida como sociedad, cortando sus sueos en dos, ya sea en los territorios ocupados o en los campamentos de Tindouf.

Campamentos situados en territorio argelino, que en la actualidad y de lo cual fue testigo privilegiado el Secretario General de la ONU en su visita de marzo pasado - atraviesan un momento de especial complejidad, ya sea por el impacto de la crisis econmica en Europa, que redujo drsticamente los niveles de apoyo material de cooperantes y el envo de ayuda solidaria con los refugiado, como las peridicas inundaciones, que afectan y derriban las precarias habitaciones de adobe de la poblacin y que los obliga a reconstruir en la fragilidad.

La poblacin de las Wilayas en Tindouf atraviesa dificultades en materia de alimentacin, salud, medio ambiente y agua: todo ello bajo el marco de un proceso poltico de autodeterminacin que no avanza, cuya solucin no se ve cercana y que genera tensiones lgicas en una comunidad con una paciencia que se agota. El proceso iniciado por las Naciones Unidas a partir del ao 1991, cuando cesan las hostilidades armadas entre Marruecos y el Frente POLISARIO, no desemboca en ninguna situacin poltica favorable a las pretensiones saharauis, por lo que se estn creando las bases para una salida explosiva gatillada por la enorme frustracin del pueblo saharaui junto a la prdida de credibilidad del organismo internacional.

Marruecos con el aval de Francia y el silencio complaciente de Espaa, bajo el marco indigno de aprovechar la actual situacin de ocupacin del Shara occidental, se han beneficiado del robo de las riquezas de los caladeros pesqueros saharauis, de la explotacin de fosfatos. Espaa y Francia han cedido una y otra vez al chantaje de Rabat en materia de trfico de drogas Marruecos es el principal exportador de Hachos a Europa - e inmigracin Marruecos es el gendarme y custodio de la frontera surponiente de Europa - . En ese marco de presiones se ha permitido que Marruecos viole los derechos humanos, a legislacin internacional y se frene todo intento de conseguir la autodeterminacin del pueblo saharaui.

El contencioso del Shara Occidental conlleva un peligro de radicalizacin pues, al no encontrar una solucin poltica basada en un referndum libre, justo y transparente, unido al engao permanente de las potencias involucradas, los saharauis tras el muro y sus hermanos de los territorios liberados comenzarn a pensar, con toda justeza, que la va de las armas es la llave de solucin de avanzar hacia el reconocimiento en plenitud de sus derechos. La Resolucin N 2285 del pasado 29 de abril ha sido un catalizador de esa visin y no la solucin que se esperaba. La traicin contra el pueblo saharaui no ha cesado y la Resolucin N 2285 viene a llenar el grueso tomo de infamias contra este hermoso y valeroso pueblo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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