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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2016

Breve crnica del mayor robo jams perpetrado
Capitalismo degenerativo

Andrs Piqueras
Rebelin


A finales de los aos 70 del siglo XX se hizo evidente que la maquinaria de produccin capitalista se haba estancado de nuevo. La enfermedad crnica del capitalismo se haba vuelto a manifestar: la sobre-acumulacin de capital. Demasiada concentracin tecnolgica por unidad de produccin, a costa del trabajo humano.

Como quiera que slo de este ltimo se extrae plusvala, la consecuencia es una decadencia de la misma y por tanto de la ganancia final que los capitalistas reciben cuando venden las mercancas producidas, diseadas o servidas por la fuerza de trabajo. Es decir, una generalizada prdida de rentabilidad de las inversiones capitalistas. Y si hay prdida de rentabilidad desciende la inversin en la esfera productiva, con lo cual baja tambin la productividad.

Frente a ello el Capital (en maysculas, como capitalista colectivo) emprende un conjunto de dinmicas orientadas a paliar el descenso de la rentabilidad: incremento de la explotacin de la fuerza de trabajo; aceleracin de los desplazamientos de capital hacia las periferias del Sistema, all donde haba (y hay todava) ms expectativas de rentabilidad, dado que no se ha dado el proceso de sobreacumulacin (desplazamientos ms posibles porque coinciden con la segunda globalizacin de la economa capitalista); hay un desplazamiento tambin tcnico-organizativo, hacia nuevas ramas de inversin (sobre todo la economa inmaterial o nueva economa); y asimismo se da un desplazamiento hacia los circuitos que hasta ese momento eran secundarios en la acumulacin de capital (el suelo, la vivienda, las hipotecas), con la consiguiente gestin del territorio de cara a su valorizacin especulativa (haciendo del conjunto del hbitat una mercanca, lo que lleva emparejada su depredacin).

Se emprende, concomitantemente, un paquete de polticas tendentes a deteriorar la condicin salarial: desinversin selectiva y reorientacin hacia un tipo de produccin flexible, ligera; reduccin de la masa salarial a partir de la desvinculacin de los salarios respecto de la productividad y el subsecuente declinar de los salarios reales; inhibicin de la inversin pblica que conlleva el deterioro de lo pblico y de la seguridad social. Conduciendo todo ello a la entrada en una era de inseguridad colectiva.

Habr adems una dinmica que incidir especialmente en el desmontaje de lo que hasta entonces haba sido el Estado Social (para muchos de bienestar): la apropiacin privada por parte de los grandes capitales de ms y ms parcelas de la riqueza social (esto es, una nueva desposesin masiva de la poblacin1). Para ello fue necesario todo un paquete de contra-reformas:

a) reduccin de aportes patronales a la seguridad social;

b) tributacin regresiva;

c) incremento de las oportunidades de inversin de capital excedente a travs de privatizaciones masivas (continua privatizacin de lo pblico);

d) legalizacin de trabajos precarizados;

e) significativo descenso de los empleos y de los salarios pblicos.

Para el Capital la gobernanza o gobernabilidad significara en lo sucesivo que todo esto se pudiera hacer sin insurreccin de las poblaciones.

La financiarizacin de la economa (y de la sociedad)

Pero faltaba an otro desplazamiento de consecuencias letales: el que ha consistido en huir de la produccin y por tanto de la normal y sana dinmica de acumulacin, para derivar cada vez ms capitales (los que resultan en potencia del beneficio conseguido con los otros desplazamientos nombrados y tambin del saqueo de la riqueza colectiva) hacia las finanzas. De nuevo haba que cumplir un requisito o paso previo para ello: liberalizar el mundo financiero que tanto haba costado domear en los Acuerdos de Bretton Woods tras todo el cmulo de desmanes financieros que se haba iniciado a fines del XIX y que finaliz en la catstrofe del 29.

El pistoletazo lo dara EE.UU. el 15 de agosto de 1971, al desvincular el dlar del patrn oro.

En seguida el resto de potencias capitalistas hara lo propio con sus monedas. A partir de entonces stas no tendran ningn anclaje material y podan flotar a merced de las apuestas y especulaciones sobre ellas.

Los procesos seguidos en casi todo el planeta responderan en adelante a unos mismos patrones, que comienzan por la desregulacin del sistema bancario y de las finanzas, desmantelando primero los mecanismos de control financiero o las instituciones financieras keynesianas y des-reprimiendo al capital a inters para posibilitar la base especulativo-rentista que caracterizara despus al (actual) capitalismo degenerativo. Ello ha permitido hasta hoy crecer a costa del endeudamiento.

Adems, Estados como los europeos hacen dejacin de su soberana, permitiendo que los Bancos Centrales se independicen de ellos, mientras que ellos mismos pasan a emitir ttulos de deuda en los mercados financieros mundiales, con lo que entran como cualquier otra entidad en el rating internacional de riesgo dictaminado por agencias privadas, obligndose a llevar a cabo polticas ortodoxas monetarias y fiscales subordinadas a los intereses del capital financiero internacional. Al mismo tiempo, se da un creciente bombeo de la renta y el ahorro, (tanto presente como colocado en forma de futuras pensiones o ahorros de futuro) hacia los mercados financieros, agrandado la importancia de stos, as como, en consecuencia, el aumento de las cotizaciones burstiles. Se desarrollan adems los productos derivados financieros (especulaciones sobre posibilidades de futuro de divisas y valores) activados por las nuevas fluctuaciones creadas por la liberalizacin de los controles financieros. Se genera con todo ello una ingente masa de capital ficticio 2 .

El capital a inters ficticio busca obtener beneficios a travs de la actividad financiera pura, desligada de la esfera productiva. El atasco en la ganancia va plusvala industrial y la expectativa de ganancias en el mbito financiero-especulativo hace que adems muchas corporaciones no financieras se enganchen directamente en actividades financieras y las finanzas comiencen a regular la actividad de las empresas y a dictar las normas en los mercados laborales.

El hinchado valor burstil de activos y propiedades hizo que ms y ms sectores de la sociedad entraran en ese desquiciado juego (era la fase en que pareca haber un pequeo especulador en cada individuo). La mayora perdera en el mismo, como se explica a continuacin.

Saqueo universal y autocolonizacin

Con aquellas medidas los grandes capitalistas del mundo se despejaban el camino para apropiarse arteramente de nuestros patrimonios. Pero no deja de ser reseable el hecho de que despus de haber saqueado a travs de las sucesivas colonizaciones la mayor parte de territorios del planeta, se detengan ahora a espoliar la propia casa (las sociedades de las antiguas metrpolis). Lo cual no puede sino ser descrito como un proceso de auto-colonizacin o auto-fagocitacin (consistente en devorar la riqueza social previamente creada). Proceso que ha sido tambin llamado acumulacin por desposesin o bien despojo universal. Entre otros procesos que lo ilustran vale la pena mencionar al menos los siguientes:

En este captulo entran asimismo las tcnicas financieras de desposesin:

Con estas premisas, todas las dinmicas de corrupcin que se acentuaran sobremanera desde los aos 70 hasta aqu, no seran sino la parte ms superficial de todo el entramado metablico de saqueo que se haba estado construyendo (el que aquellas dinmicas salgan de vez en cuando a la luz es resultado de luchas intestinas de las altas esferas, donde unos revelan trapos sucios de otros para sacudirse competencia o renovar lites).

Slo faltaba un ltimo toque a todo este plan: comenzar a sembrar el mundo de parasos fiscales para guardar el enorme botn del Gran Robo.

A mediados de los 70 del siglo XX se disparara esa operacin.

Segn la publicacin de la Tax Justice Network(Red para la Justicia Global), en 2015 haba unos 26 billones de euros ocultos y libres de impuestos en los diversos parasos fiscales (lo que supone aproximadamente un tercio del PIB mundial).

Cmo puede ser que hoy escandalice que las grandes fortunas lleven su dinero a espuertas a lo que los dueos de aqullas llaman parasos, y que en realidad deberan ser llamados cuevas de latrocinio? Para qu si no iban a crearlas?

Como quiera que a los Grandes Capitales la tributacin regresiva (consistente en gravar menos y menos a los que ms tienen) no les era suficiente, se dedicaron al fraude fiscal generalizado y a la evasin de impuestos. Si en Espaa en 1995 las rentas del trabajo sufran una carga impositiva del 16,4% del PIB, las rentas del capital slo llegaban al 7,4%, es decir, menos de la mitad. Trece aos despus, en 2008, la situacin apenas haba variado: 16,7% para las rentas del trabajo, 8,6% para las del capital. Esto hace que lo recaudado de la poblacin trabajadora sea ms de 9 veces el monto total recaudado del mbito del capital.

Todo ello al margen de la evasin y el fraude fiscal, que seran escandalosos si es que tuviramos todava capacidad de escandalizarnos. Veamos de nuevo el ejemplo espaol. Segn GESTHA, organismo sindical de los tcnicos del Ministerio de Hacienda (http://www.gestha.es/), las grandes fortunas y empresas espaolas evadieron 42.771 millones de euros slo en 2010. Si a ello aadimos la evasin de la pequea y mediana empresa, segn esa misma fuente, obtenemos 59.032 millones. Sumando a esto el fraude a la seguridad social que se realiza a travs de la economa sumergida, nos da la enorme suma de unos 90.000 millones de euros (aunque hay una posterior rectificacin de los datos que sube la primera de aquellas dos sumas a alrededor de 70.000 millones y la total a algo ms de 100.000 millones de euros; recordemos que los recortes sociales que venan impuestos por el gobierno del PSOE para el periodo 2010-2013 sumaban 50.000 millones de euros).

El Gran Robo como derecho internacional informal impuesto por EE.UU.

El ambicioso proyecto de construccin del capitalismo global a imagen del estadounidense, imbricado en esa suerte de Open Door de EE.UU. hacia afuera (en lo que sera un Imperio por inundacin o anegacin), iba a emprenderse a partir del fin de la Segunda Guerra Mundial para trasladar la jurisprudencia USA al resto del planeta, y con ella despus el conjunto de dispositivos y medidas del Gran Robo, que pasaran a blindarse a travs de toda clase de Acuerdos y Tratados.

As, un aspecto importante de lo que significan Tratados como el TTIP (EU-EEUU), es que estn creando un derecho internacional informal que en realidad est basado en las leyes y la jurisprudencia de EEUU (porque ningn Tratado o Acuerdo con este pas puede contradecir las leyes o el Congreso de EEUU, ni EE.UU. acepta ninguna decisin de organismo multinacional que le contravenga). Es decir, que todos los Tratados firmados por este pas institucionalizan de jure la aplicacin extraterritorial de las leyes de EEUU. La liberalizacin comercial (OMC y Tratados de libre comercio) potencia esa operacin a escala mundial.

Las otras potencias capitalistas aprenderan del camino trazado, para hacer lo propio con otras formaciones menores. No es de extraar, por ello, que en 1997 se realizaran 1850 Tratados Bilaterales (se haba firmado uno cada dos das y medio). Son reflejo de la necesidad imperiosa de construir un modelo econmico universal y libre de responsabilidades sociales (proceso de disolucin social) y con posibilidades ilimitadas de enriquecimiento para las elites (extrema desigualdad), lo que paso a paso se logra a partir de los aos 90 con la creacin del sistema legal supranacional que va despojando de su soberana popular a los pueblos va los Tratados y Acuerdos de comercio e inversiones que expanden los derechos de la propiedad privada de los monopolios (aplicando la ley estadounidense en casi todos los casos).

Pero al hacerse nico el capitalismo made in USA se pierde a s mismo

Justo al cumplir el sueo de un capitalismo global y al identificar ese capitalismo con el propio, las cosas empezaron a torcerse para el Imperio del Mundo.

No podramos entenderlo si no consideramos la secuencia de procesos difcilmente controlables que dej la cada del Bloque Sovitico:

1) Se complet de nuevo, tras el lapsus de la desconexin sovitica, un nico Sistema Mundial capitalista (ayudado por la entrada de China en la OMC y aceptacin de sus reglas del juego). Se consigui as un nico mercado global y (casi) una nica fuerza de trabajo mundial. Tambin un ingente ejrcito de reserva que permiti la acentuacin de la importacin masiva de fuerza de trabajo por parte de las economas centrales de ese Sistema (as como de otras formaciones sociales), desde las periferias del mismo (con la excepcin de la fuerza de trabajo china), una vez que ya no haba otro mundo no capitalista.

2) Todo ello redujo el poder social de negociacin de la poblacin asalariada en casi cualquier parte del planeta, con la consiguiente destruccin de condiciones laborales y salariales y el desguace de la negociacin colectiva. Esto posibilit frenar an ms los procesos de automatizacin de las principales economas capitalistas, dado que cuando la mano de obra es tan barata no compensa, o no tanto, la introduccin de maquinaria o tecnologa.

As que la cada del enemigo sistmico (el mismo que ya haba salvado al propio Sistema al forzar el keynesianismo en las formaciones centrales capitalistas) ayud a sobrevivir al capitalismo por el lado de la valorizacin (o produccin de plusvala). Pero por otra parte se despejaron con ello las dinmicas de saqueo y destruccin de las condiciones laborales y sociales que hemos visto, con lo que se agravaron las contradicciones del Sistema por el lado de la realizacin (o venta de lo producido), pues el ciclo liberal-degenerativo conduce inexorablemente al deterioro del consumo de masas.

LLegbamos as a un crculo vicioso recesivo: falta de inversin productiva, falta de productividad, falta de crecimiento, sobredosis de explotacin de la poblacin, re-mercantilizacin de las necesidades sociales, deterioro de los salarios, descenso del empleo, cada en picado la capacidad de consumo.

Crculo que fue solventado pasajeramente mediante el prstamo masivo, que condujo a la expansin del crdito y al paroxismo del endeudamiento generalizado de empresas, familias, Administraciones pblicas e incluso Estados.

Tan masivo que result una trampa. Multiplic todo un capital que confiaba en la devolucin de las deudas y se acrecentaba ficticiamente especulando en las finanzas. Cuando empezaron los impagos en masa, les siguieron las quiebras tambin masivas.

Pero entonces se perpetra un nuevo Robo: con el dinero de toda la poblacin se rescata a empresas, financieras y Bancos. Este es el socialismo capitalista: socializacin de las prdidas de los ricos y apropiacin por los ricos de la riqueza de todos. Pero con ello cada vez queda menos riqueza social de la que apropiarse.

Y ahora qu hacen para seguir adelante, o al menos para simular que el capitalismo global sigue funcionando?: inventarse ms dinero.

Crear dinero de la nada a mansalva. Primero la Reserva Federal de EE.UU., despus el Banco Central de Inglaterra y el de Japn y ahora el Banco Central Europeo. Este ltimo est sacndose de la chistera 80.000 millones de euros al mes para sanear las cuentas de la Banca, sin que apenas nada de ese dinero llegue a la gente.

Todo esto puede seguir siendo capitalismo?

Llegados a este punto tendramos que hacernos una pregunta trascendental. Si el capitalismo global muestra crecientes dificultades para combinar la tecnificacin con la plusvala, si lgicamente con la automatizacin tiene cada vez ms problemas para conseguir la asalarizacin de la fuerza laboral, si el consumo por tanto no puede sostenerse sin crdito y ste deja de fluir, si est acumulando cada vez ms a travs del saqueo, sin reinversin productiva de las ganancias. Es esto, estrictamente hablando, capitalismo?

El capitalismo debe su existencia al proceso de conversin del dinero en capital, a la apropiacin privada de los medios de produccin y a la explotacin del trabajo ajeno en forma de plusvala que procure ganancia. En la actualidad tenemos una involucin de dos de esos procesos: hay una creciente re-conversin del capital en dinero (derivacin de las inversiones productivas hacia el dinero bancario y financiero, e incluso la conversin de gran parte de esas formas de dinero en ficticias); y hay una creciente incapacidad de asalarizacin de la poblacin, obliterndose a la larga el proceso de extraccin de plusvala. Slo va quedando de la dotacin originaria del capitalismo la retencin de los medios de vida por una insignificante minora de la poblacin, menos del 1% de la misma3. Lo que conduce a una concentracin de los medios de produccin, de comercializacin y de las finanzas nunca antes vista.

Una minora que ahora buscara, en un desesperado intento de compensar la cada de la tasa de ganancia y de las inversiones rentistas (los ricos no saben en qu invertir, de ah la hinchazn de los parasos fiscales), la mercantilizacin de todo lo que hay en la Naturaleza y de todo lo que hacen los seres humanos para conservar la vida. Buena parte del crecimiento en la actualidad proviene del paso de actividades que no entraban en la economa monetaria a convertirse en mercancas: los cuidados, las interacciones y comunicaciones humanas de todo tipo, los juegos, lo que hacemos unas por otras, el sol, el aire, la Vida...

Slo un crack sin precedentes podra restablecer la dinmica habitual de las Grandes Crisis: depuracin de ingentes capitales no competitivos e improductivos para reemprender un nuevo ciclo de crecimiento. Pero cmo realizar eso en la era nuclear, cmo deshacerse de las monstruosas cifras de capital ficticio circulando por el planeta, que pueden alcanzar ms de 20 veces el PIB mundial, cmo destrozar todo un entramado productivo mundial manteniendo la gobernanza?

Adems, el camino a seguir tras ese Gran Trauma sera relanzar la inversin productiva. Esta vez, dado el desarrollo tecnolgico, tendra que ser en alta tecnologa (nanotecnologa, biotecnologa, inteligencia artificial, robtica, neurociencia...). Pero eso slo podr significar la aceleracin del fin de los empleos no slo manuales sino de inteligencia o habilidad profesional de cualquier tipo: todo podr ser hecho por las mquinas androides.

De nuevo, eso sera capitalismo?

Cuando un sistema est en su fase de agona cada vez puede ofrecer menos bienestar y s en cambio ms dolor, sufrimiento y muerte para la Humanidad, funcionando mafiosamente y saqueando crecientemente a sus propias poblaciones. El modo de produccin que viene queda por definir, en funcin tambin, obviamente, de las luchas de las sociedades. Pero lo que queda del capitalismo en degeneracin es un tanatocapitalismo, un sistema que roba y mata ms y ms mientras no termina de morir.


Notas

1 La anterior desposesin masiva consisti en la apropiacin capitalista de los medios de vida (medios de produccin) de la poblacin (una generalizada proletarizacin de la misma), que se dio a lo largo de los siglos. sta haba sido paliada a travs de las luchas histricas mediante la consecucin de un Estado Social que provea de los medios de cobertura de las necesidades bsicas, a travs de servicios sociales. La destruccin de esos servicios re-proletariza a las poblaciones.

2 El capital se transforma en ficticio a travs de la titularizacin de los derechos de remuneracin por inters. Es decir, cuando comienza a comercializarse un capital que es deuda y que en realidad no existe (esta es la base de su ficcin, que despus las finanzas complejizarn sobremanera).

Todo este conjunto de procesos est en la base de la segunda fase universal de financiarizacin (la primera se dio entre el ltimo cuarto del siglo XIX y el primero del XX), que en EE.UU. conllevara la abrogacin de la Ley Glass-Steagall, en 1999 (la cual, en 1933 haba introducido reformas bancarias para controlar la especulacin y dems desmanes financieros, destacando entre sus caractersticas la separacin entre la banca de depsito y la banca de inversin).

3  Las relaciones sociales de produccin (el orden social capitalista) se hace descaradamente contradictorio con el desarrollo de las fuerzas productivas, impidiendo ms y ms el beneficio de las sociedades. Pero al tiempo tambin nos va dejando menos obstculos para una Gran Transformacin. En estos momentos es ms decisiva la intervencin humana sobre unas estructuras en degeneracin.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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