Portada :: Mundo :: "La amenaza de los Tratados de comercio"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2016

Rechazo al libre comercio

Serge Halimi
Le Monde Diplomatique


Los manifestantes franceses reunidos por el movimiento Nuit Debout esperan que una convergencia de las luchas les permita extender su audiencia a participantes menos jvenes, menos titulados, e insertarse en una dinmica internacional. Uno de sus temas de actuacin podra favorecer ese doble objetivo: el rechazo a los tratados de libre comercio (1).

Los meandros de los tratados comerciales suelen ser desalentadores para las movilizaciones por la dificultad que plantean a la hora de entender qu etapa hay que vigilar de cerca, o qu disposicin aparentemente tcnica es la que disimula una bomba social. Sin embargo, a pesar de la repeticin constante de los medios dirigentes, de la patronal y de los medios de comunicacin que estn de su parte, la hostilidad hacia estos tratados se extiende. Las movilizaciones contra el Tratado Transatlntico de Comercio e Inversin (TTIP por sus siglas en ingls) son importantes en Alemania y en Blgica (2). En Estados Unidos, todos los principales candidatos a la presidencia se han posicionado en contra del Tratado Transpacfico de Cooperacin Econmica (TPP por sus siglas en ingls). Ahora bien, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el imperio estadounidense ha desempeado un papel central en la liberalizacin de los intercambios. Con respecto a este tema, el acuerdo fue casi absoluto entre los sucesivos inquilinos de la Casa Blanca, demcratas o republicanos, de John Kennedy a Ronald Reagan, de George W. Bush al presidente Barack Obama. Y de repente, la locomotora liberal se detiene.

Obama no convenci con su discurso de que las empresas que slo buscan salarios bajos ya se han ido. Porque los acuerdos comerciales precedentes ya tenan que aportar empleos en abundancia y buenos salarios As pues, no resulta sorprendente que hombres tan distintos como Donald Trump y Bernie Sanders hayan lanzado ataques electorales criticando dichos tratados. Esto oblig a Hillary Clinton a renegar del apoyo que otorgaba al TPP cuando era secretaria de Estado de Obama. Y Franois Hollande tambin estara dispuesto a cambiar su parecer acerca del TTIP, cuya firma quera acelerar hace dos aos

Los obreros que, chantajeados con el desempleo y con las deslocalizaciones, han sufrido una reduccin de sus salarios ya no estn solos cuando rechazan el libre comercio. Los ecologistas, los agricultores, los consumidores se han unido a ellos. Y los empleados del sector pblico, incluso los bomberos, tambin se movilizan. Hasta tal punto que un dirigente patronal estadounidense no puede creerlo: Ninguno de ellos compite con las importaciones, pero su sindicato se muestra solidario con los otros (3). El de los empleados del sector pblico ha comprendido que no lograra defender durante mucho tiempo los puestos y los sueldos de sus dos millones de miembros si los de los otros empleados se siguen viniendo abajo. Y los bomberos saben que el reemplazo de las empresas que pagan impuestos por terrenos baldos industriales recortar los presupuestos municipales, lo que pondr en peligro muchas de sus instalaciones. En definitiva, existe la convergencia de las luchas con respecto a esta cuestin y ya ha cosechado sus primeros xitos.


Notas

(1) Vase TTIP, NAFTA, TISA... Una OTAN de la Economa, Punto de Vista , n 8 de Le Monde diplomatique en espaol , octubre de 2015. http://www.mondiplo.net/PV8

(2) Vase Amlie Canonne y Johan Tyszler, Esos europeos que desafan el libre comercio, Le Monde diplomatique en espaol , octubre de 2015.

(3) Noam Scheiber, Labors might seen in failure of trade deal as unions allied to thwart it, The New York Times , 14 de junio de 2015.


Fuente original: http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/0000856412872168186811102294251000/editorial/?articulo=7182df4d-fe90-4fb4-8410-270eb538211d



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