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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2016

Alepo, la pieza siria

Higinio Polo
Topoexpress


La ofensiva lanzada por todos los grupos armados de la oposicin siria contra la ciudad de Alepo, que se encuentra parcialmente en manos del gobierno de Damasco, ha abierto muchos interrogantes sobre el futuro de las negociaciones de Ginebra y sobre la evolucin de la guerra. La situacin es muy cambiante, y la oposicin no ha dudado en bombardear a la poblacin civil, aunque, convertida la ciudad en un frente de guerra, tanto los habitantes de la zona controlada por el gobierno sirio como quienes se encuentran en los barrios en poder de la oposicin padecen los bombardeos.

John Kerry, que se ha entrevistado en Ginebra con el ministro de asuntos exteriores de Arabia, Adel al-Jubeir, y con su homlogo jordano, Dzhoda, quiere evitar que el gobierno sirio recupere en su totalidad Alepo, la mayor ciudad del pas, y cree que la continuidad de los combates podra agravar la debilidad de la oposicin, que ha retrocedido en las ltimas semanas tanto en el frente de Alepo, como en la periferia de Damasco, en Latakia, en Palmira, y en la zona central del pas, hacia Deir er-Zor y Raqqa, ambas en poder de Daesh. Sin embargo, en el drama sirio hay otros actores relevantes: Arabia, Turqua, e incluso Israel (que no desdea atacar ocasionalmente a las fuerzas de Damasco), y, en los ltimos das se ha producido un pacto tcito entre el HNC (el Alto Comit de la oposicin moderada, segn la jerga de Washington), el Frente de al-Nusra (la filial de al-Qaeda en Siria) y Daesh, que han combinado sus fuerzas para atacar al ejrcito sirio en Alepo. Turqua y Arabia apuestan por aumentar la presin sobre Damasco y reforzar a las fuerzas yihadistas que se le oponen, mientras que Estados Unidos, aunque mantiene su rechazo oficial contra Daesh, no desdea su contribucin para conseguir el principal objetivo de Washington: derribar a Bachar al-Asad y configurar una nueva Siria en manos de sus clientes y aliados en la zona.

Al mismo tiempo, aparecen otros signos preocupantes: Estados Unidos ha pedido contribuciones econmicas a sus aliados de la Unin Europea para reforzar a los grupos que respalda en Siria, la conjuncin de grupos terroristas y armados que denomina la oposicin moderada, y el propio Obama ha decidido, en una descarada violacin del derecho internacional, dar el visto bueno al envo a Siria de doscientos cincuenta miembros de Operaciones Especiales: verdaderos asesinos profesionales que cuentan con una preparacin muy rigurosa para tareas letales. Adems, Noruega (miembro de la OTAN) ha decidido enviar a sesenta militares a Jordania para que entrenen a la oposicin armada, y el futuro es tan impredecible que un analista tan relevante como Noam Chomski afirmaba recientemente que Estados Unidos podra no cumplir el acuerdo nuclear con Irn, con las peligrosas consecuencias que ello tendra para la situacin en Oriente Medio: Irn, que se opone a Arabia y Turqua, es una pieza muy relevante en el complejo jeroglfico de las guerras de Oriente Medio.

La oposicin siria, que ha bombardeado un hospital en Alepo, busca la victoria militar a cualquier precio, y, aunque el HNC se retir de las negociaciones de Ginebra, escucha con mucha atencin las recomendaciones de Washington, sabedor de que es, junto con Arabia y Turqua, uno de sus principales valedores. Adel al-Jubeir ha mostrado el rechazo de Arabia a lo que denomina la violacin de las leyes humanitarias por parte del gobierno de Damasco, aunque sin interrogarse sobre la responsabilidad de su pas en la dramtica situacin siria ni sobre la emergencia en Yemen, directamente vinculada a los bombardeos de su aviacin sobre la poblacin civil yemenita. Adems, al-Jubeir ha vuelto a exigir la salida de Bachar al-Asad de la presidencia siria, a sabiendas de que con ello pone un impedimento fundamental para la continuacin de las negociaciones de Ginebra. Arabia contina siendo un fiel aliado de Estados Unidos, pero ello no excluye que tenga su agenda propia y que mantenga algunas diferencias con Washington.

Pese a todo, el ministro de asuntos exteriores ruso, Lavrov, consciente de la relevancia de que toda la oposicin (incluidos el Frente de al-Nusra y Daesh, excluidas de Ginebra y considerados terroristas por el propio gobierno de Washington) haya confluido en ese pacto tcito para atacar Alepo y de sus repercusiones sobre las paralizadas negociaciones de Ginebra, asegura que puede crearse en los prximos das un centro conjunto ruso-norteamericano para evaluar la situacin en Alepo y asegurar la reanudacin de la tregua. Por su parte, Stefan de Mistura, el mediador de la ONU, no excluye la reanudacin de las conversaciones de Ginebra a lo largo del mes de mayo. Estados Unidos quiere impedir que el gobierno de Damasco avance hacia la frontera con Turqua, asestando as un duro golpe a la oposicin moderada que sigue apoyando el gobierno de Obama, y, a la vista de los fracasos que ha cosechado su poltica exterior en Oriente Medio, ha llegado a la conclusin de que debe negociarse en Ginebra el futuro de Siria, aunque ello no excluye que sus aliados en la regin (Arabia, Turqua, Israel, y sus tentculos sobre los grupos terroristas) puedan imponer al pas la continuidad de una sanguinaria guerra que ya ha entrado en su sexto ao.


Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/alepo-la-pieza-siria/



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