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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2016

Espaa
El milagro izquierdista de "La Sexta"

Armando B. Gins
Rebelin


Se ha convertido en un lugar comn y mtico que la cadena de televisin La Sexta es la nica con tinte de izquierdas en Espaa dentro de un panorama desolador dominado por los argumentos exclusivamente de derechas o conservadores a ultranza. Sobre la segunda parte de la valoracin no hay duda alguna: las derechas en sus diferentes versiones copan el panel de los medios de comunicacin principales, dejando un mnimo espacio a las publicaciones digitales Pblico, eldiario.es, Nueva Tribuna, InfoLibre y El Plural, estas tres ltimas citadas muy escoradas, la segunda de manera militante y escandalosa, a las tesis del PSOE y algunas otras llamadas alternativas y muy minoritarias (Diagonal, Cuarto Poder, Tercera Informacin, Rebelin, Kaos en la Red, Diario Octubre, Insurgente, La Haine, por solo hacer mencin de las ms visitadas). Sin embargo, acerca del primer aserto, La Sexta es de izquierdas, caben muchas matizaciones, que resultan muy difciles de enunciar libremente por el pacto tcito entre medios de comunicacin que prohbe criticarse entre ellos mismos. Un corporativismo mal entendido pero que dice mucho del secretismo e intereses inconfesables del oligopolio meditico nacional e internacional.

No hace falta rascar en exceso para hallar a quienes corresponde la propiedad de la cadena directa o por mediacin interpuesta de otras firmas. Atresmedia es la titular de las acciones, que se reparten el grupo Planeta, 40 por ciento, el grupo alemn Bertelsmann, 20 por ciento, el grupo Imagina, GAMP y otros accionistas minoritarios.

A Planeta pertenecen, adems de La Sexta, Antena 3, la emisora de radio Onda Cero, el diario La Razn, Casa del Libro, CEAC, (formacin a distancia), y Deusto Formacin y Salud (cursos de carcter empresarial y financiero).

El gigante Bertelsmann cuenta con 57 cadenas de televisin y 31 emisoras de radio en 10 pases. De ella cuelga RTL Group, la productora de televisin y radio ms poderosa de Europa.

Imagina est participada por Globomedia (produccin generalista de televisin, cine, teatro, galas y eventos), Mediapro (derechos audiovisuales de cine y deportes, marketing y publicidad) y Televisa, del famoso multimillonario mexicano Carlos Slim, el cual tiene intereses en unas 220 empresas de rbita ms o menos transnacional. El negocio de Televisa es producir entretenimiento a escala mundial.

Por ltimo las misteriosas siglas GAMP, tras las que se cobija con discrecin la caja vasca Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK).

Ese es el entramado mercantil de La Sexta, toda una madeja de intereses cruzados y globalizados de marcada impronta capitalista. Como no poda ser de otra forma. Todos esos intereses abogan y avalan polticas de izquierdas en Espaa? Iremos poco a poco para obtener una respuesta convincente a nuestras legtimas dudas.

El grupo Planeta apuesta tanto por la derecha acrrima, La Razn, la moderada bipartidista, Onda Cero y Antena 3, como por la presunta izquierdista de La Sexta. Es decir, se encuentra presente en todos los discursos posibles del arco parlamentario. Eso se llama diversificar para ganar siempre.

Respecto a Bertelsmann, solo sealar que es la expresin genuina de la hegemona de Berln en el espacio de la Unin Europea. A todos los niveles: ideolgicos, mediticos, financieros y polticos. Y qu decir de Carlos Slim, representante de un emporio, con base en Sudamrica, y con impacto general en toda ella, incluso en la minora hispana de EE.UU.

Es la libertad de expresin lo que mueve los hilos de los dueos de La Sexta o el puro negocio y la saneada cuenta de resultados de sus respectivas empresas?

Los propietarios de la cadena forman parte de la estructura del neoliberalismo global. Por tanto, sera estpido pensar que quiseran hacer sangre contra sus propios intereses. Sucede que en la actual situacin poltica de Espaa exista un nicho vaco en los medios de comunicacin que precisaba llenarse con cierta urgencia: las ideas de izquierda. El inteligente movimiento de La Sexta fue colmarlo con programas e ingredientes que llegaran a un segmento de la audiencia cansado de las banalidades, monotona y dogmatismo del resto de los medios de comunicacin. El xito de la apuesta ha sido incuestionable.

Eso s, cuidando y mimando al milmetro los contenidos, incluso alentando el nacimiento sostenido de Podemos a base de dar cancha meditica desmedida a su lder Pablo Iglesias, que de ser un completo desconocido pas merced al espaldarazo de La Sexta a ser un personaje con mxima proyeccin poltica. Algn da Iglesias y los suyos tendrn que ofrecer detalles de los posibles peajes o hipotecas que han tenido que abonar, siquiera sea simblicamente, por tamaa propaganda gratuita.

Se dice que Ciudadanos surgi del IBEX 35 para rebaar la hemorragia de votos del PP. No es idntica operacin la diseada con Podemos para cubrir los flancos dbiles del PSOE y detener la movilizacin social creciente en los ltimos aos hasta la consolidacin del aparato podemita? En la historia hallaremos la respuesta a no tardar mucho.

La estrategia de La Sexta es bastante sutil y elaborada, descansando en espacios de gran impacto y aceptacin por parte del pblico: Salvados, La Sexta Noche, El Objetivo, Equipo de Investigacin, Al rojo vivo y El Intermedio.

Cada uno con su estilo, pero destilando perfume a izquierdismo ms o menos aromtico. Ms que el fondo lo que importa es la forma, la apariencia, la superficie de los asuntos a tratar, el gesto desinhibido y la capacidad expresiva o el talento meditico de sus presentadores y tertulianos. Nada de lo que se plantea pone en cuestin el sistema ni las estructuras que lo soportan: lo que interesa es golpear con furor y fuerza inusitada a los polticos, preferentemente de derechas y del PP, en ltima instancia tteres o testaferros de las elites que conforman las corporaciones y el mercado capitalista. Con esas redes y entramados jams hay que meterse. De esta manera se consigue concitar las iras alrededor de algunos representantes polticos que hacen las veces de guioles para calmar las justas iras de la gente indignada y de las clases trabajadoras. La jugada es maestra: el sistema no se toca mientras las crticas furibundas recaen en personajes secundarios de toda laya y condicin. Todo poltico de derechas es contingente: lo que interesa es que la estructura capitalista no se venga abajo de repente.

Analicemos brevemente cada programa de los antes reseados.

Salvados es la delicatessen de la casa, el dulce para paladares ms sofisticados de la izquierda divina e intelectual. Muestra tacto y oficio vole en sus entrevistas en profundidad y sin estridencias innecesarias. Cada cual puede extraer sus propias consecuencias. Trabaja la actualidad con decencia, sin duda alguna, pero las causas estructurales y en la sombra de la ola neoliberal siempre se quedan sin respuesta. Los lmites de Jordi vole vienen marcados por los dueos de La Sexta. No hace falta hablar con ellos ni recibir especiales consignas, en un profesional de su talla, para saber donde no debe meter sus narices periodsticas. No obstante, los efectos que analiza son de agradecer ante la atona y servilismo del resto de los medios de comunicacin. vole a veces bordea el imposible, y se nota. Intenta ir ms all, pero retrocede con su cara de buena persona o se contenta con enunciar un asunto escabroso para dejar claro que l si quiere pero que existen lindes muy difcil de traspasar si uno pretende mantener su puesto de trabajo. Como en la vida real, vamos.

Por lo que se refiere a La Sexta Noche sealar que su formato de dilogo, debate sera excesivo decir, est condicionado por dos protagonistas estelares con patente de corso, ambos muy de derechas: Marhuenda e Inda. Sin representar a nadie, salvo a s mismos, enganchados a sus credenciales de periodistas reparten estopa ideolgica e insultos a siniestra, la diestra siempre guardan a buen recaudo, sin lmite tico alguno: mienten ms que hablan, lo suyo es trabajar el rumor como si tuviera entidad de exclusiva o meramente mistificar la realidad a travs del prisma deformado de su ideologa casposa. Son las voces oficiosas del PP, y en menor medida de Ciudadanos, en definitiva de la derecha. Sus presencias son estelares y permanentes, girando sobre sus figuras los odios y los amores de la audiencia. El resto de contertulios son relleno a secas, muecos de quita y pon que dan lustre a conversaciones sin pies ni cabeza. De eso se trata, de hacer ruido como sustituto de la argumentacin serena y la veraz libertad de expresin. Puro espectculo. Trabajan las olas ms sonoras de la actualidad sin preocuparse nunca por sacar a flote las causas internas de cada asunto tratado.

Ana Pastor, con su agresividad ms que manifiesta hacia el PP, sirve de cauce simblico al cabreo de la calle. Identificarse con ella es fcil: todos y todas querran ser su verbo inquisitivo para ajustar cuentas con los polticos corruptos de la derecha. Su leit motiv se basa en la dicotoma verdad-mentira. Con eso se da por satisfecho El Objetivo, con sacar los colores a los polticos de turno de un modo que suena a meloda celestial pero que no es ms que un recurso de alio maniquesta para conquistar a las audiencias vidas de ver como el fuerte muerde el polvo sucio de la lona. Trabaja el efectismo ms que el rigor informativo.

Equipo de Investigacin, por su parte, dedica su tiempo a traernos historias del lumpen y de delincuentes de media o baja estofa. Con los grandes no se atreven. Y, toda la parafernalia aderezada mediante una esttica, puesta en escena y relato tenebrosos, muy al gusto del thriller cinematogrfico o de los mismos westerns: malos contra buenos, donde los buenos estn al otro lado de la pantalla y los malos son seguidos a distancia por los intrpidos reporteros.

Al rojo vivo, con el inefable Ferreras al borde del ictus, sigue los dictados de El Objetivo: consumo de declaraciones chirriantes o estridentes que trasladen la idea de un periodismo gil, realizado in situ e independiente de toda ideologa mercantil y poltica. Ferreras sobreacta a propsito para poner a la audiencia en una disposicin de asaltar los cielos en cualquier instante. Sin embargo, es fuego fatuo que solo est cargado de mucha pose y demasiado grito estentreo.

Por ltimo, llegamos a El Intermedio y El Gran Wyoming, un mito de la televisin patria, un referente de izquierdas, un todo meditico sin pelos en la lengua. La corrupcin del PP es su tema favorito, rindose de las peripecias de los figurones del PP a mandbula batiente. En realidad, hay que tomarse con mucho humor la corrupcin y la estulticia costumbrista pepera para no caer en el suicidio redentor ante tanto personaje chapucero y berlanguiano de la Espaa de Rajoy. Eso s, no estara de ms que el PSOE recibiera tambin lo suyo: ah se le ve el plumero a Wyoming. Hasta capones y coscorrones da, con mesura, a Podemos e IU, pero ante los de la rosa y el puo envaina su espada vengativa de modo un tanto cobardica. Los vicios de El Intermedio son bastante elocuentes para tomar en serio su humor, presuntamente crtico y equitativo con la compleja y plural realidad que nos rodea.

En definitiva, La Sexta parece muy de izquierdas porque no tiene competencia en su campo. De todas maneras, su izquierdismo de saln y espectculo meditico tiene unos lmites ms que evidentes: no poner en cuestin ni en serios aprietos a los grandes poderes financieros del Estado espaol. Tampoco a los de fuera. Con tirar a dar a los polticos, de derechas principalmente, ya es suficiente. Con las elites y las relaciones de poder que otorgan sustento al sistema neoliberal, tampoco se mete. Eso seran palabras mayores.

Milagro, mito o izquierdismo genuino: sobre la ideologa e intenciones polticas de La Sexta, usted, lector y televidente, frmese la opinin que mejor se ajuste a sus expectativas materiales y polticas.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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