Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2016

Crisis poltica reimpulsa movimientos sociales

Mario Osava
IPS


Los movimientos sociales, activados por la batalla en torno a la inhabilitacin de la presidenta Dilma Rousseff, alimentan las esperanzas de la reconstitucin del sistema poltico de Brasil, convertido en tierra arrasada por los escndalos de corrupcin.

El momento es de la sociedad civil, resumi a IPS el cientista poltico Breno Bringel, quien investiga el tema como profesor del Instituto de Estudios Sociales y Polticos de la Universidad del Estado de Ro de Janeiro y confa en la juventud de las periferias como fuerza renovadora.

Rousseff, acusada de fraudes fiscales en un proceso parlamentario en que ya votaron en su contra 71,5 por ciento de los diputados, difcilmente escapar del juicio poltico y de la destitucin.

Tambin los principales lderes y partidos son acusados por la fiscala de haber recibido fondos desviados de la empresa petrolera estatal Petrobras y otras grandes compaas.

Las masivas manifestaciones callejeras que se suceden en Brasil desde 2013 destaparon un fuerte rechazo a los polticos. Los activistas a favor de la destitucin de la presidenta abuchearon y expulsaron a lderes opositores que buscaban incorporarse a las protestas.

Los actos en defensa de Rousseff no adoptaron la actitud antipoltica, pero buena parte de los presentes untualiz, con sus pancartas por la democracia, que no estaban all en apoyo al gobierno, sino para rechazar el proceso de inhabilitacin, por considerarlo antidemocrtico y producto de una ofensiva de la derecha.

Es el fin de un ciclo, otro tipo de movilizaciones callejeras deber predominar luego que Rousseff sea suspendida de la Presidencia, probablemente el 12 de mayo, y asuma un gobierno encabezado por el vicepresidente Michel Temer, vaticin Bringel.

La presidenta ser separada del poder para responder a un juicio ante el Senado, en un proceso que puede prolongarse por hasta 180 das, con investigaciones, testimonios y debates que culminarn en un fallo final sobre su destitucin definitiva o absolucin.

Sern manifestaciones ms crticas, con participacin ms diversificada, con ms pobres de las periferias urbanas y trabajadores que no estuvieron representados en la polarizacin (contra y a favor de la inhabilitacin presidencial), que no es falsa pero s simplificadora de la realidad poltica, evalu el investigador.

El centro del nuevo ciclo sern las cuestiones urbanas, como derecho a la ciudad y mejores condiciones salud, educacin y vivienda, aunque no se pueda prever que demandas movilizarn ms activistas, matiz.

Su referencia de esa nueva tendencia son las protestas desatadas en junio de 2013 por un grupo de jvenes que tumultuaron las calles de la surea metrpoli de So Paulo y de otras ciudades, para combatir el alza de los transportes colectivos locales.

La agitacin, que cuestion la representatividad de los poderes constituidos, se disemin por el pas, incorpor numerosos participantes y demandas, incluyendo el boicoteo contra la Copa Mundial de Ftbol de 2014, degener en cruentas confrontaciones callejeras con la polica y se extingui naturalmente.

La oleada actual de manifestaciones, iniciada en marzo de 2014, volvi al formato tradicional de lucha por el poder, entre los que promueven la destitucin de Rousseff, buenas parte sin querer ser confundidos con los partidos opositores, y aquellos que la defienden.

Ahora la lucha de clases se intensific nuevamente y tendremos desenlaces incontrolables, con ms conciencia social y energas positivas en la sociedad, evalu Joo Pedro Stdile, lder del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST), movilizado para defender a Rousseff y combatir al probable gobierno del vicepresidente.

Los golpistas, como califica a Temer y a los opositores, tendrn vida corta porque no tienen un programa para solucionar las crisis econmica, poltica, social y ambiental, ni representan la mayora de la sociedad brasilea, sostuvo.

Stdile cree que Brasil vive un momento de ascenso del movimiento social, con centenares de actos polticos y manifiestos con millones de firmas en este ao.

Antes de 2013 se vivi un largo descenso, debido al avance del neoliberalismo, la derrota ideolgica del socialismo a nivel internacional, el envejecimiento de las organizaciones histricas de clase, como los movimientos sindicales y estudiantil.

La llegada a la Presidencia de Luiz Incio Lula da Silva en 2003, paradjicamente no increment la movilizacin popular, que estuvo en el origen de su Partido de los Trabajadores (PT) y contribuy a su triunfo electoral.

Fue la experiencia de un gobierno de conciliacin de clases, sin formacin poltica de los movimientos y con los medios de comunicacin bajo hegemona burguesa, todo enfriando la lucha, analiz Stdile en dilogo con IPS.

Un brote de movimientos variados y fortalecimiento sindical se registr en el proceso de redemocratizacin brasilea, desde fines de los aos 70, cuando an se viva la fase final de la dictadura militar que gobern el pas entre 1964 y 1985.

El MST y la Central nica de Trabajadores, principal organizacin sindical del pas, nacieron en la dcada de los 80, por ejemplo. Mujeres, indgenas, ambientalistas y defensores de derechos humanos lograron incluir disposiciones progresistas en la Constitucin de 1988.

Lula conquist el poder gracias a una alianza de sindicatos y el empresariado industrial, los grandes agricultores y parte intelectualizada de la clase media, en un claro compromiso de conciliacin de intereses para generar ms empleos y ampliar el mercado interno, record Cndido Grzybowski, director del Instituto Brasileo de Anlisis Sociales y Econmicos (IBASE).

Su reeleccin en 2006 se respald en bases distintas, su hegemona electoral se debi al apoyo de los pobres, gracias a los programas sociales, compensando con creces la prdida en las capas medias, acot a IPS.

El ms amplio y estelar de esos programas, Bolsa Familia, alcanz a beneficiar 14 millones de familias en 2015, cerca de una cuarta parte de los 204 millones de habitantes del pas.

En esas condiciones, los gobiernos del PT, conducidos por Lula y desde 2011 por Rousseff, desmovilizaron los movimientos sociales, en parte por la cooptacin de sus dirigentes, como pas con el sindicalismo, segn el director de IBASE, militante del PT en la dcada de los 80.

Pero ahora, con la crisis y el desempleo, el PT perdi casi todo el apoyo en la regin del Nordeste, la ms beneficiada por Bolsa Familia, y entre los trabajadores.

Grupos de jvenes y nuevos movimientos estn surgiendo con mucha imaginacin, pero falta una agenda unificadora, consignas de pocas palabras que todos entiendan para movilizarlos, observ Grzybowski.

Con los partidos nacionales, incluso el PT, amenazados de implosin, las iniciativas de la sociedad civil pueden inspirar nuevas fuerzas polticas, pero la tendencia es que no florezcan, por falta de lderes, lament.

Su esperanza es que tenga un fruto interesante el gran aumento de la poblacin universitaria del pas en las ltimas dcadas, con cuotas para pobres y negros, es decir con ms gente del pueblo, que a largo plazo debe resultar en creatividad social y poltica. La historia es una sorpresa permanente, concluy.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2016/05/crisis-politica-reimpulsa-movimientos-sociales-en-brasil/



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