Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2016

Pensando bajo la lluvia...

Jaime Richart
Rebelin


En otros tiempos dichosos, cuando la existencia personal no penda de la incertidumbre la infancia, la juventud, la madurez y la vejez transcurran ms o menos de acuerdo a las previsiones sociales y a los clculos hechos en cada familia ... Y entonces, cuando en la inmensa mayora de los casos las necesidades bsicas estaban cubiertas, cuando hacer un oficio o una carrera se correspondan con lo que llamaban porvenir, era razonable que la infancia estuviese sujeta a la obediencia, que de la juventud se esperase su deber de rebelarse sin producir por ello en la sociedad grave quebranto, que la madurez comprendiese la importancia del ahorro y las ventajas de la sobriedad y que la vejez se adaptase a las circunstancias y a su ya precaria salud...

Pero en estos tiempos en que la misma inmensa mayora vive esas mismas etapas en grado gravemente inestable; con una educacin irregular y desigual entre el aturdimiento y la perplejidad, cuando nios; con unas expectativas muy inciertas cuando jvenes hasta el punto de que muchos desearan seguir en la niez; cuando el viejo se empea en no querer serlo y el maduro tiembla ante la idea de ser viejo... ms pronto que tarde asoma el absurdo de la vida. Y lo digo -se acab el autoengao- porque la sensacin de absurdo est detrs de toda la apariencia, y el desatino se revela vivamente cuando cada mochuelo se retira a su olivo; unos para esconder la depresin y la desesperacin, y otros para rumiar la nusea y soportar el tedio que acaban provocando los excesos que son resultado de la fatal desigualdad social.

A estas alturas de la historia de la civilizacin occidental, es evidente que esa Europa Unida tramposa, hace ya al menos cuatro dcadas, asign a Espaa y dems pases meridionales el papel que hacen para la opulencia los terruos caribeos. Espaa, definitivamente, es una taberna y una hospedera gigantescos. No hay ms. Lo dems, en relacin al basamento que genera verdadero desarrollo, autosuficiencia y autonoma, no existe. Y en consecuencia, a la inmensa mayora de nuestros jvenes fsicos, qumicos, tcnicos, ingenieros, astrnomos... y con mucho mayor y ms lamentable motivo juristas, mdicos, lingistas, literatos, filsofos... ya sabe lo que le espera: o se van a otras tierras, a otros mundos, o se enfundan un mandil para servir en la terraza de un restaurante o en la de un bar de copas

Pero no son ni el Dios de los cristianos, ni el dios de los mahometanos, ni los dioses del Olimpo ni el Destino los causantes del triste designio de nuestra juventud en gran parte frustrada. Todo ha sobrevenido por la perversidad de bancos y banqueros, de mafias y padrinos, de ingenieros financieros y especuladores que est n llevando a la humanidad y al planeta hacia el abismo. Bribones y pcaros que pasaban por respetables y que han contado con la pusilanimidad cmplice de los gobernantes europeos y espaoles que no pasaban por menos respetables. Y luego, ahora, hasta ayer, en fin, por la mala cabeza de electores ignorantes y necios que cuando han podido darse cuenta, ya era demasiado tarde.

A la juventud, a esa nuestra juventud, pues, slo le cabe levantar la cabeza con dignidad y reciclarse a fondo. Pues su norte queda bien cerca: hacerse fuerte para afrontar la supervivencia. Y tambin, para asumir una austeridad forzada de la que no obstante debe sacar provecho. Pues la austeridad, pese a todo, pese a ser fruto de la violentacin del poder instituido es fuente de salud para el cuerpo y para la mente. Lo dice la sabidura de todos los tiempos y de todas las culturas. Hgase m s fuerte, pues, la juventud frustrada y, por Dios, expulse a los mercaderes espaoles y europeos del templo del abuso, haga frente a la canalla duea de este pas desde tiempo inmemorial y apodrese cuanto antes del Poder para dar un golpe de timn a la nave de un pas que navega totalmente a la deriva.

Han pasado demasiados siglos desde Aristteles y los antiguos griegos como para no cambiar la visin de lo que es realmente la Poltica en la prctica. Por eso, ahora ellos no diran que cuando los dioses quieren castigar a un pueblo entregan su gobierno a los jvenes, que es lo que decan. Ahora, vista la prolongada experiencia de los ltimos tiempos, si los dioses quisieran castigar a Espaa lo que haran es entregrselo nuevamente a todos esos y a todas esas que, tras ostentar al principio democrticamente el poder, han acabado detentndolo y abusando del poder ya casi ancianos...


 

Jaime Richart, Antroplogo y jurista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter