Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2016

A dnde ir Brasil?

Eduardo Lucita
Rebelin


Brasil acaba de poner su futuro entre parntesis. El impeachment ha triunfado, la presidenta Rousseff ha sido separada de su cargo por 180 das y la suplantar el vicepresidente Temer, antiguo aliado devenido en feroz opositor. El pas ingresa en un perodo de fuerte inestabilidad poltica y de alta conflictividad social.

El impeachment no es un golpe en s mismo, est incluido en la constitucin de Brasil y se lleva adelante a condicin de comprobarse un crimen de responsabilidad. As fue en 1992 con el juicio poltico y la destitucin de Collor de Melo acusado de mltiples casos de corrupcin, lo que fue percibido como un fortalecimiento del rgimen democrtico. Nada de esto est sucediendo ahora. El juicio poltico contra Dilma Rousseff no tiene bases jurdicas, son los poderes econmico, meditico y judicial los que han urdido esta accin destituyente que viabilizan a travs del poder judicial. Se trata entonces de lo que se conoce como un golpe blando, que no recurre a la fuerza militar como en otras pocas sino a una maniobra poltica-institucional que busca la destitucin presidencial, no en un acto sino en un proceso ya que el rgimen de la democracia burguesa, no obstante la prdida de credibilidad de las instituciones, sigue funcionando.

La situacin abierta profundiza an ms la regresin de los gobiernos progresistas en la regin y no debe verse solo como producto de las contradicciones internas en Brasil, sino tambin como un eslabn ms de la ofensiva de las corporaciones y los pases centrales, que el imperialismo ya experiment en Honduras y Paraguay.

Un trasfondo econmico

Seguramente si la crisis econmica no tuviera la profundidad y gravedad que si tiene el PBI cay 3.8 el ao pasado y se estima volver a caer este ao- esta crisis poltica que inici en 2013, se profundiz en 2015 con las evidencias del lava jato (lavado rpido) que llev a la crcel a muchos de los principales empresarios del pas y que alcanz su clmax en estos das, no se hubiera alcanzado.

Se trata de la peor recesin econmica en casi nueve dcadas, motorizada por la debilidad del crecimiento global, la cada de los precios internacionales y las polticas de ajuste del gobierno Rousseff. Se caracteriza por un alto nivel de endeudamiento pblico cuyos intereses constituyen una fuerte carga sobre el presupuesto anual; un elevado dficit fiscal; una seria desindustrializacin del pas; una tasa de inflacin superior al 9 por ciento; la cada de los salarios reales y una desocupacin que ha trepado al 10.2 por ciento. En el ao 2015 se perdieron 1.5 milln de puestos de trabajo, en un pas que ya tiene 11 millones de desocupados.

La contrapartida de este cuadro econmico es la dramtica crisis poltica-institucional derivada de la embestida derechista por remover a la presidenta y el creciente malhumor social por el deterioro de las condiciones de vida y la corruptela generalizada.

La doble moral de la derecha

La criminalidad y la indecencia deben ser juzgadas desde la decencia y la probidad republicana y ac se est dando al revs sentenci Luis Almagro, Secretario General de la OEA. Es conocido que Brasil muestra una corrupcin estructural que desde hace aos corroe todas las instituciones del Estado y que alcanza a todos los partidos sin excepcin - ms del 50 por ciento de los senadores y diputados de la Nacin estn alcanzados por denuncias de corrupcin y muchos comparecen ante la justicia. Pero no es por un hecho de esta naturaleza por la que est siendo juzgada la presidenta Rousseff no se la ha podido vincular a hecho alguno de corrupcin- sino por las llamadas pedaleadas fiscales.

No es por un caso legal concreto sino por uno poltico. Operaciones financieras entre ministerios, empresas estatales y otras reas gubernamentales, atrasando pagos a la banca para reasignar recursos y mantener planes sociales y subsidios a la agricultura en un perodo de ajuste. Estas operaciones no constituyen un delito en s mismas, se trata de decisiones polticas que pueden ser juzgadas de una u otra forma pero no ms que eso.

"Ella no rob nada, pero est siendo juzgada por una banda de ladrones" (New York Times del 15 de abril) esta sentencia periodstica sintetiza magnficamente lo que hemos visto por TV cuando la votacin en la cmara baja . Gran parte de los diputados ni siquiera se refirieron al famoso pedaleo , por el contrario encabezados por Eduardo Cunha, hoy separado como presidente de la cmara de diputados -investigado en el caso Petrobras por tener millones no declarados en Suiza y un altsimo nivel de vida- invocaron a dios, a los militares golpistas del 64, a la insatisfaccin social generalizada, a la corrupcin, al desempleo, pero no a lo que estaba en discusin. Dejando en claro as que la acusacin era jurdicamente inconsistente y que se trataba de aprovechar la crisis econmica y la impopularidad de la presidenta para removerla del cargo que ganara en elecciones poco tiempo atrs.

Adnde ir Brasil?

Todo indica que la crisis econmica seguir su curso o se profundizar an ms, afectando a otros pases de Amrica latina, particularmente a la Argentina. Las instituciones de la democracia representativas estn totalmente degradas mientras que el gobierno provisorio que ya anunci un duro ajuste fiscal junto con reformas laborales y a la seguridad social- est teido de ilegitimidad. No sera errado pensar que ser un gobierno dbil en el marco de una fuerte inestabilidad poltica y de movilizaciones sociales crecientes.

Lo ms probable es el fin del ciclo de los gobiernos del PT, al menos como los hemos conocido hasta ahora, sustentados por alianzas a derecha y la compra de apoyos legislativos como forma de sostener la gobernabilidad. Pero esto no implica descartar a priori un nuevo triunfo si hubiera elecciones anticipadas y Lula fuera candidato. Pero esto implicara depurar al partido de las mltiples formas de corrupcin que tambin lo corroen, de que ponga fin a sus relaciones privilegiadas con los capitales del agronegocio y el sector financiero y que logre reenlazar la relacin con los sindicatos y los movimientos sociales, que coyunturalmente lo apoyan contra el golpe.

Dilemas de la izquierda

Rechazar el golpe blando es una obligacin poltica de primer orden, pero esto no implica en forma automtica defender a un gobierno que es poco defendible. Un gobierno de origen popular que ha concluido aplicando un ajuste duro que la derecha considera insuficiente, que ha hundido al pas en la peor recesin en dcadas, que se ha aliado con las grandes corporaciones y la banca y que termin abriendo el camino para el embate de las fuerzas ms conservadoras y reaccionarias del pas. En este dilema se debate hoy la izquierda brasilea, que repercute tambin entre nosotros.

Unir todas las fuerzas sociales y polticas para enfrentar las polticas de austeridad, defender los derechos sociales conquistados, luchar contra la violencia represiva y exigir el inmediato llamado elecciones o a una Asamblea Constituyente parece ser para la izquierda anticapitalista un camino independiente de las fuerzas polticas dominantes, mientras se apuesta a un cambio favorable en la relacin de fuerzas.


Eduardo Lucita, integrante del colectivo EDI Economistas de Izquierda-

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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