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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2016

Puerto Rico y Venezuela: para quien pregunte

Marcos Reyes Dvila
Rebelin


Las perogrulladas pueden obviarse mientras estn entre nuestras herramientas.

Cuando se desactivan, es perentorio rescatarlas.

El ao en que Barack Obama se present por primera vez a la eleccin presidencial, estuvo en el Viejo San Juan, capital de Puerto Rico, para recoger donativos mientras prometa, como antes lo hicieron los dems candidatos, la estadidad o la incorporacin de Puerto Rico en calidad de estado. As mismo lo han hecho en otras ocasiones los candidatos a la presidencia. Pero este bail salsa en las calles adoquinadas y convers con el candidato a la gobernacin de uno de los dos partidos coloniales en una panadera que tena amplios ventanales hacia la calle, a la vista, pues, de los fotgrafos. No volvi jams, como tambin suelen hacer los presidentes.

La ancdota anterior es til para poner en perspectiva la situacin de Puerto Rico dentro del marco internacional y de sus implicaciones no slo para Venezuela, sino para los pases todos de la Amrica nuestra. El elocuente hecho de que a principios de siglo, en Chile, en un encuentro de escritores latinoamericanos al que fui invitado, algunos de los colegas chilenos nos preguntaron con inquietud por qu renegbamos de ser parte de Estados Unidos, ca en las redes de una sorpresa de la que no me repongo. Pens en primer lugar que quien preguntaba saba que Puerto Rico era colonia estadounidense. Luego me percat de que pensaba que ramos, no colonia, sino parte de Estados Unidos. En muchos lugares suponen que lo es, y a veces incluso afirman que en Puerto Rico se habla ingls. Si recordamos que en ltimo Congreso de la Lengua Espaola celebrado en San Juan, Vctor Garca de la Concha, de la Academia Espaola, expres que era la primera vez que dicho congreso se celebraba fuera de Hispanoamrica, la desinformacin sobre nuestra realidad salta a vista.

Tras la ocupacin de 1898, Puerto Rico qued definido para el Congreso como uno que pertenece, pero no es parte de Estados Unidos. Por eso han dicho y repetido en vistas congresionales, efectuadas en aos recientes, que a Puerto Rico lo pueden vender, con absoluto desprecio por los puertorriqueos, que son de hecho, ciudadanos de Estados Unidos, de habla espaola, y que no votan ni en las elecciones presidenciales ni en las elecciones congresionales.

El despojo y el desmantelamiento de nuestra economa y riqueza han ido de la mano con el despojo y desmantelamiento de toda aspiracin de soberana, aunque no de nuestra identidad y lengua. Aun a costa de un exilio casi inverosmil, pues ms de la mitad de los puertorriqueos viven en los estados continentales. La diferencia aumenta desde hace ms de una dcada con la depresin inducida y cada vez mayor de nuestra economa.

Que no se piense que los puertorriqueos no han resistido y dado la batalla, de todas las formas posibles, incluso la armada. Pero frente a su enorme poder, ejercido sobre la poblacin pequea de una isla pequea, con todos los recursos con que cuenta, incluidos los tribunales coloniales que aqu llaman federales, el control de todos los mecanismos econmicos, la distribucin de drogas, el control del 99% de los medios de comunicacin, el asesinato de lderes y de sus familiares en ocasiones frente a las cmaras de televisin, y el uso de su fuerza militar, incluida la fuerza area, cmo enfrentarlos exitosamente?

La poltica de bombardeo, la defensa extranacional, el intento de gobernar el planeta desde Washington, no debe pasar por alto las estrategias de dominacin encubiertas, que segn demuestra la experiencia, son ms eficaces. As como se ha pasado de la ocupacin militar, de la imposicin de dictaduras militares, de los golpes militares nacionales ordenados desde Washington, de la desestabilizacin econmica y poltica, hasta la estrategia eficaz de los golpes parlamentarios, alegadamente blandos, el poder del imperio no ha pasado a pasado. Las bases militares siguen propagndose como una epidemia incontrolable, las guerras interminables por los cuatro costados y simultneas, y tras de todo, el despojo planetario. Washington, en cuanto instrumento del gran capital, no ha perdido su hambre ni su aspiracin a la hegemona global: se incrementa. No teme efectuar a la luz pblica crmenes a los derechos humanos, no teme a las protestas ni a la pobreza que aumente porque sabe que gran parte de la poblacin del planeta es para ellos prescindible . Trump ha demostrado que por ms que desprecie un hispano, posee la capacidad de convencerlo de votar por l.

Hace unos aos, cuando con aire de triunfo se fundaba la CELAC, sentamos en nuestro fuero interno el triunfo de Nuestra Amrica sobre Estados Unidos. Ese aire de triunfo se ha desvanecido. Desde Mxico a la Patagonia, incluyendo Brasil, en casi todas partes, derrota tras derrota, ha regresado a su lugar el poder financiero. Hoy da solo permanecen en pie Cuba, Bolivia, y la Venezuela que lucha.

Pero Cuba, y siempre desde hace seis dcadas Cuba. Por qu Cuba, ubicada en la frontera misma del poder financiero, se sostiene? Pues por no participar abiertamente con l. Lo cerrado de las instituciones cubanas le han servido para preservar su independencia a pesar de la intensa campaa en su contra. All no se celebran las insulsas y fraudulentas elecciones que acostumbramos. El da que Cuba se abra al alegado pluralismo democrtico, ese da Cuba se habr suicidado. Ese da las cortes de Nueva York le reclamarn las deudas habidas con las expropiaciones y con todos los intereses acumulados. La revolucin cubana habr sucumbido vctima del capitalismo de choque. De Estados Unidos, sean sus instituciones oficiales o sus innumerables agencias encubiertas incluyendo CNN y otras, no se puede pretender nada que no sea despojo. Macri lo sabe, Temer y Pea Nieto tambin. El actual coqueteo de Washington con La Habana solo obedece a la prxima desaparicin de los hermanos Castro. El Minotauro cree que esa ser su oportunidad, y se atrinchera.

El desprecio de Estados Unidos hacia los dems pases del mundo es absoluto. Puerto Rico ha estado bajo su control y dominio desde el 1898. Desde el 1917 se le impuso a la poblacin la ciudadana estadounidense. El dominio econmico y poltico ha sido absoluto, de manera que su progreso econmico prestado, no nuestro tiene su origen en l, as como la enorme crisis fiscal que padece hoy el pas. En la prensa han salido las noticias de la incapacidad del gobierno de cumplir con las demandas de los fondos buitres cuyas puertas abri la poltica norteamericana. El gobierno queda rendido e inerme porque Estados Unidos se reserva TODOS los instrumentos que pueden permitirnos lidiar de alguna manera con el problema. Encima de todo, y para complacer las demandas de los fondos buitres, han presentado legislacin congresional para crear una Junta Fiscal que anula la apariencia de soberana limitada del gobierno que le ha permitido sacar a Puerto Rico de la lista de los pases coloniales de la ONU. Y le entrega a dicha Junta, nombrada por Estados Unidos, todos los poderes sobre Puerto Rico necesarios para satisfacer las demandas de los buitres. Entre ellos, el de reducir el salario mnimo de $7.25 a $4.25. Despjese a quien se despoje, dulale a quien le duela, la legislacin no permite adems que Estados Unidos provea a Puerto Rico ningn tipo de auxilio, ni material ni instrumental. Vanse en este espejo los pases de Nuestra Amrica.

La dificultad intrnseca de las revoluciones que pretenden hacerse bajo las normas de las constituciones burguesas es que al no anular los poderes reales del gran capital, lo mantienen operando y organizando el asalto. Dado el hecho de que nuestras revoluciones dependen en gran medida de un caudillo carismtico, con solo socavar la tierra bajo sus pies las revoluciones se hacen sal y agua.

Venezuela se halla en una situacin de verdadera guerra. No se le exija a Maduro la moderacin de tiempos tranquilos, sin intervencin. Ni se le exija un detente ante acontecimientos que puedan dar lugar, no al fin de su gobierno y mandato, sino al fin de un proyecto reivindicador, que es lo importante. Dnde, en cul pas de Amrica, se toleraran las violentas guarimbas? La muerte de Chvez le ofreci a Washington la oportunidad de retomar Venezuela. Y eso hace al convertir criminales en presos polticos, y al emplear contra Venezuela los mismos mecanismos de desabastecimiento que emple en Chile, y los de empecinamiento para inducir un golpe parlamentario como acaba de ocurrir en Brasil y antes en Paraguay y Honduras. As como lo hace obsesivamente el diario espaol El Pas , as lo hacen infinidad de medios que pretenden ignorar los enormes triunfos del gobierno bolivariano.

Venezuela, y todos los pases nuestros que aspiren a una verdadera segunda independencia y a una sociedad libre del gran capital, tienen que aprender esta verdad histrica: all donde se le ofrece un espacio cualquiera al gran capital, este se restaurar como ocurri hasta en la monumental Rusia sovitica. La tendencia a la restauracin es una constante. Solo la ruptura la detiene.

Eugenio Mara de Hostos, el puertorriqueo ms grande de todos los tiempos, expres en su momento lo siguiente: Con hojas podridas se hace una isla. Y aadi en otra ocasin el siguiente consuelo: nunca dejar nuestra patria de ser nuestra. En el porvenir se atrinchera eternamente la utopa.

* Marcos Reyes Dvila es Catedrtico del Departamento de Espaol de la Universidad de Puerto Rico en Humacao

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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