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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2016

Periodismo en tela de juicio por la crisis en Brasil

Mario Osava
IPS


En poltica, lo que vale es la versin, no el hecho, dijo el fallecido poltico Gustavo Capanema, ministro de Educacin durante un perodo dictatorial de Brasil, hace ms de siete dcadas.

Otro dicho, la verdad es la primera vctima de la guerra, tambin se acerca a las contradictorias versiones sobre la crisis que vive Brasil, con Dilma Rousseff suspendida de sus funciones de presidenta desde el 12 de mayo, mientras responde a un juicio poltico ante el Senado, que puede durar seis meses.

Como en otras agudas disputas del poder, las discrepancias son desmesuradas, por ejemplo, en las cifras de los manifestantes callejeros.

En la ms masiva de las protestas contra la presidenta, el 13 de marzo en la surea ciudad de So Paulo, concurrieron 2,5 millones de personas segn los organizadores, 1,4 millones segn la polica o 500.000 para el Instituto Datafolha, rgano de sondeos del diario Folha de So Paulo.

En las redes sociales y sitios digitales proliferaron falsas informaciones.

Activistas armados en las protestas, sobornos de parlamentarios para rechazar el proceso de inhabilitacin contra Rousseff, elecciones presidenciales inmediatas y encarcelamiento del expresidente Luiz Incio Lula da Silva (2003-2010) fueron parte de anuncios y alertas divulgados que resultaron inciertos.

El periodismo, arrastrado por el torrente, no qued inclume. Los grandes medios fueron coautores del golpe, acusan los defensores de Rousseff, materializado en un juicio poltico cuyo probable desenlace ser su condena por al menos dos tercios de los 81 senadores y, consecuentemente, su destitucin.

No veo un sesgo golpista, el proceso es constitucional, respecta los ritos, y la prensa lo cubre como entiende que debe hacer, dentro de su derecho a la libertad. Tampoco veo omisiones o exageracin en la cobertura, evalu para IPS el director ejecutivo de la Asociacin Nacional de Diarios, Ricardo Pedreira.

La Constitucin brasilea es muy amplia en los delitos de responsabilidad que pueden justificar la destitucin de mandatarios. Incluyen actos que atenten contra el Estado, la seguridad interna del pas, la ley presupuestaria y la probidad administrativa, entre otras infracciones.

Ello permite interpretaciones discrepantes, como la del golpe parlamentario con que el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) y sus aliados tratan de atenuar la derrota, con una mayora de 71 por ciento de diputados y senadores que aprobaron abrir el proceso de inhabilitacin contra la mandataria.

En la letra fra de la Constitucin no se trata de golpe, pero s lo es en lo poltico, en las articulaciones de las fuerzas opositoras, que incluye los grandes medios, en la visin de Carlos Castilho, redactor jefe del Observatorio de Prensa, un portal multimedios independiente y un foro de opiniones analticas sobre el periodismo.

Una troika determina la poltica brasilea actualmente: El Ministerio Pblico (fiscala general), la Polica Federal que tiene la fuerza, y los medios de comunicacin que producen el contexto, opin a IPS.

El actual contexto, construido paso a paso, con el uso de recursos tcnicos de manipulacin de la informacin, empez por generar la idea de que el gobierno es ineficiente, luego de que el gobierno cometi errores y por fin de que es necesario hacer algo, para evitar el colapso econmico, explic.

Segn Castilho, el periodismo produjo el escenario favorable al triunfo de algunos actores, en este caso el vicepresidente Michel Temer, quien asumi la presidencia, interina, al menos hasta el final del juicio, junto con opositores e incluso exaliados de Rousseff.

El PT, que gobern Brasil en los 13 ltimos aos, tena una hegemona ilusoria, aparente, ya que nunca control el parlamento, siquiera el Poder Ejecutivo, ni la Polica Federal que se reorganiz de forma independiente, ni los medios, acot.

Adems se difundi la idea de corrupcin generalizada con el PT en el gobierno, a travs de trascendidos de las delaciones premiadas, testimonios de acusados que colaboran con la justicia a cambio de reducciones importantes en sus condenas.

Son ms de 50 los delatores en la Operacin Lava Jato (autolavado de vehculos) que investiga la corrupcin estructurada en torno a la empresa petrolera estatal Petrobras, y la polica no puede investigar todo. Por ello, las sospechas divulgadas por los medios actan como un juicio pblico, una condena sumaria, sostuvo Castilho.

En esta crisis la llamada gran prensa se posicion a favor de la inhabilitacin de Rousseff, concluy la periodista Cileide Alves, en un estudio que compar editoriales de los tres principales diarios brasileos en tres momentos histricos: el golpe militar de 1964, la inhabilitacin del expresidente Fernando Collor en 1992 y la crisis actual.

En 1964 tambin O Estado de So Paulo, Folha de So Paulo y O Globo, cabezas de grandes grupos mediticos, apoyaron explcitamente al golpe de Estado que dio origen a 21 aos de dictadura militar.

En 1992 hubo un enorme consenso social contra Collor, as que los tres diarios se limitaron a la crnica de los hechos, sin necesidad de fijar su posicin, segn Alves analiz en Medium, una plataforma internacional de intercambio de ideas e informacin.

Su estudio no incluy la parte noticiosa, pero el rechazo a los activistas pro Rousseff y PT evidencia una percepcin general de que tambin la informacin fue mayoritariamente contraria al ahora gobierno cesante.

Los diarios ampliaron mucho sus espacios para editoriales y artculos de opinin, multiplicando sus columnistas, lo que avala la percepcin de que los medios se han vuelto cada da ms opinativos.

Es positivo y natural que el periodismo se haga ms analtico y opinativo, cuando Internet difunde gran cantidad de noticias, explic Pedreira. Eso ayuda el lector a formar su visin crtica de lo que pasa en el mundo, lo indispensable es distinguir claramente la opinin de lo que es informativo, acot.

Pese a su declarada posicin en contra del gobierno de Rousseff, movimientos opositores acusaron varias veces a Folha de So Paulo de izquierdista y defensor del PT, por divulgar cifras sobre las protestas, siempre con cantidad de manifestantes inferior a la estimada por los organizadores.

Hay una gran incomprensin de cmo funciona el periodismo, especialmente entre polticos, que identifican sesgos deliberados y conspirativos en sus noticias, matiz a IPS un veterano periodista que pidi no divulgar su nombre y quien ha trabajado para varios partidos y gobiernos, siempre seguros de tener a la prensa en contra.

Result dramtico para la izquierda y el PT el que no lograron desarrollar medios progresistas, observ. La TV Brasil, que el PT pretendi construir al alcanzar el poder, no obtuvo apoyo de la audiencia ni se la percibi como pblica e independiente, segn prometa el proyecto original.

Diarios y revistas de izquierda tienen tirajes muy pequeos, que no crecieron en los 13 aos de gobiernos del PT.

Muchas quejas y conflictos con el periodismo se deben tambin al no reconocimiento de que se trata de una actividad que, como la literatura, se alimenta de un sector de la poblacin que lee y tiene condiciones de convertir informaciones en conocimiento, es decir una especie de lite intelectual de grandes ciudades.

El PT naci en So Paulo y alrededores, para crecer en las reas ms industrializadas del centro y sur de Brasil. Pero sus bases de apoyo se desplazaron al Nordeste y las localidades ms pobres dispersas por el pas, desde que en 2003 asumi el gobierno central.

A ello contribuy mucho la Bolsa Familia y otros programas sociales masivos, as como el avance econmico de reas antes marginadas.

Pero el PT perdi apoyos en la clase media de las grandes ciudades, especialmente en So Paulo, es decir en las metrpolis que concentra los grandes medios de comunicacin, sean impresos o televisivos. Son caminos divergentes.


Fuente original: http://www.ipsnoticias.net/2016/05/periodismo-en-tela-de-juicio-por-la-crisis-en-brasil/



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