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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2016

Clinton y Trump: Nuclearizados o lobotomizados?

James Petras
Rebelin

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


Introduccin

Ms de la mitad del electorado estadounidense contempla con horror y desdn a los dos principales candidatos para las elecciones presidenciales de este ao.

Por el contrario, la totalidad de las grandes corporaciones de medios de comunicacin, en EE.UU. y en el extranjero, repiten alabanzas a las grandes virtudes de Hillary Clinton y acusaciones viscerales a Donald Trump.

Los analistas de los medios y las lites financieras, acadmicas y empresariales describen la posible presidencia de Clinton como una de responsabilidad, seguridad nacional, prosperidad empresarial y normalidad poltica.

Por el contrario, pintan al candidato republicano Donald Trump como una terrible amenaza que podra destruir el orden econmico y militar global, polarizar la sociedad estadounidense y conducir a unos Estados Unidos aislados y proteccionistas hacia una profunda recesin.

Esa retrica enrarecida, que exagera las virtudes de un candidato y los vicios del otro, ignora las consecuencias trascendentales de la eleccin de uno u otro candidato. Hay una fuerte probabilidad de que la eleccin de la ultramilitarista Hillary Clinton conduzca al mundo a una catastrfica guerra nuclear global.

Por otro lado, el ascenso de Trump a la presidencia posiblemente provocara una oposicin econmica global sin precedentes por parte del establishment empresarial, que llevara la economa de EE.UU. a una profunda depresin.

No se trata de afirmaciones ociosas. Las consecuencias destructivas de la presidencia de uno u otro candidato deben analizarse mediante un anlisis sistemtico de la poltica exterior del pasado y del presente de la Sra. Clinton y de la conviccin del Sr. Trump de ser capaz de transformar EE.UU. de un imperio en una repblica.

Clinton en la senda a la guerra nuclear

Durante el ltimo cuarto de siglo, Hillary Clinton ha promovido las guerras ms salvajes y destructivas de nuestro tiempo. Es ms: cuanto mayor ha sido su implicacin en la elaboracin de polticas imperiales y en la implementacin la poltica exterior, ms cerca hemos estado de la guerra nuclear.

Para identificar la senda de Hillary Clinton hacia la guerra global es necesario analizar tres momentos cruciales. El inicio de la historia sangrienta de Hillary puede datarse en la de facto presidencia conjunta con su marido Bill Clinton (1993-2001).

Fase I: La presidencia conyugal militarista (1993-2001)

Durante la presidencia conjunta de Hillary con William Clinton (el Rgimen Billary), la Primera Dama promovi activamente una toma del poder militarizada agresiva de Europa del este, los Balcanes, Oriente Prximo y frica del Este, a menudo invocando su doctrina mesinica favorita de intervencin humanitaria y cambio de rgimen.

Esto justific el implacable bombardeo de Irak, que destruy sus infraestructuras y aisl a su poblacin para matarla de hambre mientras se preparaba la divisin del territorio siguiendo lneas tnicas y religiosas. Ms de 500.000 nios iranes fueron asesinados, tal y como justific orgullosamente la entonces secretaria de Estado Madeleine Albright (1997-2001) y elogiaron los Clinton.

De la misma manera, Yugoslavia sufri ms de 1.000 bombardeos a cargo de las fuerzas areas de la coalicin humanitaria de EE.UU. y con misiles de crucero desde el 24 de marzo al 11 de junio de 23009, en el proceso de subdividir el pas en 5 mini-estados subdesarrollados tnicamente limpios. Miles de fbricas, edificios pblicos, puentes, trenes de pasajeros, emisoras de radio, embajadas, complejos de apartamentos y hospitales fueron devastados; ms de 1 milln de vctimas se convirtieron en refugiados y cientos de miles fueron heridos o muertos.

La presidencia conyugal consigui realizar la guerra de agresin ms sangrienta en Europa desde la invasin nazi en la Segunda Guerra Mundial, con el fin de subdividir una federacin tnicamente diversa e industrialmente avanzada cuya poltica exterior independiente haba hecho enojar al imperio empresarial occidental.

Los Clinton lanzaron la invasin militar de Somalia (en frica del Este) para imponer un rgimen vasallo, que provoc la muerte de muchos miles y una guerra regional imperial. Ante la resistencia desesperada popular de los somales, los Clinton se vieron forzados a retirar las tropas estadounidenses y sustituirlas por miles de mercenarios del frica subsahariana y Etiopa, cuyas muertes pasaran desapercibidas para el electorado de EE.UU.

Desde 1992 hasta 2001, la maquinaria blica de los Clinton contribuy a instaurar el Estado vasallo cleptocrtico de Yeltsin en Rusia, facilitando el mayor saqueo de recursos estatales en tiempos de paz de la historia mundial.

En la era de fragmentacin postsovitica, los gnsteres estadounidenses y britnicos aliados con los sionistas, las autoridades y acadmicos afiliados a los Clinton y los banqueros de Wall Street se apoderaron de ms de 1 billn de dlares en activos pblicos. Bajo el vasallaje de Clinton, la totalidad del sistema sanitario de la Unin Sovitica fue eliminado y la Rusia de Yeltsin sufri una disminucin de poblacin de 4,3 millones de ciudadanos, principalmente a causa de las enfermedades, el alcohol y las drogas, suicidios, malnutricin, desempleo, prdida de salarios y pensiones y una epidemia sin precedentes de tuberculosis y enfermedades infecciosas que se crean erradicadas, como la sfilis y la difteria.

Senadora Hillary Clinton: Crmenes de guerra por asociacin: 3 de enero, 2201-21 de enero, 2009

Durante el rgimen dinstico de Bush hijo, la senadora Clinton apoy la maquinaria de guerra estadounidense que sembr muerte y destruccin por las cuatro esquinas del planeta (en palabras de Bush hijo). Millones de personas en Irak y Afganistn murieron o huyeron aterrorizadas. Bush se limit a profundizar y ampliar el caos iniciado por la presidencia conyugal de los Clinton una dcada antes.

La senadora Clinton promovi la invasin estadounidense directa y no provocada de Irak y la guerra en Afganistn. As mismo respald las sanciones econmicas contra Irn y dio su bendicin al ataque israel contra los palestinos en la Franja de Gaza y Cisjordania y las matanzas israeles en el Lbano.

La senadora Clinton respald el abortado golpe de Estado de Bush hijo contra el presidente electo de Venezuela, Hugo Chvez (2002), un preludio de los intentos golpistas en pases latinoamericanos que posteriormente dirigira como secretaria de Estado.

El tiempo en que ejerci como senadora sirvi de transicin entre el periodo de guerras de conquista de la presidencia conyugal y el siguiente periodo. Como secretaria de Estado con el presidente Obama, promovi agresivamente la supremaca militar global.

Secretaria de Estado Hillary Clinton: el militarismo puro y duro (2009-2014)

Cualesquiera que fueran las limitaciones a las que tuvo que enfrentarse la Sra. Clinton como senadora se disolvieron cuando pudo campar a sus anchas como secretaria de Estado. A lo largo de Europa, frica, Latinoamrica y Oriente Prximo, Hillary Clinton bombarde, masacr y desposey a millones de familias, destrozando sociedades enteras y desmantelando las instituciones de la sociedad civil de decenas de millones de personas. Nunca retrocedi ante la perspectiva de etnocidio e incluso brome con que la OTAN podra convertirse en la fuerza area de Al-Qaeda, cuando presion para lograr una zona de exclusin area sobre Siria.

Una carcajada siniestra reson por los pasillos de mrmol cuando el Foggy Bottom1 se convirti en pabelln psiquitrico.

La secretaria de Estado promovi las brigadas mercenarias terroristas que invadieron Siria en un intento de cambiar el rgimen del gobierno laico de Al Assad, empujando al exilio a varios millones de sirios. Comunidades cristianas sirias fueron barridas del mapa por completo gracias a este cambio de rgimen.

Igualmente, dirigi los bombardeos y misiles de las fuerzas areas estadounidense para apuntalar la iniciativa de la desptica monarqua saud por arrasar Yemen.

Clinton desat el bombarde ms salvaje sobre Libia destruyendo el pas y provocando la limpieza tnica de un milln y medio de trabajadores subsaharianos y libios negros de ascendencia subsahariana.

Bajo la proteccin de seores de la guerra y jefes tribales yihadistas asesinos, la Sra. Clinton brome sobre la tortura y muerte del presidente Gadafi, prisionero y herido, cuyo asesinato nauseabundo y casi pornogrfico por empalamiento anal fue documentado como una especia de snuff movie del cambio de rgimen. Menos conocido es el previo asesinato al estilo del viejo testamento de varios de los hijos de Gadafi y de cinco de sus nietos mediante un ataque deliberado con misiles destinado a ensear al dictador que ni siquiera sus nietos ms pequeos podan esconderse.

La Sra. Clinton, que alardea de que su modelo bblico favorito es la etnocida reina Ester, ha declarado su apoyo incondicional a los crmenes de guerra israeles contra Palestina en Gaza y Cisjordania, as como en la dispora. Hillary respald y defendi la tortura y los campos de prisioneros para nios, ancianos e indigentes.

Asimismo, siendo secretaria de Estado envi a su criminal subsecretaria Victoria Nuland (una neocon no reformada remanente de la administracin Bush) a organizar el golpe de Estado violento en Ucrania. Millones de personas pertenecientes a la enorme poblacin tnica rusa de Ucrania fueron expulsados de la regin del Dombs. La Sra. Clinton pretenda convertir las instalaciones militares estratgicas rusas en Crimea en bases de la OTAN para su uso contra Mosc, lo que provoc el rechazo de los residentes de Crimea al golpe y su voto a favor de la reunificacin con Rusia.

La intervencin forzada del presidente ruso Vladimir Putin evit que la limpieza tnica promovida por la Clinton en Crimea y el Dombs cuajara. Estados Unidos se veng presionando hasta conseguir importantes sanciones econmicas de la UE contra Rusia.

En consistencia con su modelo bblico inmisericorde, la Clinton amenaz abiertamente con arrasar Irn mediante una guerra nuclear e incinerar a 76 millones de iraques para complacer a su to Netanyahu, un proceso demencial que envenenara a cien millones de rabes y quizs a unos cuantos millones de israeles. Ni siquiera los israeles llegaron a soar que la demencial Opcin Sansn fuera ordenada desde Washington, DC!

Durante su ejercicio de la secretara de Estado, la Clinton bloque activamente cualquier opcin diplomtica para conseguir un acuerdo EE.UU.-Irn sobre tecnologa nuclear, limitndose a repetir como un loro la solucin militarista israel contra sus rivales en la regin.

La Sra. Clinton se ha mantenido como una contumaz enemiga de los gobiernos independientes latinoamericanos emergentes. En su bsqueda de estados vasallos, la Clinton promovi los golpes de estado que triunfaron en Honduras y Paraguay, aunque fuera derrotado en Venezuela. Entre sus xitos en poltica exterior, promocion con orgullo el rgimen de escuadrones de la muerte en Honduras.

Asimismo, apoy los escuadrones de la muerte de los narco-regmenes de Colombia y Mxico, que causaron la muerte de ms de cien mil civiles.

En su senda hacia la guerra global, la Sra. militarista ha hecho lo posible por cercar a Rusia, situando armas nucleares en los Balcanes y en Polonia. Prometi colocar misiles tambin en Europa meridional central y en Ucrania. Justific su rdago nuclear afirmando de forma histrica que el presidente electo Putin era peor que el Estado Islmico peor que Hitler.

El hecho de haber amenazado repetidamente con la guerra global y participado activamente en guerras regionales de agresin debera haber incapacitado a Hillary Clinton para la presidencia de los Estados Unidos. Es poltica, intelectual y emocionalmente incapaz de relacionarse de forma realista con una Rusia independiente y con otras potencias independientes, incluyendo China e Irn. Su monomana son los cambios de rgimen, y es incapaz de evaluar cualquiera de las catstrofes que sus polticas ya han producido de hecho.

Hillary Clinton fue la orgullosa autora y directora del programa llamado giro hacia Asia (Pivot to Asia) de Estados Unidos, que ha supuesto un aumento descomunal de las fuerzas areas y navales de EE.UU. alrededor de las rutas martimas que unen a China con sus mercados globales y sus principales fuentes de materias primas.

El militarismo exacerbado de la Clinton ha expandido las zonas de guerra de EE.UU. hasta cubrir Australia, Japn y Filipinas, incrementando en gran medida la tensin y aumentando la posibilidad de una provocacin militar que conduzca a una guerra nuclear con China.

Ningn candidato presidencial de EE.UU., en el pasado o en el presente, ha participado en ms guerras ofensivas en un periodo menor de tiempo ni proferido mayores amenazas nucleares que Hillary Clinton. El hecho de que todava no haya activado el holocausto nuclear probablemente se debe a las restricciones impuestas por el presidente Obama, menos sediento de sangre que su secretaria de Estado. Estas limitaciones acabarn si la Clinton es elegida presidente de EE.UU. en un proceso amaado para conseguir dicho resultado, algo de lo que el electorado es cada vez ms consciente.

Donald Trump: el camino pacfico hacia la recesin

En agudo contraste con la militarista Sra. Clinton, el empresario Donald Trump ha adoptado un enfoque relativamente pacfico de la poltica internacional para un candidato presidencial estadounidense de los tiempos actuales.

El empresario Trump pretende tener negociaciones productivas con el presidente Putin. Usando el genio para los negocios del que alardea sin ambages para beneficiar a EE.UU., Trump predice xitos diplomticos y econmicos con Rusia, China y otras grandes potencias.

Molesto por dcadas de generosidad del Tesoro estadounidense con sus aliados militares, Trump promete, si llega a la presidencia, cerrar bases militares en Asia y Europa y exigir que los aliados extranjeros apoquinen con su propia defensa.

El empresario se propone reconstruir Estados Unidos destinando el coste del mantenimiento de las misiones y las bases militares en el extranjero a proyectos de infraestructuras y creacin de empleos reales en el propio pas, algo que los belicistas que predican desde los medios de comunicacin, las instituciones acadmicas y la burocracia de Washington desdean como aislacionismo de Trump.

La poltica de America First (Primero Estados Unidos) de Trump, que l sintetiza en el eslogan Make America Great Again (Volvamos a hacer grande a Estados Unidos) no prevea guerras de conquista contra pases musulmanes, especialmente desde que han provocado la llegada de importantes flujos migratorios que amenazan el comercio y la estabilidad y Trump se opone a la entrada de ms refugiados musulmanes en EE.UU. La poltica exterior de Trump, basada en limitar los objetivos militares y la guerra, es diametralmente opuesta a la estrategia de guerra total de Clinton. Trump, a quien sus enemigos ridiculizan por sus manos pequeas, no parece tener el gatillo fcil que caracteriza a Hilllary.

Trump suelta afirmaciones econmicas contradictorias, especialmente en su propuesta para reconstruir Estados Unidos, a la vez que acta en el marco de un sistema imperial. Como presidente de EE.UU., sus polticas proteccionistas se enfrentaran directamente con el capitalismo financiero y monopolista estadounidense y global y probablemente llevaran a desinversiones sistemticas y a un desastroso colapso econmico o ms bien a una capitulacin del presidente-empresario ante el statu quo.

El problema no son sus promesas de subir los impuestos a los ricos (como alguna vez ha dicho), o de aumentar la Seguridad Social (como afirma), sino su incapacidad para admitir que dichas polticas provocaran un xodo masivo de la lite capitalista para evitar los impuestos. La mayor amenaza estriba en que, de persistir con dichas polticas, se producir una resistencia masiva del capital y una revuelta de los congresistas de ambos partidos polticos, dominados por el mundo financiero, que paralizara cualquier esperanza de llevar adelante su agenda econmica.

Sin independencia poltica para desarrollar sus programas econmicos internos, Trump tendra que hacer frente a una rebelin significativa de inversiones y prstamos de los capitalistas y los banqueros, que estaran encantados de conducir la frgil economa a una gran recesin, amenazando con una especie de sabotaje econmico interno.

Ni el Partido Republicano de Trump (ni por supuesto el Demcrata) apoyaran jams un programa que forzara al capital multinacional a sacrificar su dependencia de la mano de obra barata del extranjero y sus cuantiosos beneficios con el fin de crear empleo interno y emplear a trabajadores estadounidenses con salarios dignos.

Como presidente, nunca conseguira asegurar los votos necesarios en el Congreso para incrementar los impuestos a los plutcratas que le permitiran financiar las obras pblicas a gran escala y los proyectos de infraestructuras y creacin de empleo.

El presidente empresario se enfrentara a toda la furia del poderoso complejo militar-industrial y de alta tecnologa cuando pretendiera retirar las fuerzas militares estadounidenses de Europa, Asia, Oriente Prximo y frica.

La ascensin histrica de Trump al protagonismo de la poltica nacional tiene sus races en las ideas y los valores de la mayora de la poblacin trabajadora, marginada por los magnates mediticos y la gentuza de Wall Street. En la actualidad, las ideas y los objetivos de Trump concuerdan con los de la mayora de los votantes.

En sus discursos y entrevistas predominan varias ideas generales.

En primer lugar, Trump rechaza la globalizacin (el termino descafeinado para sustituir el imperialismo) y el libre comercio (un eufemismo para hablar de la transferencia de beneficios extrados a los trabajadores estadounidenses para invertir en negocios en el exterior). El discurso de Trump se hace eco de los recientes movimientos (Occupy Wall Street) que se oponen al poder del 0,1% de supermillonarios frente a la inmensa mayora.

En segundo lugar, Trump adopta el nacionalismo econmico con su eslogan Make America Great Again. Existen demasiados trabajadores estadounidenses (y sus familias) resentidos por haber sido explotados, mutilados y masacrados al servir en numerosas guerras en Oriente Prximo, Asia y Europa generadas por el inters de los seores de la guerra, banqueros, sionistas y otras realezas imperiales estadounidenses. Trump sostiene que todo el sistema de seguridad y de beneficios empresariales sobredimensionado ha provocado una espiral de pagos de deuda insostenible.

El tercer tema que seduce a millones votantes es su idea de que EE.UU. debera oponerse a la poltica de cambios de rgimen en serie. No deberamos iniciar o participar en guerras perpetuas en el extranjero contra pases musulmanes como medida para evitar los atentados terroristas en el pas. Durante uno de los primeros debates sobre poltica exterior, Trump conmocion al establisment poltico al acusar a la administracin Bush de haber mentido deliberadamente al pas para conducirle a la desastrosa invasin de Irak. Esta revelacin de la verdad provoc un fuerte aplauso en la masa electoral republicana.

El objetivo de Trump es fortalecer la civilizacin estadounidense e intentar no provocar ms choques de civilizaciones

El cuarto mensaje es probablemente el que resulta ms atractivo para la mayor parte de la poblacin estadounidense: el elocuente ataque de Trump contra las lites de Washington y de Wall Street y sus apologistas intelectuales y de los medios de comunicacin. Hay millones de estadounidenses indignados con los Bush, Clintons y Obamas, as como con los Morgans, Goldman Sachs y Paulsons, cuyas polticas han exacerbado las desigualdades de clase mediante mltiples estafas bancarias y cadas financieras, todas ellas rescatadas con el dinero de los contribuyentes estadounidenses.

En quinto lugar, la denuncia ruidosa y descarada que Trump realiza de las mentiras y la propaganda vertidas por los medios de comunicacin de masas ha sintonizado con la profunda desconfianza que siente el pblico hacia los mismos. Su talento para dirigirse directamente y sin rodeos a la audiencia en vivo y por internet ha contribuido a su enorme atractivo. No participa en la conspiracin, pero reconoce que las revelaciones de Edward Snowden han desenmascarado las mentiras del gobierno y su programa de espionaje contra la gente, destruyendo las bases del discurso democrtico.

Trump podra ganar las elecciones basado en sus cinco verdades y su compromiso a volver a hacer grande a Estados Unidos, pero es ms probable que pierda porque ha ofendido al establishment tradicional, a los latinos, los afroamericanos, las feministas, los burcratas de los sindicatos y sus seguidores de ambos partidos. Si triunfara en las urnas, su programa poltico provocara una gran crisis econmica ya que necesitara a las lites republicanas de Washington y Wall Street, el Pentgono y el sistema de seguridad internacional para llevarlo adelante. Si, para bloquear la agenda nacional de Trump, la lite necesita crear una crisis financiera que defienda la globalizacin, las guerras en serie y los beneficios del 0,1%,vayan apretndose los cinturones!

El prximo noviembre, Estados Unidos tendr que tomar la desapacible decisin de elegir entre votar a una belicista nuclear demostrada o a un prisionero de Wall Street. Intentar mantenerme calentito, asar castaas y evitar pensar en el hongo atmico amenazante de la Sra. Presidenta.

[1] Forma coloquial de denominar al Departamento de Estado (el equivalente al ministerio de asuntos exteriores de EE.UU., que dirige el secretario de Estado) , cuyas oficinas se encuentra en el barrio residencial de Washington de dicho nombre, cercano a la Casa Blanca.

2 La Opcin de Sansn es un trmino empleado para describir la estrategia israel de disuasin consistente en represalias masivas con armas nucleares contra las naciones cuyos ataques militares amenazan su existencia, y posiblemente contra otros objetivos

Este artculo puede reproducirse libremente siempre que se respete su totalidad y se cite al autor, al traductor y a Rebelin como fuente del mismo.

 



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