Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-05-2016

Crnica de un golpe anunciado

Elodie Descamps y Tarik Bouafia
Investig'Action


Para entender claramente lo que significa la destitucin de la presidenta Dilma Rousseff, tanto al nivel nacional como regional, conviene considerar las acusaciones formuladas en contra suya as como quines son sus acusadores. Y en efecto, el golpe de Estado institucional que acaba de sufrir Brasil, aunque indito, es un proceso que ni empez el 17 de abril ni tampoco el da de la eleccin de la primera mujer en ocupar la presidencia del pas, ms bien ya se puso en marcha cuando la presidencia de Lula da Silva.

En adelante, las derechas, encabezadas por Michel Temer y asentadas en el poder, van a poder aplicar su programa neoliberal el cual llevar a Brasil a lo que era veinte aos atrs.

Petrobras, un gigante que estorba?

Primero conviene recordar que quedan por demostrar esas acusaciones de corrupcin dirigidas en contra de la presidenta Dilma Rousseff en el caso Petrobras ya que hasta hoy da stas slo estriban en meras suposiciones. Dicho de otra manera, se alega que la presidenta deba estar enterada a la fuerza de las maniobras de la compaa petrolera debido a sus relaciones con sta y debido al puesto que ocupara, anteriormente, en el ministerio de la energa. Pero no es una casualidad si la NSA ha indagado tantsimo sobre los casos Petrobras y Oderbrecht, dos compaas nacionales indgenas (1). Y es que despus del descubrimiento de las inmensas reservas submarinas de crudo Presal, a finales del 2007, Lula concedi el monopolio de su explotacin a la compaa nacional Petrobras, en perjuicio de las multinacionales norteamericanas y esa decisin asest un dursimo golpe a la hegemona norteamericana en la regin. Pese a sus pocos aos de existencia, Petrobras ya es el mayor productor mundial de petrleo off-shore con en 23 % del mercado. A corto plazo, con la explotacin de los yacimientos del presal, la empresa pudiera ser el primer productor mundial de crudo, delante de Exxon Mobil y de BP (2) . Pero la cada de Dilma Rousseff puede cambiar la situacin. Segn algunos analistas, es ms que probable que el gobierno Temer intervenga a favor de una modificacin de la legislacin para abrirles ms grande las puertas a las compaas petrolferas internacionales.

La operacin Lava Jato, o, dicho de otro modo, cuando el hospital se mofa de la caridad

La operacin Lava-Jato que se puede traducir por operacin Krcher ha conducido a una investigacin dirigida por Sergio Moro, pequeo juez de provincia, adulado por los medios de Europa y cuyos discutibles mtodos le han costado el ser declarado incompetente (a pesar de de no haber sido declarado competente) para instruir parte del caso. El objetivo principal de esas gestiones es desacreditar al ex presidente y tambin a Dilma Rousseff y con ambos a la totalidad del Partido de los Trabajadores de Brasil, la fuerza progresista del pas. Dos aos de investigaciones y de espionaje meticuloso llevado a cabo por la NSA no han bastado para tan amplio proyecto ya que ningn indicio de corrupcin directa o indirecta ha sido hallado en contra de los dos dirigentes.

Claro est, eso no quiere decir que ningn miembro del Partido de los Trabajadores no est implicado en el caso ni que la presidenta Dilma Rousseff sea irreprochable. Prueba de ello es la baja de su tasa de popularidad tras la nominacin de un ministro de hacienda neoliberal y tras la puesta en marcha de polticas de austeridad que han empeorado la situacin econmica del pas y del pueblo brasileo.

Sin embargo, bien hay que constatar la poca fuerza de las acusaciones que incriminan a los miembros de los diferentes partidos, principalmente a aqullos que forman parte de la oposicin y de la mayora actual, o sea aqullos mismos que han votado la destitucin y que son directamente salpicados por asuntos de corrupcin y en particular en el caso Petrobras. Y no hablemos del silencio de los medios en lo que reza al papel del ministro de hacienda y ms precisamente al papel del tesorero general de las finanzas ya que la contabilidad pblica es su responsabilidad.
El segundo reproche que se le echa en cara a Dilma Rousseff y que est en el centro del impeachment es el maquillaje de las cuentas pblicas. Este procedimiento, a menudo asimilado a corrupcin por los medios de informacin, apuntaba a reportar ciertos gastos de un ao al ao siguiente y no ha granjeado ningn enriquecimiento personal. No todos los Cahuzac, Tapie, Lagarde y otros Sarkozy de Francia pueden pretender lo mismo. Pero aun siendo el argumento con el que se pretende legitimar la eviccin de Dilma Rousseff es tanto menos convincente cuanto que es un procedimiento que han solido usar tanto los anteriores gobiernos de Brasil como los gobiernos de Europa y de Estados Unidos. Bien se sabe, por ejemplo, que lo han usado los presidentes Bush y Obama y no nos sorprendera lo ms mnimo saber que muchos de nuestros dirigentes tambin se valen de ese mismo procedimiento.

Si a pesar de todo el crimen de responsabilidad es reconocido no podramos legtimamente plantear la posibilidad de presentar idnticas demandas de destitucin de nuestros propios representantes? Es poco pensable, pero con el gran nmero de escndalos en los que estn pringados nuestras lites polticas es lgico ponerse a soar.

A la cabeza de los medios de informacin de Brasil estn solo 4 grandes familias

Tambin es de subrayar el papel que han desempeado los medios en la movilizacin popular en contra de la presidenta. No pretendemos que las clases medias o populares sean incapaces de expresar su propia opinin, al contrario, pero s ponemos por delante el monopolio de la produccin de la opinin vigente en Brasil. En efecto, slo 4 grandes familias se reparten casi por completo la totalidad del paisaje meditico del pas. [3]. Entre esas cuatro familias, el grupo GLOBO es el nmero uno. Su telediario es visto por unos 60 millones de televidentes o sea el 70% de la poblacin del pas. Apodado el mayor partido de Brasil, GLOBO controla 5 diarios, 27 semanales, dispone de una amplia red de televisin y de sitcoms emitidas en el mundo entero y adems posee diversas explotaciones como derechos de transmisin de ftbol.

As es cmo quien apoy el golpe de Estado militar en 1964 y confes su error cuarenta aos ms tarde [4], es hoy da el portavoz de los pro-impeachment. Ese mismo medio que ya hizo campaa para desacreditar a Lula, el dirigente del Partido de los Trabajadores, cuando las elecciones del 2006, no ha cambiado su blanco; simplemente, ha adaptado su estrategia a la situacin presente.
Recordemos sin embargo que pese a la inaudibilidad de los medios pblicos y de izquierda, los brasileos han sabido desarrollar, en Internet, una de las mejores redes de informacin alternativas del mundo.

Entre Michel Temer y la CIA, slo dista un paso

Este viernes 13 de mayo, Wikileaks ha revelado los lazos directos entre el actual presidente interino, Michel Temer, y la CIA. Casi demasiado tpico para ser cierto y sin embargo

Unos archivos desclasificados atestiguan que Michel Temer ha sido informador de la embajada norteamericana as como de las autoridades militares del Sur basadas en Miami, en lo tocante a asuntos sensibles pero de uso oficial.

Por ejemplo, en uno de los documentos con fecha del 16 de enero y del 21 de junio del 2006, Michel Temer evoca la situacin en Brasil durante la presidencoa de Lula y estima que la desilusin del pblico para con el presidente Lula y el PT le da una oportunidad al PMDB para presentar a su propio candidato en las elecciones presidenciales del 2006. Imagina un guin en el cual su partido, el Movimiento Democrtico Brasileo, gana las elecciones y aade que la nominacin de unos 10 15 gobernadores har de su partido el partido con mayor representacin en el Sanado y en la Cmara de los Representantes A consecuencia de ello, quienquiera que gane las elecciones presidenciales tendr que entendrselas con nosotros para hacer cualquier cosa.

Democracia vs Plutocracia

Pero debido a una serie de derrotas electorales, la derecha brasilea no ha tenido ms remedio que recurrir al impeachment como nico modo de hacerse con el poder. El periodista norteamericano Gleen Greenwald nos explica por qu: Lo que pasa es sencillsimo. El partido de Dilma Rousseff, el Partido de los Trabajadores, (PT), gan cuatro elecciones presidenciales seguidas () Desde hace mucho tiempo los plutcratas, los ricos de Brasil detestan al PT, pero no han conseguido vencerlo en las urnas. Se han valido pues de la crisis econmica y del furor popular para tirar abajo al PT con procedimientos antidemocrticos.

Una de las razones del fracaso repetido de la oposicin en las elecciones lo explica su proyecto econmico ultraliberal. En efecto, la oposicin propona recortar los gastos sociales, privatizar los servicios pblicos, firmar acuerdos de libre intercambio o tambin endeudarse con las instituciones financieras internacionales. Todas esas medidas ya las aplicaron, en los aos 1990, los presidentes Fernando Collor de Melo y Fernando Henrique Cardoso. Con qu resultados? La economa de Brasil se hundi. El dficit comercial cifr en 8 mil millones de dlares a principios de los aos 2000; la industria nacional qued arruinada.

El presupuesto dedicado a la educacin pas del 20,3%, en 1995, al 8,9% en el 2000. El trabajo negro era el sino diario para el 55 % de los brasileos [5]. Es fcil imaginar que tras semejante balance tan catastrfico el pueblo de Brasil no anhelaba que las derechas volvieran a gobernar. Por eso, durante 14 aos, stas van a conocer derrota tras derrota. En el 2002 y en el 2006, contra Lula, y luego, en el 2010 y en el 2014, frente a Dilma. De no poder llegar hasta el poder por la puerta, la oposicin se ha colado por la ventana merced a un golpe de Estado institucional hbilmente orquestrado por el poder poltico, econmico, meditico y judicial.

Tan pronto como ha sido nombrado el presidente Michel Temer se ha apresurado en indicar lo que va a ser su poltica econmica. Su ministro de la planificacin, Romero Juca, ha declarado: Nuestro objetivo es despedir a 4 000 funcionarios antes de finales de ao. Y si constatamos que podemos despedir a un nmero an mayor eso haremos [6]. Esta poltica de austeridad que el nuevo gobierna ansa aplicar corre peligro de aniquilar en serio los numerosos adelantos sociales conseguidos por los trabajadores bajo los gobiernos del PT.

Semejante poltica de recortes del gasto pblico llevarn consigo, sin lugar a dudas, un aumento de la pobreza y del paro. Como el pas padece gravemente la cada de los precios de las materias primas, las nuevas medidas anunciadas por el gobierno sumirn al pas an ms en la recesin.
Pero ms all de los aspectos econmicos y geopolticos que lo motivan, se puede considerar claramente este golpe de Estado contra Dilma Rousseff como la revancha de la lite blanca frente a un PT que les ha dado a los Negros la oportunidad de alcanzar cierta dignidad, por ejemplo merced a la discriminacin positiva para acceder a la Universidad de la que se han beneficiado.

Aunque estos aos pasados hubo avances innegables, la sociedad brasilea sigue siendo profundamente racista y no igualitaria. Y quienes forman el nuevo gobierno de Michel Temer no dejan de dar esta imagen, la de un pas dominado por una oligarqua blanca ya que este gobierno no cuenta ni con un solo Negro ni con una sola mujer.

Segn opina Marco Aurelio Garcia, dirigente del PT: Este gobierno nos vuelve a llevar veinte aos atrs. Es un equipo formado por hombres blancos, ricos y adems muchos de ellos estn implicados en graves acusaciones de corrupcin [7]. Por ltimo, el ascenso de Michel Temer a la presidencia plantea un autntico problema desde el punto de vista democrtico. En efecto cmo puede gobernar un individuo que slo dispone de una tasa de 2 % de opiniones favorables en el pas? Cmo puede dirigir al pas cuando ms del 60 % de la poblacin exige su dimisin?
Y por fin, cmo se puede justificar que 55 senadores que han votado la destitucin de Dilma Rousseff arrasen el voto de 54 millones de brasileos?

Las calles, las ltimas barricadas contra la derecha

Brasil, como otros muchos pases de Latinoamrica, ya conoci, en los aos 1970-1980, las iras de la dictadura. Esa historia ha trado consigo una gran resistencia popular frente a la tortura, a las desapariciones y al terrorismo de Estado.

Brasil es tambin una larga historia de luchas sindicales, polticas, sociales, ecologistas que jams cesaron, incluso durante las horas ms sombras de la dictadura militar.

Por eso, si las derechas piensan que han ganado la batalla, estn equivocadas. La lucha, la verdadera lucha nunca tiene lugar en los salones dorados del parlamento. No ; las luchas histricas por la emancipacin de los pueblos siempre se desarrollan en las calles. Y otra vez en las calles ser donde el pueblo de Brasil tendr que pelear frente al nuevo poder a sueldo de Estados Unidos.

En las calles ser donde los movimientos sociales, los estudiantes, los trabajadores, los pobres tendrn que luchar para preservar sus derechos sociales y polticos.

Con la huelga general, las concentraciones, las ocupaciones de las fbricas, la ocupacin de las plazas el pueblo de Brasil tendr que luchar contra la violencia de los pudientes. Como lo subraya con tino el periodista Carlos Aznarez: Los pobres de Brasil bien saben que si no se movilizan con mpetu el gobierno de los ricos ser el que termine por imponerse.

Por su parte, el dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST), ha declarado: El MST seguir movilizado en pro de la defensa de la democracia y de los derechos sociales, al aldo del Frente Brasil Popular y de los miles de trabajadores que no aceptan este golpe de Estado. Jams abandonaremos la lucha contra los terratenientes y los patronos de la industria agroalimentaria, por la reforma agraria popular y por el derecho constitucional de todos los campesinos a poseer la tierra y una vida digna.

Las derechas han ganado una batalla en el parlamento al echar a un lado a Dilma Rousseff, pero an dista mucho hasta la victoria definitiva en esta guerra contra el pueblo.

La nueva geopoltica latinoamericana

La toma del poder por las derechas en Brasil, sin lugar a dudas va a cambiar radicalmente el panorama poltico, econmico y geopoltico de Amrica Latina. En efecto, Brasil, desde el 2002, ha orientado de manera importante su poltica regional y ha reforzado sus alianzas con los dems pases de izquierda de la regin y ms particularmente con Venezuela y Argentina.

Segn opinin de Marco Aurelio Garca, este golpe de Estado vuelve a poner en tela de juicio la cooperacin regional: Nosotros (el PT), contribuimos justo con Argentina y el resto de los pases de Amrica del Sur, para que se construyera una fuerte unidad que iba ms all incluso de ideologas o idiosincrasias poltico-partidarias (8).

Muchos analistas han identificado acertadamente estos acontecimientos acaecidos en Brasil con un ataque indirecto de Estados Unidos contra los BRICS. Segn el ex secratario adjunto del Tesoro de Estados Unidos, Paul Craig: en resumen, se trata de un movimiento de Washington contra los BRICS. Washington est tratando de poner en el poder poltico a un partido de derecha que Washington controle con el propsito de poner fin a la creciente relacin de Brasil con China y Rusia.

Despus de Argentina, en diciembre pasado, ahora le toca a Brasil volver al regazo de la Casa Blanca. Y no nos extraemos si en los prximos meses constatamos que la administracin de Estados Unidos se afana en derrocar, o al menos en destabilizar de manera alarmante, a Bolivia, a Ecuador y, sobre todo, a Venezuela.

Y es que hoy da, en Amrica Latina, dos bloques se enfrentan, dos bloques radicalmente opuestos en casi todos los niveles. A un lado, Brasil, Argentina y tambin Colombia y Per, aliados de Estados Unidos, partidarios del tratado transpacfico de libre intercambio y del tratado comercial con la Unin Europea, fervientes defensores del neoliberalismo y muy comprensivos con las multinacionales que actan el su pas. Al otro lado, Venezuela, Bolivia, Ecuador y tambin Nicaragua y Cuba, partidarios de una verdadera poltica de integracin regional como aqulla con la que tanto haba soado Simn Bolvar. Todas estas naciones forman parte de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de Amrica, (ALBA), y abogan por la independencia econmica y la soberana poltica. Luchan adems a favor de un internacionalismo entre los pases del Sur, en particular con las naciones de frica.

Hoy da, Amrica Latina se encuentra pues en una encrucijada. El continente vive fuertes convulsiones econmicas y polticas y nadie sabe lo que va a pasar en los meses por venir.

Pero no cabe duda de que Washington no va a pararse en tan buen camino. La Casa Blanca est ms que nunca determinada en acabar de una vez con las revoluciones que a su parecer ya duraron demasiado. La reconquista de su hegemona continental est definitivamente en marcha y slo la resistencia encarnizada de los pueblos podr frenar las ambiciones imperialistas en la regin. Como bien lo apunta Paul Craig: Los pueblos latinoamericanos continuarn siendo siervos de EEUU hasta tanto no elijan gobiernos con tan abrumadoras mayoras que estos puedan enviar al exilio a las traidoras oligarquas, cerrar las embajadas norteamericanas y expulsar a todas las corporaciones estadounidenses. Cada pas latinoamericano que soporte la presencia norteamericana en su territorio no tiene otro futuro que la servidumbre (9).

Notas:

(1) http://www.theguardian.com/world/2013/sep/09/nsa-spying-brazil-oil-petrobras

(2) http://www.ieim.uqam.ca/IMG/pdf/mai_2011_final.pdf

(3) http://www.inaglobal.fr/television/article/les-medias-audiovisuels-publics-au-bresil-un-defi-democratique-8508

(4) http://www.courrierinternational.com/article/2013/09/10/le-mea-culpa-d-o-globo

(5) https://wikileaks.org/plusd/cables/06SAOPAULO30_a.html#efmAJZAKWAKfAK-ARrASHAS1ATbCf0Cf9CgLCgZDOLDOVDWDDX7EGjEHl

(6) http://www.telesurtv.net/analisis/Cuando-Brasil-era-neoliberal20141009-0039.html

(7) http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/05/15/brasil-temer-ordena-despedir-a-4-mil-empleados-publicos-para-reducir-gastos/

(8) http://www.resumenlatinoamericano.org/2016/05/15/marco-aurelio-garcia-asesor-de-lula-y-dilma-en-brasil-se-formo-un-gabinete-de-hombres-blancos-y-ricos-que-atrasa-20-anos/

(9) http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2119&lang=fr

Elodie Descamps y Tarik Boaufia son respectivamente periodista y corresponsal en Argentina de InvestigAction

Traduccin al castellano por Manuel Colinas para InvestigAction

Fuente: http://www.investigaction.net/es/brasil-cronica-de-un-golpe-anunciado/#sthash.k7fyYx8b.dpuf


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