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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2016

Es hora ya de poner fin a la hasbara
Los medios de comunicacin palestinos y la bsqueda de una historia comn

Ramzy Baroud
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


El mero hecho de poder disfrutar de la compaa de cientos de periodistas palestinos y otros profesionales de los medios de todo el mundo fue una experiencia alentadora. Durante muchos aos, los medios de comunicacin palestinos han estado a la defensiva, incapaces de articular un mensaje coherente, divididos en facciones e intentando desesperadamente defenderse de la campaa de los medios israeles, con todas sus falsedades y su interminable propaganda o hasbara.

Es an demasiado pronto para afirmar algn tipo de cambio paradigmtico, pero la segunda Conferencia Tawasol en Estambul, que tuvo lugar los das 18 y 19 de mayo, sirvi de oportunidad para considerar el muy cambiante panorama de los medios de comunicacin y poner de relieve los desafos y oportunidades a que se enfrentan los palestinos en su ardua batalla.

Los palestinos no slo pretender echar por tierra muchos aos de desinformacin israel, predicada a partir de un fantasioso discurso histrico que se ha vendido al mundo como un hecho, sino tambin construir una lcida narrativa propia liberada de los antojos de las facciones y de los beneficios personales.

No va a ser una tarea fcil, desde luego.

Mi mensaje en la Conferencia de Palestina en los Medios de Comunicacin, organizada por el Foro Internacional de Palestina para los Medios y Comunicacin, fue que si al liderazgo poltico le resulta tan difcil conseguir la unidad poltica, al menos los intelectuales palestinos deben insistir en la unidad de su narrativa. Incluso el ms comprometedor de los palestinos puede reconocer la crucial importancia de la Nakba, la limpieza tnica de Palestina y la destruccin de sus ciudades y pueblos en 1947-48.

Pueden y deberan- ponerse tambin de acuerdo respecto al horror y violencia de la Ocupacin, de la deshumanizacin de los controles militares; de los espacios cada vez ms reducidos en Cisjordania como resultado de los asentamientos ilegales y de la colonizacin de lo que queda de Palestina; del sofocante acoso sobre la Jerusaln Ocupada (al-Quds); de la injusticia del asedio contra Gaza, y de las guerras unilaterales contra la Franja que han asesinado a ms de 4.000 personas, en su mayora civiles, en el curso de siete aos, y tantas cosas ms

El profesor Nashaat Al-Aqtash, de la Universidad Birzeit, quiz de forma ms realista, rebaj an ms las expectativas. Si tan slo pudiramos ponernos de acuerdo en cmo presentar la narrativa sobre Al-Quds y los asentamientos ilegales, sera al menos ya un buen comienzo, dijo.

El hecho obvio es que los palestinos tienen ms en comn de lo que les gustara admitir. Todos son vctimas de las mismas circunstancias, luchan contra la misma Ocupacin, sufren las mismas violaciones de los derechos humanos y se enfrentan a las mismas futuras consecuencias fruto del mismo conflicto.

Sin embargo, muchos de ellos son extraamente incapaces de desconectar de sus afiliaciones faccionales de orden tribal. Desde luego, no hay nada malo en tener determinadas inclinaciones ideolgicas y apoyar a un partido sobre otro. Sin embargo, eso se convierte en una crisis moral cuando las afiliaciones de partido son algo ms fuerte que la afiliacin a la lucha nacional colectiva por la liberacin. Lamentablemente, hay muchos que an siguen atrapados en esa forma de pensar.

Pero las cosas estn cambiando; siempre lo hacen. Despus de dos dcadas de fracasos del supuesto proceso de paz y del veloz incremento de la colonizacin de los Territorios Ocupados, adems de la extremada violencia utilizada para conseguir estos fines, muchos palestinos estn despertando ante tantos hechos dolorosos. No puede haber libertad para el pueblo palestino sin unidad y sin resistencia.

La resistencia no tiene siempre que significar una pistola o un cuchillo sino la utilizacin de las energas de una nacin en casa y en la shatat (Dispora), junto con el apoyo de las comunidades que luchan por la justicia y la paz en todo el mundo. Debe haber pronto un movimiento en el que los palestinos declaren una lucha global contra el apartheid que involucre a todos sus lderes, facciones, sociedad civil y comunidades por doquier. Deben hablar con una sola voz, declarar un objetivo y exponer las mismas demandas, una y otra vez.

Es desconcertante advertir que una nacin que ha sido tan perjudicada durante tanto tiempo sea tan incomprendida, mientras que los que han hecho el dao sean en gran medida absueltos y considerados como las vctimas.

En algn momento de finales de la dcada de 1950, el primer ministro israel David Ben-Gurion fue consciente de la necesidad de unificar la narrativa sionista israel respecto a la conquista y limpieza tnica de Palestina. Segn una revelacin del peridico israel Haaretz, a Ben-Gurion le preocupaba que la crisis de refugiados palestinos no fuera a desaparecer sin un mensaje consistente israel de que los palestinos abandonaron su tierra a su suerte siguiendo las instrucciones de varios gobiernos rabes.

Desde luego que era una mentira, pero muchas supuestas verdades empiezan a menudo con una mentira absoluta. Deleg en varios acadmicos para que presentaran la historia ms falseada, aunque coherente, sobre el xodo de los palestinos. El resultado fue el Doc GL-18/17028 de 1961. Desde entonces, ese documento ha servido como piedra angular de la hasbara israel respecto a la limpieza tnica de Palestina. El punto esencial del mensaje era que los palestinos haban huido, no se les haba expulsado. Israel ha estado repitiendo esta falsedad durante 55 aos y, desde luego, muchos se la han credo.

No fue sino hasta hace poco, gracias al esfuerzo de un grupo creciente de historiadores palestinos y de valientes israeles- que contrarrestaron la propaganda, que fue tomando forma la narrativa palestina, aunque queda mucho por hacer an para compensar el dao que ya se ha producido. En realidad, que la verdad pueda llegar a vencer slo se conseguir cuando la narrativa palestina deje de verse como una contranarrativa y sea una historia soberana propia, libre de los confines de las actitudes defensivas y de la carga de una historia traspasada de mentiras y medias verdades.

La nica va que veo para poder conseguir eso es que los intelectuales palestinos inviertan ms tiempo y esfuerzo en estudiar y narrar una historia de la gente de Palestina que pueda finalmente humanizar al pueblo palestino y enfrentar la polarizada percepcin que de ellos se tiene como terroristas o vctimas perpetuas. Cuando el individuo normal y corriente llega a ser el centro de la historia, los resultados son ms identificables, ms eficaces y emotivos.

La misma lgica puede asimismo aplicarse al periodismo. Aparte de encontrar su historia comn, los periodistas palestinos necesitan llegar a un mundo cada vez ms amplio, no slo a su entregado crculo tradicional de amigos y simpatizantes sino a la sociedad en general. Si la gente aprecia realmente la verdad, sobre todo desde una perspectiva humanista, no es posible que apoye el genocidio y la limpieza tnica.

Y por mundo ms amplio apenas estoy refirindome a Londres, Pars y Nueva York, sino a frica, Sudamrica, Asia y el Sur global. Las naciones de este hemisferio pueden comprender plenamente el dolor y la injusticia de la ocupacin militar, de la colonizacin, del imperialismo y del apartheid. Me temo que el nfasis en la necesidad de contrarrestar la hasbara israel en Occidente haya supuesto la asignacin de una cantidad desproporcionada de recursos y energa a unos pocos lugares mientras se ignoraba al resto del mundo, cuyo apoyo viene siendo desde hace mucho tiempo la columna vertebral de la solidaridad internacional. Ese apoyo no debe darse por supuesto.

No obstante, la buena noticia es que los palestinos han estado dando grandes pasos en la direccin correcta, aunque no ha sido precisamente gracias a los lderes palestinos. La clave est ahora en ser capaces de unificar, racionalizar y construir a partir de los esfuerzos existentes para que esa solidaridad creciente se traduzca en un logro mayor a la hora de aumentar la conciencia global y lograr que Israel rinda cuentas por su Ocupacin y violacin de los derechos humanos.


El Dr. Ramzy Baroud lleva ms de veinte aos escribiendo sobre Oriente Medio. Es columnista internacional, consultor de medios, autor de varios libros y fundador de PalestineChronicle.com. Entre sus libros cabe destacar: Searching Jenin, The Second Palestinian Intifada, y el ltimo publicado: My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Story (Pluto Press, London). Su pgina en Internet es: www.ramzybaroud.net.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2016/05/26/time-to-end-the-hasbara-palestinian-media-and-the-search-for-a-common-story/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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