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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2016

Afganistn
Muerto el Mullah, viva el Mullah

Guadi Calvo
Rebelin


Tras la muerte del Mullah Akhtar Mansour, lder de los talibanes afganos, que fue sorprendido en una ruta de la localidad de Dhal Bandin, cerca de la ciudad de Queta, Pakistn, por una operacin de drones norteamericanos en la permeable frontera afgano-pakistan, el sbado 21 de mayo, se abren un incierto nmero de expectativas. Inicialmente cabe preguntar, fuera de la obviedad, a quin conviene la muerte del segundo Amir-ul Momineen (Prncipe de los Creyentes) desde que el Mullah Omar fundara la organizacin en 1994.

Mansour desaparece nueve meses despus que el Talibn reconociera la muerte de Omar, que en realidad haba sucedido en 2013 por causas naturales en un hospital pakistan. En el tiempo trascurrido desde la muerte de Omar, hasta el anunci de que Akhtar Mansour, haba sido ungido como el nuevo lder, se sucedieron enfrentamientos internos que no se privaron de generar docenas de muertos.

Grupos antagnicos intentaron hacerse con el mando, en un momento clave de la realidad afgana. Se estaban iniciando conversaciones de Paz, llamada por el actual presidente afgano Ashraf Ghani, quin haba invitado a participar al Talibn, a lo que inmediatamente Mansour rehus y redobl la apuesta llamando a la unidad y prometi que la Yihad continuara hasta que se restablezca el rgimen islmico.

Los 15 aos de intervencin poltica y militar de los Estados Unidos no lograron ninguno de sus objetivos: la estabilidad del pas, con un intento, como poco ridculo, el de establecer un sistema democrtico occidental y burgus, en un pas del centro de Asia, sumido en un pauperismo absoluto y en estado de guerra desde hace ms de cuatro dcadas, con una poblacin esencialmente pastoril y sumamente radicalizada al calor de los combates tanto en las guerras tribales, despus contra el ejrcito sovitico, la posterior guerra civil y la invasin norteamericana y asociados tras los atentados a las torres en 2001 y que tampoco pudo con su principal objetivo aniquilar la resistencia talibn.

La inteligencia norteamericana desde siempre tuvo a Mansour como uno de los lderes ms dscolos de la organizacin, prueba de ello es que durante su breve gobierno la insurgencia del talibn se increment de manera exponencial. Una campaa de atentados en la ciudad de Kabul, la reconquista de innumerables pueblos del interior ocupando importantes franjas de las provincias de Helmand Nangarhar y Kunar o el asalto a la ciudad de Khunduz en septiembre de 2015. Mansour haba reconquistado un 30% de los territorios desde la invasin norteamericana de 2001, unos 120 de los 400 distritos del pas, produciendo en el 2015 unos 11 mil muertos, que hablan claramente de la voluntad guerrera del Mullah Mansour.

La rpida eleccin del Mullah Hibatullah Akhundzada como Amir-ul Momineen, no solo un erudito religioso, ocup cargos claves en los tribunales judiciales del movimiento insurgente y ha sido el responsable de dictaminar la mayora de las fatwas (edictos religiosos). Akhundzada es un hombre orgnico de la organizacin, es un claro indicio que la interna talibn estaba ms resuelta que en la oportunidad de la anterior eleccin. La eleccin de Akhundzada dej de lado a Sirajuddin Haqqani, segundo en la organizacin tras Mansour, lder del controvertido clan Haqqani, por cuya cabeza Estados Unidos ofrece 5 millones de dlares y es considerado como uno de los lderes ms peligrosos de la insurgencia talibn, responsable de los ataques ms sangrientos, incluyendo entre los hijos del Mullah Omar, Mohamed Yaqub y Abdul Manan, que en los ltimos meses han fortalecido su posicin en la organizacin y el siempre irascible Mullah Mohammad Rasool.

Tambin se sabe que Akhundzada, de 55 aos, pertenece a lnea Kandahar, donde se aglutinan los sectores ms radicalizados, por lo que se sospecha, tal como su antecesor, no vaya a cambiar de posicin frente a las negociaciones de paz abiertas por el presidente Ghani.

Tras la eleccin Akhtar Mansur, el Mullah Mohammad Rasool, de quien se cree est detenido en Pakistn, se escindi del ncleo central, junto a varios centenares de hombres capitaneados por el lugarteniente de Rasool el Mullah Abdul Manan Niazi, quien ha declarado en los ltimos das que su sector, a pesar de no confiar en el llamado del presidente Ghani, estaran dispuesto a participar de las negociaciones.

El portavoz talibn, Zabihul Mujahid, ya haba calificado a la faccin de Rasool como: un ejrcito del gobierno con apariencia de talibanes.

Por lo que la sospecha de que la buena puntera del dron norteamericano, que ejecut a Mansour, pudo haber sido guiada por algn dato filtrado desde el interior de la organizacin.

Como juegan Irn y Pakistn

Una vez ms las dudas estadounidenses sobre el compromiso pakistan en la lucha contra los talibanes se incrementan ya que Mansour fue ejecutado en su territorio, a pesar de ello en el ltimo mes Islamabad y Washington han estado negociando un acuerdo para comprar una serie de cazas F-16, operacin cuestionada por el Congreso estadounidense, que pretende bloquear crditos por unos 450 millones de dlares a menos que Pakistn adopte estrategias para luchar contra la cuestionada red Haqqani, quien se mueve a sus anchas en territorio pakistan, quien adems de ser una pieza fundamental en la insurgencia del Talibn, se sospecha que operan y mucho en el trafico de opio y herona, que desde Afganistn se enva a diferentes mercados de Europa, Estados Unidos y Extremo Oriente.

Algunas versiones coinciden en afirmar que el Mullah Mansour fue sorprendido cuando regresaba de Irn, tras atravesar el paso de Taftan donde habra permanecido algunas semanas, para tratar una alianza con que enfrentar un enemigo en comn: Estado Islmico.

La organizacin del califa Ibrahim, se sabe desde hace meses, ha puesto hombres en la provincia de Khorasan, como los califados y ya hubo importantes enfrentamientos entre Talibanes y hombres de Estado islmico.

Las notables diferencias entre ambas organizaciones integristas radican fundamentalmente que al Talibn solo le interesar la reconquista de Afganistn, para restablecer un estado islmico, mientras que los hombres de Abu Bakr al-Bagdad, el califa Ibrahim, pretende extenderse a todo lo que de lugar, evitando inmiscuirse con los aliados de los Estados Unidos, como lo ha demostrado en Medio Oriente fundamentalmente con Israel, Arabia Saudita y Jordania, al tiempo que casualmente est dispuesto a atacar naciones que tengan algn tipo de enfrentamiento con Washington y Tel-Aviv, antese Irak,. Siria o Libia, y es bueno recordar que Afganistn e Irn comparten una frontera de casi mil kilmetros, por donde podran filtrarse comandos del Estado Islmico.

La filosofa takfirista de los hombres de Ibrahim pone a Irn chita entre uno de sus mayores objetivos. De hacerse fuertes en Afganistn, Estado Islmico iniciara acciones en la frontera iran. Es importante recordar aqu que la Repblica Islmica lucha contra el narcotrfico proveniente de Afganistn, por otra parte la nica en la regin que lo combate seriamente, y ha sacrificado ms de tres mil hombres de sus fuerzas de seguridad en estas dcadas y justamente son esos difciles pasos fronterizos, los que usaran los hombres de al-Bagdad para atacar Irn, por lo que Tehern tiene que revitalizar todas sus alianzas contra Estado Islmico.

El Mullah Mansour buscaba tambin despegarse de la dependencia de Pakistn y especialmente con su inteligencia, el Servicio Interno de Inteligencia (ISI), ya que desde siempre los talibanes fueron utilizados como instrumento de presin de Islamabad a Washington y podran ser entregados segn las necesidades estratgicas pakistan.

Un ejrcito fantasma

Barack Obama abandona la presidencia sin haber conseguido una de sus grandes propuestas, el retorno de todos los efectivos norteamericanos de Afganistn, en la actualidad se mantienen cerca de 10 mil hombres, solo 1500 para proteger la embajada en Kabul, y haba prometido que para el 2017 la presencia si iba a reducir a 5500 efectivos. De no cambiar drsticamente la situacin, ms que disminuir el nmero, la prxima administracin norteamericana que asumir en enero del ao prximo, debera acrecentar el nmero.

La reduccin de las fuerzas de la OTAN que invadieron Afganistn en 2001 se inici en 2011 y en 2015 ya se haba evacuado el 90% de los 150 mil hombres que operaron en su momento ms caliente.

El fracaso por parte de los Estados Unidos para organizar un ejrcito y una fuerza policial afgana, en la que ha invertido 60 mil millones de dlares en la formacin y entrenamiento, ha sido absoluto, recientemente se ha conocido que el 40% de los 325 mil soldados y policas afganos que figuran en listas oficiales no existen.

Desde el 2014, la lucha contra el grupo radical est a cargo de las tropas afganas, aunque las autoridades desconocen el nmero real de cuanto es el verdadero nmero de la tropa que se encuentra en los frentes y cual es su equipamiento y capacidad de respuesta.

La lista de diferentes regimientos a lo largo del pas es llenada con nombres falsos o de soldados muertos y desertores, cuyos sueldos son cobrados por los jefes.

Por ejemplo, en una base de la provincia de Helmand, se encontr que el comandante haba despedido a la mitad de su regimiento de cien hombres sin notificar a sus superiores para cobrar sus sueldos.

La baja moral y la desercin de las tropas es otro de los problemas tan acuciantes como la corrupcin. Adems que altos oficiales prefieren no comunicar las bajas intentando as ocultar las derrotas.

Estado Islmico, compuesto por enviados desde Siria e Irak y renegados del Talibn, se ha instalado durante 2015 en algunas provincias, especialmente en Nangarhar.

El Talibn se niega a reconocer a la gente de al-Bagdad, por considerarlos extranjeros, que nada tienen que hacer en su tierra; por su parte al-Qaeda ha legitimado al Talibn, ya que en 2014, Aymn al-Zawahiri jur lealtad o bayat a Mullah Omar, sin saber que llevaba muerto casi un ao.

La geografa afgana, que segn varios informes es una de las fuentes inexploradas de minerales raros ms rica del mundo, ser entonces en los prximos aos, escenario de nuevas guerras y ms matanzas.


Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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