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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2016

TPP y TTIP, vehculos predilectos de las trasnacionales transgnicas

Alejandro Villamar
Alai


El pasado 21 de mayo en 50 ciudades de todos los continentes se realizaron ms de 400 marchas contra la transnacional Monsanto, cabeza de las corporaciones promotoras de los cultivos transgnicos, o de la estrategia oligoplica de control de la agricultura mundial.

Esta fue una respuesta mundial coordinada de ciudadanos y de organizaciones campesinas y acadmicas comprometidas socialmente, en oposicin a la ofensiva desatada por las transnacionales en los ms diversos frentes. En el Congreso de los EEUU, en los informes cientficos, en las instituciones latinoamericanas, y desde luego en los megaproyectos comerciales como son el Acuerdo de Asociacin Transpacfico (TPP) y el Acuerdo de Asociacin Transatlntico para el Comercio y la Inversin (TTIP).

Despus que el estado de Vermont, base del Senador demcrata Bernie Sanders, aprob en 2014, una ley de etiquetado obligatorio para alimentos conteniendo transgnicos, le siguieron los estados de Connecticut y Maine, as que todo el ao pasado los esfuerzos de los cabilderos se volcaron tratando de evitar que el ejemplo cundiera en otros estados.

A finales de 2015 la alianza trasnacional y los conservadores en la Cmara de representantes aprobaron una ley de etiquetado voluntario (H.R. 1599), pero sobre todo que limitara las facultades estatales para regularlos a nivel nacional.

La protesta social y cientfica de ms de 600 organizaciones de EE.UU. que apoyan el etiquetado obligatorio se pregunt, en voz de Wenonah Hauter una destacada activista: The United States of Monsanto? Y calific la maniobra de otro sntoma de una democracia secuestrada por los intereses corporativos.

A principios de 2016 la estrategia transnacional transgnica se acentu en el Senado, con un cabildeo de cerca de 100 millones de dlares repartidos, pero en plena campaa electoral y con el 88% de la poblacin apoyando el etiquetado obligatorio, la oposicin ciudadana y los votos demcratas derrotaron la iniciativa (S. 2609) por escaso margen.

Frenada la maniobra legislativa en EE.UU., la accin se reactiv en dos frentes claves: la del discurso ideolgico avalado por instituciones y cientficos ricamente subsidiados por las corporaciones transgnicas, y sobre todo en el terreno de imponer las reglas internacionales comerciales, que mediante los mega-tratados les abrieran las puertas a las exportaciones y al control alimentario mundial.

Mediante la controvertida e impugnada opinin pro-OGM del Consejo Nacional de Investigacin (NRC): brazo de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. y receptor de millones de dlares en fondos de corporaciones como Monsanto, DuPont y Dow Chemical, denunciado por la prestigiada organizacin civil Food&Water Watch (FWW), recin se ha vuelto a reactivar la falsa imagen de opinin cientfica favorable al consumo de productos transgnicos.

Sin embargo, la oportuna publicacin de FWW sobre los profundos y detallados lazos entre la mayora de los expertos en OGM de los centros de ingeniera gentica, las instituciones y los fondos corporativos, es contundente al afirmar que se han creado conflictos de inters en todos los niveles de la organizacin y que mientras esto no se ventile y se resuelva a favor de la autonoma real de los investigadores, las opiniones cientficas estn manchadas de duda sobre su objetividad y credibilidad.

Una opinin similar fue expresada hace tres aos, en 2013, por ms de 230 cientficos de muy diversos pases, que afirmaron No hay consenso cientfico sobre la seguridad de los OGM.

Finalmente, los mega-tratados comerciales y de inversiones, favorables a los intereses corporativos y con la pretensin de sentar las bases trasnacionales del siglo XXI, estn siendo una de las fronteras de la contienda poltica entre los intereses comunes socio-ambientales y los intereses de la industria biotecnolgica, nano-tecnolgica y de la biologa sinttica.

En el mega-acuerdo transpacfico, las empresas transnacionales, sus cabilderos y funcionarios cmplices, lograron dejar plasmados sus objetivos en el Captulo 2 de Trato Nacional y acceso de bienes de mercado, especialmente en el Artculo 2.29 comercio de productos de la biotecnologa moderna del texto del TPP se permite la entrada indiscriminada de cultivos transgnicos, de peligrosos productos biolgicos y nanotecnolgicos.

La trampa jurdica fue construida bajo la larga experiencia de, primero reconocer de manera retrica el derecho de cualquier estado a proceder conforme sus propias leyes, reglamentos y polticas, y poner a disposicin del pblico informacin sobre el tema y los permisos y procedimientos aduanales. Sin embargo, la fraccin 5 del artculo citado establece el condicionante metodolgico impuesto en la permisiva legislacin estadounidense de aceptar niveles bajos de contaminacin y atenerse a las Directrices para la realizacin de la evaluacin de la inocuidad de los alimentos obtenidos de plantas de ADN recombinante. Que traducida a lenguaje llano es aceptar los criterios, normas y procedimientos de la potencia dominante.


 

Alejandro Villamar, economista mexicano, es miembro de la Red Mexicana de Accin frente al Libre Comercio (RMALC).

URL de este artculo: http://www.alainet.org/es/articulo/177799

 


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