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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2016

Podemos y el PSOE

Isidoro Moreno
Rebelin


El 26J habrn pasado ms de seis meses en que la actividad poltica, tanto del gobierno en funciones del PP como de los otros partidos, y tambin buena parte de la actividad de los movimientos sociales han sido sustituidas por escenificaciones y discursos electoralistas. Baste como ejemplo la paralizacin de la Junta de Andaluca, abstrada su seora presidenta en la cuestin de si el da 27 coger o no el AVE a Madrid para quedarse all y hacerse cargo de la secretara general de su partido.

En realidad, este casi parntesis de medio ao, y el gasto de ms de 130 millones que costarn las nuevas elecciones, slo se explica por un objetivo: justificar el apoyo o aceptacin del PSOE a un gobierno del PP, probablemente con la participacin de Ciudadanos, con la acusacin a Podemos de impedir un gobierno de progreso. Esto mismo se podra haber hecho el 21 de diciembre pasado pero no se consider a los votantes preparados para ello. Todo lo ocurrido desde entonces ha sido con el fin de prepararlos. El desenlace supondr la salida de Pedro Snchez e incluso, si fuera necesario, tambin de Rajoy, porque para el rgimen poltico de la segunda Restauracin Borbnica es esencial que PP-Ciudadanos-PSOE lleguen a un acuerdo. Evidentemente, Susana Daz, o quien encabece su partido en julio, no va a fotografiarse con Rivera y con Rajoy (o quien sustituya a este) pero s va a aceptar que gobiernen ambos (ya lo est haciendo ella aqu en Andaluca gracias a un pacto con el primero). Y tratar de vender esta aceptacin (este apoyo) como un ejercicio de responsabilidad poltica, como un sacrificio para garantizar la gobernabilidad y cohesin de Espaa.

De todos modos, el PSOE slo habr conseguido prolongar unos meses el momento de su debacle; una debacle que no es resultado solamente de la falta de consistencia de sus ltimos secretarios generales, barones y baronesas sino de que se ha quedado sin lugar ideolgico-poltico: el espacio socialdemcrata ya no existe, porque, al igual que el keynesianismo, no es posible dentro del capitalismo globalizado neoliberal. Aqu, y en todas partes, los otrora partidos socialdemcratas, ms all de su palabrera electoral, son ya socioliberales.

Como si no supieran que esto es as, los mximos dirigentes de Podemos repiten ahora que, para que sea posible el cambio, es necesario un gobierno entre ellos y el PSOE. Lo que no slo les obliga a olvidar una de las ms celebradas frases del 15M: el PSOE y el PP la misma m es, rehusando a su inicial crtica a la casta poltica, sino incluso a calificar a aquel como un partido de progreso (Errejn dixit,) an sealando que sus lderes son proclives a tener inconsecuencias. Si con este planteamiento pretenden provocar un trasvase de votos desde el electorado socialista, considero que la tctica es equivocada, porque legitimar al PSOE como progresista puede ayudar a tranquilizar la conciencia de muchos de sus votantes y despejarles las dudas para seguir votndolo. Es hacer algo parecido a lo que casi siempre ha hecho el PCE-IU aunque el objetivo pueda ser distinto.

Si ahora Unidos Podemos, incluso adelantando en votos al PSOE, no lograra superar a este en nmero de diputados, Snchez estara en condiciones de poder presionar a Pablo Iglesias para que le d su apoyo esgrimiendo su propio argumento de que ambos son partidos del cambio y deberan formar gobierno con un programa viable (lase aceptable por la Troika y los poderes fcticos econmicos), para impedir que siga gobernando Rajoy. Sera una especie de OPA hostil, que es tambin la que persiguen, a la inversa, los lderes de Podemos tratando de poner al PSOE en la tesitura de optar por ellos o por el PP, para que elija por s mismo su forma de suicidio.

A nivel del Estado, el 26J podramos estar ante la confirmacin del fin del bipartidismo turnista. Pero, y en Andaluca? Aqu no ha habido bipartidismo sino monopartidismo. El cambio necesario consiste no en desalojar al PP sino en desmontar el rgimen clientelar, corrupto y demaggico del psocialismo. Pero si el PSOE es definido por Iglesias, Errejn, etc. como un partido de progreso, con el que hay que compartir gobierno, cmo podra hacerse esto? Evidentemente, saltan a primer plano las contradicciones entre la estrategia de un partido estatal y la que respondera a los intereses andaluces. Y tambin las limitaciones de un proyecto poltico que pretende, a la vez, ser de ruptura democrtica y gobernar junto a una de las dos columnas del rgimen que afirma querer sustituir.

Isidoro Moreno. Catedrtico emrito de Antropologa


Publicado el 31/05/2016 en Diario de Sevilla y otros diarios andaluces del Grupo Joly.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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