Portada :: Europa :: Grecia, laboratorio neoliberal
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2016

Grecia
Las apuestas perdidas de Alexis Tsipras

Romaric Godin
La Tribune


Parece que hay entendimiento. Despus de dos votaciones en la Vouli, el parlamento griego, por las que se aprueban nuevas medidas de austeridad masivas, el Eurogrupo se propone conceder a Atenas, este 24 de mayo, la liberacin de unos 11 000 millones de euros, de creer a la agencia Bloomberg, que cita un documento de la Comisin Europea. Al entrar en la reunin, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha confirmado que los fondos podran estar disponibles en las prximas semanas. De esta cantidad, Grecia debera utilizar 7 200 millones de euros para para cubrir los reembolsos previstos de la deuda, a corto y largo plazo, hasta el mes de noviembre, en particular 2 400 millones al Banco Central Europeo (BCE) y 1 070 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI). El resto, 3 800 millones, deber servir para pagar una parte de los atrasos del Estado griego. Esta ser la primera vez, por cierto, que los fondos europeos se destinarn a atender, no a los acreedores del Estado griego, sino ms bien a sus deudores, es decir, a la economa griega.

Fin de la crisis griega?

Alexis Tsipras, por tanto, debera mostrar su mejor sonrisa a la salida de esta reunin. Sin duda no dejar de cantar victoria y de proclamar, como ya comenz a hacer la semana pasada, el fin de la crisis griega y el retorno de la confianza. Espera que, una vez superadas las incertidumbres de la negociacin, se reanude el crecimiento y que este le permita recoger los frutos de su estrategia, la que viene aplicando desde el 13 de julio de 2015. Para ello, cuenta con aquellos 3 800 millones de euros, nada menos que el 2 % del PIB griego, que servirn para aliviar la situacin de un gran nmero de empresas y permitirles, a su vez, pagar las facturas pendientes. Tambin podr contar con un gesto del BCE, consistente en conceder de nuevo a los bancos griegos el derecho a refinanciarse depositando la deuda helnica como garanta, o bien en incluir esta deuda en su programa de recompra de ttulos, con lo que descenderan los tipos de inters en el pas.

Reequilibrar la austeridad

Tsipras puede pretender asimismo haber cumplido su promesa, formulada durante la campaa de las elecciones legislativas del 20 septiembre de 2015, de reequilibrar la austeridad y de cargar el esfuerzo sobre las espaldas de los ms ricos. El aumento del impuesto sobre la renta, en efecto, ser mayor para las rentas ms altas, y adems se incrementar el impuesto sobre el capital, la temida reforma de las pensiones no afectar a las pensiones actuales, la rebaja del importe exento del impuesto sobre la renta se ajustar en funcin del tamao de la familia y los deudores ms pobres de los bancos se vern menos afectados. Tsipras tambin ha creado un fondo de solidaridad para los ms frgiles, financiado por toda buena noticia presupuestaria futura.

Un rgimen seco bajo una lluvia de impuestos

Por tanto, el primer ministro tendr por lo visto motivos para felicitarse. Claro que el coste de esta victoria es desorbitado. Es tan elevado que pone en peligro los propios fundamentos de esta esperanza. Las medidas de austeridad votadas este domingo y el domingo anterior son toda una cura de caballo. La ley de este domingo abarca nada menos que 7 000 pginas e incluye medidas fuertemente recesivas: aumento del IVA y del impuesto de sociedades cuando muchas empresas se plantean seriamente la posibilidad de trasladar su actividad a Bulgaria; creacin de un nuevo impuesto sobre la hostelera, sin contar el aumento de las cotizaciones sobre los salarios y las pensiones o el aumento del impuesto sobre la renta para las clases medias, decidido la semana pasada. La lista es interminable y el diario conservador Kathimerini titulaba con razn el lunes: Llueve impuestos. El efecto negativo de estas medidas, como siempre, se ha subestimado, particularmente a largo plazo, cuando entre en vigor la nueva reforma de las pensiones.

Las razones del pesimismo

Porque esta vez las medidas adoptadas vendrn acompaadas de dos elementos que amenazan duraderamente la recuperacin. En primer lugar, las enrgicas medidas de recuperacin de los crditos dudosos de los bancos. Los bancos griegos se han recapitalizado a un coste menor el ao pasado, para har falta que entre dinero. Para ello, los bancos recurrirn al apoyo del fondo estadounidense KKR. Es cierto que existen quitamiedos para los ms frgiles, pero el efecto en la demanda interior ser importante. As, el FMI ya ha avisado que bien podra ser que haya que aadir otros 10 000 millones de euros para reflotar los bancos. Segundo elemento: la koftis o pinza cortante, un mecanismo exigido por los acreedores y votado este domingo, que prev una recorte automtico de los gastos del Estado, sin contar el gasto social, de hasta el 2,5 % del PIB, en caso de desvo del objetivo presupuestario de aqu a 2018. Un objetivo que, recordemos, es sumamente ambicioso: un excedente primario (sin contar el servicio de la deuda) del 3,5 % del PIB.

Perspectivas sombras

En estas condiciones, quin invertir duraderamente en Grecia en los prximos aos, en un pas sin demanda, con un sector bancario exange que no presta y condenado a una austeridad automtica y, como veremos, casi perpetua? En los prximos aos, nicamente los fondos. Pueden producirse sobresaltos o estabilizaciones del PIB, pero el crecimiento ser necesariamente dbil. En su anlisis de la sostenibilidad de la deuda, publicado el lunes 23 de mayo, el FMI lo reconoce cuando revisa a la baja el crecimiento medio previsto a largo plazo de Grecia, cifrndolo en el 1,75 % anual. Cuando el pas ha perdido cerca del 28 % de su riqueza en siete aos, esto no abre muchas perspectivas.

Tsipras promete por tanto dar con una mano lo que quita con la otra. Habida cuenta de los excedentes primarios reclamados y de los que se exigirn en el futuro para el reembolso de la deuda, incluso en el caso ms favorable, que es el que presenta el FMI, caben pocas esperanzas de que el fondo de solidaridad llegue a dotarse algn da de una cantidad significativa. Y si llega a dotarse, las sumas correspondientes vendran de excedentes que, en realidad, estrangulan la economa griega. Ser por tanto, en el mejor de los casos, una forma de caridad para un pueblo condenado a un crecimiento dbil.

Aceptacin de la lgica de los acreedores

En realidad, a pesar de las resistencias que aduce, sin duda con razn habida cuenta de su situacin (el gobierno griego no dispone de ningn medio de presin), Tsipras ha adoptado plenamente la lgica de los acreedores. Cree o finge creer que esta nueva cura de austeridad, disimulada con el habitual vocablo de reformas, relanzar la economa. Sin embargo, dentro de esta lgica contable, reforzada todava ms por la koftis, las verdaderas reformas son imposibles. Tsipras lo sabe perfectamente, puesto que l mismo denunci esta lgica cuando la empezaron a aplicar los gobiernos precedentes. El programa de 2015 de Syriza prevea justamente la necesidad de hacer una pausa en la austeridad para reformar el Estado sin presin, antes de poder contar con un aumento de los ingresos fiscales. Porque dentro de una lgica de objetivos de excedentes primarios se cuenta, pero no se reforma. Se prefiere, por eficacia, recortar gastos antes que mejorar realmente el funcionamiento de la administracin. Al final, la administracin est destrozada y es an menos eficaz. El gobierno tratar de cubrir una de cada cinco vacantes que se produzcan por jubilacin. Seguir ajustndose a la lgica precedente, aunque debilitada por la poltica agresiva de privatizaciones impuesta por los acreedores.

La lgica de las privatizaciones

El nuevo fondo TAIPED deber aportar, en efecto, 13 000 millones de euros en privatizaciones, en su totalidad de aqu a 2018. La mitad de esa suma se destinar a la devolucin de la deuda. Ahora bien, en una economa en depresin, vender los bienes del Estado rpidamente es como una venta de liquidacin que, por lo dems, priva en ocasiones al Estado de unas fuentes de ingresos tiles para alcanzar sus objetivos presupuestarios en caso de retorno al crecimiento. Se trata por tanto de una garanta adicional de austeridad, habida cuenta de las deudas acumuladas. La cesin de 14 aeropuertos rentables a la empresa alemana Fraport, que acaba de concluir, es la mejor ilustracin de esta realidad. La privatizacin de una actividad rentable en un pas como Grecia no es comparable a una privatizacin en otro lugar. No es una cuestin anodina: supone debilitar un poco ms a un Estado que ya es frgil y privarle duraderamente de ingresos tiles.

Deuda: Tsipras, mero espectador

La apuesta de Tsipras parece por tanto perdida de antemano. No obstante, puede que su derrota principal se site en otro asunto: en las discusiones sobre la restructuracin de la deuda. A comienzos de ao, el primer ministro rechaz la alianza con el FMI apostando por la benevolencia de los acreedores europeos. Dio la espalda a la restructuracin de la deuda deseada por el FMI para dar preferencia a la revisin de los objetivos de excedentes primarios. Una apuesta desventurada: los europeos impusieron el cumplimiento de los objetivos presupuestarios y ahora las negociaciones en torno a la deuda se limitan a un dilogo entre el Eurogrupo y el FMI, al que Tsipras solo puede asistir como espectador. El primer ministro siempre puede decir que sin su obediencia no habra habido jams un dilogo sobre la deuda, pero este discurso olvida dos hechos: la falta de alternativas del gobierno griego y la presin del FMI para abrir este dilogo desde el verano pasado.

La propuesta del FMI

Este dilogo, por lo dems, es de lo ms preocupante. El FMI ha aceptado la exigencia de mantener el valor nominal de la deuda y ha procedido a un cambio de perfil. Su propuesta, publicada el lunes 23 de mayo, abandona la idea de una moratoria hasta 2040, pero reclama una prrroga de 10 a 40 aos segn el tipo de prstamo y un mximo del 1,5 % para los intereses. En estas condiciones, las necesidades de financiacin se mantendrn por debajo del 10 % del PIB hasta 2040. La deuda sera entonces sostenible a condicin de que el excedente primario alcance el 1,5 % del PIB y de que el crecimiento sea efectivamente del 1,75 %. Sin embargo, hay que sealar que el FMI avisa que la deuda griega ser entonces muy vulnerable a los choques externos. Y las necesidades de financiacin crecern entonces rpidamente al 20 % del PIB en 2060. Las condiciones seguirn por tanto siendo draconianas, el efecto deflacionista ser posible y el efecto en la confianza, dudoso.

Siempre probar ms

Claro que si al final se aprueba esta propuesta, es que Grecia no puede esperar nada mejor. Alemania sigue negndose a un gesto tan generoso, particularmente en materia de excedentes primarios y de prrroga de vencimientos. Por consiguiente, el compromiso ser necesariamente ms duro para Atenas. El Eurogrupo no tomar ninguna decisin este martes, habr que seguir discutiendo. En todo caso, la propuesta del FMI es un mximo, no un mnimo. La conclusin es un golpe para un Tsipras que no influye para nada en estos acontecimientos. El domingo pretenda que Grecia volva a inspirar confianza a los acreedores europeos, pero nada es menos cierto, como demuestra el hecho de que Berln y sus aliados denieguen una confianza a largo plazo que requiere el plan del FMI.

El rechazo por el Eurogrupo del plan del FMI corre el riesgo, en efecto, de basarse en la denegacin de la incondicionalidad de esta restructuracin. El FMI no desea fijar objetivos para ms all del fin del programa actual en 2018, para no reducir todava ms el crecimiento y entrar en el crculo vicioso en que se encuentra Grecia desde 2010. Sin embargo, los acreedores europeos quieren seguir atando en corto al gobierno griego, obligndole a trabajar por el reembolso de la deuda, es decir, mantener el actual peonaje por deudas para salvar sus prstamos. La confianza no es de recibo. Los esfuerzos de Tsipras no habrn sido suficientes. A pesar de su conversin, el jefe de Syriza tendr que aceptar para su pas un rgimen de austeridad duradero, con objetivos de excedentes elevados que lastrarn cada vez ms un crecimiento estructuralmente dbil.

La primaca del calendario electoral alemn

En realidad, Berln trata, como de costumbre, de aplazar el problema. Primero hasta despus de las elecciones federales de 2017, para evitar que la cuestin griega acapare el inters durante la campaa, ahora que los sondeos dan un 15 % de los votos a Alternative fr Deutschland (AfD), el partido euroescptico. De ah la propuesta de aplazar hasta 2018, cuando concluye el programa, la cuestin de la deuda, lo que sera un desaire para Tsipras. Es la hiptesis con la que trabaja el FMI. Sin embargo, es probable que la AfD siga preocupando a la CDU y que ante cada cita electoral regional se replantee la idea de aplazar esta cuestin de la restructuracin de la deuda El calendario electoral alemn amenaza con seguir primando sobre las dems prioridades.

Lasitud griega

Y este es sin duda el ncleo del drama griego: en este pas, cuya economa est siendo dirigida por los acreedores en su exclusivo inters, la obediencia no basta nunca y los griegos siguen estando obligados a someterse a examen. La reciente humillacin de la koftis se lo ha recordado: se trataba de pasar por alto, en adelante, la opinin griega sobre las nuevas medidas. Esta actitud juega claramente con los nervios de los griegos. Tsipras es cada vez ms impopular, mientras que el paisaje poltico se fragmenta y cunde el sentimiento de decepcin con la democracia. Un sondeo reciente, realizado por Public Issue, muestra que el equilibrio entre la voluntad de permanecer en la zona del euro y la lasitud de la austeridad parece alterarse cada vez ms. En un ao, los griegos que ven con buenos ojos la moneda nica han pasado del 66 % al 54 %, y los que opinan lo contrario, del 32 % al 44 %. Ms que nunca, son los acreedores los que con su ceguera socavan las bases de la moneda nica.

Fuente: http://www.latribune.fr/economie/union-europeenne/grece-les-paris-perdus-d-alexis-tsipras-573713.html

Traduccin: VIENTO SUR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter