Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2016

Frenar la dinmica de crisis humanitaria
Bailando en el filo de la navaja

Carlos Carcione
Rebelin


El espacio para una salida no traumtica a la crisis integral que vive Venezuela se estrecha. El juego ha entrado en tiempo suplementario. Y aunque, por ahora, sigue trancado, el desenlace se aproxima, y de no detenerse la dinmica de la crisis, ser dramtico.

La semana que acaba de concluir dos hechos ocurrieron con horas de diferencia. El primero: el acuerdo de la delegacin de Venezuela en la OEA a la propuesta presentada por Argentina con el aval de Estados Unidos, Mxico, Honduras, Barbaros y Per, que abre un espacio de tiempo a la negociacin de cpulas, postergando, por ahora, la injerencia abierta que significara la sancin de la Carta Democrtica.

El segundo: el brote violento de ciudadanos desesperados en pleno centro de Caracas, en bsqueda de alimentos que fueron desviados de los comercios hacia la red informal de distribucin del gobierno conocida como CLAP, que todava no funciona y que donde lo hace es claramente insuficiente.

Dos fotografas de una crisis que no encuentra lmites. Que evoluciona en un escenario de hiperinflacin abierta, desabastecimiento agudo de medicinas y alimentos y de incremento creciente de la crispacin social. Dos fotografas que unidas a otras imgenes cotidianas, muestran la pelcula que lleva, paso a paso, a una crisis humanitaria que no por anunciada ser menos trgica.

El acuerdo que propone el Consejo Permanente de la OEA y que el gobierno venezolano acepta, difcilmente ayude a solucionar la crisis.
Representa en todo caso, oxgeno momentneo para el gobierno del presidente Maduro y tiempo para el desarrollo ms en profundidad de la poltica de injerencia de Estados Unidos y sus socios continentales como Macri. Los tres puntos que este dialogo, propone a las cpulas polticas que disputan por el poder y el manejo de la renta en el pas, no ayudan ni en su orden de prioridades ni en la credibilidad de sus protagonistas.

Ni al PSUV-Gobierno ni a la Asamblea-MUD, le preocupan los padecimientos de la poblacin. Por eso el primer punto de su dialogo es la fecha de realizacin del Revocatorio, el segundo la libertad de los supuestos presos polticos de la derecha y recin el tercero la crisis econmica, pero esta ltima encarada como presin hacia una salida abiertamente neoliberal.

En un juego macabro de estira y encoje, mientras estas cpulas se preparan para hablar de estos temas en una mesa que todava no existe, sus principales voceros tensan todava ms la situacin con declaraciones irresponsables. Elevan el tono amenazante del discurso en busca de culpables en el otro bando y dejan desprotegido a un pueblo que bordea el hambre y la desesperacin.

Las indignantes postales de supermercados repletos de mercancas en las urbanizaciones de los millonarios, o las fotos de altos cargos del gobierno haciendo mercado de alimentos o comprando medicinas en Aruba y en dlares, slo agregan material combustible a un fuego que se empez a regar por el centro de Caracas.

A la crisis de abastecimiento en alimentos y medicinas se le suma el desquicio en los servicios pblicos elementales. En populosas zonas del oeste de Caracas, el corte de agua se anuncia de 82 horas continuas semanales para los que tienen mejor suerte. Entre tanto algunas urbanizaciones llevan hasta 15 das continuos sin agua. Mientras en los estados del interior del pas, ms desprotegidos y abandonados que el distrito Capital, los cortes de energa elctrica alcanzan en algunos de ellos las 8 horas diarias. El agua llega muy de vez en cuando y hasta el servicio de comunicaciones est colapsado.

Decenas de protestas recorren el pas diariamente, ocultadas por los medios pblicos y privados, en un afn por invisibilizar el delgado lmite que separa la situacin conflictiva actual, del estallido social generalizado. Esto que es lo ms evidente, no puede ocultar sin embargo, las limitaciones de tipo corralito clandestino que est imponiendo en silencio el sistema bancario. Y menos la caresta inmisericorde de los pocos productos bsicos que a fuerza de prolongadas y agotadoras colas se consiguen.

El cinismo del discurso de las cpulas y la bsqueda de ests, de un pacto espurio de reparto de la renta y por el control del estado rentstico y su patrn mafioso de acumulacin, se desarrolla bajo la mirada cmplice de las direcciones sindicales nacionales y la confusin extrema del movimiento popular .

Por eso el paso a la solucin democrtica de la crisis poltica y contra las amenazas totalitarias y/o injerencistas que se estn desarrollando, debe y puede partir desde las bases de la ciudadana, que aplicando sus reflejos solidarios y humanitarios, se ponga como objetivo prioritario detener la dinmica perversa de la crisis.

Una prueba de que esto es posible, es la creacin de la Plataforma por la nulidad del Arco Minero. Que en tiempo record, de manera autnoma y dejando de lado diferencias puntuales, ha puesto en pie un movimiento que da a da adquiere ms fuerza y protagonismo en defensa de bienes irrecuperables del pas, del ambiente, la soberana y la vida.

Son tres puntos los necesarios para construir un acuerdo social realista y necesario, ponerle freno al desquicio que atraviesa el pas y al sufrimiento angustiante del pueblo ms desprotegido:

1.- Declaracin de emergencia humanitaria y pedido de solidaridad latinoamericana.
No se puede seguir escondiendo la realidad. La situacin actual lleva por una va recta a la crisis humanitaria. La declaracin de la emergencia humanitaria tiene el objetivo de realizar un dramtico llamado a la solidaridad a los pueblos y gobiernos de Latinoamrica y a las instancias que desde Venezuela se ayudaron a crear como UNASUR.

La solidaridad de Latinoamrica no solo es posible sino que es imprescindible. Pases con desarrollo medio o con gran produccin de alimentos como Brasil y Argentina, tienen la posibilidad de ayudar solidariamente a nuestro pueblo. Y por qu no decirlo la obligacin.
Encontrar el piso de abastecimiento en alimentos y medicamentos, imprescindibles para la subsistencia, es la nica garanta de lograr una salida democrtica y no cruenta a la crisis poltica que vive el pas.

2.- Impuesto especial de emergencia a los capitales venezolanos depositados en el Exterior.
Es un hecho reconocido por instituciones financieras internacionales, principalsimos voceros del gobierno como el presidente Maduro y hasta voceros de la oposicin, la existencia de 300.000 millones de dlares de venezolanos depositados en el exterior.

Ms all del derecho a investigar su legitimidad. Un impuesto de emergencia sobre esos capitales de un irrisorio 10% anual, mientras dure la crisis, aportara la cifra necesaria para alimentar y atender la salud de nuestro pueblo.

3.- Suspensin temporal de los pagos de la Deuda Externa.
Otro reconocimiento del presidente Maduro es el pago en algo ms de un ao, de un total de 30.000 millones de dlares de la deuda exterior. La suspensin de esos pagos permitira poner en marcha la economa nacional e impulsara la produccin local.

No se puede seguir pagando una deuda sospechada de ilegtima, mientras el pueblo venezolano no consigue los bienes elementales para sobrevivir.

Mientras las cpulas polticas siguen bailando abrazadas al filo de la navaja de una crisis que paga el pueblo con su angustia y sufrimiento, el desafi es por la sensibilizacin, la iniciativa autnoma y solidaria de organizaciones y personalidades a impulsar la coordinacin y accin ciudadana para evitar que la situacin actual devenga en desastre humanitario.

* Carlos Carcione es Coordinador del Equipo de Investigacin de Marea Socialista


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter