Portada :: Europa :: Ucrania
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2016

Ucrania nombra consejero presidencial a un halcn de la OTAN

Higinio Polo
Rebelin


Petro Poroshenko, el presidente ucraniano que surgi del golpe de Estado del Maidn de Kiev en 2014, es un hombre agradecido. Al menos, eso es lo que indica su ltima decisin relevante: acaba de firmar un decreto nombrando consejero presidencial al ex secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, un viejo liberal dans que acompa a George W. Bush en sus agresiones y guerras en Oriente Medio cuando era primer ministro de su pas y que, ya en los aos noventa, antes de ser primer ministro dans, public un libro (perfectamente olvidable) de revelador ttulo: Del estado social al Estado mnimo.

Despus, Rasmussen alcanz la secretara general de la OTAN en abril de 2009, en la cumbre de Estrasburgo (siendo todava primer ministro dans, aunque dimiti unos das despus), justo en el momento en que Obama, Merkel y Sarkozy empezaban a disear el nuevo rumbo de la alianza militar. Rasmussen fue relevado en la OTAN en octubre de 2014, cuando ya se haba iniciado la guerra civil en Ucrania. En los meses anteriores, apoy decididamente al gobierno golpista de Kiev cuando inici su operacin de castigo contra el territorio del Donbs que se haba negado a aceptar al nuevo gobierno surgido del golpe de Estado. Rasmussen crey que haba que aplastar con rapidez a Donetsk y Lugansk. Entonces, su agresividad le llev a realizar duras declaraciones contra Mosc, indicadoras de los nuevos aires blicos que Washington y el cuartel general de la OTAN en Bruselas estn lanzando hacia el este de Europa.

Rasmussen desempe un activo papel en el apoyo al gobierno golpista ucraniano entre los socios de la alianza y en los foros internacionales, como indicaban las instrucciones que llegaban desde Washington, e insisti entre los aliados europeos de la OTAN (reticentes algunos al rearme y al emplazamiento de nuevas bases cerca de las fronteras de Rusia) para que aceptasen las nuevas urgencias: ni Berln, ni Pars vean la conveniencia de presionar a Mosc hasta el extremo de destacar nuevas unidades militares en las fronteras rusas, teniendo en cuenta adems que la construccin del nuevo escudo antimisiles norteamericano ha agravado la tensin, pero Rasmussen despleg su diplomacia y sus maneras de halcn para encender alarmas y asegurar ante el mundo que la expansin de Rusia amenazaba a Occidente. Bajo su direccin, la OTAN aument su presencia en los tres estados blticos, Estonia, Letonia y Lituania, y en Polonia, siempre dispuestos sus gobiernos a seguir una poltica agresiva hacia Rusia. Rasmussen, como Washington, que consideran razonable y exento de agresividad el despliegue del escudo antimisiles norteamericano que amenaza con destruir los equilibrios nucleares estratgicos del mundo, elevaron, sin embargo, a la categora de amenaza la incorporacin de la pennsula de Crimea a Rusia, negndose a reconocer el referndum donde la poblacin se pronunci. Al mismo tiempo, Washington, que acept los acuerdos de Minsk aunque sin participar de los compromisos del cuarteto de Normanda, ha supervisado la reorganizacin del ejrcito de Kiev, la planificacin de nuevas ofensivas en el Donbs, y ha intentado estimular la oposicin entre los trtaros de Crimea, a travs de ayuda financiera, persiguiendo tambin el aumento de la insatisfaccin y el descontento entre la poblacin de Crimea, sugiriendo a Kiev el reforzamiento del bloqueo a los intercambios entre la pennsula y Ucrania, y el sabotaje energtico.

En abril de 2016, despus de una tensin que se arrastraba desde haca meses, dimiti el anterior primer ministro, Arseni Yatseniuk (otro de los extremistas del Maidn, cmplice de los grupos paramilitares que asolan el pas), molesto por la actitud de Poroshenko, que haba abierto la crisis exigiendo su salida del gobierno. El presidente pretenda desde inicios de ao sustituir a Yatseniuk, a quien le haba pedido explcitamente su renuncia. La Rada suprema nombr a Vladmir Groisman, un hombre fiel a Poroshenko, como nuevo primer ministro. Mientras tanto, Kiev sigue negndose a realizar una investigacin sobre las vctimas de la matanza del edificio de los sindicatos de Odessa, sigue reprimiendo a la oposicin (el Partido Comunista fue declarado ilegal), e incluso los matones nazis del batalln Azov (que dependen del ministerio del Interior!) se pavonean patrullando por Odessa, el escenario del crimen.

La situacin social en Ucrania contina siendo muy grave: millones de personas pasan hambre a causa de la guerra y el desgobierno, la corrupcin y el robo de los presupuestos pblicos es la norma de los responsables gubernamentales; la crisis econmica y la destruccin de la estructura productiva del pas no se han detenido, y la situacin poltica no ha mejorado con nuevo el cambio de gobierno, hasta el punto de que, a finales de mayo de 2016, una comisin de la ONU para la prevencin de la tortura suspendi su gira por el pas despus de que el nuevo gobierno se negase a permitir una inspeccin en crceles y centros de detencin. Las fundadas sospechas sobre detenciones ilegales de muchas personas, sin ningn tipo de control judicial, y las denuncias sobre la prctica de torturas a los detenidos, fueron despachadas por el gabinete de Groisman con el ofrecimiento a la comisin de la ONU de una reunin con los responsables del ministerio de Justicia ucraniano. La delegacin de la ONU, que contaba con informacin y con testimonios sobre la presencia de detenidos ilegalmente, pretenda visitar dependencias policiales y prisiones sin previo aviso a los carceleros, pretensin que el gobierno de Kiev consider inadmisible.

Ucrania, pen de la estrategia norteamericana contra Rusia, ve peligrar su propia existencia como Estado, y, consciente de ello, Poroshenko fa sus esperanzas en el acercamiento a la OTAN y la Unin Europea, y en las garantas de Washington. Sin embargo, Alemania, Francia, Holanda, Austria y Blgica son contrarias a la integracin de Ucrania en la Unin Europea, y pese a que, segn las encuestas, dos terceras partes de la poblacin del pas se oponen al acercamiento a la Unin Europea, Poroshenko sigue apostando por el clavo ardiente de la integracin. Con las manos enfangadas en la corrupcin, teidas de sangre por la represin poltica, Poroshenko no tuvo empacho en afirmar que Ucrania, como la libertad, no puede ser detenida.

Tal vez por todo ello, la discrecin se impona: no ha habido ruedas de prensa, ni grandes anuncios al pas. Poroshenko slo autoriz que el nombramiento de un halcn de la OTAN como Rasmussen para ejercer de consejero presidencial se anunciase en la pgina web de la presidencia del pas. Despus de todo, el presidente ucraniano es un hombre agradecido.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter