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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2016

Geopoltica espaola en Amrica Latina

Jesus Gonzlez Pazos
Rebelin


Sin duda, el hecho de haber sido un imperio extendido por una gran parte del mundo que se consideraba conocido entre los siglos XVI y XVIII, debe de marcar fuertemente la psicologa de las clases polticas y econmicas de ese imperio perdido. sta es una constante que a lo largo de la historia de la humanidad se puede encontrar en la prctica totalidad de los imperios habidos, especialmente en los denominados occidentales, ya sean romano, ingls, francs, espaol o, en la actualidad, el estadounidense. Se podra definir como la nostalgia irresistible a reconocer la prdida del rol determinante en la historia; rol de dominacin, claro est, que aportaba enormes privilegios y beneficios materiales.

Si hacemos un trazo grueso desde la prdida, por parte del imperio espaol de los territorios latinoamericanos, es fcilmente reconocible hasta hoy esa nostalgia. As, durante el periodo histrico de los ltimos doscientos aos, las lites polticas y econmicas espaolas siguen de alguna forma sin reconocer las prdidas territoriales y, lo que es ms grave, su condicin de primera potencia en la escena universal. Por eso hoy todava desarrollan esos tics de antiguos dominadores, los cuales son insultantes para todo un continente y los millones de hombres y mujeres que lo pueblan. De alguna forma, estas lites se siguen pensando a s mismas con el derecho y autoridad de intervenir en el devenir de todo ese continente.

A lo largo del siglo XIX, pese a que es en las dos primeras dcadas del mismo cuando se producen la mayora de las independencias latinoamericanas, fue largo el camino de aceptacin, a regaadientes, de la prdida del imperio en sus trminos territoriales. Y como reaccin ante esa nueva situacin, ser a lo largo del siguiente siglo cuando se redoblen los esfuerzos por mantener, cuando menos, el dominio ideolgico. No se poda aceptar en su complejidad y profundo significado que Espaa ya no tena potestades sobre el continente latinoamericano y se pretenda sustituir ste por el intento de mantener la colonizacin ideolgica. Los hitos de este nuevo neocolonialismo se encuentran en la generacin del concepto de madre patria, en la ejemplificacin de la antigua metrpoli como modelo de convivencia poltica tras la dictadura, y en la relectura del proceso de conquista y colonizacin como encuentro de culturas hasta alcanzar su xtasis mximo en la celebracin del llamado V Centenario del Descubrimiento de Amrica. Decimos que este ha sido un proceso exitoso pues, perme en las diferentes capas sociales del continente y, en mayor o menor medida, la imagen de la madre patria se mantuvo en el inconsciente colectivo durante varias dcadas. Solo el anteltimo paso en esta carrera, el del V Centenario, consigui en gran medida el efecto contrario y supuso un revulsivo de rechazo desde muchos sectores sociales. Especialmente, por parte de los pueblos indgenas del continente, aquellos que se haban invisibilizado pero nunca eliminado en su totalidad y que ahora resurgen con toda la fuerza de pueblos que reivindican no solo su existencia, sino tambin el ejercicio efectivo y completo de los derechos individuales y colectivos que, como a cualquier otro pueblo de la tierra, les corresponde, incluyendo la exposicin de nuevos conceptos polticos y sociales (Buen Vivir, plurinacionalidad, economas comunitarias, despatriarcalizacin) para la construccin de sociedades ms justas.

Evidentemente, si haba un sector social especialmente interesado en asumir la carga ideolgica que intenta extender Espaa, ste era el de las oligarquas latinoamericanas. Aquellas que se entendan tambin como un poder instituido y pleno de autoridad incluso moral adems de poltica, en la ms pura lnea de lo que la antigua colonia trataba de mantener sobre los pueblos ignorantes, subdesarrollados; aquellas lites locales que ahora queran tambin participar y beneficiarse del sistema econmico dominante.

Por otra parte, si bien, en estos dos ltimos siglos se desarrollar el nuevo imperialismo en el continente, el estadounidense, las lites espaolas nunca lo reconocieron en su plenitud y el juego en las ltimas dcadas pas por intentar ser parte importante de este nuevo sistema de dominacin que se extenda en el continente. Se entiende mejor as ese dominio ideolgico pretendido, pero tambin otras acciones de esas ltimas dcadas.

Por ejemplo, es muy evidente el intento de trasladar, casi mimticamente, el llamado proceso de transicin poltica espaola tras la dictadura franquista; proceso que pretendi transitar desde la dictadura a un rgimen de democracia representativa, pero sin el ms mnimo cuestionamiento de los parmetros bsicos del sistema econmico y otras estructuras de poder. Ciertamente, tambin se busc la no imparticin de justicia y reparacin por todos los crmenes cometidos durante las dcadas de dictadura. Pues bien, si se hace un rpido repaso a los procesos de transicin desde las diferentes dictaduras que se dieron en Amrica Latina, se encontrarn con facilidad esos mimetismos de paradigmas trasladados desde la antigua metrpoli a este continente (Argentina, Chile, Uruguay).

En este mismo marco, en 1985 se crea la Organizacin de Estados Iberoamericanos, que no es sino un intento de generar un espacio comn bajo el dominio y control de Espaa de eso que se denominaba con asepsia pretendida como la comunidad latinoamericana. Solo un dato, si bien la OEA (Organizacin de Estados Americanos) tiene desde su creacin sus centros de direccin y decisin en Estados Unidos, la OEI estableci su secretara general en Madrid y los aportes financieros de los diferentes pases en los bancos espaoles.

Por supuesto, sera muy errado pensar que todo se limita a un suspirar por el imperio territorial perdido o a un posterior intento por recolonizar ideolgicamente el espacio perdido. En estos tiempos de imposicin y dominio del sistema neoliberal como fase avanzada del capitalismo, las intencionalidades por imponer este modelo y por abrir a los mercados y a los intereses especulativos y extractivos, en suma, econmicos, el continente latinoamericano es una constante central en el accionar poltico de los sucesivos gobiernos espaoles. Desde ese convencimiento de tener todava una importante autoridad moral (el famoso por qu no te callas del rey espaol al presidente Hugo Chvez) sobre el nuevo continente, las lites polticas y econmicas espaolas se han credo con el derecho de ser de los primeros en el reparto de beneficios posibles.

Es desde toda esta construccin ideolgica, econmica y poltica que se entiende mejor el interesado discurso de puente entre Europa y Amrica, arrogndose una posicin privilegiada en la carrera por explotar los enormes recursos naturales y abrir esos espacios a las empresas espaolas. As, durante las dos ltimas dcadas del siglo pasado y la primera del actual ha sido una constante el posicionar los intereses econmicos espaoles en Amrica Latina. Proceso que se frustra en cierta medida con el llamado ciclo progresista, ciclo de transformaciones posneoliberales (aunque no poscapitalistas) en los diferentes mbitos, ya sean econmicos o polticos. Y ser precisamente esta ltima coyuntura la que explique la enorme agresividad del intervencionismo poltico espaol, renovado que no creado, en este siglo XXI, tal y como hemos visto en multitud de situaciones y pases: Argentina, Ecuador, Bolivia Pero, sin duda el mximo exponente ser Venezuela, llegando a respaldarse intentos de golpes de estado (2002) o mediante la agresividad discursiva y activa de los ltimos aos, en defensa hipcrita de unos derechos humanos y democracia en peligro que no ven, ni han visto violados, en otros pases del mismo continente (golpes de estado en Honduras, Paraguay y Brasil o asesinatos de defensores/as de derechos humanos en Honduras, Mxico, Per, Colombia,).

Interesa acabar con los ciclos de transformaciones sociales, polticas y econmicas que se abrieron en los ltimos aos en Amrica Latina y esa es la estrategia en estos momentos. Todo ello con la renovada intencin de posicionarse de forma privilegiada en el nuevo reparto del continente y sus riquezas en recursos naturales. Esta es la esencia de la geopoltica espaola en Amrica Latina, permeada continuamente por el intervencionismo que no acepta an la soberana del continente.


Jesus Gonzlez Pazos, Miembro de Mugarik Gabe.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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