Portada :: frica :: Sahara: 40 aos de exilio y lucha
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2016

Los saharauis, nuestros refugiados

Luis Portillo Pasqual del Riquelme
Rebelin


El 20 de junio es el Da Mundial de las Personas Refugiadas, de todas aquellas personas que huyen del horror y el espanto de la guerra. Los bombardeos, la persecucin, el odio, la muerte, el exterminio. No se conmemora nada, no se celebra nada, no tenemos nada que celebrar: Se grita al mundo y, en particular en nuestro entorno, a los gobiernos europeos y, ms directamente, al Gobierno espaol, para exigirles que cumplan sus obligaciones con la legalidad internacional, que no tiene por qu ser una utopa, y asuman la responsabilidad del cargo para el que fueron elegidos y por el que se les paga; para que dejen de mirar a otro lado con excusas falaces, salidas escapistas y torticeras, y se pongan manos a la obra en esta acuciante tarea de acoger, dar proteccin y encauzar en una vida digna a las personas que imploran y merecen asilo y refugio.

En este da y no slo en ste- tan importante para la Humanidad entera, el Movimiento Solidario con el Pueblo Saharaui tiene que estar presente y activo en los actos convocados , y exigir a nuestros gobernantes lo que es de justicia y de cumplimiento insoslayable ante los miles y miles de ciudadanos sirios, iraques, libios o afganos que llegan a nuestra Europa en busca de refugio. No podemos olvidar que el pueblo saharaui lleva ya ms de cuarenta aos exiliado, expulsado, huido de su tierra por el horror perpetrado por el invasor marroqu. La propia Administracin militar de entonces cerc con alambradas de espino las poblaciones saharauis y les cort el suministro de gasolina y gasoil para que no pudieran escapar cuando entrase el invasor marroqu (!). Resulta difcil imaginarse la situacin, cmo pudieron escapar de la muerte y el exterminio aquellas masas aterradas y desarmadas.

Escaparon, huyeron como pudieron, a tientas, de noche, en la soledad, calzados o descalzos, sin provisiones, sin mapa ni brjula, a travs de un desierto inmenso e interminable. Caminaban de noche y se escondan de da para no ser descubiertos y atacados por el invasor. Mujeres, nios y ancianos, indiscriminadamente, fueron ferozmente ametrallados y bombardeados, una y otra vez, por la aviacin marroqu, desde sus flamantes Jaguar de fabricacin francesa, en una borrachera espeluznante de sangre y muerte. Muchos quedaron en el camino. Cunto dolor y llanto! Sin testigos. Barra libre!

Haba ya una larga y exitosa experiencia de exterminar saharauis: la persecucin de Ma-el-Ainin, el arrasamiento de la ciudad santa de Smara por los franceses, la Operacin Ecouvillon en 1958. S, una larga y fructfera experiencia, sin olvidar la matanza de Zemla (el Gdeim Izik espaol en El Aain, en junio de 1970), perpetrada por la Legin espaola, y la detencin, tortura y desaparicin de Basiri, el dirigente pacifista saharaui, lo que llevara tres aos despus dada la negativa espaola a la descolonizacin por va pacfica- al nacimiento del Frente Polisario, representante del pueblo saharaui reconocido por Naciones Unidas, que viene defendiendo a su pueblo desde entonces.

Argelia, un pueblo fraternal y solidario, recin salido de su guerra de liberacin contra la Francia colonial (un milln de muertos! Cunto cuesta la libertad!), acogi en su recin liberada tierra a cuantos extenuados saharauis lograron llegar vivos a la hamada lo ms duro del ya de por s duro desierto- tras esa larga marcha errante sin destino. Cmo no van a estar agradecidos al pueblo argelino! Cmo no van a estarle eternamente agradecidos!: Dar de beber al sediento, dar posada al peregrino, dicen todas las religiones o el simple sentimiento humanitario.

Y all siguen los refugiados saharauis, en los campamentos de Tinduf, despus de 40 aos, construyendo su propio Estado, separados de los suyos por un Muro de 2.700 km -5 millones de minas, artillera pesada, tecnologa de ltima generacin- que Marruecos construy con la inefable ayuda de Arabia Saud, Israel y el amigo americano, y que divide en dos el Territorio No Autnomo (TNA) del Shara Occidental; padeciendo las inclemencias del clima, con variaciones de temperatura de entre 20 y 30 grados entre el da y la noche, con unos escasos litros de agua por persona y da, con un horizonte plano, rido e ilimitado que se extiende, de forma imaginaria, hasta su patria arrebatada, a la que anhelan poder liberar y retornar.

Son los refugiados que Espaa cre, all en 1975, con la dejacin de sus responsabilidades internacionales, su incumplimiento de la legalidad internacional, faltando al honor de los acuerdos pactados con los hijos de las nubes para asentarse en su tierra (Espaa no invadi el Shara Occidental en 1884), faltando a su obligacin y a su palabra dada de defender el territorio y proteger a su poblacin: No, Majestad, Espaa no cumpli sus obligaciones ni protegi al pueblo saharaui!

Ellos son los refugiados saharauis, los transterrados y desplazados. Son nuestros refugiados. Espaa los fabric, entregndolos al enemigo. Qu deshonor! Qu crimen tan atroz! Cmo podremos limpiar tamaa mancha? El enemigo se ceba con ellos en los Territorios Ocupados (la aplicacin de la jurisdiccin militar alauita en un TNA invadido y ocupado, Gdeim Izik, Aminatu Haidar, Brahim Saika, los condenados a cadena perpetua, los juicios-farsa, la Crcel Negra de El Aain,), mientras expolia sus recursos naturales en provecho propio. Todo ello en flagrante violacin de las Convenciones de Ginebra, las leyes de la guerra, el derecho internacional humanitario, las ya incontables resoluciones de Naciones Unidas.

Mas, con todo el tiempo transcurrido y cuanto se pretende que sean hechos consumados, el problema de raz del pueblo saharaui sigue siendo el mismo que el primer da, cuando la ignominiosa Marcha Negra de 1975 por hordas marroques manipuladas y engaadas: la ocupacin militar de su tierra por el enemigo invasor, la violacin flagrante de la legalidad internacional. Mientras el Gobierno espaol -desaprovechando irresponsablemente su actual condicin de Miembro No Permanente del Consejo de Seguridad de la ONU- y la comunidad internacional no exijan al Gobierno de Marruecos el cumplimiento de la legalidad internacional (si preciso fuere, mediante la aplicacin del Captulo VII de la Carta de la ONU, esto es, la amenaza del uso de la fuerza, como en Kuwait, por ejemplo), seguiremos sin creernos que haya un intento serio de acabar con el problema de nuestros refugiados. Tambin aqu tenemos que decirlo alto y bien claro: No nos representan!

Son perfectamente aplicables a la causa saharaui las palabras de personas de reconocida aceptacin y prestigio como Adela Cortina y Jos Ignacio Torreblanca, refirindose a la tremenda situacin hoy de los refugiados (Declogo para la crisis de los refugiados, El Pas, 10/03/2016): Hasta la fecha, Espaa ha sido un protagonista muy marginal en esta crisis. Nuestras cifras de asilo y refugio son vergonzosas, y el incumplimiento de los acuerdos de reubicacin, flagrante. La sociedad civil, los municipios y las comunidades autnomas han ido por delante del Gobierno, que no ha realizado un esfuerzo equivalente. Debemos recordar que la marca Espaa tambin se construye desde una posicin de compromiso tico con la justicia y la solidaridad en nuestro entorno, por lo que instamos a este y al prximo Gobierno a que asuman un papel de liderazgo en esta cuestin que est a la altura de las circunstancias.

Espaa debe ser sencillamente responsable en su actuacin ante la Unin Europea, ante la Unin Africana y ante Naciones Unidas; y la sociedad espaola, ms beligerante y exigente con el Gobierno de turno; y los partidos polticos, ms sinceros y valientes en sus planteamientos programticos, y no ocultar un problema tan grave como ste en la campaa electoral. Los ciudadanos, espaoles o saharauis, ya somos mayores de edad, y los saharauis, que tienen la legalidad internacional de su parte, no van a seguir esperando a Godot.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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