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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2016

Unidas Podemos (I): Abolir la prostitucin

Lidia Falcn
Pblico.es


Parece evidente que Unidos Podemos ganar las elecciones. En esa formacin el Partido Feminista ha contribuido a visibilizar los problemas de las mujeres, a llevar la voz de nuestras activistas a mtines, encuentros, asambleas y debates en varias ciudades de Espaa. Y por supuesto el programa de Izquierda Unida recoge las aportaciones feministas tanto del Partido Feminista como del rea de la Mujer de esa formacin.

Ese programa explica la necesidad de modificar la Ley de Violencia de Gnero para proteger a las vctimas, hoy desprotegidas. De hacer realidad la igualdad de salario y de calificacin profesional entre hombres y mujeres, de impedir la custodia compartida sin consentimiento entre los progenitores, de elevar las pensiones para las mujeres mayores y de las viudas, de lograr la conciliacin de la vida familiar y laboral, de difundir el feminismo en todas las instancias educativas. Es el programa ms radical feminista de todas las formaciones polticas. Y estamos seguras de que Alberto Garzn lo va a defender. Pero tendremos en el Congreso a otras formaciones polticas que estn asegurando que la prostitucin es un buen trabajo para las mujeres, o que todava debemos discutir si tenemos que legalizarlo, regularizarlo, debatirlo o permitirlo.

El riesgo al que nos enfrentamos es que sin tener mayora absoluta, la formacin Unidos Podemos se encuentre presionada, chantajeada o colapsada para impedir que podamos hacer cumplir nuestro programa. Todas sabemos, y observo que muchos compaeros tambin, que no bastan las declaraciones, las resoluciones, los programas y las buenas intenciones para que se hagan realidad. Las mujeres llevamos demasiados siglos demandando la igualdad de salarios, y tenemos demasiadas asesinadas en nuestro duro camino para saber ya que sin que las feministas nos organicemos, nos unamos y defendamos nuestras demandas y nuestros principios, sin rendirnos, sin chaquetear, sin consensuar, sin asustarnos, no avanzaramos en esta interminable lucha.

La prostitucin se ha convertido en la trinchera donde se est dirimiendo el verdadero programa feminista de estas elecciones. Es inaceptable que quienes se postulan de progreso defiendan que las mujeres pueden ser objeto de satisfaccin sexual de los hombres, mediante precio. Proponer que hay que legalizarla o regularizarla, ya conocemos de eufemismos es pervertir a la sociedad. Hace ya tiempo que el Comit de DDHH y la Comisin de Derechos de la Mujer de la ONU declararon que no es un trabajo porque no tiene la dignidad que requiere. Utilizar a las prostitutas para que cualquier hombre crea que puede obtener placer, es reducir el cuerpo de las mujeres a la consideracin de objeto. Es la mayor cosificacin que se pueda concebir, y la mayor violencia que se comete contra ellas.

Un Estado prostituidor como sera el que legalizase esta explotacin y cobrase impuestos por ello, estara considerando a todas las mujeres susceptibles de ser prostituidas y en consecuencia llevara a que se rebajara an ms la apreciacin social de las mujeres. Es enormemente hipcrita que los defensores de que se regule nunca se vayan a plantear ser ellos mismos vctimas de semejante explotacin, ni acariciarn jams la expectativa de que su madre o sus hijas o sus hermanas se prostituyan. Para eso estn otras mujeres. Es la suprema discriminacin clasista.

La regularizacin o legalizacin dar carta de naturaleza legal a las mafias de la prostitucin. Ya no se podr esperar que el Estado acte contra ellas, porque nunca se conseguir que las vctimas declaren que estn siendo obligadas. Ya lo vivimos actualmente, cuando la perversidad de obligar a la vctima a ser la denunciante y la testiga del delito, y mantener la acusacin durante tiempo interminable, consigue que apenas se persiga a los traficantes, proxenetas, chulos y macarras. Pero con una legislacin que los ampare tendremos la mayor explotacin de mujeres, impunemente.

Y lo que no se debate, a pesar de esta epidemia de debatitis que padecemos, es qu significa la dignidad de la persona. La sexualidad constituye la pulsin ms ntima, ms privada, ms placentera de todas las actividades humanas. Ninguna otra relacin permite conocer tan ntimamente a otra persona, y esa entrega debe ser siempre libre, voluntaria y gratuita. Considerarla una mercanca, que una mujer tenga que aceptar el concurso sexual con veinte hombres cada da, significa degradar absolutamente a las personas. A la mujer y a los hombres que consumen ese sexo venal, absolutamente degradante.

Muchos estudios no s si haca falta tantos- explican que las prostitutas tienen una esperanza de vida menor que las dems mujeres, que padecen depresiones y por supuesto adicciones en eso las envician los explotadores-, y tienen el peor aprecio de s mismas. Se las induce o se las engaa para que acepten la prostitucin y despus se las envilece y desprecia.

Aceptar que se considere un empleo significa que tendremos cursos de prostitucin para iniciar a las nefitas en el oficio, que irn a engrosar la listas de empleo, que habr que establecer categoras segn las especialidades que practiquen, supongo que el sado ser el ms caro, y que a cualquier mujer le podrn ofrecer una plaza en un burdel cuando se quede en paro. Y ese es el pas que queremos? Qu nuestras hijas sean prostitutas y nuestros hijos prostituidores, consumidores de sexo pagado?

Pienso en mis abuelos, en mis padres, en mis tos, en mis camaradas, hombres y mujeres, luchadores, vctimas de todas las opresiones y persecuciones, masones, comunistas, socialistas, en los creadores de la Institucin Libre de Enseaza, en los anarquistas, en Mujeres Libres, en mi mentora y maestra Federica Montseny, que cre los liberatorios de prostitucin en el ao 1937, y me duelo de pensar en el asombro y la indignacin que sentiran de ver esta poca de modernos, donde la prostitucin puede ser un trabajo legal, como si acabaran de inventarlo.

Santo Toms de Aquino, en el siglo XIII, establece las condiciones de los prostbulos, con todo detalle, y lo argumenta como una necesidad para satisfacer los irremediables impulsos masculinos, que necesitan refocilarse en el sexo prostituido, de la misma forma que una ciudad necesita alcantarillas. En un momento en que el amor libre est absolutamente socializado, en que se han normalizado todas las relaciones sexuales entre adultos. Ser posible que haya todava varones que necesiten pagan 30 euros por una felacin o un coito de 20 minutos? Qu clase de moral social, que clase tica radical como peda Carlos Pars- difundimos en nuestro pas? Cmo pueden creerse modernos, progresistas y hasta socialistas los que defienden semejante degradacin colectiva, semejante perversin individual?

Por eso, porque sigue existiendo el peligro de que aunque Unidos Podemos gane las elecciones, influyan en ella las diferentes corrientes y tendencias y confluencias y mareas, que son muchas, que existen all dentro, e intenten llevar a trmino sus propsitos de legalizar la prostitucin, nosotras, las feministas Unidas Podremos conducir el gobierno hacia la verdadera liberacin de la mujer que es Abolir la Prostitucin. Compaeras, en eso estamos. El 28 de junio nos reuniremos en el CAUM, Club de Amigos de la Unesco de Madrid, calle Atoche, 20, metro Sol, para valorar el resultado de las elecciones y constituir el loby feminista dentro de Unidas Podemos, para que no vuelvan a ser los hombres los que nos manden y decidan nuestros destinos. Unidas Podremos.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2016/06/22/unidos-podemos-i-abolir-la-prostitucion/



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