Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2016

Francia
Este Gobierno tiene miedo

Varios autores
www.liberation.fr

Traduccin del francs para Rebelin de Carlos Riba Garca.


Franois Hollande el 21 de enero en Pars Paris. AFP

Un grupo formado por unos 60 intelectuales, militantes y sindicalistas llaman a resistir al gobierno y continuar con las huelgas, los bloqueos y las ocupaciones.

Helos ah: su gran miedo y sus grandes medios para tratar de ocultarlo, actuando como un fanfarrn que no da su brazo a torcer. Esperbamos esto desde hace varios meses y al fin ha llegado: la amenaza de prohibir las manifestaciones. Un no va ms de lo inaceptable? Con este gobierno, en esta cuestin siempre puede haber algo peor. Este gobierno es el mismo que cnicamente recuerda las huelgas del Frente Popular. El que defiende los intereses de los poderosos, los dueos de los beneficios y el dinero; esta es la buena guerra, su guerra; pero ya puede parar con sus celebraciones y la recuperacin de un pasado que no cesa de pisotear.

Este gobierno tiene miedo: nada sorprendente. No es para menos, ante nuestra solidaridad frente al poder y su brazo armado. Cuntos testimonios sobre esos manifestantes que, sin que nadie les dijera nada, cuidaban a sus heridos, a pesar del gas, los golpes de porra y las granadas de dispersin? Cuntas imgenes de heridos que ya en tierra eran golpeados por los policas, al mismo tiempo que se forman cadenas humanas para rodearles y protegerles? Cuntas iniciativas, textos, reuniones, apoyos resueltos contra las rdenes militares, las inspecciones arbitrarias y las condenas inicuas? Cuantos policas sern inculpados por los manifestantes heridos, mutilados, tuertos, en coma?

Hollande, Valls y sus cmplices querran quebrar esta enorme ola, aquella en la que se han manifestado centenares de miles de personas. Llevan adelante su guerra en todos los frentes: con una violencia fsica desenfrenada; con una violencia judicial de unos magistrados sumisos que encarcelan y destrozan vidas; con una violencia meditica hecha de desinformacin y descrdito; con una violencia antidemocrtica que se expresa a golpe de 49-3*, de prohibiciones de protestar en la calle y de rdenes de residencia en nombre del estado de urgencia; con la violencia social infligida a millones de hombres y mujeres precarizados o despedidos. Este poder querra impedir por cualquier medio lo que considera peligroso, pero eso es inmenso por todo lo que ah converge: los barrios populares que desde hace aos se enfrentan con la violencia policial, las luchas de los inmigrantes y los indocumentados, los sindicalistas movilizados, los estudiantes universitarios y de secundaria que no dan un paso atrs. La determinacin es potente, como lo es tambin la sensacin de que las personas, los colectivos, las organizaciones que hasta hace poco casi no se relacionaban unas con otras ahora se han encontrado o reencontrado. Este paso dado es tan importante que no habr retroceso durante mucho tiempo.

Desprecio

No nos creemos los paladines de este mundo, ni intentamos serlo. Pero, contra el discurso dominante y omnipotente, podemos convencer a quienes conocen bien la violencia cotidiana. La violencia del desprecio social y del abismo que nos separa de quienes lo tienen todo. La violencia del chantaje en el lugar de trabajo, que conduce a la aceptacin de cualquier cosa, que hace trizas la solidaridad e incluso a veces la propia dignidad. La violencia del sufrimiento, tanto en el paro como en el trabajo, la apuesta por la competencia, la gestin por la obediencia. La violencia de los controles por la cara de cada uno y la discriminacin. Fuerzas del orden; pero, de qu orden? El orden social de los evasores de impuestos, de quienes cotizan en Bolsa y de los mercados.

Algunos escaparates rotos en bancos, empresas de seguros o supermercados son minucias en comparacin con estas violencias. A poco que se piense en su pertinencia, estas acciones estn en el fondo sobre todo de las preguntas: qu es un banco y qu hay detrs de l?, la tragicomedia econmico-financiera? Brecht lo resumi con unas pocas palabras: Hay algo peor que robar un banco: fundar uno. Cmo podran hacernos creer que la violencia de este mundo estara en esos cristales rotos? Los medios son expertos en esa tarea, con su jerga periodstica y sus imgenes repetidas cientos de veces, su desvergonzada eleccin de informaciones. Pero se acerca un tiempo en el que eso ya no funcione: parece que ese tiempo ya ha llegado.

Los patrones pueden cesar de mandar; no los necesitamos. Cuando paran los basureros, los descargadores del puerto, los electricistas, los ferroviarios, los trabajadores de las refineras, quienes atienden los hospitales, los maestros y profesores, los carteros, y hasta los trabajadores precarios todo lo que ellas y ellos aportan a la sociedad de pronto se hace ms visible, ms indudable. Suceda lo que suceda con este gobierno, nosotros continuaremos manifestndonos... y cmo! Pero no solo eso. Seguiremos haciendo huelgas, bloqueos y ocupaciones. Estas son las armas de quienes tienen poco. Pero son armas que pueden golpear bastante ms fuerte que sus porras y sus tonfas**.


Notas

* 49.3 alude a un artculo de la Constitucin francesa. (N. del T.)

** Tonfa, el bastn policial moderno, que tiene un asa acodada. (N. del T.)


Quien desee firmar este llamamiento puede hacerlo escribiendo a: [emailprotected] 

Las firmas se publicarn en sur http://leur-grande-peur.over-blog.com


Firmantes:
Pierre Alferi (escritor), Jean-Claude Amara (portavoz de Droits devant!), Nathalie Astolfi (docente), Ana Azaria (presidenta de Femmes Egalit), Igor Babou (universitario), Etienne Balibar (filsofo), Ludivine Bantigny (historiadora), Amal Bentounsi (de Urgence Notre Police Assassine), Eric Beynel (portavoz de Solidaires), Daniel Blondet (militante anti-imperialista), Antoine Boulang (docente), Claude Calame(historiador), Laurent Cauwet (editor), Manuel Cervera-Marzal (socilogo), Dborah Cohen (historiadora), Christine Delphy (sociloga), Alain Dervin (docente), Paul Dirkx (socilogo), Joss Dray (fotgrafo), Julien Dufour (doctorando en sociologa), Jules Falquet (socilogo), Eric Fassin (socilogo), Samantha Faubert (hispanista), Sophie Fesdjian (antroploga, docente), Alain Frappier (ilustrador), Dsire Frappier (escengrafa), Bernard Friot (socilogo), Luc Gaffet (militante CGT), Fanny Gallot (historiadora), Franck Gaudichaud (politlogo), Valrie Grard (filsofa), Cline Gondard-Lalanne (portavoz de Solidaires), Nahema Hanafi (historiadora), Samuel Hayat (politlogo), Eric Hazan (autor y editor), Catherine Jardin (editora), Franois Jarrige (historiador), Fanny Jedlicki (sociloga), Claude Kaiser (militante anti-nuclear), Leslie Kaplan (escritora), Patrice Lardeux (militante CGT), Mathilde Larrre (historiadora), Olivier Le Cour Grandmaison (universitario), Pascal Maillard (universitario y sindicalista), Philippe Marlire (politlogo), Bndicte Monville-De Cecco (consejero regional IDF (EELV)), Olivier Neveux (historiador de arte), Ugo Palheta (socilogo), Willy Pelletier (socilogo), Irne Pereira (sociloga), Roland Pfefferkorn (socilogo), Christian Pierrel (PCOF); Christine Poupin (NPA), Tho Roumier (sindicalista On bloque tout!), Omar Slaouti (docente), Federico Tarragoni (socilogo), Jacques Testart (bilogo), Julien Thry-Astruc (historiador), Michel Tort (psicoanalista), Franois Tronche (director de investigaciones del CNRS), Marlne Tuininga (4ACG), Batrice Turpin (realizadora militante), Sophie Wauquier (lingista)


Fuente: http://www.liberation.fr/debats/2016/06/17/ce-gouvernement-a-peur_1460153

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter