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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2016

Marxismo y filosofa
Notas sobre Karl Korsch

Alberto Quinez
Rebelin


Hacia 1920, los movimientos proletarios en Europa configuraban una gama bastante diversa de interpretaciones del marxismo. Alimentados por las condiciones que las realidades especficas imponan a los movimientos y partidos de izquierda, diversos planteamientos polticos fueron surgiendo a lo largo y ancho de Europa. El peso de la figura de Lenin se haca sentir de una forma notoria en esa diversidad de planteamientos, siendo el mismo Lenin quien denunciara en Qu hacer? el mal uso que muchos movimientos estaban haciendo de su obra El Estado y la revolucin, cuyas premisas eran en muchos casos vistas como dogmas de fe. El riesgo del fascismo, el empuje imperialista por distintos flancos, las devastadoras consecuencias de la Primera Guerra Mundial y la situacin relativamente ejemplar de la URSS, hicieron del dogmatismo un lugar comn en el marxismo.

En ese plano surgen posturas disidentes como las de Georg Lukcs y Karl Korsch1, sucedidos despus por un creativo y comprometido Antonio Gramsci. El aporte filosfico de Korsch hay que situarlo precisamente en ese contexto de creciente ideologizacin del marxismo, de unificacin de estrategias y tcticas polticas de los diferentes partidos comunistas europeos, y de la creciente influencia e injerencia del Partido Comunista de la URSS sobre los dems partidos comunistas. De hecho, una de las obras ms importantes de Korsch, su libro Marxismo y filosofa, fue sepultada en su tiempo por las urgencias ideolgicas y polticas del marxismo sovitico. El libro de Korsch sufri la suerte de otros libros y autores, como Historia y conciencia de clase de Lukcs, que fueron proscritos y olvidados y luego recuperados por corrientes crticas al marxismo oficial. Las presentes notas suponen alguna explicacin introductoria a las ideas de Marxismo y filosofa2.

El eje central de la problemtica que aborda Korsch en el libro ya citado, es la relacin entre marxismo y la filosofa, lo que de otro modo puede caracterizarse como la relacin entre accin poltica y teora. La preocupacin de Korsch no es banal: la historia del movimiento proletario no hallaba una expresin enteramente positiva respecto al desarrollo de la teora revolucionaria, y viceversa. Ni la teora ni la prctica siguen de forma ineluctable un camino ascendente y hacia adelante. De esta forma, Korsch plantea sistemticamente que el estado de la teora est siempre en relacin a las condiciones materiales y que son estas condiciones las que ejercen en muchos casos la presin hacia atrs de la teora y de la prctica revolucionarias, incidiendo en que esa teora se cosifique y se convierta en ideologa, en falsa conciencia del mundo, que no por ser falsa es menos real.

La tensin entre el marxismo y la filosofa no es casual. Ya para el mismo Marx la abolicin de la filosofa representa una condicin de la emancipacin del ser humano. No obstante, en Marx la abolicin de la filosofa no se entiende como supresin, sino como realizacin de la filosofa. Dialcticamente puede decirse que la cosa en s se realiza si, a partir de la tensin de sus contradicciones, pasa a un estado cualitativamente superior. Es decir, si la cosa da de s todo lo que posiblemente puede dar; y este dar de s deviene de las contradicciones mismas. As, la realizacin de la filosofa, para Marx, es la superacin de las contradicciones materiales y espirituales que la filosofa en su larga tradicin ha expresado. Por otro lado, para el marxismo vulgar, la abolicin de la filosofa significaba la eliminacin de la especulacin filosfica idealista lo que implicaba, adems, poner entre parntesis toda la historia del pensamiento humano por ser productos de sociedades divididas en clases. Si bien el conocimiento es producto de una situacin social conflictiva en la que la clase dominante determina la visin de mundo vigente, este conocimiento debe pasar por su asimilacin crtica y su reconfiguracin en instrumento de la lucha de clases. La negacin de esa posibilidad refuerza las posiciones hegemnicas de las clases dominantes a nivel cultural, poltico, econmico y social, porque mantiene intactos sus instrumentos de legitimacin.

Para Marx, en la interpretacin de Korsch, la abolicin de la filosofa supone la imbricacin de sta con el mundo de lo real; la filosofa deja de ser filosofa como especulacin vaca, deja de ser abstracta para ascender a lo concreto, deja de ser especulacin para convertirse en horizonte de posibilidades. Con ello, el horizonte de la filosofa es eminentemente prctico, y lo es no en una visin reduccionista de la filosofa como instrumento de la emancipacin lo cual supondra derivar hacia una racionalidad instrumental propia del marxismo sovitico-, sino como contenido utpico de toda transformacin social. Pero, si la abolicin de la filosofa supone su realizacin cmo lograr esa realizacin, por cules vas tericas y prcticas? Cul es el puente que media entre la filosofa apartada del mundo y la filosofa como horizonte de la praxis? Precisamente, alrededor de esta mediacin se abre la discusin de Korsch, mediacin que identifica en la dialctica entre filosofa y ciencia, especficamente, entre filosofa y ciencia social.

En la ciencia oficial (tanto natural como social), el positivismo haba hecho una separacin insalvable entre epistemologa y tica, entre conocimiento del mundo y accin humana; dicha separacin no slo era una reduccin de las posibilidades del conocimiento mismo, sino que produca una cosificacin del objeto y del sujeto del conocimiento (que en el caso de la sociedad es el mismo). Por otro lado, el positivismo aspiraba al conocimiento especializado y atomizado de los fenmenos sin que para ello fuera necesaria la comprensin del fenmeno social en su totalidad. Estos dos elementos derivaran en la constitucin de una razn atrofiada, cuyo peso principal recaera sobre la instrumentalizacin del conocimiento.

La realizacin de la filosofa parte de un puntal eminentemente crtico: la negacin de la filosofa burguesa como filosofa real y de la ciencia positiva como ciencia real. Ya Marx sostena en las Tesis sobre Feuerbach que es la praxis la que constituye el criterio de verdad de ltima instancia, lo cual es vlido tanto para la filosofa como para la ciencia3. Ese criterio de verdad es vlido no como burdo empirismo, sino como efectividad histrica axiolgicamente demarcada. Los lmites axiolgicos, adems, responden a la emancipacin del ser humano, a la destruccin de todas las formas de destruccin de la humanidad. Lo verdadero es aquello posible, y lo posible es aquello que es justo.

La realizacin de la filosofa entonces supone esfuerzos tericos y prxicos de transformacin sistmica. La filosofa se realiza como una filosofa que supere lo abstracto y puro de la filosofa tradicional. Pero asimismo, la ciencia debe realizarse como ciencia superando el carcter cosificatorio y abstracto de la ciencia positiva, es decir, negndose en su forma burguesa y moderna. Es por ello que en Marx la realizacin de la filosofa no se deslinda del devenir de su sujeto histrico, el proletariado: la tijera de la historia es a la vez la emancipacin material de las clases oprimidas y la configuracin de una filosofa que dote a esa emancipacin material de sentido.

En el plano de la filosofa, hay que insistir en que no es la filosofa como tal la que desparece o la llamada a ser abolida, sino aquella filosofa que mantiene al ser humano en el sojuzgamiento y la denigracin, esa filosofa abstracta que plantea principios por encima de toda condicin humana. Ya Marx habra planteado: La profesin de fe de Prometeo: En una palabra, yo odio a todos los dioses, es la suya propia [de la filosofa], su propio juicio contra todas las deidades celestiales y terrestres que no reconocen a la autoconciencia humana como la divinidad suprema [] En el calendario filosfico Prometeo ocupa el lugar ms distinguido entre los santos y los mrtires4. Esa filosofa deshumanizada es la que hay que abolir, situando en su lugar una filosofa humana, liberadora. En el plano de la teora social, la apuesta est por una ciencia al servicio de la transformacin del mundo, teora a la cual subyace un marco filosfico. La teora para ser cientfica debe pasar por el filo de la praxis que, como ya se dijo, es su criterio de verdad de ltima instancia. Y para ello debe reconstruirse a travs de una comprensin multidimensional de la realidad social, es decir, de una ciencia histrica tal como peda el mismo Marx y que, en cierto modo, sigue la lnea de la omnicomprensin social de corte hegeliano.

De esta forma reivindica Korsch el socialismo cientfico planteado por Marx y Engels5, que es la forma supletoria de la filosofa abstracta, a la vez que es un principio normador e integrador de una nueva ciencia. Esa nueva ciencia no es una ciencia delineada bajo los parmetros cosificadores de la ciencia burguesa, moderna, positiva. Debe partir de un principio axiolgico determinado por la filosofa concreta y situar como centro al ser humano y a la vida.

Con el riesgo de utilizar una categora cargada de significaciones metafsicas, podra decirse que Korsch, recuperando a Marx, aboga por una transubstanciacin de la filosofa y de la ciencia, en donde ambos conceptos se mantienen pero a cambio de ser afines a la liberacin del ser humano, para ello, claro est, debe cambiar su contenido. Ese cambio de contenido no es una sustitucin simple y burda, es una asimilacin crtica de la tradicin filosfica y cientfica. El medio para esa asimilacin y el comodn epistmico de tal transubstanciacin es el socialismo cientfico.

Notas:

1 Karl Korsch fue miembro de la socialdemocracia alemana, primero como militante y luego como poltico y funcionario. Su libro Marxismo y filosofa es uno de los primeros que se atrevieron a cuestionar la dogmatizacin en que paulatinamente caa la teora marxista. Pese a su erudicin y sus aportes novedosos en el libro mencionado, muri abjurando del marxismo. Para mayor detalle puede consultarse el prlogo de Adolfo Snchez Vzquez a Marxismo y filosofa en la edicin que citamos ms adelante.

2 Korsch, K. Marxismo y filosofa. Traduccin y prlogo de A. Snchez Vzquez. Ediciones Era. Mxico. 1971.

3 Marx, K. Tesis sobre Feuerbach. Manuscritos de 1844. UCA editores. San Salvador, El Salvador. 1987. Pgs. 145.

4 Marx, K. Diferencia de la filosofa de la naturaleza en Demcrito y en Epicuro. Editorial Ayuso. 1971. Pg. 7.

5 Hay que hacer una precisin importante. En Del socialismo utpico al socialismo cientfico, no hay una supresin del socialismo utpico por un socialismo matemtico, cientfico en el sentido positivista. Al contrario, Engels recupera aqu la memoria y aportes de los socialistas utpicos frente al mundo irracional del capitalismo. Cfr.: Engels, F. Del socialismo utpico al socialismo cientfico. Ocean Sur. Caracas, Venezuela. 2013. No obstante, la positivizacin del marxismo encarnada en un socialismo previsible casi matemticamente, sobre todo, algunas derivaciones en el campo de la economa apuntaban al clculo en tiempo de los periodos de crisis y de cmo eso abra prcticamente la puerta al devenir del socialismo (palpable, por ejemplo, en la periodizacin de las crisis capitalistas, elaborada por Kondratiev y luego discutida por Mandel y Trotsky).

Alberto Quinez es miembro del Colectivo de Estudios de Pensamiento Crtico (CEPC).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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