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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2016

Londres fuera de la Unin Europea, no de la OTAN

Atilio A. Boron
Rebelin


El triunfo del Brexit en el referendo abre mltiples interrogantes. La mayora de los analistas, sobre todo en la prensa hegemnica internacional, ha puesto el nfasis en el examen de sus consecuencias sobre los mercados, su exacerbada volatilidad y la cotizacin de las principales monedas. Sin restarle importancia a este asunto creemos que este nfasis economicista est lejos de apuntar a lo ms significativo. Los mercados son entidades veleidosas, siempre sujetos a esa exuberante irracionalidad denunciada por Alan Greenspan, el ex jefe de la Reserva Federal de Estados Unidos, de modo que pronosticar su derrotero una vez consumada la salida del Reino Unido de la UE es un ejercicio ocioso y condenado al fracaso, inclusive si las predicciones se hacen para el corto plazo. Mucho ms importante es ponderar lo que la decisin del electorado britnico significa en trminos polticos: un golpe si no mortal pero sin duda muy duro a un proyecto comunitario que cuando adquiri una connotacin social y poltica progresista fue secuestrado, tergiversado y prostituido por la oligarqua financiera europea. Con la desercin de Londres un divorcio litigioso y no consentido, al decir de algunos- la UE pierde a la segunda economa y al segundo pas en poblacin, lo que debilita a una Europa que, con la estructuracin supranacional pergeada por Bruselas, trat de reposicionarse en trminos ms protagnicos en el turbulento tablero de la poltica internacional. Si con el Reino Unido en sus filas la UE no era ms que un aburrido segundo violn en el concierto de naciones, con los britnicos afuera su gravitacin global disminuye an msvis a visChina, Rusia y los nuevos centros de poder internacional.

No fue casualidad que haya sido Angela Merkel quien mostr la mayor preocupacin por el xodo britnico al exhortar a los gobiernos europeos a mantener la calma y la compostura ante la mala noticia. Se comprende su actitud: la canciller alemana fue quien con ms fuerza impuls el avance por la senda autodestructiva seguida por la UE en los ltimos aos. Convirti al acuerdo pan-europeo en un apndice de la gran banca, sobre todo alemana; combati con meticulosidad germana los resabios del proyecto original, que tena como metas la construccin de una Europa Social y de Ciudadanos; fortaleci a la conservadora burocracia de la Comisin Europea e hizo del Banco Central Europeo (BCE) el perro guardin de la ortodoxia financiera impuesta sin miramientos sobre todos los gobiernos del rea. Mientras el neoliberalismo se bata en retirada de Amrica Latina y el Caribe en medio de las ruinas que haba dejado a su paso fue la Merkel quien lo revivi en Europa, incorporando al Fondo Monetario Internacionalcomo participante activo en la gestin macroeconmica de los estados y dando origen, junto a la Comisin Europea y el BCE a la infame troika que poco despus, como insaciable plutocracia,se convertira en el verdadero gobierno de Europa arrojando por la borda cualquier contenido democrtico. Los griegos, donde se invent la democracia, pueden dar fe de la furia destructiva de la troika de la UE, que al caerse la hoja de parra de su hueca palabrera democrtica puso en evidencia los alcances de la descomposicin del viejo proyecto europeo, atado de pies y manos al servicio del capital.

Esta Europa de las clases dominantes, burocrtica y empresarial es la que recibi un mazazo brutal desde el Reino Unido y no hay razn alguna para lamentarse por ello. La UE que acompa a Washington en todas sus tropelas y todos sus crmenes en el escenario internacional ahora recoge los amargos frutos de su complicidad con los que EEUU perpetrara en Oriente Medio. Era obvio que la destruccin causada en Irak, Libia y ahora Siria provocara una incontenible marea de refugiados que tienen slo un lugar adonde dirigirse: Europa. Washington puede alegremente incurrir en tales atrocidades porque est protegido por dos ocanos que lo convierten en un destino inalcanzable para quienes huyen del infierno que desata con sus drones, misiles y unidades de combate. Pero Europa, en cambio, est ah noms. Y ese torrente humano activ y potenci los peores instintos xenofbicos y racistas en buena parte de las poblaciones europeas que pretenden, vanamente, ponerse a salvo de las consecuencias de su pasado colonialista y su presente como compinches del imperialismo norteamericano. Por eso la xenofobia fue un componente decisivo del triunfo del Brexit, saludada con euforia por un racista probado y confeso como Donald Trump y los representantes de la derecha en casi toda Europa, con Marine Le Pen a la cabeza.

No sera de extraar que lo ocurrido en el Reino Unido precipitara un efecto domin en donde diversos pases tengan que someter su permanencia en la UE al veredicto popular. La derecha en Francia y en Holanda ya est hablando de ello, y en otros pases ya hay quienes lo estn pensando. La crisis puede inclusive tornar inevitable un nuevo plebiscito en Escocia para decidir sobre su permanencia en Gran Bretaa. Los escoceses quieren permanecer en Europa y votaron en ese sentido en el referendo de das pasados. Uno de los coletazos del Brexit podra llegar a ser una Escocia independiente y la desaparicin de la Gran Bretaa tal como hoy la conocemos.

Para concluir: lo bueno de esta situacin es que el debilitamiento de la Unin Europea resta fuerzas al imperialismo norteamericano, del cual aquella es su aliada histrica fundamental. Y esta es una gran noticia para los pueblos del mundo que luchan para librarse del yugo de la dominacin imperialista. Sin embargo no se debeolvidar que hoy por hoy el pacto atlantista europeo-norteamericano pasa menos por la UE que por la OTAN. Esto es as tanto en el terreno domstico, habida cuenta de la creciente militarizacin en la represin de la protesta social en Europa; como en el mbito internacional, donde el saqueo a otros pueblos reposa cada vez ms en la eficacia disuasiva de las armas. Fue por eso que el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, se apresur a tranquilizar a sus socios diciendo que la salida britnica de la UE no implicaba abandonar la OTAN, de lejos, la ms importante expresin del crimen organizado a nivel mundial. Y en tiempos tan convulsionados como estos para la burguesa imperial eso es lo que cuenta. Que Londres pegue un portazo y se retire de la UE es un problema, porque ahora la armonizacin de polticas entre Estados Unidos y Europa se torna ms complicada por la divisin entre el Reino Unido y los dems pases europeos, y las heridas que deja este divorcio no consentido entre quienes antes formaban parte de una misma institucin supranacional. Pero mucho ms grave sera que el electorado britnico decidiera salirse de la OTAN, lo que obligara al imperio a repensar y redefinir su estrategia de guerra a espectro completo a escala global. Por ahora no hay peligro de que tal cosa vaya a ocurrir.Pero el mundo est cambiando muy rpidamente y las slidas certezas de antao parecen estar comenzando a volatilizarse.



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