Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-06-2016

Lo que los medios no dicen sobre las causas del Brexit

Vicen Navarro
Pblico


No hay pleno conocimiento y conciencia en las estructuras de poder poltico y meditico (que en terminologa anglosajona se llama el establishment poltico-meditico) que gobiernan las instituciones de la Unin Europea, as como las que gobiernan en la mayora de pases que constituyen la tal Unin, de lo que ha estado ocurriendo en la UE y las consecuencias que las polticas propuestas e impuestas por tales establishments han estado teniendo en las clases populares de los pases miembros. Durante estos aos, despus del establecimiento de la Unin, ha ido germinando un descontento entre estas clases populares (es decir, entre las clases trabajadoras y las clases medias de renta media y baja) que aparece constantemente y que amenaza la viabilidad de la UE.

El rechazo de las clases populares a la UE

Indicadores de tal descontento han aparecido ya en muchas ocasiones. Una de las primeras fue el resultado del referndum que se realiz en varios pases de la UE que, por mandato constitucional, tenan que hacer para poder aprobar la Constitucin europea. En todos los pases donde se realiz el referndum, la clase trabajadora vot en contra. Los datos son claros y contundentes. En Francia, votaron en contra el 79% de trabajadores manuales, el 67% de los trabajadores en servicios y el 98% de los trabajadores sindicalizados; en Holanda, el 68% de los trabajadores; y en Luxemburgo, el 69%. Incluso en los pases en los que no hubo referndum, las encuestas sealaban que, por ejemplo en Alemania, el 68% de los trabajadores manuales y el 57% de los trabajadores en servicios hubieran votado en contra. Unos porcentajes parecidos se dieron tambin en Suecia, donde el 74% de los trabajadores manuales y el 54% de los trabajadores en servicios tambin hubieran votado en contra. Y lo mismo ocurri en Dinamarca, donde el 72% de los trabajadores manuales tambin hubieran votado en contra.

El rechazo a la UE por parte de la clase trabajadora ha ido aumentando

Otro dato que muestra tal rechazo fue el surgimiento de partidos que explcitamente rechazaron la Unin Europea, partidos cuya base electoral era precisamente la clase obrera y otros segmentos de las clases populares que antes, histricamente, haban votado a partidos de izquierdas, siendo el caso ms conocido (pero no el nico) el del partido liderado por Le Pen y que, segn las encuestas, podra ganar las prximas elecciones en Francia. En realidad, la identificacin de los partidos de izquierda tradicionales con la Unin Europea (y con las polticas neoliberales promovidas por el establishment de tal Unin) ha sido una de las mayores causas del enorme bajn electoral de estos partidos en la UE (y, muy en particular, entre las bases electorales que les haban sido ms fieles, es decir, entre las clases trabajadoras). Para que baste un ejemplo, en Francia, si la mitad de los votos (predominantemente de la clase trabajadora) que haban apoyado al partido de Le Pen hubieran sido para la candidata socialista Sgolne Royal, sta hubiera sido elegida Presidenta de Francia. En paralelo con la prdida de apoyo electoral, los partidos socialdemcratas en la UE perdieron tambin gran nmero de sus militantes. El caso ms dramtico fue el del Partido socialdemcrata alemn que, junto con la prdida de apoyo electoral, perdi casi la mitad de sus militantes, de 400.000 en 1997 a 280.000 miembros en 2008.

La evidencia es pues abrumadora que la identificacin de tales partidos de izquierda (la mayora de los cuales han sido partidos gobernantes socialdemcratas que han jugado un papel clave en el desarrollo de las polticas pblicas promovidas por la UE) con la Unin ha sido una de las principales causas de su enorme deterioro electoral y de la prdida de su militancia.

El rechazo a la UE ha ido aumentando ms y ms entre las clases populares, a la vez que ha ido aumentado el apoyo entre las clases ms pudientes

Por desgracia, las encuestas crebles y fiables sobre la UE (que son la minora, pues la gran mayora estn realizadas o financiadas por organismos de la UE o financiadas por instituciones prximas) no recogen los datos de la opinin popular sobre la UE segn la clase social. S que los recogen por pas, y lo que aparece claramente en estas encuestas es que la popularidad de la UE est bajando en picado. Segn la encuesta de la Pew Research Center, las personas que tienen una visin favorable de la UE ha bajado en la gran mayora de los 10 mayores pases de la UE (excepto en Polonia). Este descenso, desde 2004 a 2016, ha sido menor en Alemania (de un 58% a un 50) pero mayor en Francia (de un 78% a un 38), en Espaa (de un 80% a un 47). Grecia es el pas que tiene un porcentaje menor de opiniones favorables a la UE (un 27%).

Ahora bien, aunque raramente se recoge informacin por clase social, s que se ha recogido el distinto grado de popularidad que la UE tiene segn el nivel de renta familiar. Y, ah, los datos muestran que hay un gradiente, de manera que a mayor renta familiar, mayor es el apoyo a la UE. Es razonable, pues, suponer que la parte de la poblacin que tiene una visin ms desfavorable de la UE es la clase trabajadora y otros componentes de las clases populares.

Y lo que tambin aparece claro en varias encuestas es que una de las mayores causas de tal rechazo es la percepcin que las clases populares tienen del impacto negativo que tiene, sobre su bienestar, la aplicacin de las polticas propuestas por el establishment poltico-meditico de la UE. Esta percepcin es mucho ms negativa entre las clases populares (clase trabajadora y clases medias, de renta media y baja) que no entre las clases ms pudientes. En realidad, el rechazo, siempre especialmente agudo entre las clases populares, es claramente mayoritario entre la gran mayora de la poblacin. Ah vemos que, segn la encuesta Pew, el 92% de la poblacin en Grecia desaprueba la manera como la UE ha gestionado la crisis existente en Europa; tal porcentaje es de 68% en Italia, el 66% en Francia y el 65% en Espaa, pases donde precisamente el descenso del porcentaje de poblacin con la opinin favorable de la UE ha sido mayor.

Este rechazo a la UE existe tambin entre la clase trabajadora del Reino Unido

Es en este contexto descrito en la seccin anterior, que debe entenderse el rechazo de las clases populares del Reino Unido, rechazo que ha ido claramente acentundose en los barrios obreros de aquel pas, y muy en especial en Inglaterra y Gales. El voto de rechazo a la permanencia en la UE procede en su mayora de las clases populares. Y ha sido un voto no solo anti-UE pero tambin (y sobre todo) un voto anti-establishment britnico y, muy en particular, anti-establishment ingls, siendo este ltimo el centro del establishment britnico, pues concentra los mayores centros financieros y econmicos del pas. El establishment britnico y el establishment de la UE haban movilizado todo tipo de presiones (por tierra, mar y aire) a fin de que el referndum fuera favorable a la pertenencia. De esta manera, es un claro signo de afirmacin y poder que las clases populares se opusieran y ganaran al establishment. Por otra parte, los datos mostraban que lo que ha ocurrido, iba a ocurrir. La popularidad de la UE en el Reino Unido pas de ser un 54% (ya uno de los ms bajos de la UE) en 2004 a un 44 en 2016 (segn Pew). En realidad, el Reino Unido es el pas donde el porcentaje de poblacin opuesta a dar ms poder a la UE es mayor (65%) despus de Grecia (68%) Y, segn otras encuestas, el sector menos entusiasta con la UE eran las clases populares, que gradualmente han ido transfiriendo su apoyo electoral del Partido Laborista al UKIP (el partido anti-EU).

La supuesta excepcionalidad de Espaa

Es un dicho comn en los mayores medios de comunicacin que Espaa es uno de los pases ms pro-EU, lo cual es cierto, pero solo en parte (lo mismo era cierto con Grecia). Es lgico que Europa, percibida durante muchos aos como el continente punto de referencia para las fuerzas democrticas, por su condicin democrtica y su sensibilidad social, se convirtiera en el modelo a seguir por pases como Espaa, Portugal y Grecia, que sufrieron durante muchos aos dictaduras de la ultraderecha, seriamente represivas y con escassima conciencia social. Para los que luchamos contra la dictadura, Europa Occidental era un sueo a alcanzar.

Pero, debido al control o excesiva influencia del pensamiento neoliberal en el establishment poltico meditico de la UE (muy prximo al capital financiero y al capital exportador alemn, que ha estado configurando las polticas pblicas neoliberales que los establishment poltico-mediticos de cada pas de la UE han hecho suyas), este sueo se ha convertido en una pesadilla para las clases populares, particularmente daadas por tales polticas neoliberales. Las reformas laborales que han daado el estndar de vida de estas clases y los recortes de gasto pblico, con el debilitamiento de la proteccin social y del estado del bienestar, as como la desregulacin en la movilidad del capital y del trabajo, han sido un ataque frontal a la democracia y al bienestar de las clases trabajadoras, realidad muy bien documentada (ver mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crtica al pensamiento econmico dominante, Anagrama, 2015). La prdida de soberana nacional que conlleva la UE ha significado la prdida de soberana popular, causa del deterioro de su bienestar. La evidencia de que ello es as es contundente, clara y convincente. Es ms que obvio que esta Europa no es la Europa de los pueblos, sino la Europa de las empresas financieras y de los grandes conglomerados econmicos.

No es chauvinismo lo que causa el rechazo a la UE!

Ante esta situacin, el establishment poltico-meditico europeo quiere presentar este rechazo como consecuencia de un retraso cultural de las clases populares, todava estancadas en un nacionalismo retrgrado, que incluye un chauvinismo anti-inmigrante que merece ser denunciado. John Carlin, en el El Pas, 240616, define este rechazo (Brexit) como resultado de la mezquindad, ignorancia, carcter retrgrado, xenofobia y tribal de los que votaron en contra de la permanencia. Y as se est interpretando, por parte de la mayora de los medios de comunicacin europeos, el voto de rechazo a la UE por parte de las clases populares britnicas. Este mensaje intenta ocultar las causas reales de tal rechazo, causas que he descrito en este artculo. Olvidan que, si bien todos los xenfobos votaron a favor de la salida del Reino Unido de la UE, no todos los que as votaron eran xenfobos.

En esta manipulacin estn participando poderes de la socialdemocracia europea que no han entendido todava lo que est ocurriendo entre lo que solan ser sus bases. No quieren entender que el rechazo que est ocurriendo es hacia esta Europa que la socialdemocracia ha contribuido a crear, una Europa que carece de vocacin democrtica y sensibilidad social. El maridaje de los aparatos dirigentes de las socialdemocracias con los intereses financieros y econmicos dominantes en la UE (y en cada pas miembro) ha sido la causa de su gran declive, que todava no entienden porque no quieren entenderlo. Lo que pasa en Francia, donde hay un gobierno socialdemcrata que est intentando destruir a los sindicatos (como la seora Thatcher hizo en el Reino Unido), o en Espaa, donde el PSOE fue el que inici las polticas de austeridad, son indicadores de esta falta de comprensin de lo que est ocurriendo en la UE, y que es el fracaso de las izquierdas para atender a las necesidades de las clases populares. De ah la transferencia de lealtades que estn ocurriendo, en lo que refiere a los partidos.

Es lgico y predecible que las polticas neoliberales y los partidos que las aplican sean rechazados por las clases populares, pues son stas las que sufren ms cada una de estas polticas, incluyendo la desregulacin de la movilidad de capitales y del trabajo. Regiones enteras en el Reino Unido han sido devastadas, siendo sus industrias trasladadas al este de Europa, creando un gran desempleo en esas regiones. Y la desregulacin del mundo del trabajo, acompaada de la dilucin, cuando no destruccin, de la proteccin social, ha creado una gran inestabilidad y falta de seguridad laboral. En realidad, fueron las polticas del gobierno Blair y del gobierno Brown (1997-2010) las que sentaron las bases para este rechazo generalizado hacia la UE. Tales gobiernos de la Tercera Va facilitaron la llegada de inmigrantes a los que los empresarios contrataban con salarios ms bajos. Y as se inici el desapego con la Unin Europea (ver Dont blame Corbyn if Brexit wins, Denis McShane).

En Espaa, frente al descrdito del partido socialdemcrata (PSOE) debido, entre otras razones a su participacin en la construccin de esta Europa, han aparecido una serie de fuerzas polticas, tanto en la periferia como en el centro (Unidos Podemos y confluencias), que estn canalizando este desencanto popular acentuando, con razn, que esta no es tampoco nuestra Europa, y que se requieren cambios profundos para recuperar la Europa democrtica y social a la que aspiramos y que debe construirse. As de claro.


Fuente: http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2016/06/25/lo-que-los-medios-no-dicen-sobre-las-causas-del-brexit/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter