Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-06-2016

Espaa no es diferente

Santiago Alba Rico
Diagonal

El autor esboza cuatro rpidas observaciones sobre el resultado electoral del 26 de junio


La primera. No nos engaemos. Sin reservas, sin matices, sin paliativos, el resultado es una catstrofe. No es una catstrofe para Unidos Podemos, que se consolida como alternativa institucional progresista sin equivalente en la UE.

Es una cataśtrofe para Espaa y los espaoles, para Europa y no exageramos para el mundo entero. Lo he dicho muchas veces y parece que lo hago porque me he vuelto de derechas o moderado. Nada de eso. Es doloroso realismo. La historia no es siempre ms larga que la vida; hay veces en que la escala histrica es ms corta que el curso de una biografa; ms corta que un curso escolar; ms corta que una primavera.

Sera demaggico establecer un paralelismo estricto con 1933 y las amenazas del nazismo, pero habra que ser muy frvolo para no inscribir la victoria del PP en un contexto mundial particularmente adverso, clere y explosivo: una Amrica Latina en retroceso, un Oriente Prximo en llamas y una Europa en descomposicin que se desplaza a todo vapor hacia la ultraderecha.

En ese contexto Unidos Podemos no era no es una revolucin, por lo dems imposible: era y es un modesto dique a partir del cual se habra podido quizs se podr revertir la tendencia rampante en nuestro continente.

Los resultados electorales, con el retorno simblico del bipartidismo y la evaporacin de un gobierno de cambio, no slo debilitan ese dique sino que legitiman su derrota. Todo lo que no fuera sumar votos y alcanzar el sorpasso al PSOE, y ms tras la convergencia con IU, era un fracaso estrepitoso, no en trminos numricos sino polticos e histricos.

Espaa tena una oportunidad para frenar el precipicio y la ha perdido. La historia a veces es ms corta que la vida. Lo que falta ahora es tiempo.

La segunda: el crecimiento del PP, que suma 13 escaos ms, y la resistencia del PSOE, sostenido por sus sectores ms conservadores, revelan algo particularmente deprimente y doloroso: que la mitad larga de Espaa no quiere ningn cambio. An ms: indica que la mitad larga de Espaa no cree ni en la tica ni en la democracia y, en este sentido, y al contrario de lo que habamos empezado a creer algunos con emocin y con orgullo, indica que nuestro pas no se diferencia tanto del resto de Europa.

Triunfa lo que he llamado otras veces el voto prevaricador: el de una amplia capa de la poblacin que vota a conciencia contra sus principios y sus valores. Por qu?

El error de todas las encuestas slo puede explicarse introduciendo un factor fulminante e irreprimible: el miedo.

Igual que la "remontada" se gan en la ltima semana de la campaa de diciembre, el desempate se ha perdido tambin en la ltima semana y probablemente en el ltimo minuto. Es miedo.

El problema es que es ese mismo miedo el que explica el Brexit, el empuje de la ultraderecha en Francia, Hungra y Austria o la poltica contra los refugiados de la UE.

En condiciones de excepcin electoral como son las del 26J una larga mitad de Espaa ha vuelto a votar a la derecha; en condiciones de excepcin histrica, ese mismo miedo es el que niega la proteccin a un judo, denuncia a un vecino o fusila a un rival poltico. Ese miedo, cuando es incompatible con la tica y la democracia, es ya prefascista. No tener en cuenta esa dimensin antropolgica sera un error tan grave como despreciarla polticamente o darla por perdida.

La tercera. A partir de maana habr que afrontar los hechos y ver cmo se maniobra en una relacin de fuerzas en cualquier caso muy compleja y objetivamente mejor que la de hace dos aos. Pero ahora mismo el reto mayor para Unidos Podemos no es soportar el triunfalismo del PP o los guantazos de Snchez; ni apaar una estrategia sensata y reparadora para las prximas semanas.

El mayor reto es el de mantener la unidad. El peligro de divisiones y quiebras es muy grande y nuestros rivales van a tratar de alimentar esa pendiente. Mucho cuidado.

Habr quien eche la culpa al exceso de transversalidad o al exceso de confluencia; a la baja intensidad del discurso o a la baja intensidad de la campaa; a la desmovilizacin de los movimientos o al liderazgo televisivo. La victoria hubiera hecho buenos todos los pasos; la "derrota" da la razn a todas las crticas.

Es imprescindible debatir sobre lo que ha pasado, sin eufemismos ni rodeos, pero sera bueno que partiramos del presupuesto de que en realidad no sabemos nadie sabe por qu ha pasado.

Hay que evitar a todo trance los anlisis tajantes ("ya lo deca yo") que sirvan de arma arrojadiza entre las corrientes internas divergentes. Dentro de IU y dentro de Podemos, y entre IU y Podemos, es imperativo conservar la serenidad y acentuar los cuidados. Ya no hay alternativa a la unidad, salvo la derrota definitiva del cambio; es decir, la derrota definitiva de la tica y la democracia.

Estamos ya condenados a salvarnos juntos, nos guste o no; y si hay todava porque la hay alguna posibilidad de recuperar el terreno pasa porque entendamos que lo nico cierto, lo nico indudable, lo nico que sabemos con certeza es que cualquier divisin nos matar y que los medios, los partidos del rgimen y el gobierno de Rajoy se han sentido y se sienten tan amenazados que han hecho todo lo posible, y lo seguirn haciendo, para matarnos.

se debera ser suficiente motivo para preservar por encima de todo la unidad del proyecto, mientras lo repensamos, como condicin para sumar a los que faltan.

Cuarta. En Europa slo hay dos alternativas al neoliberalismo autoritario de nuestros gobiernos: la ultraderecha nacionalista o Unidos Podemos.

Es obvio que, una vez ms, como ha ocurrido ya otras veces a lo largo de nuestra historia, nuestros gobiernos europeos prefieren la ultraderecha.

En este sentido hay que dar las gracias a Cebrin y al grupo PRISA, a nuestros intelectuales "progresistas", a la mayor parte de nuestros medios, a las instituciones secuestradas por el gobierno, a los bancos y a los partidos del rgimen europeo por dejar claro que, con tal de que no gobierne una opcin democrtica y moderada, estn dispuestos a alimentar las fuerzas oscuras que amenazan con devorar de nuevo nuestro continente.

No tienen ninguna justificacin. No existe la URSS ni Stalin ni un "socialismo real" tirnico contra el que justificar alianzas negras. Esta vez no pueden esconderse. Unidos Podemos es una fuerza democrtica y moderada, socialdemcrata y profilctica, la nica que puede detener la destruccin de Europa y el regeldo infame de la historia. Nuestras lites econmicas y politicas trabajan por eso contra ella. Las futuras generaciones no se lo perdonarn.

Ojal entiendan de una vez los votantes espaoles que es a eso, y no a la tica y a la democracia, a lo que hay que tener miedo.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/panorama/30804-espana-no-es-diferente.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter