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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2005

Mohamed el-Baredei y la IAEA
Un premio y una splica

Phyllis Bennis
TomPaine.Common sense

Traducido para Rebelin por Felisa Sastre


Raramente el Premio Nobel de la Paz tiene relacin con la paz. Casi siempre se concede por una razn diplomtica -o por varias- o para recompensar a un famoso pacificador, pero con frecuencia la intencin poltica es sutil e incluso oculta.

No ha sido as, sin embargo, en el caso que nos ocupa. Al conceder el premio a la Agencia Internacional de la Energa Nuclear el perro guardin de Naciones Unidas para la energa nuclear- y a su director general Mohamed el Baradei, la intencionalidad poltica es pblica y notoria. Se trata de una bofetada en el rostro al unilateralismo de la administracin de Bush, a su entorpecimiento del Tratado de No Proliferacin Nuclear (NPT, en ingls) y particularmente a su guerra de Irak.

La declaracin oficial de concesin en la que se cita que el Baraddei es un hombre valiente apoya con el prestigio del Comit noruego del Nobel al personaje que estableci por primera vez en pblico que las alegaciones de Estados Unidos sobre la presunta compra de Irak de uranio empobrecido procedente de Nigeria se basaban en documentos falsificados. Su reconocimiento de que el trabajo de la Agencia que dirige el Baradei es incalculablemente importante representa una refutacin directa de que las acusaciones de la administracin de Bush, antes de la invasin, sobre las inspecciones de la IAEA (Agencia Internacional de Energa Nuclear) en Irak suponan que la ONU no haca nada. Las afirmaciones de que la amenaza de las armas nucleares...debe ser controlada por la ms amplia cooperacin internacional posible y que la ms evidente expresin de esa cooperacin se encuentra en el trabajo de la IAEA y de su director general, establece de forma rotunda el rechazo de las afirmaciones de Bush de que las acciones unilaterales de EE.UU. contra esas amenazas pueden gozar de legitimidad, y que la IAEA y el Baradei deberan situarse a favor del Consejo de Seguridad de la ONU controlado por el veto de EE.UU.

En general, el premio es un recordatorio sin ambages de que las consistentes afirmaciones de la IAEA sobre la inexistencia de un programa nuclear viable en Irak eran ciertas, mientras que las alegaciones de la administracin Bush sobre la presencia de armas nucleares iraques y de otras armas de destruccin masiva dirigidas a objetivos estadounidenses eran mentiras.

Despus de todo, fue Mohamed el Baradei quien se neg a doblegarse ante las presiones estadounidenses en 2002 y 2003 y en su lugar continu informando al Consejo de Seguridad de que los inspectores de la IAEA no haba encontrado pruebas de la existencia de armas nucleares en Irak. l coloc a los inspectores de armas, as como a las Naciones Unidas en su totalidad, del lado de la movilizacin mundial por la paz que tena lugar en las calles de las capitales de pases de todo el mundo. Tal como lo describi el Washington Post, El Baradei se ha convertido en un hroe a los ojos de muchos de quienes se oponen a la guerra en Irak, especialmente de los del Mundo rabe. Y sus actuaciones llevaron a la administracin de Bush a considerar a la IAEA, y de manera especial al mismo el Baradei, como adversarios implacables.

Pero no siempre el Baradei se ha opuesto a las posiciones estadounidenses Muy al contrario, el nombramiento como director general de la IAEA del antiguo diplomtico egipcio fue tramado durante mucho tiempo por la diplomacia de EE.UU. Pero incluso ms all de su papel al oponerse a la invasin estadounidense de Irak- un da que afirm era el ms triste de mi vida- el Baradei haba mantenido posturas independientes muy alejadas de las exigencias de Washington. En particular, haba criticado los muy conocidos pero oficialmente no reconocidos arsenales nucleares de Israel, pidiendo a Israel que firmara el Tratado de No Proliferacin y que aceptara la inspeccin de su armamento nuclear. Ms an, ha pedido que se estableciera una zona libre de armas nucleares en Oriente Prximo, una idea bosquejada por EE.UU. en la Resolucin que dio fin a la Guerra de Irak de 1991 pero que nunca fue defendida por otros funcionarios de Naciones Unidas.

Pero ha sido su oposicin a la Guerra de Irak, y su negativa a respaldar los falsos pretextos estadounidenses sobre la capacidad nuclear iraqu lo que le ha consolidado la oposicin de la administracin de Bush.

Desde 2003, Washington ha intentado sin xito organizar la salida de el Baradei de la IAEA. Cuntos esfuerzos se hicieron, dirigidos nada menos que por John Bolton, el azote de Bush en la ONU, embajador ante NN.UU a pesar de no haber sido confirmado, quien hasta 2004 fue subsecretario de Estado para los asuntos de desarme. Mohamed el Baradei se convirti en una obsesin especial para l, y el Washington Post revel que los intentos de Bolton para echar al jefe de la IAEA incluan la colocacin de micrfonos en su telfono en un intento intil de desacreditarle. Ni un solo Gobierno ms- ni tan siquiera el siempre leal Tony Blair-fue tan lejos, por lo que Estados Unidos, eventualmente aislado, abandon sus intentos y el Baradei, a principios de este ao, fue confirmado para un tercer mandato.

El Comit del Nobel ha pedido la prohibicin de las armas nucleares, y ha afirmado que el hecho de que el mundo haya alcanzado tan pocos resultados en este tema hace que la oposicin a las armas nucleares hoy sea todava ms imprescindible. Este enfoque de la necesidad mundial de apoyar el desarme nuclear es un duro desafo a la posicin estadounidense que considera que slo resulta peligrosa la proliferacin de armas nucleares en nuevos Estados, y que considera que las potencias nucleares de alguna forma tienen derecho a aumentar e incluso hacer uso de sus arsenales nucleares cuando quieran. Por el contrario, el Comit del Nobel establece especficamente que cuando los esfuerzos a favor del desarme parecen estancados...el trabajo de la IAEA es de una excepcional importancia.

El momento de la concesin de este premio est claramente vinculado al cada vez ms visible papel de la IAEA en el contexto de las amenazas in crescendo de Estados Unidos contra Irn, ligadas al programa nuclear de Tehern. En su determinacin de plantear ante el Consejo de Seguridad de la ONU la cuestin nuclear de Irn, donde cree, en contra de las evaluaciones internacionales, que pudieran imponerse duras sanciones internacionales al pas, la administracin de Bush ha continuado incrementando la presin sobre la IAEA, lo que incluye el presionar a el Baradei, cuyas ms recientes declaraciones sobre Irn han endurecido el tono probablemente como resultado de esas presiones, pero la IAEA se ha negado a rendirse ante las exigencias de Estados Unidos de declarar ilegales las actividades de Irn. El Baradei ha mantenido una actitud decidida respecto a que la produccin de combustible nuclear de Irn se encuentra vigilada estrechamente por la IAEA y no existen pruebas de actividad armamentista ilegal.

El Premio Nobel de la Paz no puede detener las guerras o derribar imperios pero, como el Baradei declar pocas horas despus del anuncio de la concesin: El premio lanza un mensaje terminante Sigan haciendo lo que estn haciendo- ser imparciales y actuar con rectitud y eso es lo que intentamos hacer.

Si el premio ayuda a Mohamed el Baradei a mantener la IAEA en el lado del desafo mundial a las guerras de Bush y al unilateralismo, demostrar su importancia.

http://www.tompaine.com/print/a_prize_and_a_plea.php

Phyllis Bennis es miembro del Institute for Policy Studies y autora de Challenging Empire: How People, Governments and the UN Defy U.S. Power (Interlink Publishing, Northampton, MA, October 2005).



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