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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2016

Carta de Alberto Garzn a la militancia y simpatizantes de Izquierda Unida tras las elecciones del 26J

Alberto Garzn
Rebelin


Estimados/as compaeros/as,

En primer lugar quisiera agradeceros a todos los militantes y simpatizantes el esfuerzo hercleo que habis empleado en esta campaa electoral. Ha sido una campaa hermosa, con los actos ms multitudinarios de la poca reciente en Espaa y con nuestra gente dedicndose en cuerpo y alma, como siempre, a la tarea poltica del momento. Habis llevado nuestro programa y nuestro proyecto poltico a cada rincn de este pas. Y adems gracias a ese esfuerzo hemos avanzado mucho en la construccin de un espacio poltico unitario, algo tan necesario en estos momentos. Sin vosotros esto no hubiera sido posible. Gracias.

No obstante, los resultados de las pasadas elecciones no han sido los que nos esperbamos. No hemos cumplido los objetivos para los que pusimos en marcha la coalicin entre Podemos e Izquierda Unida. El Partido Popular ha salido reforzado, con ms de setecientos mil votos adicionales, mientras que la coalicin hemos perdido ms de un milln de votos respecto de la suma de votos de ambas organizaciones el pasado veinte de diciembre. No hemos logrado derrotar al PP ni tampoco crear las condiciones parlamentarias para que nuestro pas tenga un gobierno de izquierdas.

La reflexin sosegada y rigurosa se torna necesaria. Tendremos que analizar todos los datos e informaciones que tengamos a nuestro alcance en los prximos meses para averiguar qu ha pasado. No nos esperbamos este resultado, as como tampoco lo haca ningn otro partido poltico ni empresa encuestadora. Probablemente en nuestra sociedad, y ms an en la izquierda, se han dado fuerzas sociales que no hemos sabido detectar. Yo el primero, que no supe ver con precisin qu estaba sucediendo en el electorado de izquierdas.

Lo que parece evidente, sin perjuicio de posteriores anlisis, es que no hemos logrado seducir ni convencer a un electorado de izquierdas que s confo en IU y en Podemos en las pasadas elecciones. La abstencin nueva, los que se quedaron sin votar en esta ocasin pero s lo hicieron en diciembre, prcticamente coincide con los votantes perdidos por la coalicin. No est claro si este electorado se perdi ya antes de la coalicin, por la frustracin respecto a las negociaciones en la investidura, o si ha sido un fenmeno posterior. Pero s parece claro que no hemos logrado convencer a todos nuestros votantes del momento histrico por el que atraviesa nuestro pas. Tendremos que profundizar con calma en las causas de este hecho y en las soluciones que se requieren.

No obstante, es positivo que nos preguntemos si la confluencia ha sido una buena idea. Yo pienso que s. La confluencia ha sido, en primer lugar, una estrategia racional que nos ha permitido mantener los escaos a pesar de perder en nmero de votos. Y en segundo lugar ha sido una buena idea en trminos polticos, dado que es nuestra apuesta aprobada por la asamblea y es lo que nos permite empezar a construir un espacio poltico con enorme potencial de transformacin.

Ahora bien, tambin debemos poner encima de la mesa el resultado poltico global. Desde el ao 2011 hasta ahora el ciclo poltico de movilizacin y protestas ha producido un cambio radical en el sistema de partidos pero tambin en el espacio poltico de la izquierda. Mientras en 2011 nicamente tenamos once diputados en ese espacio, hoy hay setenta y uno. Se trata de un avance considerable, si bien insuficiente. Pero cabe recordar que la ilusin generada por las encuestas es solamente eso, una ilusin, y que nuestro espacio poltico nunca ha tenido tanta fuerza en el parlamento espaol como la tiene ahora.

Y an as, el anlisis no puede circunscribirse nicamente al hecho electoral. Nuestro pas sigue atravesando una dura crisis econmica y poltica que afecta a los fundamentos mismos de nuestra sociedad. La actual fase histrica del capitalismo est siendo gestionada por gobiernos neoliberales cuya gestin provoca un empeoramiento en las condiciones de vida de la mayora social. Estas polticas son las responsables del crecimiento de la frustracin y rabia de las clases populares, lo que ha alimentado el crecimiento de la extrema derecha en toda Europa y amenaza con hacer implosionar el proyecto de la Unin Europea, como acabamos de ver en el Reino Unido.

En nuestro pas, sin embargo, en gran parte hemos logrado explicar la crisis desde las coordenadas ideolgicas de la izquierda. Y el rgimen an sigue en crisis, incapaz de resolver la cuestin econmica sin recurrir a duros recortes que afectan a su base social e incapaz tambin de alcanzar un escenario de gobernabilidad. Los prximos meses y aos sern de enormes retos para las clases populares y para la izquierda social y poltica. Y para afrontar esa tarea nos encontramos ms fuertes que nunca.

En nuestra XI Asamblea hemos aprobado la hoja de ruta que insta a construir confluencia y unidad popular desde la movilizacin social y el plano cultural. Sin duda toda confluencia electoral es insuficiente e incapaz sin esos otros dos elementos: la capacidad de construir una concepcin del mundo diferente a la de la oligarqua y sin un movimiento popular protagonista. Estoy convencido de que ese es el camino correcto, y debemos aprovechar que tenemos una organizacin fuerte y unida. Nuestra mejora en representacin poltica, con ocho diputados y dos senadores, estar igualmente al servicio de dicha hoja de ruta.

La hegemona no es un concepto que se refiera a la capacidad de vender un producto en el mercado electoral, sino ms correctamente a la capacidad de extender una alternativa concepcin del mundo, cultural y social y por eso anclada en la vida cotidiana de las clases populares. Ese trabajo slo se puede lograr con organizacin y con ideologa, es decir, con compromiso colectivo y con proyecto poltico. Nuestra organizacin es la mejor preparada para esa funcin, y no vamos a fallar.

No hemos alcanzado nuestros objetivos electorales, es cierto. Pero tenemos una organizacin que est sabiendo construir un incipiente bloque social y poltico alternativo para gobernar y transformar nuestro pas. Y tenemos una organizacin comprometida con un proyecto poltico llamado socialismo. Y tenemos, sobre todo, una militancia de oro que defiende estas causas en los mejores y en los peores momentos, y un montn de compaeros y compaeras que se suman en cada batalla, que comparten su tiempo y energa apoyando nuestro proyecto. Y ahora, pese a los ataques mediticos, nos encontramos ante una fase histrica que abre un importante abanico de oportunidades. Aprovechmoslo.

Salud y Repblica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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