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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2016

26J: El bipartidismo se refuerza por la derecha

Manolo Monereo
Cuarto Poder


A la memoria de Rudi Dutschke


Parecera que el problema central de estas elecciones ha sido el retroceso electoral de Unidos Podemos (UP). Ms claramente, que el triunfo de la derecha tiene menos importancia que los resultados de UP. Es un viejo asunto, el enemigo peor es el ms prximo; se hace poltica desde l y contra l sin importar la correlacin real de fuerzas, las razones objetivas de los avances y los retrocesos y, en definitiva, en juzgar al mismo nivel a los que tienen el poder y a los que luchan contra l. Los resultados de UP deberan ser analizados con mucha precisin porque no fueron detectados por las encuestas, ni siquiera por las realizadas a pie de urna. Lo que pas, se decant en un momento final y no estaba asegurado desde el principio.

No es la primera vez que esto ocurre en Espaa. Ya pas en el 93 cuando fue elegido Felipe Gonzlez. La gente se moviliz masivamente a pesar de la corrupcin, del GAL y de la cal viva y volvi a premiar al PSOE, es decir, se vot con la nariz tapada y se ocult el sentido del voto. Me temo que ahora ha pasado lo mismo: la derecha se ha movilizado plenamente y UP ha sido neutralizada. En el centro, una parte de nuestra cultura poltica que creamos desaparecida y que siempre acaba siendo el resorte ltimo del poder. Me refiero al miedo a la inestabilidad, a los cambios, a la ingobernabilidad. En la Transicin a esto se le llam consenso, que no era otra cosa que una alternancia pactada entre partidos dinsticos consentida por el poder.

Esto explica la razn ltima de la victoria del PP. Muchos no salen de su asombro: cmo es posible que un partido, maquinaria perfecta de corrupcin, haya vuelto a ganar las elecciones incrementando adems votos y escaos? Porque ha ganado en sitios emblemticos, en Madrid, en el Pas Valenciano, en Galicia, en Extremadura, en Andaluca Lo ms grave es que, en los ltimos das, surgi el escndalo de un ministro del Interior, de Fernndez Daz, que mostraba en todo su esplendor en funcionamiento de las cloacas del Estado contra los enemigos polticos de la derecha. Ni por esas; volvieron a ganar y de qu manera. El otro gran asunto fue la salida de Gran Bretaa de la Unin Europea, presentada como una catstrofe universal y un mal absoluto que amenazaba nuestro futuro. Esto ltimo, a mi juicio, jug poderosamente para afianzar la cultura de la estabilidad y del consenso en torno a la derecha poltica, en torno al poder de verdad.

El PSOE ha ido a lo suyo. Se podra decir que hubo una perfecta divisin del trabajo de los partidos dinsticos turnantes. La derecha se polariz poderosamente contra Unidos Podemos y el PSOE hizo el trabajo sucio por la izquierda a la hora de demonizar a UP. Susana Daz, como siempre, lo expres con mucha claridad: se ha vencido al enemigo populista y ese era el principal objetivo del PSOE. Este sigue bajando en votos y en escaos y renuncia de hecho a ser alternancia real al PP. Tarde o temprano, una vez conseguido su objetivo principal neutralizar a UP tendr que resolver sus problemas internos y no parece demasiado segura la jefatura de Pedro Snchez.

UP ha perdido, de los votos posibles, algo ms de un milln. Supone un retroceso en un camino plagado de xitos. Es pronto para entender lo que ha pasado. Hay diversos elementos que parecen haber contribuido a este resultado. Una parte de IU y de Podemos parecen no haber estado de acuerdo con la convergencia; la cuestin nacional y el derecho a decidir sigue siendo una cuestin compleja, no siempre bien resuelta en el imaginario social de los hombres y mujeres de UP. No sabemos con certeza qu importancia ha podido tener para los votantes de UP el miedo a la desestabilizacin o la desmovilizacin ante unas encuestas siempre vencedoras.

A la campaa de UP le ha faltado, a mi juicio, polarizacin y un discurso claro y ntido alternativo. Nos hemos polarizado con la derecha sin la fuerza necesaria y dejando sin respuesta, muchas veces, a los ataques permanentes del PSOE. No hemos sido capaces de construir una agenda alternativa a la del poder. Europa, mejor dicho, la UE, apenas si sali en el debate cuando estaba cantado que unos das antes de las elecciones se dirima el Brexit, las grandes cuestiones polticas, las reformas sustanciales de la Constitucin aparecieron poco y ah andaba, nada ms y nada menos, que el Estado federal, la independencia de la justicia o la cuestin de la corrupcin, por no hablar del cambio de sistema electoral. Falt discurso en positivo explicando un proyecto de pas factible, realizable y, a la vez, radical.

Lo que viene ahora es un gobierno de la derecha con apoyos implcitos o explcitos del PSOE. Tienen que hacerlo bien, vestirlo adecuadamente y no dar sensacin de gobierno de coalicin, pero habr acuerdo, al menos durante los dos prximos aos. A pesar de lo que el stablishment vendi y ahora defiende con pasin, lo que viene es todo menos estabilidad poltica y social. Lo que nos espera ahora son los ajustes estructurales pendientes, es decir, los recortes en el gasto pblico, las ensimas reformas en el mercado laboral y, me temo, una nueva vuelta de tuerca en la delicada cuestin de las pensiones. La troika, no hay que olvidarlo, ha sido la otra gran vencedora estas elecciones y ahora exigir su parte del botn.

Hay una cuestin que merece la pena subrayar, la relacin entre conflicto social y ciclo electoral. La hiptesis de la que partimos muchos de nosotros es que el ciclo electoral ha estado marcado por el conflicto social en un sentido preciso: UP ha sido el instrumento y el modo de intervencin de un movimiento social que crey posible el cambio poltico. Esto ya no es as. El conflicto social retornar con fuerza y pronto se ver que ha sido el autntico protagonista en la sombra en este ltimo ciclo electoral.

UP debe de continuar y afianzarse como el verdadero partido de la oposicin a las derechas y a las polticas neoliberales. La unidad es un proceso complejo y difcil. Pensar que, sin ms, se producira una suma mecnica de votos de ambas formaciones ha sido un error que nos obliga a entender que los procesos polticos son siempre difciles y que no hay atajos cuando se es una fuerza alternativa a los que mandan y no se presentan a las elecciones. Hay que situar a UP en el centro de un proyecto histrico de resistencia, acumulacin de fuerzas y construccin de un nuevo pas. UP es un instrumento para ir ms all de una coalicin electoral y devenir en fuerza poltica unitaria.

El tiempo de las maniobras termin y ahora llega la dura realidad de la guerra de posiciones. Debemos pensar nuestra accin poltica nos lo ense un joven rojo alemn que hoy tendra 76 aos como una larga marcha a travs de las instituciones, entendiendo por estas las de la sociedad civil, las estatales y las de la vida cotidiana. Cerco mutuo, acumulacin de fuerzas y el conflicto social en el centro. Se trata de un nuevo proyecto de pas capaz de asegurar la soberana popular, el desarrollo del Estado social y la defensa de las libertades fundamentales. Todo que ganar, nada que perder.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/cartaalamauta/2016/06/29/26j-el-bipartidismo-se-refuerza-por-la-derecha/416

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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