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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2016

Aumentar la intensidad democrtica

Carlos A. Larriera
Rebelin


La crisis del FPV plantea interrogantes sobre la consistencia y la eficacia de la direccin poltica del movimiento de resistencia al gobierno macrista. El FPV es la direccin actual de la oposicin, por ms debilidades que tenga. Si su crisis llega al extremo de la completa desintegracin, o queda reducido a un grupo minoritario de dirigentes, el pueblo se quedar sin direccin por un tiempo. Cunto tiempo tardar en surgir una nueva direccin, si es que surge, y cmo evolucionar la resistencia si queda sin direccin, son interrogantes que hoy no se pueden responder.

El FPV no ha demostrado capacidad de dirigir e impulsar la resistencia. No tiene una presencia pblica de CFK que plantee un programa y una consigna de accin que unifique y eleve el nivel de la resistencia. Para dirigir al pueblo hay que poner el cuerpo. A nivel masivo nadie del FPV lo hace. S lo hacen en reuniones a las que concurren dirigentes como Kicillof, Mariano Recalde, Sabbatella, Rossi, etc., que tienen una gran concurrencia. Pero ese trabajo de base necesita una direccin poltica pblica y global. Y esta direccin necesita plantear una consigna que unifique y eleve el nivel poltico de la lucha popular. Por qu debe luchar el pueblo? En las dcadas del 60 y 70 era luche y vuelve. Todo se resuma a ese objetivo, todas las luchas parciales impulsaban la vuelta de Pern. Y eso motivaba y mantena unida la lucha opositora a la dictadura de Lanusse. Era otra relacin de fuerzas, otra crisis de menor intensidad que la actual, menor ofensiva del capital concentrado, etc., pero esa consigna unificadora era vital para el movimiento de resistencia. Hoy esa consigna unificadora falta.

Pero qu consigna y qu programa deberan tener los nuevos dirigentes que eventualmente surjan, o incluso la actual direccin del FPV?

Tiene que ser un programa y una consigna de accin que responda a las necesidades objetivas de la poblacin, y de una comprensin accesible a su nivel de conciencia actual. Un programa correcto pero que contenga consignas que estn muy lejos de ser comprendidas hoy por el pueblo es muy bueno como propaganda, es decir, va elevando la conciencia lentamente, pero no servir para potenciar la lucha actual de la poblacin y dar pasos sucesivos en la elevacin del nivel poltico del pueblo.

La ex-presidenta CFK dijo que es una democracia de muy baja intensidad, la ms baja desde 1983. Sera una alternativa empezar por ah, impulsar la consigna de elevar lo ms posible la intensidad democrtica. El objetivo estratgico sera generar una revolucin democrtica, que es la necesidad objetiva de la actual coyuntura, y que se volver una necesidad cada vez ms apremiante a medida que la poltica destructora del macrismo vaya dando nuevos pasos.

La elevacin de la intensidad democrtica puede ser una buena consigna, que permitira unificar polticamente todas las luchas, ms all de las pertenencias partidarias y de las diferentes ideologas de la resistencia.

Existe una barrera institucional que debe franquearse: los lmites de la democracia burguesa, en los que se encuentran atrapados el FPV y la poblacin en general. Por otra parte, el gobierno macrista es cada vez ms dictatorial. Y lo seguir siendo cada vez ms, porque su poltica no cierra sin represin. Pero necesita no solamente represin, sino una represin que termine por desalentar la resistencia, reducirla a la impotencia, y de esa manera instalar el desnimo, la resignacin y la apata generalizada.

Hay una forma de evitar que esto suceda: que el pueblo encuentre una consigna de lucha que permita el xito de la resistencia y la cada de la dictadura macrista, como pas con De la Ra, primer presidente en la historia argentina que renunci por la rebelin popular. La consigna estratgica sera la revolucin democrtica, pero se podra empezar planteando la elevacin al mximo de la intensidad democrtica. De esa manera el pueblo podra desarrollar su propio debate interno y se podra llegar progresivamente al convencimiento poltico de la necesidad de la revolucin democrtica.

El pueblo tiene derechos irrenunciables que no pueden ser restringidos por ningn tipo de instituciones, ni siquiera las de la democracia burguesa, las cuales tuvieron vigencia en buena medida, comparativamente, durante el gobierno anterior, y que este gobierno est pisoteando cada vez ms.

Las masas necesitan agruparse, discutir, impulsar acciones, organizndose en forma espontnea, a la manera de las asambleas del ao 2002, pero a un nivel muy superior de masividad, organizacin, discusin y elaboracin poltica, y con la participacin masiva y dirigente de la clase obrera. Esas asambleas podran funcionar como centros de convocatoria y referencia para todo ciudadano que quiera participar activamente de la resistencia. De esa manera se podrn ir traduciendo a nivel poltico, todas las luchas parciales de la resistencia que se vienen realizando a lo largo y ancho del pas, con la consigna unificadora de aumentar la intensidad democrtica, y con el objetivo estratgico de la revolucin democrtica. Una democracia en que gobierne directamente el pueblo, cuyas decisiones se tomen da a da en lugar de votar una vez cada cuatro aos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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