Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2016

Erdogan y su tringulo con Riad y Tel Aviv

Pablo Jofr Leal
Rebelin


La Turqua dominada por el rgimen de Recep Tayyip Erdogan con un noviazgo en dificultades con Estados Unidos, busca relaciones ms beneficiosas con regmenes tan totalitarios como el suyo, en este caso con la entidad sionista y la Casa al Saud conformando una triada enormemente peligrosa para el futuro de Oriente Medio.

Israel y Turqua: Tan amigos como siempre

Prueba de ello es la firma de un acuerdo de entendimiento entre el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el premier israel Benjamin Netanyahu en la ciudad de Roma, el pasado lunes 27 de junio. Alianza que se encauza en la idea de normalizar las relaciones entre ambos gobiernos, con dificultades tras los hechos del ao 2010 relacionadas con el asalto israel a una flotilla de barcos -entre ellos el navo insignia barco Mavi Marmara- en apoyo de la bloqueada Franja de Gaza y que signific la muerte de una decena de ciudadanos turcos. Tras un lustro de tensiones, Ankara y Tel Aviv decidieron que era hora de poner fin a esa enemistad y restablecer relaciones plenas, en momentos en que ambos regmenes se encuentran en un inicial proceso de aislamiento y donde la exitosa presencia de la Federacin Rusa y la Repblica islmica de Irn en apoyo al gobierno sirio y su sociedad contra el terrorismo takfir amenaza sus intereses regionales.

La rbrica amistosa entre Ankara y Tel Aviv consolida as un eje geopoltico de indudable peligro para la regin del Levante Mediterrneo. Idea que les permite mostrar cierta cohesin frente a Estados Unidos, con cuyo gobierno han enfrentado, tanto Erdogan como Netanyahu, momentos de zozobra e impasse, pero que en modo alguno han limitado el enorme flujo de dinero que ambos regmenes reciben de Washington y sus aliados occidentales, pues ambos gobiernos son herramientas fundamentales para Occidente en su juego hegemnico en la regin.

Netanyahu y su alianza con Turqua genera, indudablemente, un marco de impunidad a los crmenes cometidos en el asalto al Mavi Marmara, al sostener que el acuerdo protege a los comandantes y soldados del Ejrcito Israel de los procesos civiles y penales iniciados por Ankara. Igualmente destac que se preserva el bloqueo martimo sobre la Franja de Gaza, pues obliga a cualquier barco que se dirija al bloqueado territorio palestino a atracar en el puerto israel de Ashdod, desde donde se transferirn los productos a Gaza.

Netanyahu, satisfecho del arreglo alcanzado con Turqua, afirm que este acuerdo tambin compromete a Turqua en el sentido de ayudar a Israel en los procesos de incorporacin en todas las organizaciones internacionales a las que pertenece Ankara. Esto incluye, en forma crucial, el apoyo de Turqua a la apertura de una misin israel en la sede de la OTAN en Bruselas. Para el Primer Ministro Turco Binali Yildirim, La normalizacin de relaciones cubre un buen nmero de asuntos. Pero las relaciones econmicas y la cooperacin regional tendrn prioridad; prioridades donde el sector turstico espera que Israel vaya en su auxilio, tras la retirada de 4 millones de turistas rusos, tras la decisin de Mosc de aconsejar que sus ciudadanos no visitar territorio turco. Tensiones entre Ankara y Mosc donde la economa turca ha sentido los efectos.

Como una manera de limpiar la imagen de violacin constante a los derechos humanos de la poblacin gazet, parte de los acuerdos tienen un componente relacionada con ese territorio palestino al autorizar Israel, como potencia ocupante la entrada de ayuda humanitaria y cooperacin turca, muy lejos de las demandas de la sociedad palestina que se levante definitivamente el bloqueo criminal contra este territorio. El funcionario turco anunci que el viernes 1 de julio zarpar de la localidad de Mersin, en Turqua, al puerto de Ashdod, 10 mil toneladas de esta definida como ayuda humanitaria, para ser revisada y trasladada a Gaza.

Un acercamiento que busca mostrar una cara de amistad y alianza amplia, en momentos que el apoyo de ambos gobiernos a las bandas terroristas que atacan a las sociedades siria e Iraqu no pueden evitar las crticas de sus propios aliados y el llamado que cese una conducta que ha llevado a Oriente Medio a un conflicto del cual no se vislumbra un cese a corto plazo. Crticas que, sin embargo, no han implicado sanciones, resoluciones u otro tipo de acciones que obliguen a los gobiernos de Turqua, Israel y Arabia Saudita a detener su poltica de agresin. Es la poltica del doble rasero.

El anlisis inmediato de este acuerdo entre Tel Aviv y Ankara vislumbra, adems de los intereses polticos imbricados en el, los econmicos vinculados a los inmensos yacimientos de gas natural ubicados en el Mediterrneo Oriental, parte de ellos en la Franja de Gaza. Territorio palestino que est sometido a un frreo bloqueo por parte de la entidad sionista. Gas que Israel con el aval de Estados Unidos y su poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, desea explotar a contrapelo de la legislacin internacional, que prohbe usufructuar de las riquezas naturales de un territorio bajo ocupacin. Es lgico vislumbrar que Tel Aviv busca que la hipottica salida de ese gas sea a travs de los puertos turcos que tiene la infraestructura de gasoductos ya sea para la exportacin a Europa, como para el propio mercado interno. Ello, en el marco de tensin que se vive con la Federacin Rusa en el concierto de la guerra de agresin contra Siria donde Mosc, junto a Tehern, Hezbol y el gobierno sirio combaten a los grupos takfir apoyados precisamente por Israel y Turqua.

Medios sionistas dan pruebas de esta alianza al sostener que La cooperacin entre las fuerzas israeles y turcas no carece de precedentes. De hecho, tuvieron acuerdos de seguridad bastante fuertes en la dcada de 1990 y principios de 2000; la fuerza area israel ayud a Turqua a modernizar su equipo y compartieron informacin de la inteligencia.hay tensiones entre ambos gobiernos, por ejemplo, necesidad de Turqua de presentarse como un defensor de la causa palestina podra complicar los esfuerzos de Israel para proteger su seguridad nacional ya que est impulsando la negociacin por el fin del bloqueo de Gaza. En trminos ms generales, el tab regional en contra de trabajar con Israel podra limitar la capacidad de Turqua para cooperar con Israel en su intento de convertirse en una fuerza importante en el Medio Oriente. Pero cada una de estas cosas slo retrasa lo inevitable. Los intereses turcos e israeles se estn alineando rpidamente, y ya que la regin contina ajustndose a una presencia disminuida de EE.UU., ser slo cuestin de tiempo antes de que los dos revivan su larga y latente alianza; a confesin de parte relevo de prueba suelen sostener los juristas.

Neo otomanismo, sionismo y wahabismo: El Autntico Eje del Mal

Con Arabia Saudita, el gobierno de Erdogan ha ido consolidando una relacin bajo el amparo de un objetivo comn en el plano poltico: oponerse a la creciente influencia de la repblica islmica de Irn en la regin. El pasado mes de abril el presidente turco, en visita oficial efectuada por el rey saud Salman Bin Abdelaziz a Ankara, otorg al monarca wahabita la ms alta distincin que otorga Turqua: La Orden del Estado de la Repblica bajo palabras que muestran el horizonte de intereses: La consolidacin de las relaciones entre Turqua y Arabia Saudita en todos los mbitos, con vuestro apoyo, presenta una oportunidad para la paz regional y mundial". Pueblos como el yemeni, Bahrin, Siria e Irak son la prueba concreta que las palabras del gobierno turco y la distincin otorgada al representante de uno de los regmenes ms opresivos del mundo est cargada de hipocresa.

En aquel encuentro, el tema central previo a las conversaciones que se llevaran pocos das despus en Ginebra - fue Siria y la forma de seguir afianzando el apoyo a los grupos terroristas usados como herramientas para derrocar al gobierno de Bashar al Assad. A comienzos del mes de marzo se llevaron a cabo reuniones de gran importancia poltica y estratgica en Riad, la capital de Arabia Saud. Reuniones que han tenido otros actores, como es el caso del gobierno egipcio, cuyo presidente, Abdelfatah al-Sisi, llev a cabo una visita oficial a Riad el 1 de marzo, que al da siguiente reunin tambin al presidente de Turqua, Recep Tayyip Erdogn a la capital saud. Los jefes de estado egipcio y turco entablaron cada uno aparte conversaciones con el Rey saud Salman bin Abdelaziz. Las visitas simultneas de Al Sisi y Erdogn a Riad fueron llamadas una coincidencia por el presidente egipcio, debido a las tensas relaciones entre los gobiernos egipcio y turco. Se especul en aquella ocasin que la presencia de Al Sisi y Erdogn tena como propsito la intencin del monarca wahabita de promover un acercamiento entre Turqua y Egipto y de esa forma ir sumando nuevos actores a esta nueva cartografa de intereses neo otomanistas, sionistas y Wahabitas cuya digitacin proyecta sus sombras desde Washington y Bruselas.

Turqua est decidida a avanzar en la consolidacin de un papel ms relevante en el concierto de oriente medio. Las conversaciones a dos bandas del gobierno turco con Israel y la Casa al Saud - han ido apuntalando lo que efectivamente podramos denominar como el autntico Eje del Mal. Concepto que tanto gusta a los politlogos y analistas occidentales cuando se trata de definir a los otros, pero perdiendo la necesaria introspeccin a sus conductas en materia de poltica internacional.

En enero del ao 2002 los escritores de discursos para el ex Presidente estadounidense George W. Bush, Michael Gerson y David Frum, desarrollaron la peregrina idea denominada The Axis of Evil - Eje del mal - que inclua a Irn, Libia, Irak y Corea del Norte. Clasificacin no slo contradictoria sino que claramente antojadiza, pues no abundaban elementos comunes entre ellos, excepto en lo que se refiere a la fabricacin y transferencia tecnolgica en materia de misiles de mediano y largo alcance en el marco del legtimo derecho que les asiste como naciones soberanas- y en sus difciles relaciones con Estados Unidos. Lo claro es que con esta idea, Washington encontr una rebuscada justificacin para continuar con el proyecto Rumsfeld del denominado escudo de defensa antimisiles y con ello favorecer la solicitud de un incremento substancial de gastos militares, reflejando as, una de las caractersticas ms criticadas de la poltica exterior estadounidense: el manejo de visiones estereotipadas.

Ese "Axis of Evil" reactiv la visin surgida bajo Clinton respecto a los Rogue States - Estados Villanos - que vista las crticas generadas, dio paso a los States Concern - Estados preocupantes. Valoracin aparentemente ms reflexiva, asumida por Clinton en medio del debate sobre estrategia exterior, y que involucraba aplicacin de bloqueos y embargos, posibles de sustituir por polticas de "compromiso constructivo". Y sostengo que es aparentemente ms reflexiva pues la divisin unilateral implicaba dejar fuera a Estados claramente violatorios de todo marco democrtico bajo la forma y contenido visualizado por Estados Unidos, como son, justamente regmenes como los que hoy conforman una triada que con toda justicia pueden ser denominados como un Eje del Mal, Regmenes villanos o tambin Gobiernos Preocupantes para la seguridad internacional.

Este acercamiento de los gobiernos de Turqua, Arabia Saudita e Israel representa el legtimo Eje del mal, que se ha ido consolidando, da a da, en materias diplomticas, polticas y militares, compartiendo objetivos estratgicos vinculados a establecer hegemonas, reas de influencia y enemigos comunes. Entre esos blancos de las acciones de esta triada se encuentra el gobierno Sirio, Hezbol y la Repblica islmica de Irn, que ha consolidado un Frente de Resistencia, no slo contra potencias allende oriente medio como es el caso de Estados Unidos y la Unin Europea, sino tambin una oposicin franca y decidida contra el aval, apoyo financiero y militar que el eje Riad-Tel Aviv-Ankara entrega a los grupos terroristas takfir en sus acciones contra las sociedades de Siria e Irak.

Hay que sumar en los objetivos de este grupo de legtimos gobiernos canallas las guerras de agresin llevadas a cabo contra Yemen, donde las acciones criminales encabezadas por la Casa al Saud han contado con la complacencia, el apoyo poltico y diplomtico de Erdogan y Netanyahu, al igual cuando la conducta invasiva se refiere a la sociedad bahrein en su lucha contra el rgimen de los Jalifa. Igualmente en lo que dice relacin al pueblo palestino, abandonado por la Monarqua wahabita y fuera del foco de preocupacin de Ankara despus de los sucesos de la denominada Flotilla de La Libertad, que intent llevar ayuda a la Franja de Gaza.

Para Turqua resulta primordial el profundizar estas relaciones con Arabia Saudita e Israel toda vez que cada vez con ms frecuencia ha ido perdiendo la incondicionalidad de Washington a sus pretensiones de hegemona regional. Esto, fundamentalmente, dice la relacin con el tema kurdo que para Ankara constituye un dolor d cabeza, no slo al interior del pas donde la minora de este pueblo representa el 20% de su poblacin, con fuerte arraigo poltico y militar en las zonas donde acta el partido de los Trabajadores del Kurdistn PKK sino tambin en el norte sirio donde este pueblo libra una sostenida batalla contra las bandas takfir mismas que son apoyadas por Erdogan generando el control de una zona que para Turqua representa difcil de aceptar. Las Milicias o Unidades de proteccin del Pueblo YPG han estrechado relaciones con la Coalicin Internacional liderada por Estados Unidos obligando a Ankara a exigir a Washington que opte por los kurdos o por Turqua.

La opcin, segn el anlisis fino de lo que ha venido aconteciendo, desde el inicio de la agresin contra Siria en marzo del ao 2011, indica que Washington se inclinar por avanzar en la consolidacin de un Estado Kurdo, no slo en el norte Sirio, sino tambin en el noreste iraqu. Esto, bajo la premisa que para mantener el dominio occidental de Oriente Medio, cercar a la Repblica Islmica de Irn e impedir el avance de la Federacin Rusa hacia el oeste; es necesario fragmentar, balcanizar a Siria e Irak, prometer una falsa independencia a los kurdos de ambos pases y propiciando una especie de modelo yugoeslavo con soberana coartada, bajo la tutela de la Coalicin de pases liderado por Washington. Y, para esto, la creacin y consolidacin de un eje entre Riad-Tel Aviv y Ankara sirve enteramente a estos propsitos, aunque la prensa afn a los gobiernos occidentales presente este panorama como un aparente alejamiento de Washington. Es, simplemente una escena ms de la poltica del Leading From Behind al que nos tiene acostumbrado Washington.

 

 Articulo del Autor Cedido por Hispantv

http://www.hispantv.com/noticias/opinion/280090/erdogan-israel-arabia-saudi-apoyo-terroristas-siria

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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